Polvo del camino. 328. En la raya. Héctor Cortés Mandujano


Polvo del camino/ 328

En la raya
Héctor Cortés Mandujano

Por el Polvo del camino 318, “Leer y vivir”, donde cuento la experiencia de un lector que decidió probar si el estrangulamiento produce placer y eyaculación, recibí varios mensajes de, curiosamente, lectoras.
Rocío: “La pareja que experimentó lo que leyó en tu libro. Impactante”.
Andrómeda: “Qué buena anécdota”.
Leonora: “Buenísimo. ¿Ya ves, tocayo? Tú también educas, como Rosseau”.
Tania: “Y qué buen polvo... el que tuvo el amigo. Como dices, ese sí es un lector comprometido”.
Natividad: “¡Qué lector tan arriesgado! Afortunadamente vive para contarlo”.
Damaris: “Jaja, buenísimo. También me surgió la duda, peroooo 1) no tengo quién me baje de la silla, 2) ¿En las mujeres también pasa?, 3) ¿Venirse es irse?”.
Google dice que “la asfixia erótica, que involucra el ahorcamiento para buscar placer, es una práctica documentada desde el siglo XVII, inicialmente usada para tratar disfunciones sexuales y vinculada a la erección y eyaculación en víctimas de ahorcamientos públicos (erección mortal)”.
La hipoxifilia, como se le llama técnicamente, es una práctica que puede ser mortal. Han muerto muchas celebridades en el intento, aparte de los miles anónimos. Hay muchas novelas, cuentos, películas que han tocado el tema, y su estudio (erección y eyaculación incluida) es parte de la materia de derecho penal.
Lamentablemente, la respuesta placentera que cuenta el técnico forense en mi novela Aún corre sangre por las avenidas, sólo ocurre (por cuestiones de nuestra diferencia genital) en los hombres, aunque ahora está de moda, entre jóvenes y adolescentes, el ahorcamiento femenino para buscar placer. Escribe Cecilia Barría (BBC News Mundo) en “Asfixia erótica: los peligros de una práctica de moda entre los jóvenes que pone en riesgo especialmente a las mujeres”, que investigadores de la Universidad de Hamburgo publicaron en 2024 que en Alemania (y en Estados Unidos) el 40% de los adultos menores de 40 años han incorporado el sexo violento consensuado (azotar, tirar del cabello, asfixiar) en sus relaciones íntimas... En Islandia el porcentaje sube a 44% y en Australia es del 50%. México ya es, también, obvio, parte de esta moda...
En El invencible verano de Liliana (Random House, 2023), Cristina Rivera Garza cita la investigación de Jacquelyn Campbell, “enfermera especialista en violencia doméstica y violencia íntima de pareja”, quien cita como factores de riesgo específicos (p. 53) “las amenazas de muerte, la estrangulación, o el sexo forzado”.

Ilustración: Luis Daniel Pulido.
Ilustración: Luis Daniel Pulido.




*Sobre el autor:

Héctor Cortés Mandujano

Narrador, dramaturgo y periodista cultural

Finca El Ciprés, Villaflores, Chiapas, 1961.

Sus publicaciones, una amplia colección, abarcan varios géneros: Cuento, dramaturgia, novela, relato, ensayo y varias coautorías. Ha sido antologado en libros y revistas especializadas.

Aunque desde hace varios años se ha abstenido de participar en concursos y convocatorias, tiene varios premios y reconocimientos por su actividad literaria, mencionamos algunos: Premio Puerta 2010 al Mejor Dramaturgo, otorgado por la Asociación de Periodistas Culturales de Chiapas “Trozos de sol”; Premio Nacional de Novela Breve Rosario Castellanos, con Aún corre sangre por las avenidas (2005); Premio Estatal de Novela Breve Emilio Rabasa, con Vanterros (2004).

Lo puedes seguir en su columna Casa de citas.

Correo electrónico: hectorcortesm@gmail.com

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