Por David Andrade*

Las ruinas de Troya

Todas las mañanas 
los pájaros me miran en los espejos, 
devoran mi sombra y mi negro destino;
dejan sobre la mesa el lápiz duro 
y la verdad muerta,
el canto disecado de las aves: 
¿sólo los caballos sabrán de mi muerte?
 
En el estudio donde todas las noches escribo
siguen los libros abiertos
en las mismas páginas,
en los mismos planos, 
las calles de la ciudad de altos muros. 
Ahora estoy postrado en la cama, 
no recuerdo nombres
ni fechas.
 
La luz se filtra entre las flores, 
las hiere 
hasta envejecerlas
                                y
arrancarles su perfume: 
fin último de la naturaleza.
 
 
La oscuridad es una vela que juega con el viento, 
quiere contarme el secreto de la geometría, 
imagen negándose
en la luz.
 
Ahora que no puedo ver
sólo existen las sombras 
de los objetos que nombro.
Todo dentro de mí gira:
estoy en Argos, 
soy la ciudad de Príamo; 
tengo las joyas de Helena,
estoy casado con una griega,
no me permiten seguir escavando en tu nombre      
                                                                                        Homero.  
 
¿Cuál es la medida exacta de mis ojos? 
Ahora me veo con el cuerpo herido 
lleno de llagas
a punto de morir.
Quién no ha muerto en el hilo de Ariadna,
en el violín ciego y oscuro;
tantas horas leyendo las mismas fojas,
buscando algo que me acercara a tu verdad;
pero tú te alejas como los albatros 
por el mar que borra huellas y ciudades. 
 
Nadie me recuerda, 
¿y si me recodaran? Qué sabrían de mí: 
¿todos los idiomas en que te busqué? 
¿Las figuras de barro? 
¿Esa sed de dromedario sin palabras?
¿En qué desierto me curé de tu piel? 
 
Agua y fuego el alfabeto
que marcó mi destino,
oráculo de noche sin estrellas,
días que calan los huesos.      
Fotografía: Shitterphoto.

*Sobre el autor:

David Andrade. Yajalón, Chiapas. Estudió en el VII Diplomado en Creación Literaria en la Escuela de Escritores (SOGEM) en San Cristóbal de Las Casas en el 1999. Es coautor de libro Del Caos a la Palabra en 2001. Dirigió la revista Espejo Humeante. Autor del libro Encadenados al Fuego en 2019. Es miembro de los colectivos literarios Los Amorosos del Espacio y Abriendo Caminos José Antonio Reyes Matamoros.

**Sobre el poema:

“Las ruinas de Troya”, poema de la colección Encadenados al fuego, 2019, editorial Tifón.