Paso de fuego. Versos como espadas. Jchol a’yej bit’il a’tejibal. Antonio Guzmán Gómez

Por Antonio Guzmán Gómez*

 

Versos como espadas*
Blando un verso endecasílabo como a una espada 
y con su acento de aguda rima
arremeto contra el universo de la poesía.

Mis ojos observan al mundo,
atento a la vida con la explosión inevitable de su
muerte,
me arroja al remolino de su constante duelo.

Todo agoniza
en bandada de palomas
suaves,
tranquilas
torpes y astutas en la paz de su blancura.

El viejo viento las agita,
caen al fondo de mis sueños, 
descansan sus alas en mis versos
donde hace siglos, despliego mi guerra.

En esa fracción de vida que no acaba, 
átomo de tiempo
donde enciendo cometas y galaxias, 
acentos como estrellas,
polvo de luces perpetuas, 
elevo mi sangre
sobre los abismos de la tierra.


Jchol a’yej bit’il a’tejibal
Ya tsak jchol a’yej ta bulucheb ts’ib bit’il a’tejibal 
sok k’un snuk’ulel sp’alap’al ts’ib
ya jtik’ ba sok slum k’inal nichimal k’op.

Ya sk’abuj sit te lum k’inal,
ya smakli kuxlejal sok sp’olemal stalel slajel, 
ya ch’oba ta yolilal sbatel k’op.

Spisil ya xk’unub
ta tsobtsob tsumutetik 
k’un,
jun yo’tanik
xnijet sok sbolilik
ta sakil slekilal.

Te mamal ik’ ya syuk’ila, 
ch’ayik koel ta yalan waychil, 
ya xkux xik’ ta chol k’op ka’yej 
banti nameytal, ya pas k’op.

Ta jujukaj kuxlejal te ma sna’ xlaje,
xch’ujch’ulel k’aal
banti ya tsum xch’alel ch’ulchan, 
snuk’ulel bit’il ek’etik,
ts’ubilel k’ajk’ ta komon,
jtoy jch’ich’el
ta sba muk’ul ch’en ta balamilal.


Fotografía: Johannes Plenio.

*Sobre el texto:

«Versos como espadas» es parte de la colección Anhelo de reposo. Antología poética, Editorial Tifón, 2019, la cual reúne poemas bilingües de escritores de la zona altos de Chiapas, sur de México.

En esta revista estaremos compartiendo, en las próximas entregas, textos y poemas extraídos de dicha antología.

Sobre el autor:

Antonio Guzmán Gómez. Poeta y traductor tseltal. Miembro activo de la Organización Cultural Abriendo Caminos: José Antonio Reyes Matamoros. Coautor del libro “Sab Xojob” / “Vapor de luz” (antología poética, 2007), autor del libro de poemas “Kuxinel bit’il k’ajk’” / “Vivir como fuego” (2017), y coautor del libro Ts’unun: los sueños del colibrí, poemario en cuatro lenguas de Chiapas: Chol, tsotsil, zoque y tseltal (2017). Actualmente asiste al taller literario de creación poética impartida por  el escritor Alejandro Aldana Sellschopp.

Paso de fuego. Un niño. Tut kerem. Alberto Gómez Pérez

Por Alberto Gómez Pérez*

 

Un Niño *
Un niño mutila el aire de la calle, 
A la orilla del hambre
vacía su tristeza.
Espera
Mientras su vida,
bajo el cielo,
se evapora en la ardiente ciudad.


Tut kerem
Jtujl tut kerem stuch’be yik’al xoral 
Ta sti’ilal swi’nal
Sjojchobtes smel o’tan. 
Smajli
K’alal skuxlejale,
Ta yajlanil ch’ujlchan,
Xtup’ bael ta sk’uxul sk’ajk’al jtejklum.



Fotografía: Johannes Plenio.

*Sobre el texto:

«Un niño» es parte de la colección Anhelo de reposo. Antología poética, Editorial Tifón, 2019, la cual reúne poemas bilingües de escritores de la zona altos de Chiapas, sur de México.

En esta revista estaremos compartiendo, en las próximas entregas, textos y poemas extraídos de dicha antología.

Sobre el autor:

Alberto Gómez Pérez. Escritor tseltal, Maestro en Cien- cias Sociales y Humanísticas por el CESMECA. Fue au- xiliar investigador en el Departamento de Investigación lingüística del CIESAS-Sureste. Ha sido ponente en Congresos Internacionales de Historia Oral en Managua, Nicaragua; Bogotá, Colombia, y en el Instituto Mora de la ciudad de México. Actualmente es profesor en la licenciatura en Historia en la FCS-UNACH, en San Cristóbal de Las Casas, Chiapas, México.

La cuarta pared. 2. El sombrero. Bibiana López

El sombrero

Por Bibiana López

«En un cajón del escritorio, entre borradores y cartas, interminablemente sueña el puñal con su sencillo sueño de tigre…»

Jorge Luis Borges en «El puñal»

Hay ciertos rasgos que nos hacen distinguir de los demás, alguna manía, fanatismo, vestimenta o cualquier gusto que refleje la alteridad.

A mi padre le gustaban mucho los cuchillos, las plantas, los animales y los sombreros. Siempre o casi siempre andaba con un sombrero, recuerdo un día que hubo una especie de tianguis en el parque central de la ciudad, yo iba a hacer un mandado por ahí y mi papá trabajaba cerca, nos habíamos visto por la mañana cuando yo desperté y el salía hacia su trabajo.

Nos encontramos muy cerca del inicio de aquel bazar, como si hubiesen pasado meses de la última vez que nos vimos, nos saludamos:

–¡Hola! ¿Cómo estás?

–Hola, bien y, ¿tú cómo estás? ¿Cómo esta tu mamá? Hace tiempo que no te veía

Y entre unas cuantas risas nos abrazamos, me pregunto que estaba haciendo por ahí, tuvimos una pequeña charla mientras me tomaba de la mano y recorríamos los puestos. Había de todo un poco, desde collares y ropa hasta café y productos de cocina, nos detuvimos en unos cuantos hasta llegar a uno donde había sombreros, a él le había gustado uno color camel. No lo compró y no me ofrecí a comprarlo tampoco, me despedí de él diciéndole que seguramente mi mamá iba a decir que había tardado.

–Te veo en la casa

No lo tengo muy claro, una tarde tal vez, uno o dos días después, lo vi con aquel sombrero camel.

–Sí te lo compraste

–¡Claro!

No lo utilizó muchas veces, sus pertenencias las cuidaba mucho pero agradecida estoy de que al menos en vida le pedí un sombrero de palma para un personaje. Me lo regaló. 

Será acaso que, como los cuchillos de Borges… ¿Algún secreto guardarán los sombreros?

Fotografía: pixabay

Sobre la autora*
Bibiana B. López Álvarez
Comitán de Domínguez, estudiante de la licenciatura de Comunicación Intercultural en la Universidad Intercultural de Chiapas (UNICH), fue estudiante de intercambio en la Universidad Católica del Salvador (UNICAES) en Santa Ana, El Salvador.
Tallerista de teatro universitario. 
Fue parte de la creación de la obra "Caites o el destiempo de oficios a olvidar".

Paso de fuego. Paisaje de violines. Stakopal me’olinetik. Miguel Pérez Santis

Por Miguel Pérez Santis*

 
Paisaje de violines *
Contienes un paisaje de violines en tu boca 
con la tristeza de los desamparados
que olvidamos al amanecer.

Escucho una sinfonía de cuerdas junto a tu cuello 
para aprisionarte en los profundos cementerios 
donde te espera la desolada mañana.

No te detengas,
si en las tinieblas de la noche
la música de violines
abre fosas y tu imagen emigra
hacia otras partes de la solitaria tierra.

Cuida tu ánimo y lleva en tu pecho 
la canción de los suicidas.

Stakopal me ́olinetik
Noj ta rabeletik li avo´ntone
ja tey yatel yo´ntonik li me´onaletike
ta saku´bel osil.
 
Chka’i sk’eojal vo´obetik ta xokon anuk’e
k´alal ta o’lol bamukinal bajal cha kom 
ta saku’bel osil te malabilot yu´unik.
 
Mu xa avikta aba
ta stokal ik’al osil
k´alal li sk’eojal me´olinetike
ta sjam li ch’ene xchi’uk ta xjel li atakopale
sventa cha xanav yu´unik ta yan teklumetik.
 
K’ela ba batel xchi’uk ich’o batel ta avo’nton
li sk’eojal namal lajelale.


(Traducción corregida por el autor)



Fotografía: Johannes Plenio.

*Sobre el texto:

«Paisaje de violines» es parte de la colección Ahelo de reposo. Antología poética, Editorial Tifón, 2019, la cual reúne poemas bilingües de escritores de la zona altos de Chiapas, sur de México.

En esta revista estaremos compartiendo, en las próximas entregas, textos y poemas extraídos de dicha antología.

Sobre el autor:

Miguel Pérez Sántiz. Chamula, Chiapas, 1985. Traductor y poeta. Curso el XV diplomado de creación literaria por la escuela de escritores de la SOGEM San Cristóbal de las Casas, Chiapas (2010); en el taller de poesía Óscar Oliva, Tuxtla Gutiérrez, Chiapas CONECULTA (2016). Ha publicado en el libro “As- tilo” antología poética. Miembro del taller literario de la Organización Cultural Abriendo Caminos; José Antonio Reyes Matamoros.

La cuarta pared. 1. Puerta vaivén. Bibiana López

Puerta vaivén

Por Bibiana López

Hace un rato que tengo el título de «la puerta vaivén», siempre me han llamado la atención por que en las casas en que he vivido siempre hay una de ellas.

La he relacionado con la existencia del ser humano, con la vida… cómo es que a veces va y viene de diferentes circunstancias, unas veces más caóticas, otras veces más en calma; siempre en movimiento aunque a veces sea tan leve que no nos damos cuenta que el tiempo avanza.

Pienso que hay que disfrutar y dejarnos sentir sea cuál sea el momento por el que se esté pasando. Cuando la vida se pone «complicada» empezamos a valorar más los pequeños detalles de la vida. Mi directora de teatro, una gran persona de la cual espero escribir también, cita mucho: «en los detalles está Dios», porque siempre los detalles son lo que hacen sobresalir la obra (sea teatral o no). Ahora entiendo un poco más esa idea, son en los pequeños pero más importantes detalles cuando recuerdas a las personas, sus frases, sus ideas, sus conocimientos, su acciones diarias y sus sentimientos.

La puerta vaivén me recuerda que un momento estás sonriendo y en otro estás llorando, pero, es eso, un momento. Y saldrás y regresarás a él cuando tenga que ser.

Leí la columna «La presencia del cenzontle», de una querida persona, y cuando lo hice espere y le dije a ella misma que ojalá la vida me regalara mensajes misteriosos.

Por la tarde del miércoles, a mi madre y a mí nos visitó un ser, y con el corazón deseé que fuera uno de esos «mensajes misteriosos»:

Sentadas en el mismo sillón un pequeño pajarito nos visitó.

–Mamá: ábrele la ventana para que pueda salir.

Me paré y abrí la puerta por si éste se iba hacia allá, mas voló hacia una ventana, nos volteó a ver por un instante y desapareció. La ventana estaba cerrada, no habría podido atravesarla. Lo buscamos, no dejó rastro.Alguna corriente de aire, no sé, la puerta vaivén de mi casa rechinó como si me recordara que ese era uno de esos momentos, instantes, que hay que valorar, vivir.

Fotografía:  Harrison Haines

Sobre la autora*
Bibiana B. López Álvarez
Comitán de Domínguez, estudiante de la licenciatura de Comunicación Intercultural en la Universidad Intercultural de Chiapas (UNICH), fue estudiante de intercambio en la Universidad Católica del Salvador (UNICAES) en Santa Ana, El Salvador.
Tallerista de teatro universitario. 
Fue parte de la creación de la obra "Caites o el destiempo de oficios a olvidar".

Paso de fuego. Vok’ebal. Angelina Suyul

Por Angelina Suyul*

 
Nacimiento
Germina de madrugada la hija de la luna 
aroma de hierbas la envuelven con su savia 
el rocío baña su simiente
al ritmo del amanecer;
como bromelia en un roble
riega sus raíces en el cálido seno de su madre.


Vok’ebal
Chvok’ stseb jmeme’tik ta ik’luman osil, 
chvole ta slekil muil vomoletik.
Li ts’ujul chatintasbe sva’leb
k’alal xojobaj lok’eltal jtotik;
k’ucha’al kilon-ech’ ta tulan 
tsk’i yibel ta sk’ixin kuxlej sme’.

Fotografía: Johannes Plenio.

*Sobre la autora:

Angelina Suyul (1984), Poeta Tsotsil. Antropóloga Social por la Universidad Autónoma de Chiapas. Coautora de dos antologías: Sbel Sjol yo’nton ik’ Memorias del viento publicado en el año 2006 y Ma’uk sti’ilal xch’inch’unel k’inal Silencio sin frontera publicado en el año 2011. Ac- tualmente asiste al taller literario “José Antonio Reyes Matamoros” impartido por el maestro Alejandro Aldana Sellschopp, Chiapas; e integrante del grupo Misiones por la Diversidad Cultural, por parte de la Secretaria de Cultura.

**Sobre el poema:

Poema de la colección Ahelo de reposo. Antología poética, Editorial Tifón, 2019.

Paso de fuego. Niños de la guerra. Jorge Abarca

Por Jorge Abarca*

 
Niños de la Guerra
 
En toda la amplitud de la llanura 
se abre el rencor a golpes de martillo, 
y se empuña el odio como un cuchillo 
en ese rostro lleno de amargura. 
 
En el drama que rompe la cordura
ay, la violencia jala del gatillo 
y el filo del encono en su colmillo, 
apunta al corazón de la locura. 
 
Como ráfaga, línea de metralla, 
profundo es el dolor en cuerpo abierto 
con que avanza en el campo de batalla. 
 
En un país distante al descubierto, 
como espectáculo en que el mundo calla:
tendida la inocencia como un muerto.       

Fotografía: Pixabay.

*Sobre el autor:

Jorge Abarca.

San Cristóbal de Las Casas; Chiapas. Egresado del Diplomado en Creación Literaria por El Espacio Cultural Jaime Sabines, San Cristóbal de Las Casas, Chiapas 2009-2010. Miembro de la Organización Cultural “Abriendo Caminos: José Antonio Reyes Matamoros”. Ha sido antologado en Universo poético de Chiapas. Itinerario del siglo XXCONECULTA, Chiapas 2017Autor del libro La tragedia encendida de los hombres. Abriendo Caminos Editores, 2019.

**Sobre el poema:

«Niños de la guerra», poema de la colección La tragedia encendida de los hombres, Abriendo Caminos Editores 2019.

Paso de fuego. Caleidoscopio. David Andrade

Por David Andrade*

Caleidoscopio

                                       
I
Caen demonios incendiando un reloj
ahí mueren escribiendo sonetos relativos al borde del           
                                            [universo
 
II
Un espejo se ahoga en el rostro del Hombre
y escribe su historia en el séptimo piso de una fuga de Bach

III
En un hotel de paso la dialéctica inventa nuevas caricias
y pierde su memoria histórica en una partida de póquer
 
                              (Del caos a la palabra, 2001).      
Fotografía: Shitterphoto.

*Sobre el autor:

David Andrade. Yajalón, Chiapas. Estudió en el VII Diplomado en Creación Literaria en la Escuela de Escritores (SOGEM) en San Cristóbal de Las Casas en el 1999. Es coautor de libro Del Caos a la Palabra en 2001. Dirigió la revista Espejo Humeante. Autor del libro Encadenados al Fuego en 2019. Es miembro de los colectivos literarios Los Amorosos del Espacio y Abriendo Caminos José Antonio Reyes Matamoros.

**Sobre el poema:

«Caleidoscopio», poema de la colección Del caos a la palabra, 2001.

Paso de fuego. Caballos. Jorge Abarca

Por Jorge Abarca*

Caballos
 
I
 
La noche fuma el último hálito de la tarde, 
el caballo de Troya en su imponente figura 
sobre la tierra encendida de los hombres arde. 
 
Con el fuego en las crines galopa con soltura 
y crece con el canto de muerte en movimiento
de filas de guerreros lanzados con locura. 
 
En la ciudad entera arrasada por el viento,
y el silencio en ruinas de las torres implacables 
entre la sangre de héroes con gran deslumbramiento: 
brilla el potro dorado con su aliento indomable. 
 
II
 
Desde Troya hasta el imperio de Kubla Khan
trotan los caballos con sus cascos luminosos,
su hermosura es un arma milenaria
en las inmensas praderas de la tarde.
 
Bellos y en manada, relinchan y piafan
dirigidos por la fuerza de un ejército,
que sueña con desolar ciudades
y hacer del firmamento una Guerra compartida.
 
III
 
El dios de los caballos,
surca los infinitos vientos de Ares,
estruendo que crece
para emboscar por la noche al universo.      

Fotografía: Pixabay.

*Sobre el autor:

Jorge Abarca.

San Cristóbal de Las Casas; Chiapas. Egresado del Diplomado en Creación Literaria por El Espacio Cultural Jaime Sabines, San Cristóbal de Las Casas, Chiapas 2009-2010. Miembro de la Organización Cultural “Abriendo Caminos: José Antonio Reyes Matamoros”. Ha sido antologado en Universo poético de Chiapas. Itinerario del siglo XXCONECULTA, Chiapas 2017Autor del libro La tragedia encendida de los hombres. Abriendo Caminos Editores, 2019.

**Sobre el poema:

«Caballos», poema de la colección La tragedia encendida de los hombres, Abriendo Caminos Editores 2019.

Paso de fuego. Parménides. David Andrade

Por David Andrade*

Parménides

                                     A Ulises Córdova
  
I
Dividí la verdad en dos mitades,
ruedas ardientes del hexámetro
que derrumba el mito de la cosmología.
 
Mi camino está marcado
por los días oscuros de la metafísica.
II
No existe la verdad absoluta,
anduve como salvaje
por tormentosos caminos de la Nada,
en el pensamiento errante de mortales.
III
Estoy encadenado al cielo,
al número eterno sin nombre.
IV
El signo de la noche es una esfera infinita,
espejo inmóvil que refleja la luz,
esencia indivisible del ser.
 
                              (Encadenados al fuego 2019).      
Fotografía: Shitterphoto.

*Sobre el autor:

David Andrade. Yajalón, Chiapas. Estudió en el VII Diplomado en Creación Literaria en la Escuela de Escritores (SOGEM) en San Cristóbal de Las Casas en el 1999. Es coautor de libro Del Caos a la Palabra en 2001. Dirigió la revista Espejo Humeante. Autor del libro Encadenados al Fuego en 2019. Es miembro de los colectivos literarios Los Amorosos del Espacio y Abriendo Caminos José Antonio Reyes Matamoros.

**Sobre el poema:

«Parménides», poema de la colección Encadenados al fuego, 2019, editorial Tifón.