Por Jorge Abarca*

Caballos
 
I
 
La noche fuma el último hálito de la tarde, 
el caballo de Troya en su imponente figura 
sobre la tierra encendida de los hombres arde. 
 
Con el fuego en las crines galopa con soltura 
y crece con el canto de muerte en movimiento
de filas de guerreros lanzados con locura. 
 
En la ciudad entera arrasada por el viento,
y el silencio en ruinas de las torres implacables 
entre la sangre de héroes con gran deslumbramiento: 
brilla el potro dorado con su aliento indomable. 
 
II
 
Desde Troya hasta el imperio de Kubla Khan
trotan los caballos con sus cascos luminosos,
su hermosura es un arma milenaria
en las inmensas praderas de la tarde.
 
Bellos y en manada, relinchan y piafan
dirigidos por la fuerza de un ejército,
que sueña con desolar ciudades
y hacer del firmamento una Guerra compartida.
 
III
 
El dios de los caballos,
surca los infinitos vientos de Ares,
estruendo que crece
para emboscar por la noche al universo.      

Fotografía: Pixabay.

*Sobre el autor:

Jorge Abarca.

San Cristóbal de Las Casas; Chiapas. Egresado del Diplomado en Creación Literaria por El Espacio Cultural Jaime Sabines, San Cristóbal de Las Casas, Chiapas 2009-2010. Miembro de la Organización Cultural “Abriendo Caminos: José Antonio Reyes Matamoros”. Ha sido antologado en Universo poético de Chiapas. Itinerario del siglo XXCONECULTA, Chiapas 2017Autor del libro La tragedia encendida de los hombres. Abriendo Caminos Editores, 2019.

**Sobre el poema:

“Caballos”, poema de la colección La tragedia encendida de los hombres, Abriendo Caminos Editores 2019.