Lluvia

Por Bibiana López

“Llueve en silencio, que esta lluvia es muda

y no hace ruido sino con sosiego…”

Fernando Pessoa , fragmento

En la tarde lluviosa pasan pensamientos comunes como el de si hay ropa que se pueda mojar, si están cerradas todas las ventanas, si no dejaste expuesto algo sensible a la lluvia… y algunas otras personas tienen sentimientos nostálgicos o de felicidad por amor a la tormenta.

–¡La ropa!

–Ay, ay, las gotas están enormes.

–Ten, llévate esto de mientras.

Así es, la lluvia nos trae para los hogares algunos infortunios, como las goteras, ¡qué mal!

–Oye, ¿has ido al desierto? –preguntó alguien a su amigo mientras se protegían de la lluvia en un techito– qué frio hizo con esta agua y yo que no traje suéter.

–Tienes frio y piensas en el desierto

–Es que… debe ser gloriosa la lluvia ahí.

Mientras tanto en la casa otras dos personas doblaban y tienden sus prendas para que se terminen de secar dentro.

Fotografía: Gabriela López. 

Sobre la autora*
Bibiana B. López Álvarez
Comitán de Domínguez, estudiante de la licenciatura de Comunicación Intercultural en la Universidad Intercultural de Chiapas (UNICH), fue estudiante de intercambio en la Universidad Católica del Salvador (UNICAES) en Santa Ana, El Salvador.
Tallerista de teatro universitario. 
Fue parte de la creación de la obra "Caites o el destiempo de oficios a olvidar".