Polvo del camino/ 4

El cielo es el mar

Héctor Cortés Mandujano

Nado en un calmado mar abierto. 

Decido zambullirme y entro en el agua como si fuera mi elemento. 

No necesito respirar y voy cada vez más hacia el fondo. 

Llego hasta el limo suave y busco algo que sé que existe: una entrada hacia el otro lado del mar. 

La encuentro.

Mágicamente penetro, con rapidez, como si estuviera acostumbrado a hacerlo, sin que caiga agua. 

Estoy en el otro lado del mar. 

Hay una soga que tomo y por la que bajo hasta la tierra. 

Entonces veo hacia arriba y me doy cuenta de que el cielo azul es el fondo del mar…

Fotografía: Engin Akyurt.