Revista

Polvo del camino. 36. Caja de colores. Héctor Cortés Mandujano

Polvo del camino/ 36

Caja de colores
(Minificción)

Héctor Cortés Mandujano

 

Cuando era muy joven me di cuenta de que en mi vida había demasiados colores. De niña no me fijé y borroneé con mis lápices todo aquello que se me pusiera enfrente; de adolescente hubo demasiados negros y grises, porque fue en esa etapa donde viví mis peores etapas de depresión.
            Cuando me percaté de que la vida era una caja de colores, seleccioné aquellos que me iban bien y sólo usé ésos, con distintos matices. Los demás, a la caja, que cerré con cuidado.
            Hubo que escoger un hombre y me decanté por uno que me parecía más o menos monótono, porque ya había conocido algunos de colores estridentes, chillantes, de los que hui como la peste. Pasivo, tranquilo, afable. Así era mi estable pareja.
            Levanté una empresa de la nada y me volví una directora responsable y capaz; mi mano derecha resultó ser un joven que, en un principio, me pareció gay, hasta que descubrí su masculinidad profunda. Un día me confesó su admiración, por mi invariabilidad de carácter. Le conté mi teoría de los lápices.
            Él me dijo que para hacer lo que había hecho se requería no sólo inteligencia, sino voluntad, disciplina, virtudes que él no tenía: “Mi vida saca los colores que quiera y con ellos ha pintado mi pasado, me pinta ahora y seguirá pintado mi futuro. No tengo control sobre los lápices”.
            Decidí ayudarlo y lo volví mi amante. Me encantaban, en la entrega, sus amarillos dulces, sus naranjas tiernos, sus violetas agresivos, sus azules dominantes. Pero eran de él y yo los gozaba como cuando te comes un helado, pero sabes que esa frialdad que toca tu lengua viene de fuera, que tú no estás hecha de hielo.
            Un día descubrí, sin querer, que mi joven amante tenía otra pareja y que mi marido, el comprensivo, el pasivo, también tenía a alguien más. 
            Es decir, yo controlaba mis colores, pero la vida, a través de mis hombres, y transitivamente, a través de sus respectivas amantes, me volvía a pintar de formas que escapaban de mi control. 
           Nunca puedes cerrar la caja, concluí, porque la vida es una explosión de colores que, por mucho que hagas, te pintará con muchas y diversas rayas imprevistas.

Contactos: hectorcortesm@gmail.com
Fotografía: Nadia Carolina Cortés Vázquez.

*Sobre el autor:

Héctor Cortés Mandujano

Narrador, dramaturgo y periodista cultural

Finca El Ciprés, Villaflores, Chiapas, 1961.

Sus publicaciones, una amplia colección, abarcan varios géneros: Cuento, dramaturgia, novela, relato, ensayo y varias coautorías. Ha sido antologado en libros y revistas especializadas.

Aunque desde hace varios años se ha abstenido de participar en concursos y convocatorias, tiene varios premios y reconocimientos por su actividad literaria, mencionamos algunos: Premio Puerta 2010 al Mejor Dramaturgo, otorgado por la Asociación de Periodistas Culturales de Chiapas “Trozos de sol”; Premio Nacional de Novela Breve Rosario Castellanos, con Aún corre sangre por las avenidas (2005); Premio Estatal de Novela Breve Emilio Rabasa, con Vanterros (2004).

Lo puedes seguir en su columna Casa de citas.

Correo electrónico: hectorcortesm@gmail.com

Paso de fuego. Te: el sendero del signo luminoso. 1. Alejandro Aldana

Por Alejandro Aldana*

Te ∞: el sendero del signo luminoso *

                                Para Luz y Emiliano


En el presente ensayo estudiaremos el libro Te ∞, de Ulises Córdova, desde una categoría fundamental para el análisis del lenguaje: la pragmática del discurso. Ulises Córdoba es un poeta nacido en San Cristóbal de Las Casas, cuenta con una extensa obra poética. He escogido disertar sobre la pragmática partiendo de los poemas que constituyen su libro Te Infinito, ya que debido a la calidad de los textos y la búsqueda estética permiten ampliamente abordar el tema. 
            La poesía representa una búsqueda en dos sentidos, al menos, por un lado, tenemos la experiencia del proceso creativo que implica al autor, esa voz que llamamos lírica que se desdobla y se expresa en los versos. Y la segunda posibilidad de la búsqueda la tenemos en el lector, así se establece en espiral una relación que avanza, se profundiza, se crea y recrea, que siempre se está moviendo y está en permanente cambio. 
            Durante las siguientes cuartillas trataré de establecer la naturaleza de esa relación estética, partiendo de los poemas de este excelente poeta chiapaneco. Así pues, los invito a adentrarse junto conmigo al mundo del lenguaje y la creación estética. 
            La fuente histórica de la pragmática la encontramos en la filosofía del lenguaje. Charles Morris identificó tres campos de estudio sobre los signos, ubicándolos de la siguiente manera: sintaxis, semántica y pragmática, entendiendo esta última como la relación de los signos en relación con los intérpretes. El interés se centra en cuál es el significado del lenguaje cuando es usado. Es importante señalar que el énfasis del estudio está en los factores contextuales, en el significado de las expresiones lingüísticas.

(Continua en la siguiente entrega)...

Fotografía: Miguel Á. Padriñán, por Pexels

*Sobre el texto:

«Te ∞: el sendero del signo luminoso» es un ensayo que analiza la obra del libro de Ulises Córdova, poeta mexicano nacido en San Cristobal de Las Casas.

En esta revista estaremos compartiendo, en las próximas cuatro entregas, el ensayo completo del maestro Aldana.

Sobre Alejandro Aldana Sellschopp

Investigador, promotor cultural, editor, ensayista y narrador.

Ha sido becario de: FOESCA (Emisiones 1999-2000 y 2000-2001), PACMYC, fue becario del FONCA (2003-2004) en el programa de Jóvenes Creadores en la modalidad de novela. Está incluido en la antología del FONCA – Jóvenes Creadores generación 2003-2004.

Ha publicado: Tiempo a Contrapunto (UNAM- Espacio Cultural Jaime Sabines),  Nudo de Serpientes (Novela). Su cuento Diario de un lobo está incluido en la antología Inventa la memoria (Alfaguara). La novela en Chiapas, antología (Consejo Estatal para las Culturas y las Artes de Chiapas en el 2018).

Voces ensortijadas. 35. Historias sobre el maíz. María Gabriela López Suárez

Voces ensortijadas 35

Historias sobre el maíz

Por María Gabriela López Suárez

Esa mañana amaneció nublado, con mucho viento y  una brizna de lluvia, el clima era frío. Mariela se percató de esta sensación friecita cuando abrió la ventana, a lo lejos estaba su papá entre la milpa cortando elotes. Ella no tenía contemplado ir a la milpa y menos con ese clima. Sin embargo, se animó a ir para ayudarle.

Al ir caminando observó la milpa jiloteando,  fue sintiendo el aroma a tierra mojada, la textura de las hojas y cómo sus pasos iban entrando en contacto con la tierra. A medida que avanzaba iba cuidando para no pisar las flores de calabaza. Llegó hasta donde estaba su papá, le ayudó y regresaron con los elotes dentro de un costal.

Pusieron el costal en el piso y se sentaron para irlos pelando; separaban las hojas, los cabellos y los elotes. Mientras hacían esta tarea Mariela recordó la fase de la siembra, don Arturo, su papá, era muy cuidadoso en la selección de los granos del maíz. También acostumbraba sembrar semillas de calabaza y a veces de frijol, esto con el fin de ir nutriendo la tierra.

La época de la cosecha de elotes era la más esperada, primero porque significaba que la semilla sembrada había dado frutos, sinónimo de buena cosecha y también porque era una manera de proveer a la economía de la casa. Para Mariela y sus hermanos representaba la oportunidad de comer elotes, hervidos o asados. Las tías preparaban atoles de elote y agrio, así como tamales y pan de elote. Y cómo olvidar las tortillas que hacía la abuelita Tina con maíz nuevo, llenaba sus peroles de nixtamal[1] y hacía las bolas de masa de maíz amarillo para preparar la bebida de pozol[2].

Cuando el grano había madurado, es decir, ya era maíz, venía la etapa de desgranar, que podía ser con ayuda de una máquina o de manera manual. La segunda opción, aunque era más lenta, era la que le gustaba más a Mariela, se sentaban en la mesa varios integrantes de la familia, cada quien con su mazorca en mano y mientras iban desgranando conversaban para hacer la tarea más amena. Algunos ya tenían su técnica para avanzar más rápido, como usar un cuchillo, auxiliarse de otra mazorca o dejar una hilera completamente vacía y de ahí iniciar el desgrane.

Ahora que lo reflexionaba, en realidad el maíz representaba una especie de fiesta, porque varias de las actividades se hacían en colectivo y cada etapa tenía su procedimiento, sus elementos simbólicos. Vinieron a la mente sus clases de historia de México, hombre y mujeres de maíz, al tiempo que pensaba la diversidad de historias sobre el maíz que tendría cada familia. En eso estaba cuando se dio cuenta que ya habían terminado de pelar los elotes, era momento de ponerlos a cocer y la tarea le correspondía a otro integrante de la familia.

– ¡Alfonso te toca cocer los elotes! Ya están listos.


[1]       Nixtamal: Maíz cocido con agua y cal, se deja reposar toda la noche. Se usa para elaborar tortillas y comidas como el pozole.

[2] Pozol: Bebida tradicional a base de maiz, se suele mezclar tambien con cacao. Se consume en el sur de México y Centroamérica, es muy seguramente una herencia Maya y Azteca. Se diferencia del pozole en que este es un platillo caliente que se cocina con carne y su consumo está más extendido en el centro y occidente de México.





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Sobre la autora:

Maria Gabriela López Suárez

Doctora en Estudios Regionales por la Universidad Autónoma de Chiapas y Doctora en Dirección y Planificación del Turismo por la Universidad de Alicante. Docente investigadora en la Universidad Intercultural de Chiapas (UNICH). Es integrante  de la Red Internacional de Investigadores en Turismo, Desarrollo y Sustentabilidad (RITURDES), del Sistema Nacional de Investigadores (SNI), del Colectivo Fotográfico Tragameluz y del Colectivo Reminiscencia, este último aborda el tema de los feminicidios. Desde 2008 colabora en diferentes medios en Chiapas. Fue corresponsal en Chiapas de la Agencia Informativa Conacyt. Actualmente es productora del programa radiofónico de la UNICH, Los Colores de la Voz; colabora también en la Red de Comunicadores Boca de Polen. A.C.

Polvo del camino. 35. El más viejo enemigo. Héctor Cortés Mandujano

Polvo del camino/ 35

El más viejo enemigo


Héctor Cortés Mandujano

 

Cineterapia: la psiquiatría y el psiquiatra a través de las películas (Edamex, 2005), del Dr. Rafael J. Salín-Pascual es un libro de doble interés: por un lado, este profesionista disecciona muchos de los padecimientos mentales (en varios me puse palomitas) que constituyen el nudo de su labor, y por el otro, revisa una serie de películas donde estos padecimientos son parte de la historia del filme.
            Analiza por ejemplo la cinta Las horas (Stephen Daldry, 2002), que cuenta tres historias vinculadas a la vida y el suicidio de Virginia Woolf, y su novela La señora Dalloway. El suicidio de Virginia no fue una decisión precipitada. Leonard contó en la televisión, 40 años después de la muerte de Virginia, algo que ellos dos habían decidido si los alemanes nazis tomaban Inglaterra: (p. 42) “cerraríamos las puerta de la cochera y nos suicidaríamos”. Ya tenían el veneno listo.
            Habla de la película Freud (John Huston, 1962) y cita (p. 53): “Conócete a ti mismo. Este es el inicio de la sabiduría. En este conocimiento yace la esperanza única de victoria del hombre sobre su más viejo enemigo: su familia”.
            Me entero que Barba Azul, ahora un cuento de niños, tuvo su modelo real en Guilles de Rais, quien confesó el 22 de octubre de 1440 “haber asesinado a unos trescientos niños. […] Los he matado y he cometido con ellos el pecado de sodomía lo mismo antes que después de su muerte, pero también durante ella”. Cuatro días más tarde lo ahorcaron.
            Sobre el sueño dice Salín-Pascual (p. 242): “Las regiones situadas por debajo de los hemisferios cerebrales (tallo cerebral) lanzan en forma aleatoria series de imágenes a la corteza occipital, como si ésta fuera una pantalla cinematográfica y de esta forma recibimos una activación sensorial mientras dormimos. A la mañana siguiente evocamos esa información nocturna y le agregamos eventos diurnos para darle un sentido. Así, todos los días hacemos una edición cinematográfica en donde unimos lo soñado y lo vivido. De esta forma, podemos decir que los sueños son el cine del cerebro”.

Contactos: hectorcortesm@gmail.com
Ilustración: HCM.

*Sobre el autor:

Héctor Cortés Mandujano

Narrador, dramaturgo y periodista cultural

Finca El Ciprés, Villaflores, Chiapas, 1961.

Sus publicaciones, una amplia colección, abarcan varios géneros: Cuento, dramaturgia, novela, relato, ensayo y varias coautorías. Ha sido antologado en libros y revistas especializadas.

Aunque desde hace varios años se ha abstenido de participar en concursos y convocatorias, tiene varios premios y reconocimientos por su actividad literaria, mencionamos algunos: Premio Puerta 2010 al Mejor Dramaturgo, otorgado por la Asociación de Periodistas Culturales de Chiapas “Trozos de sol”; Premio Nacional de Novela Breve Rosario Castellanos, con Aún corre sangre por las avenidas (2005); Premio Estatal de Novela Breve Emilio Rabasa, con Vanterros (2004).

Lo puedes seguir en su columna Casa de citas.

Correo electrónico: hectorcortesm@gmail.com

Beatus Ille. ¿Para qué sirve la filosofía?

…filosofía para vos y para ti…

Por Teoría en pocos minutos*

¿Para qué sirve la filosofía?

En apariencia una pregunta sencilla. Cuatro personas que hemos leído  cantidades razonables de libros de filosofía, no pudimos responderla sin llevarnos a planteos como: ¿Es útil realmente?, ¿cuál sería su utilidad?, ¿qué es realmente la filosofía?  Citas, tras citas, el trabajo pudo haber sido interminable.
          No es este espacio un sitio para ahondar en la complejidad de la filosofía, sino para dar una pincelada para que aquellos que aún no tienen contacto con ella, puedan tener una idea de que estamos hablando. Dicho esto, de múltiples cantidades de texto que compartimos decidimos, nombrar cada uno, las caractacteristicas principales de nuestro filósofo favorito, concluimos lo siguiente:

El filósofo es alguien qué: 1) duda de todo, por obvio que parezca; 2) responde a la medida de lo posible las interrogantes que se hace; 3) pretende un sistema (argumentos lógicos) para explicar el mundo; 4) es humilde con su sabiduría, no ostenta saber lo que no sabe; 5) y aunque suele estar en rivalidad con el "Poder" que impone su verdad, este pese a su humildad termina por cimentar nuevas formas de pensar en la sociedad.

Entonces ¿Sirve la filosofía? Si la connotación que tiene el verbo “servir” tiene que ver con la obtención de un bien material, no, la filosofía es lo que en la economía podría entenderse como un bien improductivo, así como lo es la música, el cine, la comedia, la escritura; el arte. Sirven en la medida en que tienen un espacio en la vida anímica de las personas, cómo cuando estás triste y tu canción favorita mejora tu día. Esto, empero, no dice que la filosofía no pueda tener una consecuencia remunerable, empleos como profesor, redactor, escritor, periodista, analista, YouTube divulgador: pueden producir moneda.  
          Pero, ¿en sí misma, qué uso le podemos dar a la filosofía? 
          1) Ser menos afable al Poder, tener mayor capacidad de argumentación, por ende no ser una oveja más.
Ejemplo: Cuando un presidente dice “El pueblo es sabio, y el elige democráticamente al mejor” el filósofo no dudara en preguntarse: ¿Es verdad que elegimos democráticamente? ¿Dónde comienza la democracia y dónde termina? ¿Qué es una decisión sabía? Quizás no sea tan sabio el pueblo que vota a una propuesta irrealizable de nación, quizá. 
          2) Despertar intelectualmente, tú y a los que te rodean, razonar sirve para resolver problemas; pueden ser de carácter político, moral, ético, religioso, psicológico. 
Ejemplo: ¿Es bueno mentir? ¿Solo si eso traerá beneficios? ¿O debemos decir la verdad por más dolorosa que sea? Esto seguro pensaría un filósofo. 
          3) “Todos bebemos esta gaseosa liquida, por tanto es una buena opción”, el filósofo se preguntará ¿La suma de personas que hacen algo le da más validez a eso? ¿Realmente es buena esa gaseosa? ¿Cómo puedo proponer una evaluación de la calidad de una gaseosa?

Como vemos, la filosofía invita a darle uso a nuestra capacidad de reflexionar, preguntarnos, responder. Sobre cualquier tema. Por ende ayuda a resolver problemas que quien se abstenga de la filosofía jamás resolvería, quizás ni si quiera este enterado del ¿cuándo?, ¿cómo?, ¿por qué?, de lo que pasa, y eso es básicamente estar dormido, la filosofía es atreverse a abrir los ojos, es atreverse a saber.  

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*Sobre Teroría en pocos minutos:

«Teoría en pocos minutos» es un grupo de autores** y estudiosos que busca difundir su conocimiento sobre humanismo y hacerlo accesible al público en general. Puedes seguirlos en: Teoría en pocos minutos.

**Sobre los autores:

Alejandro Segura Chávez. México, 1994. Redactor sobre Ciencia, psicología, filosofía, política, tecnología, literatura y poesía. Es Licenciado en Psicología por la Universidad de Guadalajara. Director del podcast Psico-Filosofando en Spotify. Divulgador en YouTube.

Daniel Omar Stchigel. Argentina, 1968. Redactor oficial en Noticias sobre Filosofía. Autor de más de veinte libros de filosofía fenomenológica y epistemología. Doctor en Filosofía por la Universidad de Buenos Aires. Profesor Universitario y Mágister en Psicoanálisis por la Universidad Argentina John F. Kennedy. Por catorce años fue profesor titular de Filosofía, Lógica, Antropología filosófica, Bioética, Deontología de la profesión docente y Desarrollo de las Corrientes Filosóficas. Es experto en Husserl, sobre quien basó su tesis de doctorado, y en Lacan, sobre quien hizo su tesis de magisterio.

Everardo Ivaán Contreras Brito. México, 1998. Redactor oficial de Crítica y Reseña Literaria. Recientemente publicó Poesía Estándar: Antología (2019). Licenciante de la carrera en Relaciones Internacionales por la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la Universidad Autónoma de Chihuahua.

Francisco Tomás González Cabañas. Corrientes, Argentina, 1980. Ensayista. Licenciado en Filosofía por la USAL. Licenciado en Psicología por la UP. Licenciado en Ciencias Políticas por la UCA. Licenciado en Comunicación por la UCES.

La cuarta pared. 6. Colibrí

Colibrí

(Minificción)

Por Bibiana López

«Mucha fe mero le tengo, porque él a mí me lo avisa todo, él me dice cada cosa, cada cosa, que nadie se puede imaginar«

EnraizArte en Audiolibro Cantadora de historias.

-–¿Has escuchado o leído la leyenda del colibrí? –preguntó Amaranta a su amiga mientras subían la montaña.

–Sí, una leyenda maya… creo, dicen que cuando te visita uno es porque un ser querido fallecido te está visitando.

–Exacto, aunque dicen que las aves son las portadoras de mensajes del más allá… ¿tú crees esas cosas?

-–No creo, no sé, no me ha pasado.

–Algo como los milagros, no crees en ellos hasta que te ocurren.

Después se tomaron un tiempo para dejar correr el silencio de sus voces y escuchar la naturaleza a su alrededor, era una caminata pesada, pero les habían dicho que llegar a la cima valía la pena.

Los señalamientos decían que estaban a aproximadamente 30 metros de llegar, pero Amaranta decía no poder más, se sentó en una piedra y le dijo a Martha que siguiera sola, ella la esperaría ahí, después de unos instantes de conflicto Martha siguió. Amaranta tenia un mundo en su cabeza, de pronto de algún lugar llegó un colibrí, imaginó que le decía: vamos, tu puedes

Impulsada por renovadas energías se levantó, parecía que aquel colibrí la escoltaba al frente; pasó a lado de Martha dejándola unos cuantos metros atrás, cuando llego a la cima, en efecto, valía la pena.

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Fotografía: BBLA. 

Sobre la autora*
Bibiana B. López Álvarez
Comitán de Domínguez, estudiante de la licenciatura de Comunicación Intercultural en la Universidad Intercultural de Chiapas (UNICH), fue estudiante de intercambio en la Universidad Católica del Salvador (UNICAES) en Santa Ana, El Salvador.
Tallerista de teatro universitario. 
Fue parte de la creación de la obra "Caites o el destiempo de oficios a olvidar".

Voces ensortijadas. 34. Se aceptan sugerencias. María Gabriela López Suárez

Voces ensortijadas 34

Se aceptan sugerencias

Por María Gabriela López Suárez

La tarde era luminosa y el viento soplaba sutilmente permitiendo refrescar la habitación donde se encontraba Iris atenta a su video conferencia. El tema que disertaban quienes eran ponentes versaba sobre el turismo comunitario, el impacto generado por la contingencia sanitaria y  los nuevos retos que tenían para trabajar. 

El sonido de un mensaje entrante la distrajo, había olvidado silenciar el teléfono. No pudo evitar leer el mensaje, era su editor. Iris colaboraba semanalmente en una revista electrónica. En esta ocasión el editor no le compartía enlace de alguna publicación como en otras ocasiones, sino que le recordaba que él saldría de viaje fuera del país y sugería, de ser posible, adelantar el envío de su colaboración para la publicación en tiempos.

Iris no tenía contemplado ese pendiente en su agenda. Trató de seguir atenta a la videoconferencia, ya estaba por finalizar. Sin embargo, asomó a su pensamiento el personaje de Mr. Winthrop, del cuento Canastitas en serie, del autor Bruno Traven en su libro Canasta de cuentos mexicanos, cuando este personaje extranjero  visita México y conoce a un artesano indígena en Oaxaca que hace canastitas y le pide le haga una serie de éstas.  El artesano le responde que él no podría hacer eso porque en cada canastita va una parte de su corazón, de su terruño, de la naturaleza. 

Justo Iris se identificó con el artesano indígena, ella no podría hacer una serie de colaboraciones y tenerlas en archivo, como si fuera una especie de ropa para cada día de la semana, porque cada uno de sus textos eran parte de su día a día. En cada colaboración estaban presentes historias, personajes reales y de ficción, así como elementos comunes,  a los que usualmente no se presta atención hasta que se plasman a través de las líneas. Cada golpe de sus dedos en las teclas de la computadora tenía una carga de emociones, distintas e inigualables.

La video conferencia terminó  y se quedó pensando en la sugerencia de su editor, cómo trabajar eso, adelantar sus textos. Al menos uno. De pronto, su mente dio un giro, hizo memoria las veces que ella había dado sugerencias a sus colegas, familiares, amistades, a su pareja, a la gente conocida, e incluso en algunas reuniones laborales donde no conocía a las personas.  La mayoría de las veces, sino es que siempre, eran aceptadas. Recordó toda la serie de sugerencias que hizo a su amigo Felipe, cuando llegó a visitarla del extranjero. Él fue quien la hizo consciente de eso: ¡Qué manera de sugerir la que tienes Iris! Volvió a su ahora. Sonrió y dijo para sí, ahora me toca a mí, se aceptan sugerencias. Aprovechando que estaba frente a la computadora inició la danza de sus dedos sobre el teclado, estaba ante un nuevo reto y  dispuesta a vivenciarlo con la carga de emociones y sentires que solía plasmar. Fueron asomando las ideas  para ir creando la historia de Tere y sus hermanas,  guías de turistas en Puebla.





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Sobre la autora:

Maria Gabriela López Suárez

Doctora en Estudios Regionales por la Universidad Autónoma de Chiapas y Doctora en Dirección y Planificación del Turismo por la Universidad de Alicante. Docente investigadora en la Universidad Intercultural de Chiapas (UNICH). Es integrante  de la Red Internacional de Investigadores en Turismo, Desarrollo y Sustentabilidad (RITURDES), del Sistema Nacional de Investigadores (SNI), del Colectivo Fotográfico Tragameluz y del Colectivo Reminiscencia, este último aborda el tema de los feminicidios. Desde 2008 colabora en diferentes medios en Chiapas. Fue corresponsal en Chiapas de la Agencia Informativa Conacyt. Actualmente es productora del programa radiofónico de la UNICH, Los Colores de la Voz; colabora también en la Red de Comunicadores Boca de Polen. A.C.

Polvo del camino. 34. Lo obsceno. Héctor Cortés Mandujano

Polvo del camino/ 34

Lo obsceno


Héctor Cortés Mandujano

Soy un pene que piensa

Henry Miller
 

En la revista Mula blanca # 11, septiembre-octubre 2014, de distribución gratuita, el poeta Jorge Esquinca publica poemas recientes de su Teoría del campo unificado. En “La zorra” cuenta (p. 20): “Es una zorra me dijo/ ¿Quién?/ La hija de la doña de la miscelánea/ Yo, por más que le buscaba la cola o las orejas picudas, nada./ Es de las que se dejan, insistió./ ¿Se dejan qué?/ Meter mano. Le das un veinte y se levanta la falda, tiene un conejo tibiecito./ Por fin, ¿zorra o conejo? […] Es una zorra, una piruja, es de las que se dejan. Y, además, le gusta. […] Le das un veinte, te vas con ella a la parte de atrás, donde guardan los costales, y le tocas su puchita./ ¿Su qué?/ Se siente suavecito y mojado”.
            Que las mujeres se dejen tocar o permitan la penetración no las hace putas ni zorras ni pirujas, dice Huberto Batis en su ensayo sobre Anaïs Nin [Estética de lo obsceno (y otras exploraciones pornotópicas), Universidad Autónoma del Estado de México, 1989: 124], porque “las mujeres mil veces penetradas pueden seguir siendo fundamentalmente vírgenes, intocadas, inafectadas”. 
            [Eso se discute en el arranque de la cinta Perros de reserva (Reservoir Dogs, 1992), de Quentin Tarantino, a propósito de la canción “Like a Virgin”, de Madonna.]
            El libro habla de varios autores que escribieron sobre erotismo, sexo, obscenidades. El escritor anónimo de la novela Irene dice (p. 50): “Es una manía burguesa arreglarlo todo en historias” y Batis lo secunda de inmediato: “Se hacen novelas de un pedazo de madera, de una gardenia, de un adulterio; hay escritores que cuentan la vida de otros o la suya propia al lector boquiabierto, al lector papamoscas”.
            Uno de esos autores que me dejó boquiabierto es Henry Miller (amante de Anaïs Nin, por cierto) con Trópico de cáncer. A él dedica Batis su ensayo mejor y más extenso, donde retoma opiniones de Miller dichas al crítico George Wickers (p. 69): “La gente lee para divertirse, para pasar el tiempo, para instruirse. Yo nunca leo para pasar el tiempo ni para ser instruido, yo leo para ser arrebatado fuera de mí mismo, para quedar extático. Siempre estoy buscando al autor capaz de hacerme olvidar de mí mismo”. 
Y él lo logró con varios de sus libros que asumen la sensualidad y la sexualidad sin tapujos. Fue, por supuesto, acusado de obsceno y esto respondió (p. 71): “¿Acaso no estamos en el filo de la era destructiva, de la guerra, de la enfermedad, de la pestilencia y de la hambruna? ¿Qué estamos tratando de decir con este ‘uso exagerado’ de la obscenidad? ¿Dónde está el peligro? […] Nunca digo nada que la gente no diga y haga todo el tiempo. No saco los temas del sombrero, sino de los alrededores, de lo cotidiano, de eso de cuya existencia la gente siempre se rehúsa a darse por enterada”.

Contactos: hectorcortesm@gmail.com
Ilustración: Alejandro Nuding.

*Sobre el autor:

Héctor Cortés Mandujano

Narrador, dramaturgo y periodista cultural

Finca El Ciprés, Villaflores, Chiapas, 1961.

Sus publicaciones, una amplia colección, abarcan varios géneros: Cuento, dramaturgia, novela, relato, ensayo y varias coautorías. Ha sido antologado en libros y revistas especializadas.

Aunque desde hace varios años se ha abstenido de participar en concursos y convocatorias, tiene varios premios y reconocimientos por su actividad literaria, mencionamos algunos: Premio Puerta 2010 al Mejor Dramaturgo, otorgado por la Asociación de Periodistas Culturales de Chiapas “Trozos de sol”; Premio Nacional de Novela Breve Rosario Castellanos, con Aún corre sangre por las avenidas (2005); Premio Estatal de Novela Breve Emilio Rabasa, con Vanterros (2004).

Lo puedes seguir en su columna Casa de citas.

Correo electrónico: hectorcortesm@gmail.com

Polvo del camino. 33. Dama cruel. Héctor Cortés Mandujano

Polvo del camino/ 33

Dama cruel
(Minificción)

Héctor Cortés Mandujano

 

1
 
Leyó la carta con atención y pasmo. Su marido le contaba que se había encontrado, luego de la cruenta batalla, con tres brujas que le vaticinaban buenas nuevas. Menudencias algunas, como nuevos tratamientos nobles que reportarían quizás ingresos frescos, pero el vaticinio principal era que iba a ser rey.
            ¡Albricias!
            También le anunciaba que él llegaría, con el rey y su comitiva, a pasar una noche en el castillo. Que lo tuviera a punto, que instruyera a las cocineras, que… las naderías que los hombres pueden sugerir a una ama de casa que sabe bien su cuento.
            Dio las órdenes precisas, tomó en sus manos la carta, ya leída y casi memorizada, y salió rumbo a uno de los bosques adyacentes a su rica propiedad. Una pregunta la atenazaba: ¿Cómo podría volverse rey su marido si el rey estaba vivo y con buena salud, sin siquiera algún banal alifafe? 
            No distrajo su vista con las flores, las mariposas o los árboles, ni sus oídos con los silbidos del viento o el canto de las abubillas (si es que tales eran las que lanzaban al mundo sus voces gárrulas). Estaba ensimismada, volcada hacia sí misma, por eso su grito la sorprendió:
            —¡Claro, hay que matar al rey!
            Su grito pareció el conjuro exacto para que las tres brujas se le aparecieran.
            —Hola –dijo una.
            —Dama –dijo otra.
            —Cruel –dijo la última.
            Y pareció que sólo una hablaba.
 
2
 
Convencer a su marido no fue tan sencillo. Débil, lleno de subterfugios. ¿Cómo podía ser éste un gran guerrero, si más parecía una jovencita cuidando su virtud que un tosco varón que rompía cráneos, cortaba cabezas, mataba sin cesar?
            —¡Pero es el rey! 
            —Es un hombre, como tú. Ni más ni menos.
            —Pero lo hemos recibido en casa y ahora duerme confiado en el aposento que supone fuera de cualquier peligro.
            —Eso es bueno. Ya emborraché a los guardias, la puerta está abierta, entra y clávale en el corazón este cuchillo. Es tan pesado que no necesitarás tanta fuerza: entrará como el plomo en el agua.
 
3
 
No faltaron momentos ásperos; sin embargo, su marido fue ungido como rey. En la celebración, ella cuidó personalmente que en su copa se añadiera el veneno más volátil y más severo. Cuando él cayó muerto, ella subió al trono con toda majestad.
            Las invitadas principales a su coronación como reina fueron las tres brujas, ahora sus mejores amigas, sus hermanas.

Contactos: hectorcortesm@gmail.com
Ilustración: HCM.

*Sobre el autor:

Héctor Cortés Mandujano

Narrador, dramaturgo y periodista cultural

Finca El Ciprés, Villaflores, Chiapas, 1961.

Sus publicaciones, una amplia colección, abarcan varios géneros: Cuento, dramaturgia, novela, relato, ensayo y varias coautorías. Ha sido antologado en libros y revistas especializadas.

Aunque desde hace varios años se ha abstenido de participar en concursos y convocatorias, tiene varios premios y reconocimientos por su actividad literaria, mencionamos algunos: Premio Puerta 2010 al Mejor Dramaturgo, otorgado por la Asociación de Periodistas Culturales de Chiapas “Trozos de sol”; Premio Nacional de Novela Breve Rosario Castellanos, con Aún corre sangre por las avenidas (2005); Premio Estatal de Novela Breve Emilio Rabasa, con Vanterros (2004).

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Paso de fuego. Intuición. Jorge Abarca

Por Jorge Abarca*

 
Intuición
 
Cercada en la prisión de la cordura
de pronto: la intuición despierta y vuela
más allá de la cúspide en la altura,
mariposa de luz dejando estela.
 
Y rompe las cadenas de moldura
con sus alas doradas en que anhela:
el cisma que sacude a la atadura,
la razón y su traje que encarcela.
 
Y tejiendo los hilos de la tarde,
en los lienzos luminosos en que arde,
se abre paso en la cárcel que la atrapa.
 
Sismo en el corazón de la obediencia
y en el latir exacto de la ciencia,
una grieta por donde el mundo escapa.
      

Fotografía: Pixabay.

*Sobre el autor:

Jorge Abarca.

San Cristóbal de Las Casas; Chiapas. Egresado del Diplomado en Creación Literaria por El Espacio Cultural Jaime Sabines, San Cristóbal de Las Casas, Chiapas 2009-2010. Miembro de la Organización Cultural “Abriendo Caminos: José Antonio Reyes Matamoros”. Ha sido antologado en Universo poético de Chiapas. Itinerario del siglo XXCONECULTA, Chiapas 2017Autor del libro La tragedia encendida de los hombres. Abriendo Caminos Editores, 2019.

**Sobre el poema:

«Intuición», poema de la colección La tragedia encendida de los hombres, Abriendo Caminos Editores 2019.