Voces ensortijadas. 342. Poesía no sos vos. María Gabriela López Suárez

Cortesía Artistas de Casa
Voces ensortijadas  

Poesía no sos vos
María Gabriela López Suárez

El pasado 7 de agosto se conmemoró el 52 aniversario luctuoso de la escritora Rosario Castellanos. Artistas de Casa, espacio para la promoción y difusión del arte y la cultura organizó la segunda edición de Poesía no sos vos que tuvo lugar en el café cultural Casa Conejo en Tuxtla Gutiérrez. En el evento hubo lectura dramatizada en atril sobre un fragmento de la obra Eterno femenino escrita por Rosario Castellanos, así como lectura de textos originales de artistas locales y música en vivo.

Agradezco a la gestora cultural y actriz de teatro, Isabel Araujo, por la invitación a participar en el evento y a Casa Conejo por ser un espacio de divulgación cultural en el terruño tuxtleco. Hoy comparto el texto que leí en este evento cultural.


Poesía no es arrasar las montañas de los lugares que habitamos y dejar vacíos que devastan la vida.

Poesía no es contaminar el aire que respiramos, el agua de arroyos, ríos y mares, sin la menor consideración como la fuente de vida que tenemos.

Poesía no es talar los árboles que habitan en las ciudades, cuyas raíces no dañan a nadie.

Poesía no es incendiar bosques, erosionar el suelo, desperdiciar el agua, cubrir de asfalto áreas donde antes hubo árboles, hubo vida.

Poesía no es silencias las voces de niñas, niños, jóvenes que comienzan a recorrer el mundo y emprender el vuelo.

Poesía no es arrebatar la alegría, la calma y paz en los corazones por las desapariciones forzadas.

Poesía no es destrozar corazones y familias por los feminicidios de niñas y mujeres.

Poesía no es truncar vidas, sueños y proyectos a niñeces que han sido violentadas.

Poesía no es pasar indiferente ante la vida cotidiana, el clamor de justicia, de paz y de seguridad.

Poesía no es abusar del poder, dar cabida a la avaricia, a las injusticias, al sometimiento, la discriminación, la exclusión y la individualidad.

Poesía no es saquear los conocimientos ancestrales sin reconocer la autoría, el legado de las culturas, las lenguas diversas, los conocimientos de los pueblos y de las abuelas y abuelos.

Poesía no es encerrar las miradas, los gritos y las palabras escritas que se levantan para denunciar las injusticias.

Heme aquí, henos aquí, escuchando, leyendo, interactuando, qué nos deja cada palabra escuchada, resonada, interpretada.

Dónde están las esperanzas, las ilusiones, los sueños, las promesas, los artilugios.

Poesía es revolotear en las mentes, en los pasillos, en los corazones, en las almas, buscando alzar la voz, sembrar esperanza, luz, rebeldía en las diversidades que habitamos el aquí y el ahora.

Poesía somos nosotros, nosotras, nosotres, las que habitamos en los intentos, en los andares colectivos, en las distintas formas de significar, resignificar cuerpos, espacios, terruños y sonidos.

Poesía es estar hoy todos, todas, todes, escuchando historias, memorias, sentires, pensares, haciendo a un lado el silencio, dejando paso a la libertad, al amor, a comprender la palabra, las ideas, lo que resuena en los corazones, en las almas.
Cortesía Artistas de Casa
Ilustración: Cortesía Artistas de Casa

Sobre la autora:

Maria Gabriela López Suárez

Catedrática, periodista, escritora y comunicadora

Apasionada de la escritura, la lectura, la radio y el aprendizaje de idiomas. Doctora en Estudios Regionales por la UNACH y Doctora en Dirección y Planificación del Turismo por la Universidad de Alicante. Maestra en Educación Superior y Licenciada en Ciencias de la Comunicación por la UNACH. Profesora-investigadora en la Universidad Intercultural de Chiapas (UNICH), en la Licenciatura en Comunicación Intercultural y la Maestría en Estudios Interculturales. Asesora en el Instituto de Evaluación, Profesionalización y Promoción docente en Chiapas y en el Instituto de Educación Superior en Desarrollo Humano Sustentable. Es integrante del Sistema Nacional de Investigadores, Nivel 1, del Sistema Estatal de Investigadores, de la Red Internacional de Investigadores en Turismo, Desarrollo y Sustentabilidad (RITURDES) y de la Red de Formadores en Educación e Interculturalidad en América Latina (RedFEIAL). 

Sus líneas de investigación son: Comunicación, Comunicación Intercultural, Educación, Identidades, Juventudes, Periodismo, Radio Comunitaria, Turismo Comunitario, Patrimonio Cultural. 

Desde 2008 colabora como periodista cultural independiente en diferentes medios chiapanecos.  En 2018 fue corresponsal en Chiapas en la, antes llamada, Agencia Informativa CONACYT. Es autora de la columna periodística Voces ensortijadas, desde 2017, actualmente se publica en la revista electrónica Letras, idea y voz y en el portal Chiapas Paralelo.  Es productora del programa radiofónico de la UNICH, Los Colores de la Voz. Actualmente es aprendiz de la Lengua de Señas Mexicana.

Casa de citas. 805. Una avispa ciega en un castillo. Héctor Cortés Mandujano

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Casa de citas/ 805

Una avispa ciega en un castillo
Héctor Cortés Mandujano

En Del signo al discurso. Dimensiones de la poética, la política y la plástica (UAM Iztapalapa, 2005), Adrián Gimate-Welsh H., su autor, define a la retórica como (p. 68): “Un metalenguaje que tiene por objeto un discurso, es un discurso que habla sobre el discurso”.
También escribe que (p. 126): “Las palabras nuevas […] Jiménez Patón las define como ‘duras’, sólo se ablandan con el uso”.

***

Como decía el autor de Ulysses:
“Cuando trabajo, me gusta oír en el entorno
el ruido de la vida”

Eduardo Lizalde,
en “Tigre a las brasas”

Releo El vino que no acaba. Antología poética (1966-2011), de Eduardo Lizalde, inscrito en el Programa Nacional Salas de Lectura (Vaso roto ediciones, 2012), con prólogo de Jenaro Talens y selección de Marco Antonio Campos.
Me lo topé de nuevo, abrí la primera página y me fui de frente. ¿Cómo desperdiciar la oportunidad de volver a leer a este gran poeta mexicano?
Para abrir La zorra enferma (malignidades, epigramas, incluso poemas), de 1974, cita en extenso a Vicente Huidobro (p. 68): “[…] y acaso como decía el otro día mi grande amigo Doriante,/ la inteligencia en su origen haya sido sólo/ una enfermedad del cerebro,/ una epidemia en una familia especial de orangutanes;/ a esa epidemia debemos todo el dolor de la vida,/ el desequilibrio constante de nuestra vida y/ ella ha sido sin duda/ la enfermedad más grave que ha sufrido el ser humano”.
Escribe Lizalde en “Carta urgente al creador del universo” (p. 73): “Afortunadamente, Dios,/ afortunadamente para ti,/ no existes./ Se te hubiera mezclado en este horrendo asunto,/ si existieras”.
Y en “Otra vez Monelle” explica (p. 79): “Dulces señoras,/ lo verdaderamente despreciable/ no es prostituirse/ sino prostituirse a medias./ […] Una puta es un hecho contundente/ y respetable,/ siempre que se sepa su oficio/ y sea profesional,/ y no se adorne/ con galas extranjeras a su especie”.
En el fragmento XVIII, de “Caza mayor” habla de sus compañeros de parranda. De Sabines, por ejemplo (p. 106): “Jaime, poeta, le decimos, oye,/ no dejaremos que nos hagan parque,/ como a Rosario tu paisana,/ sino cantina, piquera o bar,/ si quieren”.
Eduardo Elizalde fue parte del Partido Comunista y habla en “Para dar pie a los impolutos” de los distintos revolucionarios que en el mundo han sido. Dice al final (p. 129): “Hubo ángeles ignaros y mílites mediocres,/ criminales abstemios/ y vírgenes dispsómanas de la Revolución./ Hoy somos todos, o casi,/ calmos burócratas/ o simplemente borrachos”.
“Kinderland” es un recorrido de lo que aprendemos o no mientras vivimos (p. 157): “Nacemos dioses, pero tenemos que entenderlo,/ y el tiempo que tenemos para el largo aprendizaje/ no basta para el tránsito vital./ Somos dioses, en verdad,/ con algo más de tiempo para repensar el mundo./ ¿Cuántos árboles tontos que su propia madera/ no sabrían modelar, viven tres siglos?/ Hay lerdos elefantes centenarios,/ hubo reptiles con cerebro de mosca/ que partieron el pastel de sus quinientos”.
Todos escribimos poesía, dice en “Poetastros y poetísimos”; no todos fueron ungidos, no todos lo logran (p. 160): “Shakespeare mismo –no digamos Cervantes–,/ escribía de pronto versos espantosos,/ endecasílabos con pústulas,/ sólo para intentarlo, para tensar la cuerda,/ para probar el arma, para vocalizar,/ y a veces colocaba una flecha en blanco venturoso, sin querer,/ en diez, en veinte, en cien disparos fallidos”.
El bellísimo tigre mata nomás y come, cuando de eso se trata, dice Elizalde en “Tigre al espejo” (p. 174): “Un tigre bien nutrido es un museo,/ es la National Gallery del crimen,/ y su alma, tan diminuta como su consciencia,/ vive extraviada en la espelunca laberíntica/ de sus lodosas entrañas/ como una avispa ciega en un castillo”.
En su último poema, “Tintos”, escribe como en varios otros de la cantina (p. 200): “Todos somos grandiosos/ en la cantina/ -dijo el poeta inédito levantando/ su primera cuba libre de ron blanco”.

***

Agatha Christie cita con soltura, en su novela policiaca El asesinato de Roger Ackroyd (Planeta DeAgostini, 2022, traducida por G. Bernard de Ferrer), publicada originalmente en 1926, a varios autores. Lo escribo porque a veces se le trata como si fuera una nadaquéverienta, y no lo es, no lo fue. Cito tres ejemplos.
Caroline, hermana del médico narrador, quien auxilia al célebre detective Hércules Poirot en sus investigaciones, es muy chismosa. Sugiere que pudiera utilizar algo dicho por Kipling, en Riki-Tiki-Tavi (p. 10): “El lema de la familia mangosta, según Rudyard Kipling, es: ‘Ve y entérate’ ”.
Habla de los coleccionistas, que pagan fortunas por objetos que usó alguna persona famosa (p. 37): “Eso de dar tanta importancia a algo porque alguien lo ha llevado me parece una tontería. La pluma que George Eliot usó para escribir El molino del Floss no es más que una pluma vulgar”.
El famosísimo Sherlock Holmes, de Arthur Conan Doyle, tiene como ayudante a un médico, Watson, quien escribe las historias. Dice el ayudante improvisado de Poirot (p. 149): “Como he dicho, mi relato hasta el lunes al atardecer pudo ser el de Poirot en persona. Él era Sherlock Holmes y yo el Dr. Watson”.

Contactos: hectorcortesm@gmail.com

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Fotografía: Alexander gomez: https://www.pexels.com/photo/cat-looking-out-through-the-door-of-a-dark-interior-20625620/




*Sobre el autor:

Héctor Cortés Mandujano

Narrador, dramaturgo y periodista cultural

Finca El Ciprés, Villaflores, Chiapas, 1961.

Sus publicaciones, una amplia colección, abarcan varios géneros: Cuento, dramaturgia, novela, relato, ensayo y varias coautorías. Ha sido antologado en libros y revistas especializadas.

Aunque desde hace varios años se ha abstenido de participar en concursos y convocatorias, tiene varios premios y reconocimientos por su actividad literaria, mencionamos algunos: Premio Puerta 2010 al Mejor Dramaturgo, otorgado por la Asociación de Periodistas Culturales de Chiapas “Trozos de sol”; Premio Nacional de Novela Breve Rosario Castellanos, con Aún corre sangre por las avenidas (2005); Premio Estatal de Novela Breve Emilio Rabasa, con Vanterros (2004).

Lo puedes seguir en su columna Casa de citas.

Correo electrónico: hectorcortesm@gmail.com

Polvo del camino. 342. Encontré al diablo. Héctor Cortés Mandujano

Ilustración: HCM.

Polvo del camino/ 342

Encontré al diablo
Héctor Cortés Mandujano

Encontré al diablo (2010, dirigida por Kim Ji-woon) es una película surcoreana brutal e hiperrealista. Sigue el camino de Kyung Chul, un asesino serial, y nos muestra minuciosamente como golpea, sangra, descuartiza y degüella a sus víctimas.
[Me asombró verla sin bajar los ojos en las fuertes escenas, porque para mí, cuando era joven, fue traumático ver Cara cortada (Scarface, de Brian de Palma, 1983): no dormí, no comí, estuve deprimido varios días. Cuando salió Asesinos por naturaleza (Natural Born Killers, de Oliver Stone, 1994) hice todo un trabajo previo de autoconvencerme sobre la ficcionalidad de lo que enfrentaría y no la vi en cine, sino en un video controlado: cuando ya no podía más, ponía pausa.]
Kyung Chul mata, en la primera escena, a una joven embarazada. Es hija de un policía y está prometida al detective Kim Soo-hyeon, quien es el padre del bebé que lleva dentro. Ni eso convence al asesino para escuchar sus peticiones de piedad.
Kim lo busca, lo encuentra y lo tortura sin matarlo. Kyung Chul sigue en su tarea (mata a varios), pero cuando va a hacer lo mismo con una mujer, aparece Kim, quien lo apalea sin matarlo: quiere que sufra y se arrepienta.
Hay otro asesino que tiene su heladera llena de cadáveres, porque le encanta comer carne cruda. Lo vemos en una escena comer pedazos sanguinolentos. Es amigo del malo inicial. A ese también se enfrenta Kim y lo mata sin más.
Cuando se dan cuenta los compañeros policías de lo que está haciendo el joven detective, uno de los personajes dice: “Para castigar al monstruo, se está convirtiendo en un monstruo”.
Kyung Chul logra engañar a Kim y hace dos ataques para vengarse de él. Le vuelve a pegar donde más le duele, lo vuelve loco. Kim lo detiene, lo tortura y le pide explicaciones. Allí Kyung Chul hace un discurso que me parece empata a este ser cinematográfico con una de las criaturas inventadas por Shakespeare: Aarón, el malo de Tito Andrónico, un malvado sin entrañas y sin justificaciones.
Cito de memoria a Kyung Chul: No soy malo por nada en especial, me gusta hacer sufrir, gozo con el padecimiento de los demás, con torturarlos, con matarlos, no tengo piedad y no voy a cambiar; si quieres detenerme, mátame. No hay otra opción…
Los actores que encarnan a los protagonistas de esta cinta son magistrales: Choi Min-sik (quien es protagonista, también, de Oldboy, espléndida película sobre la venganza) es Kyung Chul, el psicópata, y Lee Byung Hun es el detective. La cinta –oscura, violenta, sádica– ganó una veintena de premios internacionales. Si eres muy sensible, no la veas…

Ilustración: HCM.
Ilustración: HCM.




*Sobre el autor:

Héctor Cortés Mandujano

Narrador, dramaturgo y periodista cultural

Finca El Ciprés, Villaflores, Chiapas, 1961.

Sus publicaciones, una amplia colección, abarcan varios géneros: Cuento, dramaturgia, novela, relato, ensayo y varias coautorías. Ha sido antologado en libros y revistas especializadas.

Aunque desde hace varios años se ha abstenido de participar en concursos y convocatorias, tiene varios premios y reconocimientos por su actividad literaria, mencionamos algunos: Premio Puerta 2010 al Mejor Dramaturgo, otorgado por la Asociación de Periodistas Culturales de Chiapas “Trozos de sol”; Premio Nacional de Novela Breve Rosario Castellanos, con Aún corre sangre por las avenidas (2005); Premio Estatal de Novela Breve Emilio Rabasa, con Vanterros (2004).

Lo puedes seguir en su columna Casa de citas.

Correo electrónico: hectorcortesm@gmail.com

Voces ensortijadas. 341. Habitar lo cotidiano. María Gabriela López Suárez

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Voces ensortijadas 341

Habitar lo cotidiano
María Gabriela López Suárez


Mercedes revisó el calendario, aún quedaban varios días de vacaciones. Tenía ganas de llevar de paseo a Martha y Mateo, su hija e hijo. Recordó que también venía la inversión por la compra de uniformes, calzado, útiles escolares, pago de inscripción en la primaria. No tenía fácil la tarea de ser mamá soltera.

Se puso a hacer cuentas para ver los ingresos que tenía en su tienda de abarrotes y hacer los apartados para cada pago, para los gastos de Martha y Mateo y verificar si quedaba dinero para poder ir de paseo, por lo menos a un lugar cercano.

A la hora de la comida, mientras su hija e hijo ayudaban a poner la mesa y ella estaba sirviendo la comida Mercedes puso atención en la plática que tenían. El tema de salir a pasear se había hecho presente. Se sentaron, comenzaron a comer y luego se dio el espacio para plantearle a Mercedes que tenían ganas de ir de paseo.

Mercedes escuchó las peticiones, se agradeció haber pensado antes el tema y también haber hecho cuentas para disponer de una cantidad muy módica para un pequeño paseo. Para su sorpresa Martha y Mateo le dijeron que habían ahorrado un poco del gasto que ella les daba para apoyarle en los gastos de la escuela y que podían tomar parte de ese dinero para ir de paseo. Ambos dijeron que también harían ajustes a sus útiles escolares para que no tuviera que comprar libretas nuevas. Ese gesto conmovió a Mercedes quien también les comentó que tenía un apartado de dinero para ir de paseo.

Les propuso dos lugares para pasear, primero su propio pueblo y el segundo lugar fue visitar a tía Carmen y tío Trini, primos de Mercedes quienes vivían en un pueblo localizado aproximadamente a dos horas. Con ellos irían un par de días.

El paseo en el pueblo que habitaban fue más interesante de lo que pensaron. Comenzaron el recorrido desde temprano, llevaron alimentos preparados en casa. Caminaron por las calles empedradas y fueron haciendo breves paradas, Mercedes les iba contando lo que recordaba de la historia del pueblo, relatos que habían compartido sus antepasados.

La parte más emotiva fue cuando contemplaron el atardecer, ahí estaban las tres siluetas en el kiosco del parque esperando el instante fugaz en que el sol se dispone a descansar para dar paso a la noche. De regreso a casa Mercedes escuchaba los comentarios de Mateo y Martha, decían que les había gustado el paseo. Ya era hora de descansar, al día siguiente viajarían al pueblo de sus familiares. Antes de dormir Mercedes se quedó pensando que habitar lo cotidiano es una linda manera de pasear y reconocer las bellezas que hay en el territorio.

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Fotografía: Matosuky: https://www.pexels.com/photo/elegant-gazebo-surrounded-by-trees-in-black-and-white-34095729/

Sobre la autora:

Maria Gabriela López Suárez

Catedrática, periodista, escritora y comunicadora

Apasionada de la escritura, la lectura, la radio y el aprendizaje de idiomas. Doctora en Estudios Regionales por la UNACH y Doctora en Dirección y Planificación del Turismo por la Universidad de Alicante. Maestra en Educación Superior y Licenciada en Ciencias de la Comunicación por la UNACH. Profesora-investigadora en la Universidad Intercultural de Chiapas (UNICH), en la Licenciatura en Comunicación Intercultural y la Maestría en Estudios Interculturales. Asesora en el Instituto de Evaluación, Profesionalización y Promoción docente en Chiapas y en el Instituto de Educación Superior en Desarrollo Humano Sustentable. Es integrante del Sistema Nacional de Investigadores, Nivel 1, del Sistema Estatal de Investigadores, de la Red Internacional de Investigadores en Turismo, Desarrollo y Sustentabilidad (RITURDES) y de la Red de Formadores en Educación e Interculturalidad en América Latina (RedFEIAL). 

Sus líneas de investigación son: Comunicación, Comunicación Intercultural, Educación, Identidades, Juventudes, Periodismo, Radio Comunitaria, Turismo Comunitario, Patrimonio Cultural. 

Desde 2008 colabora como periodista cultural independiente en diferentes medios chiapanecos.  En 2018 fue corresponsal en Chiapas en la, antes llamada, Agencia Informativa CONACYT. Es autora de la columna periodística Voces ensortijadas, desde 2017, actualmente se publica en la revista electrónica Letras, idea y voz y en el portal Chiapas Paralelo.  Es productora del programa radiofónico de la UNICH, Los Colores de la Voz. Actualmente es aprendiz de la Lengua de Señas Mexicana.

Casa de citas. 804. Acariciar el ego. Héctor Cortés Mandujano

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Casa de citas/ 804

Acariciar el ego
Héctor Cortés Mandujano

Seduciendo a un extraño (2007, dirigida por James Foley) es una película de suspenso que se arruina, pienso, con la vuelta de tuerca final. Tiene diálogos ingeniosos. Una mujer le dice a otra: “Acaríciale el pito a un hombre y lo tendrás una noche. Acaríciale el ego y lo tendrás toda la vida”.
En otro momento se habla de la seducción femenina, de la belleza, y se dice: “Enséñame a una mujer hermosa y te enseñaré a un hombre harto de tirársela”.

***


Regalo de mi amigo Roger Octavio Gómez Espinosa, leo Nostalgia (Impedimenta, 2012), de Mircea Cărtărescu, con traducción de Marian Ochoa de Eribe e introducción de Piedad Bonnett.
Cărtărescu es considerado el más importante escritor rumano de la actualidad. Este libro, con cinco relatos, muestra por qué. En la introducción citan declaraciones de Mircea (p. 11): “Todos los hombres llevamos dentro a una hermana reprimida y todas las mujeres a un hermano reprimido”; “yo creo que todos somos andróginos, todos somos bisexuales”.
Dice Cărtărescu en “El ruletista” (p. 17): “Estoy harto de escribir sin la esperanza de superarme algún día, de poder saltar más allá de mi propia sombra” y más adelante insiste (p. 19): “Querrías sacudir el corazón del lector pero ¿qué hace él? A las tres termina tu libro y a las cuatro empieza con otro, por muy bueno que sea el libro que tú hayas depositado en sus manos”.
El narrador de esta primera historia (sobre un hombre que se dedica a ponerse una pistola en la cabeza, con una bala en el tambor, y dispara; luego serán dos balas, luego tres, luego cuatro…) reflexiona sobre sí mismo mientras cuenta la vida de su personaje. Al meterse a contar, sabe que él mismo es un personaje, un ser que escribe (p. 39): “Pero ¿qué puede hacer un hombre que ha dedicado toda su vida a escribir literatura? ¿Cómo puedes abandonar los arcanos del estilo?”.
En “El Mendébil” afirma que no se deben contar sueños (p. 47): “Dicen que el escritor pierde por cada sueño un lector”. En esta historia hay un grupo de niños que se imaginan los misterios del sexo; creen que los seres paren distintas cosas (pp. 68-69): “Las mujeres pueden detenerse en cualquier fase. Algunas darán a luz ranitas, otras, gatos. Pero la mayoría desea niños. Ellas podrían alumbrar a seres más perfectos que un niño, porque las etapas del nacimiento no se acaban con el hombre”.
Dice el Mendébil, el niño líder (p. 77): “Hay cuatro tipos de hombres: los que no han nacido, los que viven, los que han muerto y los que ni han nacido, ni viven, ni han muerto. Estos son las estrellas”.
En “Los gemelos” intenta rebatir la famosa idea de Borges. Creo que no lo logra (p. 103): “Los espejos y la paternidad no son abominables; lo es la belleza”.
En “REM” escribe (p. 222): “No me gustan las sustancias de las que se nutre la poesía: demasiado olor a éter, a laca de uñas. Tienes que comer de ti mismo […]. El verdadero narrador se alimenta de los otros”.
Uno de los personajes de REM dice (p. 274): “¡Cómo me gustaría ser una mujer –dijo Egor de repente–. Tú tienes suerte: serás una mujer. Nosotros, los hombres, no valemos para nada. Siempre buscamos cosas que, además, no conoceremos jamás. Destruimos nuestras vidas lejos de los demás por culpa de nuestra locura sin límites. El verdadero ser humano es la mujer. Nosotros somos unos simples seres modificados, tarados. Puesto que no podemos sacar el mundo de nuestro vientre, lo sacamos de nuestra cabeza. La mujer vive, el hombre escribe”.
REM es también una referencia a Borges. Dice el narrador (p. 302): “He leído recientemente una historia en español en la que REM, así percibido, recibía el nombre de El Aleph”. Argumenta sobre la escritura (pp. 302-303): “Un gran escritor no es más que un escritor. La diferencia es de matiz, no de raíz. Todos los saltadores de altura saltan, digamos, dos metros. Si uno salta dos metros y cinco centímetros, ya es un gran deportista. No, no merece la pena fatigarse siquiera con la idea de llegar a ser un pobre gran escritor, un desdichado escritor genial. Coge los mejores libros escritos jamás. Apenas son algo mejores que los libros mediocres. Todos son fundamentalmente libros, nada más. Te proporcionarán, cuando lo leas, un placer estético algo más intenso. Como un café un poco más dulce. Los soltarás al cabo de treinta páginas para prepararte un bocadillo o para ir al baño”.
Sigue (p. 304): “A través de lo que escribo intento expresar mi impotencia. Sé que no se puede decir nada, que nadie espera que digas nada, pero que también tienes que hacerlo. Sé que tienes que oponerte en cierto modo a la injusticia de ser hombre y de no poder ser Todo”. REM es la narración de este libro que más me gustó. Tal vez porque se consigue la ficción, a pesar de que se muestran las cartas del narrador sobre la escritura. Dice, por ejemplo, cuando ha pasado páginas de narración pura (p. 342): “¿Te has olvidado de mí, amado lector? Soy yo, el narrador. Es cierto que no he asomado mi graciosa cabecita, pero eso es porque he estado ocupado en un asunto completamente distinto”.
Me encantó el epígrafe de Thomas Mann, en “El arquitecto” (p. 347): “En definitiva, en el mundo hay un solo problema: ¿cómo lograrlo? ¿Cómo zarpar? ¿Cómo romper la crisálida y transformarte en mariposa?”.
Dicen las solapas de Nostalgia: “Mircea Cărtărescu nació en Bucarest en 1956. Es poeta, narrador y ensayista. […] Sus textos han sido vertidos a más de una decena de idiomas. Es el autor rumano más apreciado en el extranjero, y hay quienes consideran que podría ser el primer escritor en lengua rumana en obtener el Premio Nobel de Literatura”.
Fue una maravilla conocerlo, leerlo, disfrutarlo.


***


La revista Letras libres 292, abril 2023, dedica su número a Picasso. En “Poder y gloria de Pablo Picasso”, John Banville cita a John Richardson, biógrafo del pintor. Dice (p. 12): “Richardson, inevitablemente, dedica un capítulo al Guernica, que conmemora la destrucción de esa ciudad vasca por parte de la Luftwaffe. La atrocidad había sido planteada por Hermann Göring como regalo para Hitler por su cumpleaños, el 20 de abril, pero por razones logísticas tuvo que aplazarse hasta el 26 de ese mes. No obstante, el Führer quedó encantado con lo que el comandante de la operación describió en su diario como ‘absolutamente fabuloso […] un completo éxito técnico’. La ciudad fue arrasada y murieron más de mil quinientos civiles”.

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Fotografía: Kaybee Photography : https://www.pexels.com/photo/children-pointing-at-movie-posters-in-black-and-white-30709445/




*Sobre el autor:

Héctor Cortés Mandujano

Narrador, dramaturgo y periodista cultural

Finca El Ciprés, Villaflores, Chiapas, 1961.

Sus publicaciones, una amplia colección, abarcan varios géneros: Cuento, dramaturgia, novela, relato, ensayo y varias coautorías. Ha sido antologado en libros y revistas especializadas.

Aunque desde hace varios años se ha abstenido de participar en concursos y convocatorias, tiene varios premios y reconocimientos por su actividad literaria, mencionamos algunos: Premio Puerta 2010 al Mejor Dramaturgo, otorgado por la Asociación de Periodistas Culturales de Chiapas “Trozos de sol”; Premio Nacional de Novela Breve Rosario Castellanos, con Aún corre sangre por las avenidas (2005); Premio Estatal de Novela Breve Emilio Rabasa, con Vanterros (2004).

Lo puedes seguir en su columna Casa de citas.

Correo electrónico: hectorcortesm@gmail.com

Polvo del camino. 341. Libros olvidados. Héctor Cortés Mandujano

Ilustración: HCM.

Polvo del camino/ 341

Libros olvidados
(Cuento corto)
Héctor Cortés Mandujano

Escribí varios libros, aunque ya no los tengo conmigo, ni siquiera en versiones digitales. Apenas los recuerdo, porque los escribí afiebrado, como si fueran un dictado divino o demoníaco.
El primero se llamaba Historia general de las cosas y estaba dividido en dos volúmenes; se llamaba Adarme uno y el otro, Adunar.
El segundo: Calígine.
El tercero se llamaba Historia general de la nada. Tenía muchas páginas.
Hubo un cuarto, que era un libro pequeño. Se llamaba Historia de un niño. Creo que, incluso, el niño al que se refería el libro no nacía. No sé.
Los libros eran, pues, se supone, una especie de mitología, incluso para mí. Y no, descubrí que no.

Hasta el cuchitril en que vivía llegó un anciano calvo, vestido con una túnica. Entró con sólo empujar la puerta, que nunca tenía puesto el pasador. Me dijo que sabía de los libros. Me pareció imposible, hasta que me dijo cada uno de los títulos. Yo estaba hambriento, ardía en fiebre, casi no alcanzaba a hablar. Temblaba no sé si de frío o de miedo o de hambre, porque en algún momento creí que ese viejo era la muerte, en este tiempo de transgéneros.
Me extendió, con su mano huesuda, un USB y me pidió que guardara allí los archivos.
—¿Por qué?, alcancé a preguntar.
—Porque esos libros los has escrito para cumplir tu sueño: conocer a la mujer más hermosa del mundo.
—¿Sí? No me creía tan banal. ¿Y esa mujer va a besarme, va a ser mía, va a acostarse conmigo, va a vivir aquí?
—Eso no me está permitido decírtelo.
No tenía fuerza para discutir, de modo que guardé los archivos. El viejo entonces tomó la computadora, la desconectó y la estrelló contra el piso. Puso los pies descalzos contra ella y la rompió lo más que pudo. Piel gruesa: ningún asomo de sangre.
—Así nadie más podrá tener estos libros…, dijo.
Me pidió acompañarlo. No sé si me dormí, me desmayé o caí muerto, porque no recuerdo nada del camino, si es que fuimos a alguna parte.
Abrí los ojos y frente a mí había una luz fortísima.
Oí la voz del viejo, detrás de mí.
—Ella es la mujer más bella del mundo.
—¿La luz?
—Sí.
—¿Cómo sé que es bella? Sólo veo luz.
—¿Quieres que la apague?
—Por favor.
Apagó la luz y vi en el lugar que debía estar la mujer un ser repugnante, lleno de babas, con fauces, de cuerpo amorfo y fofo. Un monstruo.
—Esa cosa es horrible.
—Sólo es bella cuando se ilumina, dijo el viejo.
—Esto es una tontería. Devuélvame mis libros.
—Los quemé. Nadie debía leerlos.
—¿Y qué hago ahora?
—Escribe lo que quieras. Nunca podrás llegar a la cúspide que suponía tu escritura con esos libros. No sé porque tú fuiste el escribano de algo tan profundo, tan sabio. Vete, vive tu miserable vida y olvida esto, como has olvidado casi todo.
Volví a mi cuarto. Estaba limpio, había comida y una computadora nueva. Comí. Escribí lo que me dictó el momento, un título: Me gustan las manzanas. Hice una pausa en mi escritura para contar lo que me pasó antes, cuando había escrito los otros libros que ya no recuerdo…

Ilustración: HCM.
Ilustración: HCM.




*Sobre el autor:

Héctor Cortés Mandujano

Narrador, dramaturgo y periodista cultural

Finca El Ciprés, Villaflores, Chiapas, 1961.

Sus publicaciones, una amplia colección, abarcan varios géneros: Cuento, dramaturgia, novela, relato, ensayo y varias coautorías. Ha sido antologado en libros y revistas especializadas.

Aunque desde hace varios años se ha abstenido de participar en concursos y convocatorias, tiene varios premios y reconocimientos por su actividad literaria, mencionamos algunos: Premio Puerta 2010 al Mejor Dramaturgo, otorgado por la Asociación de Periodistas Culturales de Chiapas “Trozos de sol”; Premio Nacional de Novela Breve Rosario Castellanos, con Aún corre sangre por las avenidas (2005); Premio Estatal de Novela Breve Emilio Rabasa, con Vanterros (2004).

Lo puedes seguir en su columna Casa de citas.

Correo electrónico: hectorcortesm@gmail.com

Voces ensortijadas. 340. Instantes para agradecer. María Gabriela López Suárez

Fotografía: MGLS.
Voces ensortijadas  

Instantes para agradecer
María Gabriela López Suárez

A mis familiares y amistades por su presencia y cariño.


Elvira revisó el calendario, anhelaba tener el periodo de vacaciones. Eran pocos días, pero los necesarios para tener un receso y recuperar energías. La última semana laboral previo al periodo vacacional se le pasó muy lenta. Finalmente llegó la fecha tan esperada. Se le vino a la mente el refrán No hay fecha que no llegue, ni plazo que no se cumpla. ¡Qué certeza había en los refranes!

Elvira procuraba atender los pendientes no laborales en sus vacaciones. Sentía que disponía de más tiempo para esas actividades cotidianas que, por la rutina del trabajo normalmente, no alcanzaba a atender o no se daba el tiempo necesario para hacerlo.
En algunas ocasiones se tomaba un par de días para salir de paseo a algún lugar y la mayor parte del tiempo la pasaba en casa leyendo, cocinando postres o entretenida con el cuidado de sus flores.

En esta ocasión decidió hacer otras actividades, entre ellas incluyó paseos por lugares que tenía ganas de conocer y otros para reconocer, dentro y fuera de su terruño. La lectura por placer también fue tomada en cuenta. Recordó que tenía que agradecer a su cuerpo físico, espiritual y mental por lo que integró caminatas para estar en contacto con la naturaleza. Un ingrediente importante fue estar en contacto con sus seres queridos y amistades, destinó tiempos para la convivencia familiar.

Para su mayor sorpresa comenzó a levantarse temprano en sus días de descanso, eso era algo que al principio no asimiló, pero terminó agradeciendo, no solo porque le permitió distribuir mejor sus tiempos sino porque la hizo sentirse muy bien.

Una de las tardes, mientras saboreaba una nieve de guanábana, Elvira escuchaba con atención las anécdotas de tía Conchi y tío Pedro, sentía el corazón bien contento. Luego de esa plática Elvira reflexionó sobre el gran valor que tiene destinar tiempo para compartir con los seres queridos, entablar pláticas, conocer qué han hecho, escuchar historias, anécdotas, obtener nuevos aprendizajes, pero sobre todo tener presente que esos momentos tan gratos son valiosos instantes para agradecer, memoriar, estar juntos y hacer pausas entre el mundo ajetreado, envuelto entre la tecnología, el estrés, lo inmediato y lo individual.

Fotografía: MGLS.
Fotografía: MGLS.

Sobre la autora:

Maria Gabriela López Suárez

Catedrática, periodista, escritora y comunicadora

Apasionada de la escritura, la lectura, la radio y el aprendizaje de idiomas. Doctora en Estudios Regionales por la UNACH y Doctora en Dirección y Planificación del Turismo por la Universidad de Alicante. Maestra en Educación Superior y Licenciada en Ciencias de la Comunicación por la UNACH. Profesora-investigadora en la Universidad Intercultural de Chiapas (UNICH), en la Licenciatura en Comunicación Intercultural y la Maestría en Estudios Interculturales. Asesora en el Instituto de Evaluación, Profesionalización y Promoción docente en Chiapas y en el Instituto de Educación Superior en Desarrollo Humano Sustentable. Es integrante del Sistema Nacional de Investigadores, Nivel 1, del Sistema Estatal de Investigadores, de la Red Internacional de Investigadores en Turismo, Desarrollo y Sustentabilidad (RITURDES) y de la Red de Formadores en Educación e Interculturalidad en América Latina (RedFEIAL). 

Sus líneas de investigación son: Comunicación, Comunicación Intercultural, Educación, Identidades, Juventudes, Periodismo, Radio Comunitaria, Turismo Comunitario, Patrimonio Cultural. 

Desde 2008 colabora como periodista cultural independiente en diferentes medios chiapanecos.  En 2018 fue corresponsal en Chiapas en la, antes llamada, Agencia Informativa CONACYT. Es autora de la columna periodística Voces ensortijadas, desde 2017, actualmente se publica en la revista electrónica Letras, idea y voz y en el portal Chiapas Paralelo.  Es productora del programa radiofónico de la UNICH, Los Colores de la Voz. Actualmente es aprendiz de la Lengua de Señas Mexicana.

Casa de citas. 803. Vivir para morir mil veces. Héctor Cortés Mandujano

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Casa de citas/ 803

Vivir para morir mil veces
Héctor Cortés Mandujano



Aquí entró,
como el alba por un prado

Lope de Vega,
en El perro del hortelano

Leo El perro del hortelano y El castigo sin venganza (Editorial Castalia, 2001) del clásico español Félix Lope de Vega (1562-1635).
Las obras de teatro del Siglo de Oro parecen, en general, escritas con fórmulas y los enredos casi siempre se desatan de la misma fortuita forma. Pero la poesía de Lope de Vega es otra cosa. Dice Tristán en El perro… sobre lo que cambia la gente con ropa elegante (p. 93): “Toda es vana arquitectura,/ porque dijo un sabio un día/ que a los sastres se debía/ la mitad de la hermosura”.
Me llama la atención una expresión del mismo Tristán (p. 102): “¡Oxte, Puto!”; en el pie de página se explica que oxte es “apártate, quítate” y que se usaba “comúnmente cuando tomamos en las manos alguna cosa… mui caliente […] y no la afecta la palabra puto por sí sola que vale homosexual”.
La obra trata de enredos amorosos y hay varios sonetos de amor; en uno de ellos estos versos (p. 107): “que como el color sale a la cara,/ sale a la lengua lo que el alma altera”. Otro símil del amor (p. 195): “árboles son amores desdichados,/ a quien el hielo marchitó floridos”.
En Castigo sin venganza, Batín dice algo que me pasa a mí y, creo, a cualquiera: si está pensando en un balcón teme aventarse de él y, en fin (p. 274), “dame gana de reír/ si voy en algún entierro”. Federico propone algo complejo (p. 287): “Y si muriera, quisiera/ poder volver a vivir/ mil veces, para morir/ cuantas a vivir volviera”.

***

María Isabel Pachón Varón, joven escritora colombiana (nació en 1994), ganó el Premio Internacional de Novela Breve Rosario Castellanos 2001 con Sobre tierra quemada que, en forma fragmentaria, cuenta del narcotráfico desde el desamor de Emilia, desde la desaparición de Miguel.
Hay un espacio para la cita precisa (p. 101): “Cuenta también Plutarco que cuando Platón se encontraba con personas que obraban torpemente, se volvía a sí mismo y se preguntaba: ‘¿Seré yo como ellos?’. Para que la censura hacia la vida de otro no sea inútil y vacía hay que observar la propia vida y cambiarla en dirección contraria de aquello que se censura”.

***
El pueblo, muchas veces,
ha sido excusa para atacar así
a la inteligencia

Guillermo Sheridan
en Los Contemporáneos ayer

Leo Los contemporáneos ayer (FCE, 1985), de Guillermo Sheridan. Como suele suceder con los libros de este autor, el ensayo sobre el famoso “grupo sin grupo” resulta una enriquecedora experiencia, porque Sheridan es acucioso y de enorme sapiencia.
Escribe en su introducción (p. 11): “Los Contemporáneos es un lugar imaginario en el que coincidieron diversos discursos y maneras de ejercer el quehacer literario y cultural entre los años de 1920 y 1932 y alrededor de un cierto número de empresas como revistas, grupos de teatro y sociedades de conferencias. […] Ellos mismos se asombraban de haberse configurado como ‘grupo’ dada la variedad enorme de sus caracteres e intereses y así lo hicieron notar en diversos, lúcidos, artículos”.
Cierra su introducción con una declaración de Paz a Monsiváis, en 1966 (p. 21): “en un sentido estrictamente intelectual casi todo lo que se está haciendo ahora en México les debe algo a los ‘Contemporáneos’, a su ejemplo, a su rigor, a su afán de perfección”.
Dentro de lo que se podía hablar en 1921, dice Sheridan, está el tema (p. 28) “de que María Conesa había sido la mejor India Bonita del concurso nacional de indias bonitas”.
Una cita del Vasconcelos apasionado (p. 100): “Aprovecha la lección del sol. No basta resplandecer. El ser a quien buscas… ha de ser capaz de deslumbrar”.
A los Contemporáneos los acusaron, entre otras cosas, de ser homosexuales y de ser extranjerizantes. De lo primero ni hablar, porque los ejercicios sexuales no debieran ser tema descalificatorio nunca. La escritura es pública, la sexualidad es privada y no hay una forma de ejercerla más correcta que otra, siempre que los practicantes sean adultos y lo hagan por consenso. De lo otro hace Sheridan un análisis, en la página 344, que echa por tierra la acusación; sin embargo, como (p. 345) “la machacaron tantas veces y desde foros tan diversos, que la etiqueta logró serle fijada”.
Los Contemporáneos, por el nombre de la revista y el “movimiento”, se relacionan generalmente con los nombres de Jaime Torres Bodet, Bernardo Ortiz de Montellano, Enrique González Rojo, José Gorostiza, Xavier Villaurrutia, Salvador Novo, Jorge Cuesta y Gilberto Owen. Escribe Sheridan (p. 369): “Nunca hubo un grupo detrás de Contemporáneos: lo que hubo fue un director que perteneció a un grupo y que llevó la revista por lo que supuso que eran las directrices de él. Los ocho escritores de la generación con que hemos trabajado en este libro, jamás estuvieron reunidos –en tanto grupo– alrededor de la mesa de las decisiones”.
Las revistas en nuestro país suelen aparecer y desaparecer con rapidez. Contemporáneos logró cuarenta y tres entregas, contra viento y marea. Eso solo se logra, como dice Paz del grupo, con rigor, talento, afán de perfección, lo que fue santo y seña de los que pertenecieron a este “archipiélago de soledades”…

Contactos: hectorcortesm@gmail.com

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Fotografía: José Nicolás Castellanos Ramírez: https://www.pexels.com/photo/man-using-typewriter-while-sitting-on-floor-13789221/




*Sobre el autor:

Héctor Cortés Mandujano

Narrador, dramaturgo y periodista cultural

Finca El Ciprés, Villaflores, Chiapas, 1961.

Sus publicaciones, una amplia colección, abarcan varios géneros: Cuento, dramaturgia, novela, relato, ensayo y varias coautorías. Ha sido antologado en libros y revistas especializadas.

Aunque desde hace varios años se ha abstenido de participar en concursos y convocatorias, tiene varios premios y reconocimientos por su actividad literaria, mencionamos algunos: Premio Puerta 2010 al Mejor Dramaturgo, otorgado por la Asociación de Periodistas Culturales de Chiapas “Trozos de sol”; Premio Nacional de Novela Breve Rosario Castellanos, con Aún corre sangre por las avenidas (2005); Premio Estatal de Novela Breve Emilio Rabasa, con Vanterros (2004).

Lo puedes seguir en su columna Casa de citas.

Correo electrónico: hectorcortesm@gmail.com

Polvo del camino. 340. Dos libros póstumos. Héctor Cortés Mandujano

Ilustración: Camilo Herrera Cortés.


Polvo del camino/ 340

Dos libros póstumos
Héctor Cortés Mandujano

Carlos Fuentes (1928-2012) fue el gran novelista mexicano (La región más transparente, Terra Nostra, Cristóbal nonato…) y también dejó huella en el ensayo, el cuento y el teatro. Estaba trabajando un manuscrito cuando murió: Aquiles o El guerrillero y el asesino (Mondadori-FCE, 2016).
La novela, que editó Julio Ortega luego de la muerte de Fuentes, es sobre la realidad de la guerrilla omnipresente en Colombia. Kike se enorgullece de su trabajo independiente de sicario, porque no trabaja ni para la guerrilla (la droga) ni para el gobierno (la política), sino para las venganzas personales (p. 156): “Lo contrató un vecino para matar a su vecino porque le jodía que tocara la música tan fuerte. Lo contrató una concursante de Miss Colombia para que eliminara a la triunfadora del concurso si no era ella. No lo fue. Lo contrataron para entrar a los hospitales y ultimar a una víctima mal herida por quien lo contrató, para que de ningún modo se salvara. Lo contrató el delantero de un equipo de fútbol para asesinar al árbitro que le había impuesto un penalti injusto. Cada una de esas muertes llenaba a Kike de satisfacción".
¡Cómo se aprende a matar? ¿A quién se elige? (p. 185): “Al primero que pase. De espaldas y sin verle la cara. La vida es una mierda. Le haces un favor al que matas”.

Albert Camus (1913-1960) nació en Argel y emigró a París, donde hizo sus estudios; escribió varios libros fundamentales, en el género novelístico: El extranjero, La peste, La caída… Exploró el teatro, el ensayo, la filosofía, además de la novela. Ganó el Premio Nobel de Literatura en 1957. Murió en un accidente automovilístico.
Leo El primer hombre (Editores Mexicanos Unidos, 2021), con prólogo y traducción de Jorge Rodríguez Galicia (p. 7): “El primer hombre es una novela póstuma, en la que Camus trabajaba en el momento de su muerte. El manuscrito se encontró en una bolsa entre los restos de su coche. Permaneció inédito hasta la primavera de 1994”.
Es biográfica, aunque el protagonista se llama Jacques. Camus nació en el seno de una familia muy pobre. Quedó huérfano de padre, por la guerra. Su inteligencia hizo que maestros y familia se aliaran para ayudarlo a seguir sus estudios. Carga con el peso de la guerra y por eso, cuando tiene que enfrentarse a golpes con un compañero de su escuela y le gana, se alegra un instante y reflexiona (p. 121): “Y entonces supo que la guerra no es buena, porque vencer a un hombre es tan amargo como ser vencido”.
La abuela también aportaba dichos (p. 128): “Cuando se informaba de la muerte de alguien en presencia de la abuela, ‘Bueno’, decía, ‘ya no se tirará un pedo’ ”.
Todavía en la infancia descubrió su condición de pobre al llenar un formulario. Padre muerto y madre, sirvienta (p. 155): “Un niño no es nada por sí mismo; son sus padres quienes lo representan. Es a través de ellos que se define a sí mismo, que se define a los ojos del mundo”; después, “la familia es juzgada a su vez por el hijo convertido en hombre”.
Ilustración: Camilo Herrera Cortés.
Ilustración: Camilo Herrera Cortés.




*Sobre el autor:

Héctor Cortés Mandujano

Narrador, dramaturgo y periodista cultural

Finca El Ciprés, Villaflores, Chiapas, 1961.

Sus publicaciones, una amplia colección, abarcan varios géneros: Cuento, dramaturgia, novela, relato, ensayo y varias coautorías. Ha sido antologado en libros y revistas especializadas.

Aunque desde hace varios años se ha abstenido de participar en concursos y convocatorias, tiene varios premios y reconocimientos por su actividad literaria, mencionamos algunos: Premio Puerta 2010 al Mejor Dramaturgo, otorgado por la Asociación de Periodistas Culturales de Chiapas “Trozos de sol”; Premio Nacional de Novela Breve Rosario Castellanos, con Aún corre sangre por las avenidas (2005); Premio Estatal de Novela Breve Emilio Rabasa, con Vanterros (2004).

Lo puedes seguir en su columna Casa de citas.

Correo electrónico: hectorcortesm@gmail.com

Voces ensortijadas. 339. ¿Agua para todas las personas? María Gabriela López Suárez

Photo by Narmin Aslanli: https://www.pexels.com/photo/monochrome-rainy-street-with-blurred-silhouette-29705459/
Voces ensortijadas  


¿Agua para todas las personas?
María Gabriela López Suárez


Marcela y su familia viven en una ranchería. Ella tiene cinco años de edad. Por las tardes suele pararse, a través del corral de su casa, a observar el paso constante de dos carros, uno azul y otro blanco, son como camionetas largas. Llevan algo en la parte de atrás, como una especie de tubo grueso acostado, así lo llama ella. Inés, su mamá, dice que son pipas de agua y que son muy caras.

Una tarde mientras Marcela toma un descanso después de hacer su tarea, se pregunta, si los señores que manejan esos carros no se cansan de llevar tanta agua. A veces ha contado las vueltas que dan, pero al otro día se le olvida. El sonido de las chicharras que anuncia lo cálido de la tarde distrae a la niña y la hace regresar a su libreta y a su lápiz.

La mirada atenta de la madre se posa en la niña. Se queda reflexionando sobre qué tanto pensará su pequeña Marce cuando hace una pausa y observa a las pipas que van y regresan.

A lo lejos se puede ver a Antonio, el papá de Marce, quien sujeta con fuerza el lazo que sostiene la cubeta con la que saca agua del pozo. La bomba se ha descompuesto. No hay dinero para comprar otra. Ahora tiene que hacerlo como lo hacía antes, de manera manual, mientras reúne la cantidad necesaria para tener una nueva bomba.

Es verano. La gente espera con ansias la temporada de lluvia. El estiaje ya ha tardado mucho. El sonido de las chicharras se escucha con frecuencia, de mañanita, casi al tiempo que se despierta el sol, luego al mediodía y por la tarde. Es un sonido incesante.

Marce escucha que Inés y Antonio dicen que son muy afortunados, el agua no les falta. A veces algunos de sus vecinos llegan con cubetas para pedir que les vendan agua. Inés y Antonio piensan que el agua no se vende, así que les comparten algunos botes.

Marce ha aprendido que el agua se cuida, que no se vende, que no se desperdicia y por eso se queda pensando, a dónde van esos carros que regresan con agua. Por su mente ha pasado que quizá hay un túnel secreto lleno de agua, y de ahí es donde sacan el líquido. Le surge una duda, ¿esos carros acabarán con el agua?

Esa tarde el canto de las chicharras se escucha con más intensidad, el calor está muy fuerte. Antonio dice que lloverá. Inés lo escucha con atención y observa el cielo. Las nubes grises siguen su camino. Un par de truenos se escuchan. Marce se pone de pie y alza su vista al cielo, levanta la mano izquierda y grita: ¡Ahí viene la lluvia!

*Este texto se redactó por la autora de esta columna en el marco del Taller Cine y ética para una cultura de paz, realizado en junio y julio de 2026 y facilitado por la UNAM.

Photo by Narmin Aslanli: https://www.pexels.com/photo/monochrome-rainy-street-with-blurred-silhouette-29705459/
Fotografía: Narmin Aslanli: https://www.pexels.com/photo/monochrome-rainy-street-with-blurred-silhouette-29705459/

Sobre la autora:

Maria Gabriela López Suárez

Catedrática, periodista, escritora y comunicadora

Apasionada de la escritura, la lectura, la radio y el aprendizaje de idiomas. Doctora en Estudios Regionales por la UNACH y Doctora en Dirección y Planificación del Turismo por la Universidad de Alicante. Maestra en Educación Superior y Licenciada en Ciencias de la Comunicación por la UNACH. Profesora-investigadora en la Universidad Intercultural de Chiapas (UNICH), en la Licenciatura en Comunicación Intercultural y la Maestría en Estudios Interculturales. Asesora en el Instituto de Evaluación, Profesionalización y Promoción docente en Chiapas y en el Instituto de Educación Superior en Desarrollo Humano Sustentable. Es integrante del Sistema Nacional de Investigadores, Nivel 1, del Sistema Estatal de Investigadores, de la Red Internacional de Investigadores en Turismo, Desarrollo y Sustentabilidad (RITURDES) y de la Red de Formadores en Educación e Interculturalidad en América Latina (RedFEIAL). 

Sus líneas de investigación son: Comunicación, Comunicación Intercultural, Educación, Identidades, Juventudes, Periodismo, Radio Comunitaria, Turismo Comunitario, Patrimonio Cultural. 

Desde 2008 colabora como periodista cultural independiente en diferentes medios chiapanecos.  En 2018 fue corresponsal en Chiapas en la, antes llamada, Agencia Informativa CONACYT. Es autora de la columna periodística Voces ensortijadas, desde 2017, actualmente se publica en la revista electrónica Letras, idea y voz y en el portal Chiapas Paralelo.  Es productora del programa radiofónico de la UNICH, Los Colores de la Voz. Actualmente es aprendiz de la Lengua de Señas Mexicana.