Paso de fuego. Música de guerra. Jorge Abarca

Por Jorge Abarca*

Música de Guerra
 
En toda la extensión del firmamento, 
oculta en la prisión de la venganza,
la lengua de la Guerra y su tormento
sobre la Tierra como sombra avanza.
 
Y en la verticalidad del lamento
y la furia del caos y de su lanza,
puñal al corazón del sufrimiento,
quietud en el latir de la esperanza.
 
Y en los primeros trazos de la noche:
una pausa en la herida del derroche
y una calma rotunda en el asombro.
 
Profundo es el latido de la Tierra,
del insaciable músculo de Guerra
encerrado en la música que nombro.      

Fotografía: Pixabay.

*Sobre el autor:

Jorge Abarca.

San Cristóbal de Las Casas; Chiapas. Egresado del Diplomado en Creación Literaria por El Espacio Cultural Jaime Sabines, San Cristóbal de Las Casas, Chiapas 2009-2010. Miembro de la Organización Cultural “Abriendo Caminos: José Antonio Reyes Matamoros”. Ha sido antologado en Universo poético de Chiapas. Itinerario del siglo XXCONECULTA, Chiapas 2017Autor del libro La tragedia encendida de los hombres. Abriendo Caminos Editores, 2019.

**Sobre el poema:

«Música de guerra», poema de la colección La tragedia encendida de los hombres, Abriendo Caminos Editores 2019.

Paso de fuego. Eurípides. David Andrade

Por David Andrade*


Eurípides

Nací en la tierra calcinada por la luz,
ciudad famosa por sus templos.
Crecí en el renacimiento de la muerte;
fui el encargado de llevar el fuego sacro de Apolo
a hogares donde regresaban los derrotados.
Soporté el peso de la guerra,
hui del pensar,
crucé los mares de Salamina, 
visité a Polignoto de Tasos, el de los colores violentos.
En la isla de Skiro encontré los huesos del mítico Teseo;
vi cómo asesinaban en Tracia a héroes.  
No encontraba mi camino,
en los murales de Mégara sólo hallé el drama humano,
¡desfiguré el mito para entender la realidad de la vida!
Construí la historia en cada muro 
de la derruida Atenas;
di forma al lenguaje, 
en la tragedia encontré la totalidad de la existencia;
deploré el destino de la mujer,
esencia indestructible de la materia de los sofistas. 
(Encadenados al fuego 2019).      
Fotografía: Shitterphoto.

*Sobre el autor:

David Andrade. Yajalón, Chiapas. Estudió en el VII Diplomado en Creación Literaria en la Escuela de Escritores (SOGEM) en San Cristóbal de Las Casas en el 1999. Es coautor de libro Del Caos a la Palabra en 2001. Dirigió la revista Espejo Humeante. Autor del libro Encadenados al Fuego en 2019. Es miembro de los colectivos literarios Los Amorosos del Espacio y Abriendo Caminos José Antonio Reyes Matamoros.

**Sobre el poema:

«Eurípides», poema de la colección Encadenados al fuego, 2019, editorial Tifón.

Beatus Ille. Clínica 19. Luis Flores Romero

De Luis Flores Romero**

Clínica 19*

Muchas gracias, buenos días dicen. Dicen
oiga, de casualidad, disculpe, dónde. Señorita dicen.
Son Guadalupes o Rodríguez, Hernández o dolientes, 
señoras con el suéter al estilo de la tía,
viejos cabizbajos, González grises de silencio.
Dicen bueno, pues ya qué, pero, ni modo. Ven la hora:
su espíritu anda ya en las últimas. Respiran fuerte
y suena su nariz a cascabel de agua. Se voltean
para ver si pasa Dios y sólo pasa la que barre. Sólo
pasa La que Barre. Se acomodan, ponen en la silla
su pobreza, descansan el bastón. Dicen Diosito.
Rascándose los ojos, gravitan de cansancio. Todos a la [espera. Tosen, 
hacen cola, tosen. Todos con carnet en mano.
Entran. Médico severo, gordo, bata blanca. Salen.
Van por sus vendajes, su piridoxina, sus ungüentos,
hacen cola, tosen. Tienen pena. Yo no sé
quién lleva más atroz la quebradura: los felices
van de menos a tristísimos. Qué bostezo
cavernoso su bostezo, qué puntual su pulmonía,
qué silenciosa maldición sus cataratas,
qué delicadeza de la muerte
que los va besando
poco a poco.

Fotografía:  Matthias Zomer.

*Sobre el poema:

«Clinica 19» es parte de la colección Lotería del baladro, Premio Nacional de Literatura Joven «Salvador Gallardo Dávalos» Poesía 2016. Editado por Instituto Cultural de Aguascalientes, 2017.

**Sobre el autor:

Luis Flores Romero . Nació en la Ciudad de México en 1987. Estudió Letras Hispánicas en la unam. Ha publicado poesía en algunas revistas impresas y electrónicas. Ha impartido talleres de versificación y creación poética. Es autor del poemario Gris urbano, publicado en 2013 por la uacm, y de Sonetos ñerobarrocos, publicado en 2016. Becario, en el área de poesía, de la Fundación para las Letras Mexicanas durante los periodos 2010-2011 y 2011-2012, y del fonca en el periodo 2015-2016. Desde 2014 conduce un programa de literatura en Radio unam. Premio Nacional de Literatura Joven «Salvador Gallardo Dávalos» Poesía 2016. Premio Nacional de Poesía «Ramón López Velarde» 2017. En redes sociales, con el heterónimo de Lufloro Panadero, comparte versos satíricos.

Paso de fuego. Las ruinas de Troya. David Andrade

Por David Andrade*

Las ruinas de Troya

Todas las mañanas 
los pájaros me miran en los espejos, 
devoran mi sombra y mi negro destino;
dejan sobre la mesa el lápiz duro 
y la verdad muerta,
el canto disecado de las aves: 
¿sólo los caballos sabrán de mi muerte?
 
En el estudio donde todas las noches escribo
siguen los libros abiertos
en las mismas páginas,
en los mismos planos, 
las calles de la ciudad de altos muros. 
Ahora estoy postrado en la cama, 
no recuerdo nombres
ni fechas.
 
La luz se filtra entre las flores, 
las hiere 
hasta envejecerlas
                                y
arrancarles su perfume: 
fin último de la naturaleza.
 
 
La oscuridad es una vela que juega con el viento, 
quiere contarme el secreto de la geometría, 
imagen negándose
en la luz.
 
Ahora que no puedo ver
sólo existen las sombras 
de los objetos que nombro.
Todo dentro de mí gira:
estoy en Argos, 
soy la ciudad de Príamo; 
tengo las joyas de Helena,
estoy casado con una griega,
no me permiten seguir escavando en tu nombre      
                                                                                        Homero.  
 
¿Cuál es la medida exacta de mis ojos? 
Ahora me veo con el cuerpo herido 
lleno de llagas
a punto de morir.
Quién no ha muerto en el hilo de Ariadna,
en el violín ciego y oscuro;
tantas horas leyendo las mismas fojas,
buscando algo que me acercara a tu verdad;
pero tú te alejas como los albatros 
por el mar que borra huellas y ciudades. 
 
Nadie me recuerda, 
¿y si me recodaran? Qué sabrían de mí: 
¿todos los idiomas en que te busqué? 
¿Las figuras de barro? 
¿Esa sed de dromedario sin palabras?
¿En qué desierto me curé de tu piel? 
 
Agua y fuego el alfabeto
que marcó mi destino,
oráculo de noche sin estrellas,
días que calan los huesos.      
Fotografía: Shitterphoto.

*Sobre el autor:

David Andrade. Yajalón, Chiapas. Estudió en el VII Diplomado en Creación Literaria en la Escuela de Escritores (SOGEM) en San Cristóbal de Las Casas en el 1999. Es coautor de libro Del Caos a la Palabra en 2001. Dirigió la revista Espejo Humeante. Autor del libro Encadenados al Fuego en 2019. Es miembro de los colectivos literarios Los Amorosos del Espacio y Abriendo Caminos José Antonio Reyes Matamoros.

**Sobre el poema:

«Las ruinas de Troya», poema de la colección Encadenados al fuego, 2019, editorial Tifón.

Paso de fuego. Encadenados al fuego. David Andrade

David Andrade*

Encadenados al fuego**
                              A Alejandro Aldana
 
 
El fuego se devora a sí mismo,
verdad encadenada rebelándose:
llama doble. 
                     
Sombras salen de las cavernas
del monte Helicón,
armonía de dioses ciegos
que saben y dominan todo.
 
Como los hombres ahogados
dejan su rastro en la noche,
asesinan el cielo, 
cazan buitres en la roca del Cáucaso:
naturaleza herida de nombrar las cosas,
vacío de llenar la oscuridad.
 
Nada los detiene, ni la misma Nada,
ni la tierra ni su nombre 
que niega sus pasos.
¿De qué dioses están hechos,
que siguen encadenados al fuego?
Fotografía: Shitterphoto.

*Sobre el autor:

David Andrade. Yajalón, Chiapas. Estudió en el VII Diplomado en Creación Literaria en la Escuela de Escritores (SOGEM) en San Cristóbal de Las Casas en el 1999. Es coautor de libro Del Caos a la Palabra en 2001. Dirigió la revista Espejo Humeante. Autor del libro Encadenados al Fuego en 2019. Es miembro de los colectivos literarios Los Amorosos del Espacio y Abriendo Caminos José Antonio Reyes Matamoros.

**Sobre el poema:

«Encadenados al fuego», poema de la colección Encadenados al fuego, 2019, editorial Tifón.

Beatus Ille. Banqueta. Luis Flores Romero

De Luis Flores Romero**

Banqueta*

El gris de la banqueta
nunca se sube al árbol y eso explica
que los pájaros no canten cenicientos y las hojas 
no sean hojas de periódico. Los vagabundos
no corrieron con la misma suerte. No fue el tiempo 
quien les decoloró la barba,
los cabellos y la piel. Fue la banqueta
quien dividió su gris en cinco sacos
pesados de abandono. Pasa un transeúnte
vestido de burócrata, los mira
con ojos de ojalá viniera
un enorme escarabajo pelotero
a llevárselos rodando. Más vale
rechazarlos, nadie quiere
ser el sexto. Se recargan o se echan
a la sombra del árbol y por más
que canten pájaros o el árbol sea frondoso,
no se les quitará lo vagabundo, no
se les desprenderá lo gris. No sé
qué maldición los ha dejado
con un olor a viernes. Hoy es lunes y no lejos
de aquí las colegialas
huelen a cereales. Un montón de ramas secas
son los vagabundos que descansan
bajo el árbol. De la mano de su madre
pasa un niño; caminan cerca de ellos,
los ven, se van de prisa. Todos los que pasen 
pasarán de prisa. La banqueta
dejó su gris en cada uno y eso explica 
que vivan cenicientos
y se cubran con periódico.

Fotografía:  Dave Morgan.

*Sobre el poema:

«Banqueta» es parte de la colección Lotería del baladro, Premio Nacional de Literatura Joven «Salvador Gallardo Dávalos» Poesía 2016. Editado por Instituto Cultural de Aguascalientes, 2017.

**Sobre el autor:

Luis Flores Romero . Nació en la Ciudad de México en 1987. Estudió Letras Hispánicas en la unam. Ha publicado poesía en algunas revistas impresas y electrónicas. Ha impartido talleres de versificación y creación poética. Es autor del poemario Gris urbano, publicado en 2013 por la uacm, y de Sonetos ñerobarrocos, publicado en 2016. Becario, en el área de poesía, de la Fundación para las Letras Mexicanas durante los periodos 2010-2011 y 2011-2012, y del fonca en el periodo 2015-2016. Desde 2014 conduce un programa de literatura en Radio unam. Premio Nacional de Literatura Joven «Salvador Gallardo Dávalos» Poesía 2016. Premio Nacional de Poesía «Ramón López Velarde» 2017. En redes sociales, con el heterónimo de Lufloro Panadero, comparte versos satíricos.

Beatus Ille. Dañorante. Luis Flores Romero

De Luis Flores Romero*

Dañorante*

Por su seguridad, no se recargue en la nostalgia;
todo eso que pasó, torpeza que pasó, tropiezo,
fracaso, malpaso que pasó, no sirve, no insista, no llore:

nada está detrás del subibaja imaginario del hubiera.
Si su pensamiento es un castillo de fantasmas,
girar hacia el presente es el único prudente movimiento:

lo anterior se borra, lo anterior se barre, 
agárrese de aquí por más que sea difícil 
apretar el botón de suprimir. Para nostalgiar,

oprima uno; para ilusionarse, oprima dos;
para no volver, oprima cero, oprímase las ganas; 
para continuar trabado, cuelgue, cuélguese

de sus recuerdos: todavía no hay ahora. 
Dejar caer el hoy en los desórdenes vividos 
es como no querer quitarse los calzones

con los que alguna vez se fue dichoso. Y a pesar 
de que la dicha ya se fue, el atormentado
se atornilla en su pasado, se ensucia en su silencio.

No se recargue en esa melancólica pared: 
el pasado no se quiebra. No se azote: 
puede quebrarse usted. 

Fotografía: Pixabay.

Sobre el poema:

«Dañorante» es parte de la colección Estación Gentuza, Premio Nacional de Poesía «Ramón López Velarde» 2017. Editado por la Universidad Autónoma de Zacatecas, 2018.

Sobre el autor:

Luis Flores Romero (Lufloro Panadero). Nació en la Ciudad de México en 1987. Estudió Letras Hispánicas en la unam. Ha publicado poesía en algunas revistas impresas y electrónicas. Ha impartido talleres de versificación y creación poética. Es autor del poemario Gris urbano, publicado en 2013 por la uacm, y de Sonetos ñerobarrocos, publicado en 2016. Becario, en el área de poesía, de la Fundación para las Letras Mexicanas durante los periodos 2010-2011 y 2011-2012, y del fonca en el periodo 2015-2016. Desde 2014 conduce un programa de literatura en Radio unam. En redes sociales, con el heterónimo de Lufloro Panadero, comparte versos satíricos. Premio Nacional de Poesía «Ramón López Velarde» 2017.

Beatus Ille. La bruja. Lufloro Panadero

De Lufloro Panadero*

La bruja

Me dijo: ando en pretensiones de chuparme a usted;
y yo: fíjese, nomás, qué coincidencia,
yo ando en pretensiones de que me chupe usted.
Y luego, de su ritmo carne carne ritmo 
probablemente le nacía la jarana, 
de ahí la copla loca, lo
caliente de la copla donde
íbamos cayendo, yendo yo, viniendo ella,
dándole vuelo a la hilacha, bonito es volar,
íntimos, tensos, telúricos, ay qué bonito es volar
a las dos de la mañana. Pulse, bruja, la jarana;
dulce traigo la caricia; bruja, deme su delicia,
páseme pronto a la alcoba porque yo seré la escoba 
donde va a volar usted a las dos de la mañana;
a las dos de la mañana su jarana tiene sed,
pero tiene solución, y por eso a mí me toca
ser botella o ser canción para llegar a su boca;
ser canción o ser botella para que me tome usted. 
Yendo yo, viniendo ella, música lúbrica mutua; 
señores, lo cierto es que el mundo es un gordo egoísta: 
la bruja no quiere llevarme de nuevo al cerrito,
y a mí se me nota lo toro si la necesito,
si pienso en lo exacto de su chupación. Concluyo:
ni menos bruja ni más bruja, simplemente
de una a otra escoba la volátil, ay mamá, se va,
se va riendo, va riendo, mientras tanto
el quebradizo de uno está barriendo
su despedazada situación. 

Fotografía: Ruvim.

Sobre el autor:

Luis Flores Romero. Nació en la Ciudad de México en 1987. Estudió Letras Hispánicas en la unam. Ha publicado poesía en algunas revistas impresas y electrónicas. Ha impartido talleres de versificación y creación poética. Es autor del poemario Gris urbano, publicado en 2013 por la uacm, y de Sonetos ñerobarrocos, publicado en 2016. Becario, en el área de poesía, de la Fundación para las Letras Mexicanas durante los periodos 2010-2011 y 2011-2012, y del fonca en el periodo 2015-2016. Desde 2014 conduce un programa de literatura en Radio unam. En redes sociales, con el heterónimo de Lufloro Panadero, comparte versos satíricos.