Amnesia

Por Damaris Disner

Un grito seco se filtró por el vecindario. Gumaro corría por las calles, desnudo, con un dogal alrededor del cuello cuando todos se asomaron a ver. Juraba que no podría vivir sin él: ese día se mataría. Se le olvidó que el otro lado de la soga se cuelga en alguna viga.

Fotografía: Elina Krima.