Por David Andrade*

Parménides

                                     A Ulises Córdova
  
I
Dividí la verdad en dos mitades,
ruedas ardientes del hexámetro
que derrumba el mito de la cosmología.
 
Mi camino está marcado
por los días oscuros de la metafísica.
II
No existe la verdad absoluta,
anduve como salvaje
por tormentosos caminos de la Nada,
en el pensamiento errante de mortales.
III
Estoy encadenado al cielo,
al número eterno sin nombre.
IV
El signo de la noche es una esfera infinita,
espejo inmóvil que refleja la luz,
esencia indivisible del ser.
 
                              (Encadenados al fuego 2019).      
Fotografía: Shitterphoto.

*Sobre el autor:

David Andrade. Yajalón, Chiapas. Estudió en el VII Diplomado en Creación Literaria en la Escuela de Escritores (SOGEM) en San Cristóbal de Las Casas en el 1999. Es coautor de libro Del Caos a la Palabra en 2001. Dirigió la revista Espejo Humeante. Autor del libro Encadenados al Fuego en 2019. Es miembro de los colectivos literarios Los Amorosos del Espacio y Abriendo Caminos José Antonio Reyes Matamoros.

**Sobre el poema:

“Parménides”, poema de la colección Encadenados al fuego, 2019, editorial Tifón.