Revista

El iconoclasta de las apariencias. Por Antonio Florido

Por Antonio Florido*

El iconoclasta de las apariencias

Para comenzar nos basaremos en una premisa: Nadie sabe qué es el Arte. Esto es lo mismo que afirmar que cada uno tiene su propia opinión sobre este concepto. Sin embargo, curiosamente, todos ansiamos aprehender lo desconocido, como si agarrásemos una exquisita desenvoltura con la fuerza de un puño.
          Para Jorge Wagensberg (Ciencia Arte y revelación), «el arte es una forma de conocimiento cuyo método se basa en un único principio: El principio de la comunicabilidad de complejidades ininteligibles.»
          Empero, para el mismo Hegel (sí, el que todos estudiamos y que nadie comprendió en su momento), «el arte es la manifestación sensible (repito, sensible) de una idea.»
          Podríamos continuar con innumerables visiones, como la de J. L. Moraza (Arte y saber); G. Deleuze (Nietzsche y la filosofía); o la del mismo Séneca, cuando afirma que «En arte la forma es contenido y el contenido forma.»
          En fin…
 
La imagen que hoy comentamos ha causado cierto revuelo en pensamientos que parecen oscilar entre el conocimiento absoluto y su contrario. Hay quien sostiene que lo representado en la fotografía (composición reconocida como una Obra de Arte) es una simple mierda; otros, sin embargo, opinan de forma diferente. La cuestión no es lo que cada uno piense y exprese, sino el cómo se razona lo expresado. Es decir, dónde se encuentra la causa que motiva a una persona para comentar de forma arbitraria, irreflexiva y sin razonamiento alguno.
          No entraremos en la absurda opinión de algunos de que para criticar una obra artística hay que ser, inevitablemente, un perito en la materia. Se trataría, dado el caso, de una burda bajada al mundo de lo concreto, sin más recursos que la fácil pataleta propia y característica de la inexperiencia y de la ignorancia, también de los espíritus infantiles. No. Sigamos en otro nivel. La generalización cimentada en elementos cognoscibles, propios de los pensamientos que intentan ir más allá de lo meramente concreto. La abstracción como evidencia de la madurez, de lograr en poco tiempo lo que algunos tardan toda una vida.
          La supuesta obra de arte expuesta se compone, como puede apreciarse, de ocho botellas de plástico llenas de agua. Unidas unas a otras por un elemento que les impide cualquier posibilidad de movimiento, apoyadas en planos y sostenidas en su decadencia.
          Número, agua, plástico, atadura, curva de caída, elementos de apoyo…
          Cualquier persona con conocimientos elementales sabe, (hablo de instrucciones de colegio), que el agua es la sustancia que da y mantiene la existencia; sin ella no sería posible la presencia de eso que llamamos Vida y que nadie, de forma paradójica, es capaz de definirla sin temor a equivocarse. También es conocido que, de todas las materias, es la más extraña y anárquica en su comportamiento, la más estudiada a lo largo de las décadas. La más inquietante.
          Por otro lado, el plástico, al contrario que el agua, que la propia Naturaleza se encarga de fabricar, es un metamaterial (ningún árbol lo produce, no se siembra ni se recogen sus cosechas). Fruto del ingenio del hombre. La Naturaleza se encargó de crear la sustancia prima para que ahora, la especie que nos representa, pueda modificarla a su antojo y crear, así, ese elemento de largas cadenas moleculares al que llamamos plástico.
          El plano es un elemento ideal, como ya dejó apuntado la escuela filosófica que usted recuerda (no veo necesario citar algún nombre relevante para el caso).
          No digamos ya la curva, exactamente formulada por la ciencia estricta, que también cuenta en nuestra mente como un elemento ideal que la mantiene.
          Un hombre derrotado y extraño, hecho de agua, sostenido por su esperanza; un ser fracasado, que busca ampliar su espalda para que puedan palmear sobre ella de manera contundente; un hombre perdido entre el ego y el fuero interno que le confiesa que, haga lo que haga, nada es ni será importante (Camus); una tétrica (en la segunda acepción del término) idea de sí mismo, que le hunde al abismo oscuro donde se esconde su vida; la destrucción de la fachada; la pérdida frecuente de los aplausos; la soledad; la incapacidad para saberse y sentirse solo…
          El abismo que separa lo ininteligible de lo que sí es susceptible de ser comprendido. El ser manipulado e impedido, al que la sociedad le adoctrina, como esos elementos que agarran las botellas…
           Es fácil la palabra ligera y sin razón que ignora el esfuerzo que supone el detenimiento para reflexionar sobre lo que otro ha creado.
           Como obsesivo perseguidor de lo significado, escribo en un centro de fracaso. Sin otra perspectiva que alimentar y levantarme a cada párrafo, continúo en la brega.    Asumir la frustración y encarar el desafío que supone crear para sí. Esta asunción fortalece, te separa del ego, de la esclavitud de la adulación falsamente necesitada. Dejas de ser tú mismo; lo consigues cuando renuncias. Cuando tu creación cobra vida y queda aislada, sola, ajena a tu mano.
          «Te cortan el cordón umbilical, te dan una palmadita y ¡ya está¡, sales al mundo a la deriva, como un barco sin timón; ya eres un crack, un verdadero artista, un ser re-conocido al que todo el mundo rinde pleitesía» (Henry Miller en Trópico de Cáncer).
 
Da risa.
 
Y una gran pena por la miseria de todos nosotros.
 
Hay muchos que lo expresan mejor que yo, inmensamente mejor.
 
«No sé hacer nada a medias, no sé aceptar las ideas de los demás acerca de nada. Soy inventor a la fuerza (…) Soy un imbécil. No comprendo nada de lo que dice la gente, los autores. Tengo que volver a hacerlo en mi cabeza. Es penoso, pero tal vez eso sea la invención y la originalidad. (Henri Michaux).
 
En Diccionario de lugares comunes, Gustav Flaubert dice: «Burlarse de todo lo original, odiarlo, mofarse y si se puede, exterminarlo.»
 
¿Queremos otra opinión?
 
Odilón Redon afirma: «Toda mi originalidad consiste pues, en hacer vivir humanamente a seres inverosímiles conforme a las leyes de la verosimilitud, poniendo, en lo posible, la lógica de lo visible al servicio de lo invisible.»
 
Y todavía hay gente (el común que forma el mediocre mundo de la masa orteguiana) que se ríe y mofa de lo que otros, y no ellos, han creado.
 
Una vez escribí, y cada día que pasa la experiencia me lo afirma, que la sinceridad es un arma de destrucción masiva. Creo que la más potente que nunca el ser humano será capaz de fabricar.
          Pero como no soy nadie, termino con palabras de uno de mis ídolos (Chéjov): «Cambio de opinión cada día.»
 
Vale.
 
D.C.: No he querido entrar en la común opinión de que para que una creación pueda ser considerada una obra de arte ha de comunicar y brillar estéticamente: Lo he considerado superfluo, sobre todo para usted, que ha leído hasta aquí y que entiende.

Fotografía: Luis Camacho Campoy

Sobre Antonio Florido Lozano

Narrador, ensayista y poeta.

Antonio Florido Lozano nació en Carmona, España, en 1965. Desde 2011 ha publicado ocho novelas y tres libros de cuentos. Su obra ha merecido una docena de premios nacionales en España. Su novela Blattaria (2015) fue llevada al cine en 2019 en una coproducción perruana-española. Afirma ser “un autor neoexistencialista que aborda asuntos éticos y de actualidad, como la violencia (interior, de contexto y doméstica), el maltrato a los ancianos, la muerte digna, la intolerancia hacia la homosexualidad, la decadencia moral del ser humano…”, y le gusta ser considerado “un escritor vertical y conceptual”.

Colaborador habitual de numerosas revistas de arte y literatura de varios países hispanoamericanos, desde hace quince años es también columnista del periódico digital español www.periodistadigital.com.

Paso de fuego. Te: el sendero del signo luminoso. 2. Alejandro Aldana

Por Alejandro Aldana*

Te ∞: el sendero del signo luminoso *

                                Para Luz y Emiliano

Continuación:

I.- Pragmática lingüística y pragmática literaria
 
El lenguaje establece estructuras que buscan comunicar: “Sin embargo, el solo conocimiento de las palabras y la gramática de una lengua no garantiza el éxito de la comunicación. Las palabras pueden significar más (o algo distinto) de lo que dicen” (Dijk, 2008:67). Es necesario conocer el contexto en que se genera la producción lingüística, de lo contrario podemos vernos en una situación de confusión de sentidos, imposibilitando el proceso de comunicación.
            Se puede afirmar que la pragmática se encarga de hechos lingüísticos que sobrepasan los límites de la semántica o la sintaxis, el orden de las palabras, tonos y semitonos, inflexiones fonéticas, etcétera. Considera pues los valores extralingüísticos que se presentan concretamente en el uso del lenguaje. En cuanto a la relación concreta, se refiere al establecimiento de una relación comunicativa en una contextualidad específica, tanto del emisor como del receptor. Todo discurso pertenece a un constructo más amplio: al con-texto.
            A partir de las consideraciones respecto de la pragmática lingüística, surge la pragmática literaria con el objetivo de conocer cómo se presenta el fenómeno de la comunicación literaria. Desde este punto de vista, se entiende a la literatura como la estructuración de un código y un material verbal que existe antes de la configuración de dicho código. Por lo tanto, al estudiar un texto literario deben aplicarse los mismos mecanismos para conocer cualquier expresión lingüística, sin olvidar que el discurso literario tiene su propia naturaleza textual. En Te ∞, podemos observar que la significación de las palabras y los signos obligan al lector a plantarse en una contextualidad específica, para poder hallar los núcleos de significación que el poeta establece en su novedosa propuesta.    
            T. A. Van Dijk elaboró tres elementos a considerar: el contexto pragmático, lo cognitivo y la perspectiva sociológica. Mediante estos principios de la teoría de la comunicación es posible acercarse a la comprensión de lo literario.

(Continua en la siguiente entrega)...

Fotografía: Miguel Á. Padriñán, por Pexels

*Sobre el texto:

«Te ∞: el sendero del signo luminoso» es un ensayo que analiza la obra del libro de Ulises Córdova, poeta mexicano nacido en San Cristobal de Las Casas.

En esta revista estaremos compartiendo, en las próximas cuatro entregas, el ensayo completo del maestro Aldana.

Sobre Alejandro Aldana Sellschopp

Investigador, promotor cultural, editor, ensayista y narrador.

Ha sido becario de: FOESCA (Emisiones 1999-2000 y 2000-2001), PACMYC, fue becario del FONCA (2003-2004) en el programa de Jóvenes Creadores en la modalidad de novela. Está incluido en la antología del FONCA – Jóvenes Creadores generación 2003-2004.

Ha publicado: Tiempo a Contrapunto (UNAM- Espacio Cultural Jaime Sabines),  Nudo de Serpientes (Novela). Su cuento Diario de un lobo está incluido en la antología Inventa la memoria (Alfaguara). La novela en Chiapas, antología (Consejo Estatal para las Culturas y las Artes de Chiapas en el 2018).

Beatus Ille. Platón

…filosofía para vos y para ti…

Por Teoría en pocos minutos*

Platón

Acorde al canon de la filosofía, conocemos al primer gran pensador de forma más genuina, quien es Sócrates, gracias al, en primera instancia, poeta que nos atañe hoy, esto según los Grandes iniciados, y quien continuaría con el teatro en la Grecia Antigua. El retrato más vívido del primer filósofo, incluso más que otras menciones de éste, como las de Jenofonte, según la Historia de la Filosofía de Fraile, se las debemos a Platón. Entre la admiración y la dudosa veracidad de sus palabras, conocemos más profundamente a este sino en palabras del propio Platón, su discípulo al margen, primero en sobreponerse a esa barrera de transmisión de conocimiento (episteme) de forma oral, poniendo de manifiesto y por escrito, todas las vicisitudes del método mayéutico, con respecto de Sócrates y los sofistas que, en algún punto, la crítica ha procurado para saber si sus Diálogos son más un reflejo del maestro, Sócrates, o del gran discípulo y bello poeta, Platón. Fue este último, a su vez, el primer poeta que tocó el terreno de la filosofía.
            En sus Diálogos, podemos encontrar un sin número de conversaciones elevadas, de carácter tanto terrenal como simbólico, sobre las diferentes dudas y problemas a resolver por el hombre. Porque todo ser pensante es ser de duda, y un incansable persecutor de respuestas. Estos conversatorios entre Sócrates y los sofistas, iban desde temas como el amor, la belleza, la verdad, la poesía, del alma, amistad, templanza, valor, y todo cuanto es propio del pensamiento y la conducta humana, todo aquello que le importa al hombre para el bien vivir.
            Existen en Platón innumerables propuestas, y acaso todos los temas de la filosofía que nos siguen como bellas sombras esperando ser vistas, exceptuando algunas ramas contemporáneas que han surgido por el mismo adentramiento a otras áreas, como serían las ciencias empíricas, la psicología, la semiótica, entre algunas otras. Por eso, A. N. Whitehead señala, en algún sentido justo, que “Toda la filosofía occidental es una serie de notas a pie de página de la filosofía platónica.” Tenemos entonces en Platón el primer gran índice de tópicos y temas a tratar por la historia de la filosofía.
            Entre la importancia de sus líneas tenemos memorables pasajes, como los de la caverna, la postura del mundo sensible (imperfecto, terrenal, incapacitado para la verdadera bondad y belleza, espejismo de los valores perfectos) y la del mundo suprasensible (ideal, perfecto, en sí, refleja los valores más altos como la verdad, la bondad y la belleza, la pureza), y señalar que el mundo sensible no es sino tan sólo un reflejo vano del mundo suprasensible. Por ello, se dice que el hombre está en una constante búsqueda de estos elevados valores, y el espíritu se acerca a ello conforme el hombre les trata de rozar un poco con los dedos, con el alma. Platón no es un iluso como muchos piensan, creyendo en mundos soñadores e imaginarios, o que tengan en sí un fundamento sobre las cuestiones materiales en sentido estricto. Es sólo que, para él, algo es más real en cuanto perdura y se extiende por más tiempo, y no hay nada que perdure más que las esencias eternas, como la belleza en sí, o una verdad ontológica (del ser).
            Podemos decir que la alegoría de la Caverna de Platón es, junto al resto de su República, donde plasma su idea de una organización sociopolítica perfecta desde su cosmovisión, uno de las representaciones más conocidas del filósofo. Este mito no es sólo dirigido a una visión idealista, sino que se refiere a todo aquel que, al pensar, reflexionar, sale a buscar la verdad, cegadora y nada caprichosa, y cuando por fin puede aceptar su luz, vuelve adentro e intenta llevar a todos ese entendimiento, aquella verdad. A lo largo de la historia, podemos darnos cuenta que, en la mayoría de instancias, lo que menos le importa a la gente es saber la verdad o sobre ella, y menos cuando es incapaz de ajustarse a lo que les es más cómodo. Todo filósofo tiene como primer deber salir de la caverna, aun sabiendo que no todos le escucharán al volver dentro de ella. Por eso, con singular perpetuidad, el filósofo es la persona más incómoda en la sociedad, de vez en vez, de tiempo en tiempo.
            Otros de los grandes trayectos por los que Platón nos lleva, se muestra en el Symposio, o Banquete, donde, después de los cinco discursos de los otros asistentes a la mesa de embriaguez, Sócrates cierra con el sentido último del amor, del eros. Señala ahí que el amor es más como un pasadizo, como una unión, un puente entre lo mortal y lo inmortal, se puede amar el cuerpo, a lo mortal (Pandemo), y a lo inmortal, al alma (Uranio), Señala también ahí, que el amor es hijo de Penía (pobreza), y también de Poros (recurso), lo que nos lleva a esa contradicción de la unión, de una extraña interdependencia del mortal por abarcar lo inmortal, de la finitud por abarcar la atemporalidad. El deseo eterno del sumo bien. De lo que se carece, pero se busca inmortalizar desde la mortalidad.
            Con grata complacencia, podemos decir que el diálogo que retrata de la forma más sublime a su maestro, Sócrates, es su juicio y apología, el primero de los Diálogos platónicos. La actitud de Sócrates ante la injusta e inminente muerte no sino la de un mártir, y creo que antecede a lo dicho siglos después en la máxima romana del Derecho (Dura Lex, Sed Lex, o “La ley es dura, pero es ley”). Sócrates decide no irse al exilio y escapar de beber la cicuta, y, muy a pesar de ser injusto lo imputado como crimen por corromper a la juventud ateniense, prefiere quedarse a morir, como ciudadano, como hombre. Un caso totalmente contrario, fue el del estagirita, Aristóteles, quien, después de morir Alejandro el Grande, quien fue pupilo suyo, prefiere irse de Atenas, diciendo que en ese mismo lugar no se iba a cometer tal pecado dos veces, refiriéndose a Sócrates.
            Este último diálogo es el gran inicio de los Diálogos platónicos, pero el culmen del máximo deber del filósofo, del pensador entregado, para el cual la muerte no es sino el paso a topar de frente la verdad, y dejar de remar sin rumbo hacia donde apunta el sol al ocaso. Cuando pensemos en desear nuestras propias reflexiones, en emprender el camino del filósofo, antes de hacernos cualquier otra pregunta debemos hacernos la siguiente: ¿Estoy, dado el momento, dispuesto a beber de la cicuta de la infamia que envenena el alma; del nulo entendimiento de los otros; de la necedad social de las masas? Sólo entonces si el deseo de buscar la verdad es superior al miedo de las consecuencias, se puede ver el nacimiento de un nuevo filósofo.  

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*Sobre Teroría en pocos minutos:

«Teoría en pocos minutos» es un grupo de autores** y estudiosos que busca difundir su conocimiento sobre humanismo y hacerlo accesible al público en general. Puedes seguirlos en: Teoría en pocos minutos.

**Sobre los autores:

Alejandro Segura Chávez. México, 1994. Redactor sobre Ciencia, psicología, filosofía, política, tecnología, literatura y poesía. Es Licenciado en Psicología por la Universidad de Guadalajara. Director del podcast Psico-Filosofando en Spotify. Divulgador en YouTube.

Daniel Omar Stchigel. Argentina, 1968. Redactor oficial en Noticias sobre Filosofía. Autor de más de veinte libros de filosofía fenomenológica y epistemología. Doctor en Filosofía por la Universidad de Buenos Aires. Profesor Universitario y Mágister en Psicoanálisis por la Universidad Argentina John F. Kennedy. Por catorce años fue profesor titular de Filosofía, Lógica, Antropología filosófica, Bioética, Deontología de la profesión docente y Desarrollo de las Corrientes Filosóficas. Es experto en Husserl, sobre quien basó su tesis de doctorado, y en Lacan, sobre quien hizo su tesis de magisterio.

Everardo Ivaán Contreras Brito. México, 1998. Redactor oficial de Crítica y Reseña Literaria. Recientemente publicó Poesía Estándar: Antología (2019). Licenciante de la carrera en Relaciones Internacionales por la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la Universidad Autónoma de Chihuahua.

Francisco Tomás González Cabañas. Corrientes, Argentina, 1980. Ensayista. Licenciado en Filosofía por la USAL. Licenciado en Psicología por la UP. Licenciado en Ciencias Políticas por la UCA. Licenciado en Comunicación por la UCES.

Voces ensortijadas. 36. Las pausitas necesarias en la vida. María Gabriela López Suárez

Voces ensortijadas 36

Las pausitas necesarias en la vida

Por María Gabriela López Suárez

El viento que corre esta mañana en que tecleo estas líneas me trae mensajes del cambio del tiempo, como dijeran en la familia, ya huele a Todo-santo. También es un anuncio del regreso a nuestro horario normal y que finaliza el de verano. 

La semana se pasó volando, como desde hace varios años, el tiempo va que vuela, entre las diversas labores cotidianas que cada persona realiza y las nuevas tareas que se han generado en la contingencia sanitaria. Sin embargo, no hay marcha atrás, eso es una realidad. Como dijera una frase de la serie documental  Ésta es mi tierra, por Terenci Moix,  de Televisión Española,   “el tiempo es el gran terror del hombre”.

En esa vertiginosa serie de actividades se va pasando la vida, entre el no tengo tiempo. Es probable que una no se percate hasta que algo inesperado nos vuelva la atención al aquí y al ahora, a lo esencial, a lo prioritario. Hacer una pausa nos permite mucho. Entre las ideas que se me vienen ahora al hacer pausas están, apreciar las cosas, observar los detalles más simples de lo cotidiano, disfrutar de la respiración, de contemplar un paisaje natural, sola o acompañada, de agradecer la vida y los regalos que se tienen, de escuchar la melodía que hay en cada paisaje sonoro que nos rodea, de leer por placer… Y por si fuera poco, las pausas nos ayudan a escuchar a nuestro cuerpo y a cuidarlo, de ahí que sean prioritarias.

De igual manera, nos permite  compartir momentos con nuestros seres amados, decirles que les queremos, sí, aunque no sea por celebración de algo en específico,  lo importante es que lo sepan y lo sientan a través de nuestras acciones, detalles o mensajes desde el corazón. Nos ayuda a recordar a las personas y seres que han partido pero quedan en nuestro corazón, a honrar su memoria, depositar ofrendas o hacer oración.

El mes de septiembre llega a su término, me trae a la memoria que es un  mes donde recuerdo la partida de familiares y amistades, es un mes de nostalgia pero también de agradecer el haberles tenido en la vida, de llevarles en el corazón y en la memoria. Hoy hice una de esas pausitas necesarias en la vida, el corazón se siente reconfortado y el cuerpo agradecido. Mi sentido del olfato y el gusto también lo agradecen porque en ese receso me di la oportunidad de cocinar la sopa de champiñones que tanto disfruto y tenía pendiente preparar.

Les invito a darse la oportunidad de hacer pausas en su cotidianidad, es un regalo merecido.





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Sobre la autora:

Maria Gabriela López Suárez

Doctora en Estudios Regionales por la Universidad Autónoma de Chiapas y Doctora en Dirección y Planificación del Turismo por la Universidad de Alicante. Docente investigadora en la Universidad Intercultural de Chiapas (UNICH). Es integrante  de la Red Internacional de Investigadores en Turismo, Desarrollo y Sustentabilidad (RITURDES), del Sistema Nacional de Investigadores (SNI), del Colectivo Fotográfico Tragameluz y del Colectivo Reminiscencia, este último aborda el tema de los feminicidios. Desde 2008 colabora en diferentes medios en Chiapas. Fue corresponsal en Chiapas de la Agencia Informativa Conacyt. Actualmente es productora del programa radiofónico de la UNICH, Los Colores de la Voz; colabora también en la Red de Comunicadores Boca de Polen. A.C.

Polvo del camino. 36. Caja de colores. Héctor Cortés Mandujano

Polvo del camino/ 36

Caja de colores
(Minificción)

Héctor Cortés Mandujano

 

Cuando era muy joven me di cuenta de que en mi vida había demasiados colores. De niña no me fijé y borroneé con mis lápices todo aquello que se me pusiera enfrente; de adolescente hubo demasiados negros y grises, porque fue en esa etapa donde viví mis peores etapas de depresión.
            Cuando me percaté de que la vida era una caja de colores, seleccioné aquellos que me iban bien y sólo usé ésos, con distintos matices. Los demás, a la caja, que cerré con cuidado.
            Hubo que escoger un hombre y me decanté por uno que me parecía más o menos monótono, porque ya había conocido algunos de colores estridentes, chillantes, de los que hui como la peste. Pasivo, tranquilo, afable. Así era mi estable pareja.
            Levanté una empresa de la nada y me volví una directora responsable y capaz; mi mano derecha resultó ser un joven que, en un principio, me pareció gay, hasta que descubrí su masculinidad profunda. Un día me confesó su admiración, por mi invariabilidad de carácter. Le conté mi teoría de los lápices.
            Él me dijo que para hacer lo que había hecho se requería no sólo inteligencia, sino voluntad, disciplina, virtudes que él no tenía: “Mi vida saca los colores que quiera y con ellos ha pintado mi pasado, me pinta ahora y seguirá pintado mi futuro. No tengo control sobre los lápices”.
            Decidí ayudarlo y lo volví mi amante. Me encantaban, en la entrega, sus amarillos dulces, sus naranjas tiernos, sus violetas agresivos, sus azules dominantes. Pero eran de él y yo los gozaba como cuando te comes un helado, pero sabes que esa frialdad que toca tu lengua viene de fuera, que tú no estás hecha de hielo.
            Un día descubrí, sin querer, que mi joven amante tenía otra pareja y que mi marido, el comprensivo, el pasivo, también tenía a alguien más. 
            Es decir, yo controlaba mis colores, pero la vida, a través de mis hombres, y transitivamente, a través de sus respectivas amantes, me volvía a pintar de formas que escapaban de mi control. 
           Nunca puedes cerrar la caja, concluí, porque la vida es una explosión de colores que, por mucho que hagas, te pintará con muchas y diversas rayas imprevistas.

Contactos: hectorcortesm@gmail.com
Fotografía: Nadia Carolina Cortés Vázquez.

*Sobre el autor:

Héctor Cortés Mandujano

Narrador, dramaturgo y periodista cultural

Finca El Ciprés, Villaflores, Chiapas, 1961.

Sus publicaciones, una amplia colección, abarcan varios géneros: Cuento, dramaturgia, novela, relato, ensayo y varias coautorías. Ha sido antologado en libros y revistas especializadas.

Aunque desde hace varios años se ha abstenido de participar en concursos y convocatorias, tiene varios premios y reconocimientos por su actividad literaria, mencionamos algunos: Premio Puerta 2010 al Mejor Dramaturgo, otorgado por la Asociación de Periodistas Culturales de Chiapas “Trozos de sol”; Premio Nacional de Novela Breve Rosario Castellanos, con Aún corre sangre por las avenidas (2005); Premio Estatal de Novela Breve Emilio Rabasa, con Vanterros (2004).

Lo puedes seguir en su columna Casa de citas.

Correo electrónico: hectorcortesm@gmail.com

Paso de fuego. Te: el sendero del signo luminoso. 1. Alejandro Aldana

Por Alejandro Aldana*

Te ∞: el sendero del signo luminoso *

                                Para Luz y Emiliano


En el presente ensayo estudiaremos el libro Te ∞, de Ulises Córdova, desde una categoría fundamental para el análisis del lenguaje: la pragmática del discurso. Ulises Córdoba es un poeta nacido en San Cristóbal de Las Casas, cuenta con una extensa obra poética. He escogido disertar sobre la pragmática partiendo de los poemas que constituyen su libro Te Infinito, ya que debido a la calidad de los textos y la búsqueda estética permiten ampliamente abordar el tema. 
            La poesía representa una búsqueda en dos sentidos, al menos, por un lado, tenemos la experiencia del proceso creativo que implica al autor, esa voz que llamamos lírica que se desdobla y se expresa en los versos. Y la segunda posibilidad de la búsqueda la tenemos en el lector, así se establece en espiral una relación que avanza, se profundiza, se crea y recrea, que siempre se está moviendo y está en permanente cambio. 
            Durante las siguientes cuartillas trataré de establecer la naturaleza de esa relación estética, partiendo de los poemas de este excelente poeta chiapaneco. Así pues, los invito a adentrarse junto conmigo al mundo del lenguaje y la creación estética. 
            La fuente histórica de la pragmática la encontramos en la filosofía del lenguaje. Charles Morris identificó tres campos de estudio sobre los signos, ubicándolos de la siguiente manera: sintaxis, semántica y pragmática, entendiendo esta última como la relación de los signos en relación con los intérpretes. El interés se centra en cuál es el significado del lenguaje cuando es usado. Es importante señalar que el énfasis del estudio está en los factores contextuales, en el significado de las expresiones lingüísticas.

(Continua en la siguiente entrega)...

Fotografía: Miguel Á. Padriñán, por Pexels

*Sobre el texto:

«Te ∞: el sendero del signo luminoso» es un ensayo que analiza la obra del libro de Ulises Córdova, poeta mexicano nacido en San Cristobal de Las Casas.

En esta revista estaremos compartiendo, en las próximas cuatro entregas, el ensayo completo del maestro Aldana.

Sobre Alejandro Aldana Sellschopp

Investigador, promotor cultural, editor, ensayista y narrador.

Ha sido becario de: FOESCA (Emisiones 1999-2000 y 2000-2001), PACMYC, fue becario del FONCA (2003-2004) en el programa de Jóvenes Creadores en la modalidad de novela. Está incluido en la antología del FONCA – Jóvenes Creadores generación 2003-2004.

Ha publicado: Tiempo a Contrapunto (UNAM- Espacio Cultural Jaime Sabines),  Nudo de Serpientes (Novela). Su cuento Diario de un lobo está incluido en la antología Inventa la memoria (Alfaguara). La novela en Chiapas, antología (Consejo Estatal para las Culturas y las Artes de Chiapas en el 2018).

Voces ensortijadas. 35. Historias sobre el maíz. María Gabriela López Suárez

Voces ensortijadas 35

Historias sobre el maíz

Por María Gabriela López Suárez

Esa mañana amaneció nublado, con mucho viento y  una brizna de lluvia, el clima era frío. Mariela se percató de esta sensación friecita cuando abrió la ventana, a lo lejos estaba su papá entre la milpa cortando elotes. Ella no tenía contemplado ir a la milpa y menos con ese clima. Sin embargo, se animó a ir para ayudarle.

Al ir caminando observó la milpa jiloteando,  fue sintiendo el aroma a tierra mojada, la textura de las hojas y cómo sus pasos iban entrando en contacto con la tierra. A medida que avanzaba iba cuidando para no pisar las flores de calabaza. Llegó hasta donde estaba su papá, le ayudó y regresaron con los elotes dentro de un costal.

Pusieron el costal en el piso y se sentaron para irlos pelando; separaban las hojas, los cabellos y los elotes. Mientras hacían esta tarea Mariela recordó la fase de la siembra, don Arturo, su papá, era muy cuidadoso en la selección de los granos del maíz. También acostumbraba sembrar semillas de calabaza y a veces de frijol, esto con el fin de ir nutriendo la tierra.

La época de la cosecha de elotes era la más esperada, primero porque significaba que la semilla sembrada había dado frutos, sinónimo de buena cosecha y también porque era una manera de proveer a la economía de la casa. Para Mariela y sus hermanos representaba la oportunidad de comer elotes, hervidos o asados. Las tías preparaban atoles de elote y agrio, así como tamales y pan de elote. Y cómo olvidar las tortillas que hacía la abuelita Tina con maíz nuevo, llenaba sus peroles de nixtamal[1] y hacía las bolas de masa de maíz amarillo para preparar la bebida de pozol[2].

Cuando el grano había madurado, es decir, ya era maíz, venía la etapa de desgranar, que podía ser con ayuda de una máquina o de manera manual. La segunda opción, aunque era más lenta, era la que le gustaba más a Mariela, se sentaban en la mesa varios integrantes de la familia, cada quien con su mazorca en mano y mientras iban desgranando conversaban para hacer la tarea más amena. Algunos ya tenían su técnica para avanzar más rápido, como usar un cuchillo, auxiliarse de otra mazorca o dejar una hilera completamente vacía y de ahí iniciar el desgrane.

Ahora que lo reflexionaba, en realidad el maíz representaba una especie de fiesta, porque varias de las actividades se hacían en colectivo y cada etapa tenía su procedimiento, sus elementos simbólicos. Vinieron a la mente sus clases de historia de México, hombre y mujeres de maíz, al tiempo que pensaba la diversidad de historias sobre el maíz que tendría cada familia. En eso estaba cuando se dio cuenta que ya habían terminado de pelar los elotes, era momento de ponerlos a cocer y la tarea le correspondía a otro integrante de la familia.

– ¡Alfonso te toca cocer los elotes! Ya están listos.


[1]       Nixtamal: Maíz cocido con agua y cal, se deja reposar toda la noche. Se usa para elaborar tortillas y comidas como el pozole.

[2] Pozol: Bebida tradicional a base de maiz, se suele mezclar tambien con cacao. Se consume en el sur de México y Centroamérica, es muy seguramente una herencia Maya y Azteca. Se diferencia del pozole en que este es un platillo caliente que se cocina con carne y su consumo está más extendido en el centro y occidente de México.





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Sobre la autora:

Maria Gabriela López Suárez

Doctora en Estudios Regionales por la Universidad Autónoma de Chiapas y Doctora en Dirección y Planificación del Turismo por la Universidad de Alicante. Docente investigadora en la Universidad Intercultural de Chiapas (UNICH). Es integrante  de la Red Internacional de Investigadores en Turismo, Desarrollo y Sustentabilidad (RITURDES), del Sistema Nacional de Investigadores (SNI), del Colectivo Fotográfico Tragameluz y del Colectivo Reminiscencia, este último aborda el tema de los feminicidios. Desde 2008 colabora en diferentes medios en Chiapas. Fue corresponsal en Chiapas de la Agencia Informativa Conacyt. Actualmente es productora del programa radiofónico de la UNICH, Los Colores de la Voz; colabora también en la Red de Comunicadores Boca de Polen. A.C.

Polvo del camino. 35. El más viejo enemigo. Héctor Cortés Mandujano

Polvo del camino/ 35

El más viejo enemigo


Héctor Cortés Mandujano

 

Cineterapia: la psiquiatría y el psiquiatra a través de las películas (Edamex, 2005), del Dr. Rafael J. Salín-Pascual es un libro de doble interés: por un lado, este profesionista disecciona muchos de los padecimientos mentales (en varios me puse palomitas) que constituyen el nudo de su labor, y por el otro, revisa una serie de películas donde estos padecimientos son parte de la historia del filme.
            Analiza por ejemplo la cinta Las horas (Stephen Daldry, 2002), que cuenta tres historias vinculadas a la vida y el suicidio de Virginia Woolf, y su novela La señora Dalloway. El suicidio de Virginia no fue una decisión precipitada. Leonard contó en la televisión, 40 años después de la muerte de Virginia, algo que ellos dos habían decidido si los alemanes nazis tomaban Inglaterra: (p. 42) “cerraríamos las puerta de la cochera y nos suicidaríamos”. Ya tenían el veneno listo.
            Habla de la película Freud (John Huston, 1962) y cita (p. 53): “Conócete a ti mismo. Este es el inicio de la sabiduría. En este conocimiento yace la esperanza única de victoria del hombre sobre su más viejo enemigo: su familia”.
            Me entero que Barba Azul, ahora un cuento de niños, tuvo su modelo real en Guilles de Rais, quien confesó el 22 de octubre de 1440 “haber asesinado a unos trescientos niños. […] Los he matado y he cometido con ellos el pecado de sodomía lo mismo antes que después de su muerte, pero también durante ella”. Cuatro días más tarde lo ahorcaron.
            Sobre el sueño dice Salín-Pascual (p. 242): “Las regiones situadas por debajo de los hemisferios cerebrales (tallo cerebral) lanzan en forma aleatoria series de imágenes a la corteza occipital, como si ésta fuera una pantalla cinematográfica y de esta forma recibimos una activación sensorial mientras dormimos. A la mañana siguiente evocamos esa información nocturna y le agregamos eventos diurnos para darle un sentido. Así, todos los días hacemos una edición cinematográfica en donde unimos lo soñado y lo vivido. De esta forma, podemos decir que los sueños son el cine del cerebro”.

Contactos: hectorcortesm@gmail.com
Ilustración: HCM.

*Sobre el autor:

Héctor Cortés Mandujano

Narrador, dramaturgo y periodista cultural

Finca El Ciprés, Villaflores, Chiapas, 1961.

Sus publicaciones, una amplia colección, abarcan varios géneros: Cuento, dramaturgia, novela, relato, ensayo y varias coautorías. Ha sido antologado en libros y revistas especializadas.

Aunque desde hace varios años se ha abstenido de participar en concursos y convocatorias, tiene varios premios y reconocimientos por su actividad literaria, mencionamos algunos: Premio Puerta 2010 al Mejor Dramaturgo, otorgado por la Asociación de Periodistas Culturales de Chiapas “Trozos de sol”; Premio Nacional de Novela Breve Rosario Castellanos, con Aún corre sangre por las avenidas (2005); Premio Estatal de Novela Breve Emilio Rabasa, con Vanterros (2004).

Lo puedes seguir en su columna Casa de citas.

Correo electrónico: hectorcortesm@gmail.com

Beatus Ille. ¿Para qué sirve la filosofía?

…filosofía para vos y para ti…

Por Teoría en pocos minutos*

¿Para qué sirve la filosofía?

En apariencia una pregunta sencilla. Cuatro personas que hemos leído  cantidades razonables de libros de filosofía, no pudimos responderla sin llevarnos a planteos como: ¿Es útil realmente?, ¿cuál sería su utilidad?, ¿qué es realmente la filosofía?  Citas, tras citas, el trabajo pudo haber sido interminable.
          No es este espacio un sitio para ahondar en la complejidad de la filosofía, sino para dar una pincelada para que aquellos que aún no tienen contacto con ella, puedan tener una idea de que estamos hablando. Dicho esto, de múltiples cantidades de texto que compartimos decidimos, nombrar cada uno, las caractacteristicas principales de nuestro filósofo favorito, concluimos lo siguiente:

El filósofo es alguien qué: 1) duda de todo, por obvio que parezca; 2) responde a la medida de lo posible las interrogantes que se hace; 3) pretende un sistema (argumentos lógicos) para explicar el mundo; 4) es humilde con su sabiduría, no ostenta saber lo que no sabe; 5) y aunque suele estar en rivalidad con el "Poder" que impone su verdad, este pese a su humildad termina por cimentar nuevas formas de pensar en la sociedad.

Entonces ¿Sirve la filosofía? Si la connotación que tiene el verbo “servir” tiene que ver con la obtención de un bien material, no, la filosofía es lo que en la economía podría entenderse como un bien improductivo, así como lo es la música, el cine, la comedia, la escritura; el arte. Sirven en la medida en que tienen un espacio en la vida anímica de las personas, cómo cuando estás triste y tu canción favorita mejora tu día. Esto, empero, no dice que la filosofía no pueda tener una consecuencia remunerable, empleos como profesor, redactor, escritor, periodista, analista, YouTube divulgador: pueden producir moneda.  
          Pero, ¿en sí misma, qué uso le podemos dar a la filosofía? 
          1) Ser menos afable al Poder, tener mayor capacidad de argumentación, por ende no ser una oveja más.
Ejemplo: Cuando un presidente dice “El pueblo es sabio, y el elige democráticamente al mejor” el filósofo no dudara en preguntarse: ¿Es verdad que elegimos democráticamente? ¿Dónde comienza la democracia y dónde termina? ¿Qué es una decisión sabía? Quizás no sea tan sabio el pueblo que vota a una propuesta irrealizable de nación, quizá. 
          2) Despertar intelectualmente, tú y a los que te rodean, razonar sirve para resolver problemas; pueden ser de carácter político, moral, ético, religioso, psicológico. 
Ejemplo: ¿Es bueno mentir? ¿Solo si eso traerá beneficios? ¿O debemos decir la verdad por más dolorosa que sea? Esto seguro pensaría un filósofo. 
          3) “Todos bebemos esta gaseosa liquida, por tanto es una buena opción”, el filósofo se preguntará ¿La suma de personas que hacen algo le da más validez a eso? ¿Realmente es buena esa gaseosa? ¿Cómo puedo proponer una evaluación de la calidad de una gaseosa?

Como vemos, la filosofía invita a darle uso a nuestra capacidad de reflexionar, preguntarnos, responder. Sobre cualquier tema. Por ende ayuda a resolver problemas que quien se abstenga de la filosofía jamás resolvería, quizás ni si quiera este enterado del ¿cuándo?, ¿cómo?, ¿por qué?, de lo que pasa, y eso es básicamente estar dormido, la filosofía es atreverse a abrir los ojos, es atreverse a saber.  

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*Sobre Teroría en pocos minutos:

«Teoría en pocos minutos» es un grupo de autores** y estudiosos que busca difundir su conocimiento sobre humanismo y hacerlo accesible al público en general. Puedes seguirlos en: Teoría en pocos minutos.

**Sobre los autores:

Alejandro Segura Chávez. México, 1994. Redactor sobre Ciencia, psicología, filosofía, política, tecnología, literatura y poesía. Es Licenciado en Psicología por la Universidad de Guadalajara. Director del podcast Psico-Filosofando en Spotify. Divulgador en YouTube.

Daniel Omar Stchigel. Argentina, 1968. Redactor oficial en Noticias sobre Filosofía. Autor de más de veinte libros de filosofía fenomenológica y epistemología. Doctor en Filosofía por la Universidad de Buenos Aires. Profesor Universitario y Mágister en Psicoanálisis por la Universidad Argentina John F. Kennedy. Por catorce años fue profesor titular de Filosofía, Lógica, Antropología filosófica, Bioética, Deontología de la profesión docente y Desarrollo de las Corrientes Filosóficas. Es experto en Husserl, sobre quien basó su tesis de doctorado, y en Lacan, sobre quien hizo su tesis de magisterio.

Everardo Ivaán Contreras Brito. México, 1998. Redactor oficial de Crítica y Reseña Literaria. Recientemente publicó Poesía Estándar: Antología (2019). Licenciante de la carrera en Relaciones Internacionales por la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la Universidad Autónoma de Chihuahua.

Francisco Tomás González Cabañas. Corrientes, Argentina, 1980. Ensayista. Licenciado en Filosofía por la USAL. Licenciado en Psicología por la UP. Licenciado en Ciencias Políticas por la UCA. Licenciado en Comunicación por la UCES.

La cuarta pared. 6. Colibrí

Colibrí

(Minificción)

Por Bibiana López

«Mucha fe mero le tengo, porque él a mí me lo avisa todo, él me dice cada cosa, cada cosa, que nadie se puede imaginar«

EnraizArte en Audiolibro Cantadora de historias.

-–¿Has escuchado o leído la leyenda del colibrí? –preguntó Amaranta a su amiga mientras subían la montaña.

–Sí, una leyenda maya… creo, dicen que cuando te visita uno es porque un ser querido fallecido te está visitando.

–Exacto, aunque dicen que las aves son las portadoras de mensajes del más allá… ¿tú crees esas cosas?

-–No creo, no sé, no me ha pasado.

–Algo como los milagros, no crees en ellos hasta que te ocurren.

Después se tomaron un tiempo para dejar correr el silencio de sus voces y escuchar la naturaleza a su alrededor, era una caminata pesada, pero les habían dicho que llegar a la cima valía la pena.

Los señalamientos decían que estaban a aproximadamente 30 metros de llegar, pero Amaranta decía no poder más, se sentó en una piedra y le dijo a Martha que siguiera sola, ella la esperaría ahí, después de unos instantes de conflicto Martha siguió. Amaranta tenia un mundo en su cabeza, de pronto de algún lugar llegó un colibrí, imaginó que le decía: vamos, tu puedes

Impulsada por renovadas energías se levantó, parecía que aquel colibrí la escoltaba al frente; pasó a lado de Martha dejándola unos cuantos metros atrás, cuando llego a la cima, en efecto, valía la pena.

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Fotografía: BBLA. 

Sobre la autora*
Bibiana B. López Álvarez
Comitán de Domínguez, estudiante de la licenciatura de Comunicación Intercultural en la Universidad Intercultural de Chiapas (UNICH), fue estudiante de intercambio en la Universidad Católica del Salvador (UNICAES) en Santa Ana, El Salvador.
Tallerista de teatro universitario. 
Fue parte de la creación de la obra "Caites o el destiempo de oficios a olvidar".