La poesía como conocimiento/ Parte 3

El lenguaje proteico como espacio dialógico  

Alejandro Aldana Sellschopp

para: Luz y Emiliano

David Andrade escribe su poesía desde una perspectiva muy interesante, nos habla de un mundo que deviene después de la separación entre el hombre y el lenguaje, no pretende regresar al lenguaje primigenio, por el contrario se reafirma en la propuesta de Michael Foucault que en su libro Las palabras y las cosas afirma la separación lenguaje-hombre, imposibilitando a éste la natural representación del mundo, a partir de ahí el lenguaje adquiere su contenido analógico, y Andrade escribe sus versos en esa vertiente de aproximación, sabe que no toca al mundo antiguo, lo propone, lo acerca y su aproximación es siempre fugas. Es por ello que los versos son polisémico en la medida que son inevitablemente un bosquejo de lo real, los poemas son abiertos desde su propia composición semántica, no poseen la verdad de nada, tan solo la invitación a la intencionalidad. 

            Andrade parece decirnos que la poesía es una de las fuentes del conocimiento, entiende que la imaginación y el mundo emotivo generan conocimiento, que en el poema se perfeccionan en el lenguaje poético. Es decir, que el lenguaje poético es lo suficientemente flexible que se convierte en receptáculo de estas posibilidades expresivas como ningún otro lenguaje puede permitírselo.  

Fotografía: Vincent Gerbouin.