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Universo breve. 2. Recordatorio oportuno. Damaris Disner

Destacado

Recordatorio oportuno 

La gata café se acurrucó sobre la mesa. En esa posición era tan parecida al gato blanco. Recordó que desde que él murió no se sentaba a escribir en la terraza. Una notificación de Facebook le hacía saber que esa noche se colocaban las veladoras para las mascotas muertas. El golpe seco en el techo fue idéntico al que se oía en sus salidas nocturnas. No tuvo duda, fue su reclamo por pensar que regresaría en una gata; lo machista nunca se le iba a quitar. 

Voces ensortijadas. 322. Bienvenida primavera. María Gabriela López Suárez

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Voces ensortijadas  


Bienvenida primavera
María Gabriela López Suárez


Aún entre el ajetreo cotidiano Rosario siempre tenía presente regar las flores de su pequeño jardín. Cada vez que regresaba a casa le gustaba contemplar el verde de las hojas y las distintas flores que tenía cada maceta, como si fuera una especie de apapacho que le daban. Con el tiempo había ido aprendiendo a conocer poco a poco a cada una de sus flores. Se daba cuenta cuándo tenían sed o estaban demasiado húmedas y no requerían ser regadas.

Una tarde observó que una de sus macetas colgantes no tenía flores. Se quedó pensando cuánto tiempo tenía de no ver las bellas flores amarillas que eran como una especie de pequeños pompones que alegraban la vista. La época de florecer había pasado meses atrás, ya tenía casi un año sin flores.

Rosario recordó que su abuelita Emilia solía platicar con sus flores, sus árboles, sus plantas cuando se enfermaban o pasaban tiempo sin dar frutos. Doña Emilia decía que era bueno conversar con la naturaleza, que siempre escuchaba y percibía el cariño que se tiene a cada arbolito, planta o flor. Asimismo, que era muy importante abonar a las plantitas, regarlas y cuidarlas de las plagas.

Esa tarde mientras Rosario le quitaba unas hojas marchitas a su maceta colgante, comenzó a platicar con ella, le dijo lo bellas que eran sus flores, que tenía rato de no verlas, le preguntó por qué estaba triste. Le hizo saber el cariño que sentía por ella. Terminó de regar a sus demás macetas y retomó sus actividades.

Cerca de la fecha de inicio de la primavera Rosario comenzó a observar que en calles aledañas a su casa comenzaban a proliferar las flores que salen en las grietas de banquetas o pequeñas paredes, el diente de león no podía faltar. Cuando llegó a casa, por la tarde, se acordó que era momento de regar las macetas. Comenzó a hacerlo, poco a poco, observando a cada una. Al llegar el turno a la maceta colgante Rosario tuvo un bello regalo, las flores de nuevo estaban presentes, los pequeños pompones amarillos comenzaban a brotar de manera discreta. Su corazón y sus ojos se llenaron de emoción. Luego le agradeció a la planta por ese florecer. No cabía duda que la había escuchado. Agradeció también los consejos de la abuelita Emilia, al tiempo que decía en voz alta: Bienvenida primavera, me alegras el corazón.
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Fotografía de Hòa Lê Đình: https://www.pexels.com/photo/yellow-blossoms-against-clear-blue-sky-36583581/

Sobre la autora:

Maria Gabriela López Suárez

Catedrática, periodista, escritora y comunicadora

Apasionada de la escritura, la lectura, la radio y el aprendizaje de idiomas. Doctora en Estudios Regionales por la UNACH y Doctora en Dirección y Planificación del Turismo por la Universidad de Alicante. Maestra en Educación Superior y Licenciada en Ciencias de la Comunicación por la UNACH. Profesora-investigadora en la Universidad Intercultural de Chiapas (UNICH), en la Licenciatura en Comunicación Intercultural y la Maestría en Estudios Interculturales. Asesora en el Instituto de Evaluación, Profesionalización y Promoción docente en Chiapas y en el Instituto de Educación Superior en Desarrollo Humano Sustentable. Es integrante del Sistema Nacional de Investigadores, Nivel 1, del Sistema Estatal de Investigadores, de la Red Internacional de Investigadores en Turismo, Desarrollo y Sustentabilidad (RITURDES) y de la Red de Formadores en Educación e Interculturalidad en América Latina (RedFEIAL). 

Sus líneas de investigación son: Comunicación, Comunicación Intercultural, Educación, Identidades, Juventudes, Periodismo, Radio Comunitaria, Turismo Comunitario, Patrimonio Cultural. 

Desde 2008 colabora como periodista cultural independiente en diferentes medios chiapanecos.  En 2018 fue corresponsal en Chiapas en la, antes llamada, Agencia Informativa CONACYT. Es autora de la columna periodística Voces ensortijadas, desde 2017, actualmente se publica en la revista electrónica Letras, idea y voz y en el portal Chiapas Paralelo.  Es productora del programa radiofónico de la UNICH, Los Colores de la Voz. Actualmente es aprendiz de la Lengua de Señas Mexicana.

Polvo del camino. 322. Regalo de cumpleaños. Héctor Cortés Mandujano

La ilustración se explica en el texto.

Polvo del camino/ 322

Lo que hubiera quedado en el tintero/III

Regalo de cumpleaños
Héctor Cortés Mandujano

Efraín Bartolomé y yo somos amigos desde hace muchos años. Escribimos/ escribí incluso un libro biográfico sobre él: Los versos y la sangre. En el vientre del atanor (Unicach-Coneculta, 2010) y recién terminamos el segundo volumen.
He presentado, por eso, a su invitación, muchos de sus libros, y hemos viajado juntos, con nuestras mujeres, la Güera y Pillita, a varias partes del estado, del país y del extranjero.
Generalmente pasan en Chiapas sus cumpleaños, generalmente nos invitan y generalmente le/ les regalo un libro que pienso puede gustarles, interesarles. En 2024, un poco antes del cumpleaños de Efraín, el 15 de diciembre, se me ocurrió juntar los varios textos que he escrito sobre él y su obra, y publicar un libro que sería su regalo.
Revisé los archivos de mi computadora y un disco duro externo donde tengo textos de otros tiempos y fui armando el rompecabezas. Recordé de pronto el texto que escribimos juntos para presentar Los versos y la sangre, donde jugábamos con la idea de que había un mariachi contratado que nunca aparecía en escena. Pillita, Efraín y yo presentamos el libro con este divertimento en Tuxtla, Cintalapa, Arriaga, Tuxtla Chico, Tapachula, San Cristóbal de Las Casas, Comitán y Ocosingo, en Chiapas, y en el Palacio de Bellas Artes, en la Ciudad de México.
Pasaron los años y ahora que buscaba ese texto no lo hallé por ningún lado en mis archivos electrónicos. Decidí pedírselo a él. Para que no pudiera hacerse una idea del regalo que tramaba le conté una mentira: que había contado a mis amigos Sharon Hernández y Eric Cruz, cantantes de ópera, del espectáculo aquel, pero no había encontrado el texto para leérselos. Me lo envió y me dijo que le gustaría volver a montarlo. Le dije que sí. Invitamos a que se nos uniera Eric y, catorce años después, volvimos a presentar Los versos y la sangre, y Dos tipos de cuidado, en una primera función, el 07 de diciembre de 2024, en Tuxtla, en Casa Conejo, y luego en casa de nuestra amiga Linda Esquinca, el 21 de febrero de 2025.
Sin explicarles mucho, pedí a Sharon y a Eric que si Efraín les decía algo sobre una charla que se supone habíamos tenido sobre el espectáculo reaccionaran con normalidad. Así lo hicieron. Efraín, luego de la función, les leyó una nota que él escribió en Facebook sobre la “charla” que había sido responsable de lo que acabábamos de representar con gran éxito.
Yo seguí armando el libro, con la complicidad, el diseño y la impresión a cargo de Juventino Sánchez, que entregué al poeta el 16 de diciembre, un día después de su cumpleaños. Es un libro único, por supuesto, fuera de comercio. Total felicidad de Efraín y Pillita, que mereció abrazos y brindis, ante aquello que nunca se esperaron: un libro, en gran formato, que titulé Algo sobre la obra de Efraín Bartolomé y que tiene, en portada y contraportada, dos fotos espléndidas tomadas a nosotros por Guadalupe Belmontes Stringel, Pillita, en Nueva York.
Allí les conté que la charla con Sharon y Eric fue una invención mía, para pedirle el texto sin levantar sospechas. Efraín dijo algo cierto y simpático: “Y esa mentira dio origen a que de nuevo nos subiéramos a escena y la pasáramos tan bien”.

La ilustración se explica en el texto.
Fotografía de: Guadalupe Belmontes Stringel.




*Sobre el autor:

Héctor Cortés Mandujano

Narrador, dramaturgo y periodista cultural

Finca El Ciprés, Villaflores, Chiapas, 1961.

Sus publicaciones, una amplia colección, abarcan varios géneros: Cuento, dramaturgia, novela, relato, ensayo y varias coautorías. Ha sido antologado en libros y revistas especializadas.

Aunque desde hace varios años se ha abstenido de participar en concursos y convocatorias, tiene varios premios y reconocimientos por su actividad literaria, mencionamos algunos: Premio Puerta 2010 al Mejor Dramaturgo, otorgado por la Asociación de Periodistas Culturales de Chiapas “Trozos de sol”; Premio Nacional de Novela Breve Rosario Castellanos, con Aún corre sangre por las avenidas (2005); Premio Estatal de Novela Breve Emilio Rabasa, con Vanterros (2004).

Lo puedes seguir en su columna Casa de citas.

Correo electrónico: hectorcortesm@gmail.com

Liminar 8. Querida Marilyn. V. Balltre

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Liminar

Querida Marilyn
V. balltre

Se rumoreaba que John F. Kennedy tenía un amorío contigo, siéndole infiel entonces a Jackie, la esposa legitima, la mujer que tomó su apellido y era la señora de la casa Kennedy, la primera dama, la elegida.
Jackie era seguridad, amor, comida hecha, compañía.
Tú, por otro lado, diversión, piel, cuerpo; la llamada de medianoche.
Fue entonces, en el cumpleaños del señor presidente, cuando su rostro, hecho poema, te miraba de pie cantando para él en un lugar prohibido, donde no estaba su mujer, pero tú tampoco eras bienvenida. Poco después, y con la visita de la muerte, tu nombre quedó flotando como un mito de Hollywood.
Jackie era rutina, estabilidad, la mujer a la que se vuelve.
Tú eras el escape. La piel usada para olvidar. El cuerpo al que se llama cuando el amor ya no alcanza.
Desde entonces hay dos tipos de mujeres: Jackies y Marilyns.
Eres Jackie si te aman a la luz del día, si te eligen cuando hay calma, si eres la principal, si eres amor, felicidad, seguridad, hogar. Eres Marilyn si eres la del cajón, la que toman una noche de pelea con la esposa, la que nunca eligen; piel, calor, cuerpo, pasión y deseo sin sostén.
Me juré no ser tú una vez más. Te menosprecié, pero entiéndeme: estaba harta de ser la otra, de ser piel, de ser cuerpo y no corazón.
Hoy te escribo porque, de nuevo, estoy en tus tacones rojos viendo cómo llegó una Jackie a las manos de mi John y me quitó lo que creí era el título de primera dama. Quizá nunca fue mío. Quizá solo seré, otra vez, la rubia de las pantallas.
Te odié por parecerme a ti. Te desprecié porque estaba cansada de ser carne y no casa, cuerpo y no nombre, deseo y nunca destino.
Hoy te escribo desde el mismo lugar que juré no pisar otra vez. Viendo cómo otra mujer llega y ocupa el sitio que yo creí mío.
No me quitaron un título. Me recordaron cuál era el mío desde el principio.
No fui la primera dama. Fui la historia que no se cuenta completa, la que se apaga cuando llega la correcta, la rubia que a veces se recuerda, pero no se elige porque no es la correcta.
No te escribo esto como reclamo. No fue tu culpa ni la de Jackie. Fue John, que no supo qué hacer con el amor y la pasión. Lamento lo que te pasó, pero lamento más que de nuevo me pasó a mí.
Querida Marilyn, no sé qué tan bien me vería en un saco de papas como el tuyo, pero sé que las lágrimas nos sientan igual de mal a las dos como el rojo corrido del labial.
Liminar es una puerta de entrada para escritores emergentes que nos han brindado sus escritos para colaborar con este ejercicio de generosidad que implica la escritura. Bienvenidos.

*Sobre la autora:

V. Balltre

Escritora emergente

Valeria Trejo, para conocer en el mundo literario como V. Balltre, es una escritora emergente
originaria de Chiapas. Su obra se centra principalmente en la poesía, los cuentos cortos y las
prosas, formatos con los que explora las emociones y la cotidianidad de manera profunda.
Aunque su trayectoria es aún incipiente y se podría considerar amateur, ha realizado algunas
publicaciones en páginas web y ha creado un compendio de libros propios aún inéditos. Para V.
Balltre, este espacio representa un importante paso en su camino literario.
Sus escritos se nutren de las pequeñas cosas de la vida diaria y onírica, que ella transforma ya sea en belleza o en melancolía, plasmando esas sensaciones en sus textos con sinceridad y sensibilidad.

Voces ensortijadas. 321. Tras bambalinas, la escucha al corazón. María Gabriela López Suárez

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Voces ensortijadas  


Tras bambalinas, la escucha al corazón
María Gabriela López Suárez


Mireya observó con atención las butacas vacías del teatro. El espacio era imponente. Volteó a ver a sus compañeras y compañeros, estaban concentrados leyendo el guion de la obra que, en un par de horas, presentarían al público. Luego volvió la mirada a su celular, buscó los diálogos del personaje que había elegido interpretar.

La directora de la obra convocó a actrices y actores, harían un ensayo general, aún tenían un buen espacio de tiempo antes de que iniciara la puesta en escena.
Mireya estaba con emociones encontradas, ver hacia el área donde estaría el público le generaba nervios, pero también alegría y ganas de estar actuando frente al escenario.
Después de su participación en el ensayo, recordó la invitación que había recibido un par de años atrás por parte de Victoria y Genaro, amistades de la universidad, para integrarse a un grupo de teatro. Cada que estaba por salir al escenario se le venía a la mente ese recuerdo y siempre les agradecía la invitación.

Mientras esperaba que terminara el ensayo se sentó en uno de los pequeños bancos que había detrás de las cortinas del escenario. Desde ahí pudo estar atenta a la actuación de cada personaje. Se deleitó con las participaciones. Se sintió privilegiada de tener la oportunidad de estar ahí. En esa parte del escenario salían a flote los nervios, la alegría, uno que otro enfado por si se olvidaban de alguna frase de los diálogos, pero también ahí estaba presente una parte importante de cada actriz y actor, el acompañamiento, el ánimo y el dar los mejores deseos para que les fuera muy bien en la obra de teatro.

Tras bambalinas, la escucha al corazón era importante. Mireya lo sabía.

El ensayo terminó y anunciaron la primera y segunda llamada. Mireya se asomó a través de una cortina para ver si el escenario ya tenía público, los asientos ya estaban ocupándose. Se colocó cerca del escenario. Sintió con más fuerza los latidos de su corazón cuando escuchó, ésta es tercera llamada, tercera, comenzamos.
Photo by Elena Yunina: https://www.pexels.com/photo/person-standing-in-dark-room-8910207/
Fotografía de Elena Yunina: https://www.pexels.com/photo/person-standing-in-dark-room-8910207/

Sobre la autora:

Maria Gabriela López Suárez

Catedrática, periodista, escritora y comunicadora

Apasionada de la escritura, la lectura, la radio y el aprendizaje de idiomas. Doctora en Estudios Regionales por la UNACH y Doctora en Dirección y Planificación del Turismo por la Universidad de Alicante. Maestra en Educación Superior y Licenciada en Ciencias de la Comunicación por la UNACH. Profesora-investigadora en la Universidad Intercultural de Chiapas (UNICH), en la Licenciatura en Comunicación Intercultural y la Maestría en Estudios Interculturales. Asesora en el Instituto de Evaluación, Profesionalización y Promoción docente en Chiapas y en el Instituto de Educación Superior en Desarrollo Humano Sustentable. Es integrante del Sistema Nacional de Investigadores, Nivel 1, del Sistema Estatal de Investigadores, de la Red Internacional de Investigadores en Turismo, Desarrollo y Sustentabilidad (RITURDES) y de la Red de Formadores en Educación e Interculturalidad en América Latina (RedFEIAL). 

Sus líneas de investigación son: Comunicación, Comunicación Intercultural, Educación, Identidades, Juventudes, Periodismo, Radio Comunitaria, Turismo Comunitario, Patrimonio Cultural. 

Desde 2008 colabora como periodista cultural independiente en diferentes medios chiapanecos.  En 2018 fue corresponsal en Chiapas en la, antes llamada, Agencia Informativa CONACYT. Es autora de la columna periodística Voces ensortijadas, desde 2017, actualmente se publica en la revista electrónica Letras, idea y voz y en el portal Chiapas Paralelo.  Es productora del programa radiofónico de la UNICH, Los Colores de la Voz. Actualmente es aprendiz de la Lengua de Señas Mexicana.

Polvo del camino. 321. Aquella única vez. Héctor Cortés Mandujano

La ilustración es de HCM.

Polvo del camino/ 321

Aquella única vez
(Cuento corto)
Héctor Cortés Mandujano


Mi mamá era una mujer común física, emocional y espiritualmente; Alma, en cambio, nuestra vecina, madre de Enrique, mi mejor amigo, era excepcional: bellísima, una artista en sus movimientos (parecía bailar cuando caminaba), que cantaba como los ángeles, con un cuerpo que era una apología a la perfección femenina.
Mi madre, además, soportó todos los años que vivió a mi padre, que era un asno, y Alma no vivió mucho tiempo con ningún hombre, porque era autosuficiente, culta e inteligente, con variados trabajos que asumía con profesionalismo y probada capacidad. Nos dio prestado dinero para sacarnos de distintos atolladeros y no tardé demasiado en descubrir, desde niño, que estaría irremediablemente enamorado de ella, que no habría nadie que pudiera desplazarla o superarla.
Pasé muchas noches en casa de Enrique y varias veces tuve la oportunidad de que Alma me estrechara contra su pecho. Dormía feliz, entonces, y mi día siguiente era el mejor de todos. Me besó en la frente, en las mejillas, y para mí aquellas ocasiones eran visitas al paraíso.
Pasó el tiempo.
Papá murió y mis dos hermanas y yo comenzamos a trabajar para traer dinero a casa. Enrique siguió siendo mi mejor amigo y Alma, la mujer a la que seguía viendo hipnotizado y la única habitante de mis sueños.
A mis 19 años, resuelto a no tener a ninguna que no fuera parecida o se acercara un poco a mi diosa, era célibe. Quedé solo en casa porque mi madre y ms hermanas hicieron un viaje al mar cercano. No quise ir. Me bañé para leer un rato antes de dormir.
Tocaron a la puerta y pensé que era Enrique. Fui a abrir, con la toalla enredada a mi cintura. Era Alma. Entró y antes de que hablara, por un movimiento torpe que hice, la toalla cayó y quedé desnudo frente a ella.
Me vio, me pareció, entre admirada y divertida.
—Vaya con el niño –dijo.
No me moví. Sentí que tal vez haría el ridículo más espantoso si hiciera la confesión que guardaba desde niño, pero la hice:
—Alma, siempre he estado enamorado de ti.
—Lo sé, precioso –dijo y me abrazó. Luego me empujó con suavidad hasta mi recámara.
Lo que pasó después no podría describirlo con palabras: nací, morí y volví a nacer y a morir, sucesivamente.
Ella, ya vestida, me besó con ternura los labios y me dijo al oído:
—Esto nunca pasó ni volverá a pasar, ¿okey? Sé feliz sin mí, niño hermoso.
Se fue. Oí un ruido en la ventana que daba al patio y que no se me ocurrió cerrar ni cubrir. Era Enrique. Nos había visto, quedaba claro.
Busqué a mi amigo al día siguiente; salimos a caminar, en silencio. Le dije:
—Sé que me odias por lo que pasó ayer.
Suspiró, antes de contestarme:
—No, no te odio, te envidio.

La ilustración es de HCM.
La ilustración es de HCM.




*Sobre el autor:

Héctor Cortés Mandujano

Narrador, dramaturgo y periodista cultural

Finca El Ciprés, Villaflores, Chiapas, 1961.

Sus publicaciones, una amplia colección, abarcan varios géneros: Cuento, dramaturgia, novela, relato, ensayo y varias coautorías. Ha sido antologado en libros y revistas especializadas.

Aunque desde hace varios años se ha abstenido de participar en concursos y convocatorias, tiene varios premios y reconocimientos por su actividad literaria, mencionamos algunos: Premio Puerta 2010 al Mejor Dramaturgo, otorgado por la Asociación de Periodistas Culturales de Chiapas “Trozos de sol”; Premio Nacional de Novela Breve Rosario Castellanos, con Aún corre sangre por las avenidas (2005); Premio Estatal de Novela Breve Emilio Rabasa, con Vanterros (2004).

Lo puedes seguir en su columna Casa de citas.

Correo electrónico: hectorcortesm@gmail.com

Voces ensortijadas. 320. Entre los espacios íntimos y colectivos. María Gabriela López Suárez

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Voces ensortijadas  


Entre los espacios íntimos y colectivos
María Gabriela López Suárez


Con gratitud y amor, a mi mamá, heroína en mi vida.

Admiro a muchas mujeres en la vida; las que forman parte de mi linaje son grandes maestras, han forjado el andar y me han brindado muchas enseñanzas a lo largo de los años. Mujeres valientes que desafiaron a su época y a quienes agradezco el estar aquí y ahora. Entre las enseñanzas que tengo está el gusto por la lectura y la escritura.

En días recientes tuve la oportunidad de participar en la edición 16 del Festival Internacional Grito de Mujer Sin Fronteras, en el marco del 8 de marzo, Día Internacional de las Mujeres. Este año el Festival está dedicado a las mujeres y niñas inmigrantes, el mundo y sus pasos que construyen futuro, a partir de la invitación que me hizo la maestra Chary Gumeta.

El compartir espacio con Rocío, Karen, Ámbar, Angélica, Luz, Ixhi, Jhenyfeer y Chary, que escriben poesía, es una experiencia que me brindó muchos aprendizajes. Escuchar las voces de mujeres que nos narran historias que parten de lo que las rodea, de sus experiencias y de las personas con las que interactúan, que retratan y comunican contextos, diversidades, lenguajes, latitudes, cuerpos, territorios, resiliencia, encuentros y desencuentros, permitiendo la creación de un tejido colectivo a partir de la escritura.

En cada texto, en cada poema se perciben los colores, detalles, aromas, añoranzas, ausencias, retratos, maternidades, anécdotas, pero también la escritura se convierte en un valioso refugio, donde a través de la palabra escrita y de su compartir en la lectura podemos encontrar actos de resistencia y a la escritura como un acto político.
Escribir implica un acto de valor, pero también de amor, de esperanza, de empatía, de abrazar los instantes diversos que nos impulsan y motivan a deslizar la pluma. En cada texto escuchado y leído hay una apuesta para conectar con las emociones, para vibrar, soñar, denunciar, tejer la memoria colectiva y motivar el andar en un mundo tan lleno de vicisitudes.

Compartir la escritura, sea en poesía o en prosa, es una manera de vibrar, de seguir tejiendo nuestras historias y crear redes entre los espacios íntimos y colectivos, espacios necesarios para gritar, manifestarse, retomar el valor de la escucha y recordar que no estamos solas, solos, que es importante no callar y reconocernos en un mundo tan diverso, ávido de volver la mirada al valor y respeto de los derechos de las personas, de sus sentimientos y de su palabra.

#8M ¡Nos queremos vivas! ¡Nos queremos respetadas! ¡Nos queremos libres de violencias!
Photo by Vero Andrade: https://www.pexels.com/photo/women-protesting-on-the-street-12027279/
Photo by Vero Andrade: https://www.pexels.com/photo/women-protesting-on-the-street-12027279/

Sobre la autora:

Maria Gabriela López Suárez

Catedrática, periodista, escritora y comunicadora

Apasionada de la escritura, la lectura, la radio y el aprendizaje de idiomas. Doctora en Estudios Regionales por la UNACH y Doctora en Dirección y Planificación del Turismo por la Universidad de Alicante. Maestra en Educación Superior y Licenciada en Ciencias de la Comunicación por la UNACH. Profesora-investigadora en la Universidad Intercultural de Chiapas (UNICH), en la Licenciatura en Comunicación Intercultural y la Maestría en Estudios Interculturales. Asesora en el Instituto de Evaluación, Profesionalización y Promoción docente en Chiapas y en el Instituto de Educación Superior en Desarrollo Humano Sustentable. Es integrante del Sistema Nacional de Investigadores, Nivel 1, del Sistema Estatal de Investigadores, de la Red Internacional de Investigadores en Turismo, Desarrollo y Sustentabilidad (RITURDES) y de la Red de Formadores en Educación e Interculturalidad en América Latina (RedFEIAL). 

Sus líneas de investigación son: Comunicación, Comunicación Intercultural, Educación, Identidades, Juventudes, Periodismo, Radio Comunitaria, Turismo Comunitario, Patrimonio Cultural. 

Desde 2008 colabora como periodista cultural independiente en diferentes medios chiapanecos.  En 2018 fue corresponsal en Chiapas en la, antes llamada, Agencia Informativa CONACYT. Es autora de la columna periodística Voces ensortijadas, desde 2017, actualmente se publica en la revista electrónica Letras, idea y voz y en el portal Chiapas Paralelo.  Es productora del programa radiofónico de la UNICH, Los Colores de la Voz. Actualmente es aprendiz de la Lengua de Señas Mexicana.

Polvo del camino. 320. Nuestros propios sepulcros. Héctor Cortés Mandujano

La ilustración es de Jacobo Herrera Cortés.

Polvo del camino/ 320

Nuestros propios sepulcros
Héctor Cortés Mandujano

Veo difícil que la poesía se encarne en el hombre bruto

Fernando Aramburu,
en Vetas profundas

Fernando Aramburu (San Sebastián, 1959) escribió un libro donde habla de 40 poemas que le gustan: Vetas profundas (Tusquets, 2019). Dice el autor (p. 10): “Este es el libro, no de un experto, tampoco de un lego, sino de un degustador que de manera razonada y, a poder ser, clara intenta trasmitir sus sensaciones de lectura, a menudo con relación a hechos de su experiencia vital”.
Está, en los 40, “Voy a dormir”, de Alfonsina Storni (1892-1938), el último de sus poemas, que dice en uno de sus versos (p. 26): “Voy a dormir, nodriza mía, acuéstame”. Lo escribió en octubre de 1938; (p. 29) “en la madrugada del 25 de octubre, la escritora se llega bajo la lluvia hasta una escollera y se arroja a las aguas frías. Por la mañana, dos obreros encuentran su cadáver en la playa”. El título, dice Aramburu, quiso decir “Voy a morir” y a la nodriza a quien habla es la muerte, su muerte.
“Sé que escribo bien y eso es todo. Pero no me sirve para que me quieran” (p. 86), cita Aramburu a Alejandra Pizarnik, otra poeta suicida.
Reflexiona Fernando sobre lo que hace que nazca el “prodigio poético”. Son tres componentes (pp. 101- 102): “El primero es la escritura o, si se prefiere, la técnica. […] El segundo componente es la emoción fundida en el lenguaje […] Y el tercero consiste en la variedad de asuntos, visiones, ideas, que constituyen el universo intelectual del poeta”.
Escribe cuando habla del poema “Gritando no morir”, de Blas de Otero (p. 132): “Para el poeta, Dios, al crear la vida, creó la muerte”.
El famoso Soneto V, de Garcilaso de la Vega, termina con estos versos definitivos (p. 166): “por vos nací, por vos tengo la vida,/ por vos he de morir, y por vos muero”. Los dedicó a Isabel Freyre, la mujer de quien estaba enamorado. Aramburu dice que él lo dijo al oído a alguna muchacha, con quien no tuvo suerte. Se pregunta (p. 170): “¿Me habría consolado saber que Isabel Freyre, lejos de caer rendida al lenguaje superior de Garcilaso, se casó con otro?”.
“[Represéntase la brevedad de lo que se vive y cuán nada parece ser lo que se vivió]”, de Francisco de Quevedo, dice en dos versos (p. 196): “Ayer se fue; mañana no ha llegado; […] soy un fue, y un será, y un es cansado”. Dice Aramburu (p. 200): “Desde los pañales del recién nacido hasta la mortaja del difunto, la vida (hoy, mañana y ayer) se ha pasado en un soplo; una vida en la que uno, testigo de sus incesantes defunciones, es tumba donde yacen sus anteriores edades. Quevedo enuncia este pensamiento en una célebre carta de 1635 dirigida a Manuel Serrano del Castillo: ‘Hoy cuento con cincuenta y dos años, y en ellos cuento otros tantos entierros míos. Mi infancia murió irrevocablemente; murió mi niñez, murió mi juventud, murió mi mocedad; ya también falleció mi edad varonil. Pues ¿cómo llamo vida una vejez que es sepulcro donde yo propio soy entierro de cinco difuntos que he vivido?’ ”.


La ilustración es de Jacobo Herrera Cortés.
La ilustración es de Jacobo Herrera Cortés.




*Sobre el autor:

Héctor Cortés Mandujano

Narrador, dramaturgo y periodista cultural

Finca El Ciprés, Villaflores, Chiapas, 1961.

Sus publicaciones, una amplia colección, abarcan varios géneros: Cuento, dramaturgia, novela, relato, ensayo y varias coautorías. Ha sido antologado en libros y revistas especializadas.

Aunque desde hace varios años se ha abstenido de participar en concursos y convocatorias, tiene varios premios y reconocimientos por su actividad literaria, mencionamos algunos: Premio Puerta 2010 al Mejor Dramaturgo, otorgado por la Asociación de Periodistas Culturales de Chiapas “Trozos de sol”; Premio Nacional de Novela Breve Rosario Castellanos, con Aún corre sangre por las avenidas (2005); Premio Estatal de Novela Breve Emilio Rabasa, con Vanterros (2004).

Lo puedes seguir en su columna Casa de citas.

Correo electrónico: hectorcortesm@gmail.com

Voces ensortijadas. 319. La abundancia en la vida. María Gabriela López Suárez

Fotografía por Star Zhang: https://www.pexels.com/photo/autumn-leaves-on-water-flowing-over-roof-tiles-29905997/
Voces ensortijadas  


La abundancia en la vida
María Gabriela López Suárez


El golpeteo de la lluvia sobre el tejado de su casa distrajo a Roberta, quien estaba esperando que se terminara de cargar la batería de su celular. Estaba sola en casa y se sentía aburrida. Se asomó a la puerta que daba al pequeño patio que tenían.
̶ ¿En qué momento comenzó a llover? ¡Bien dicen que febrero loco y marzo otro poco! ̶ dijo para sí, mientras se sentaba en el piso para contemplar la lluvia.
Roberta recordó que desde pequeña solía disfrutar el aroma a tierra mojada, le provocaba una especie de cercanía con la naturaleza, era como una forma de sentirse cerca del campo; también le hacía evocar momentos de reunión con su familia y eso le alegraba el corazón.
Observó el techo de la casa y cómo la lluvia que caía recorría como una especie de cascada las tejas de barro. ¿Cuánto tiempo tenía ese tejado que era tan resistente a la lluvia, al calor, a los sismos? Se acordó que la mayor parte de viviendas en su barrio tenían esa estructura en el techo, tejas de barro, algunas ya muy oscuras, parte del color que toman con el paso del tiempo.
La lluvia de esa tarde no cesaba, no era intensa pero sí persistente. Los arbolitos de Trinitaria, los rosales y los geranios que tenían en el patio, se veían relucientes. Roberta estaba segura que disfrutaban tanto la lluvia como ella.
Contemplando ese paisaje, se le vino a la mente la palabra abundancia. Se acordó que en alguna parte había escuchado hablar de la abundancia y de la importancia que tiene en la vida de las personas. En esa conversación hablaban de la abundancia de los bienes materiales. Ahora que lo pensaba para ella tenía un significado que no implicaba el tema de lo material; como si fuera una especie de diálogo interno, fue identificando qué sentido le daba a la abundancia, estaba relacionado con el reconocimiento de lo que le permitía sentirse bien, de vivir en un espacio donde la naturaleza estaba presente, de tener un hogar con amor, tener salud física y espiritual y agradecer por eso.
La lluvia fue disminuyendo hasta cesar. Roberta se levantó, sin prisa alguna. Esa tarde de lluvia le había permitido salir del aburrimiento que le ocasionaba no usar el celular. La abundancia en la vida era un tema importante, estar consciente del significado de esto lo era aún más.
Fotografía por Star Zhang: https://www.pexels.com/photo/autumn-leaves-on-water-flowing-over-roof-tiles-29905997/
Fotografía por Star Zhang: https://www.pexels.com/photo/autumn-leaves-on-water-flowing-over-roof-tiles-29905997/

Sobre la autora:

Maria Gabriela López Suárez

Catedrática, periodista, escritora y comunicadora

Apasionada de la escritura, la lectura, la radio y el aprendizaje de idiomas. Doctora en Estudios Regionales por la UNACH y Doctora en Dirección y Planificación del Turismo por la Universidad de Alicante. Maestra en Educación Superior y Licenciada en Ciencias de la Comunicación por la UNACH. Profesora-investigadora en la Universidad Intercultural de Chiapas (UNICH), en la Licenciatura en Comunicación Intercultural y la Maestría en Estudios Interculturales. Asesora en el Instituto de Evaluación, Profesionalización y Promoción docente en Chiapas y en el Instituto de Educación Superior en Desarrollo Humano Sustentable. Es integrante del Sistema Nacional de Investigadores, Nivel 1, del Sistema Estatal de Investigadores, de la Red Internacional de Investigadores en Turismo, Desarrollo y Sustentabilidad (RITURDES) y de la Red de Formadores en Educación e Interculturalidad en América Latina (RedFEIAL). 

Sus líneas de investigación son: Comunicación, Comunicación Intercultural, Educación, Identidades, Juventudes, Periodismo, Radio Comunitaria, Turismo Comunitario, Patrimonio Cultural. 

Desde 2008 colabora como periodista cultural independiente en diferentes medios chiapanecos.  En 2018 fue corresponsal en Chiapas en la, antes llamada, Agencia Informativa CONACYT. Es autora de la columna periodística Voces ensortijadas, desde 2017, actualmente se publica en la revista electrónica Letras, idea y voz y en el portal Chiapas Paralelo.  Es productora del programa radiofónico de la UNICH, Los Colores de la Voz. Actualmente es aprendiz de la Lengua de Señas Mexicana.

Polvo del camino. 319. Morir juntos. Héctor Cortés Mandujano

La ilustración es de Luis Daniel Pulido.

Polvo del camino/ 319

Morir juntos
Héctor Cortés Mandujano

Recientemente se han presentado al público dos películas que buscar poner luz en hechos bajo la sombra de dos autores icónicos de la literatura mundial: Shakespeare y Cervantes.
Hamnet (2025), dirigida por Chloé Zhao (Pekín, 1982), está basada en la novela homónima de Maggie O’Farrell, coautora del guion junto con la directora. Zhao es, desde mi punto de vista, una artista de los pies a la cabeza. Conozco los cinco filmes que tiene hasta ahora (Songs My Brothers Taught Me, The Raider, Nomadland, Eternals) y todos me parecen geniales.
Hamnet, la novela y la película, parten de la misteriosa identidad de William Shakespeare, ya vuelto lugar común: no pueden ser el mismo un señor del campo, común, enterrado sin pompa en su natal Stratford, que el rey de Londres, el mayor dramaturgo inglés y universal que ha parido este mundo. Ríos de tinta han corrido para intentar desvelar ese misterio. La cinta y la novela solucionan eso con un epígrafe: “Hamlet y Hamnet son el mismo nombre, intercambiables en los registros de Stratford, a finales del siglo XVI y comienzos del XVII”. Lo mismo se dice de los dos Shakespeare. Hay una letra que los diferencia.
Sobre esa base O’Farell escribió una novela, que no me pareció nada del otro mundo cuando la leí (la comenté en una Casa de citas), y sobre ella Chloé Zhao hizo una película prodigiosa, que inventa la vida del Shakespeare de Stratford que se enamora, se vuelve dramaturgo, se va a Londres y deja a su familia en el pueblo. Aquí, los dos Shakespeare, el del pueblo y el de Londres, son el mismo. Hamnet es la bisagra entre los dos. El de Stradford, en la vida real, tuvo un hijo que se llamó Hamnet; el otro, todos lo sabemos, escribió una obra de teatro que se llama Hamlet.
La actriz Jessie Buckley, madre de Hamnet en la cinta, merece todos los premios. Es impresionante.
El cautivo (2025), escrita y dirigida por Alejandro Amenábar (hispano-chileno, 1972) inventa lo que pudo haber ocurrido con Cervantes cuando fue cautivo en Argel, en 1575. Se sabe que intentó escapar y aquí se recrean sus intentos. Ya puestos a imaginar, Amenábar propone que Cervantes y el bajá responsable de la cárcel donde estaba cautivo tuvieron un romance gay.
En el filme nos encontramos con un Cervantes (el actor Julio Peña) ya con el brazo izquierdo inutilizado por heridas de arcabuz (no era manco, como inexactamente se ha repetido) y dueño de una formidable imaginación, que seduce tanto a sus compañeros de cautiverio como al poderoso bajá.
En esta cinta como en Hamnet (allá son más bien verbales) hay un montón de guiños a sus obras: los sacerdotes que le consiguen el rescate son la viva imagen de Don Quijote y Sancho, aparecen los célebres molinos de viento y varias minucias más. La peli se sostiene muy bien, porque Amenábar es también un maestro en su oficio.
Lo único en lo que se debe tener cuidado es en creer que lo que vemos son retratos reales de Shakespeare y Cervantes. Nada que ver. Las dos películas son agradecibles y bien logrados actos de imaginación.
Ha sido también, supongo, la loca imaginación que nos ha hecho tragarnos el cuento de que los dos murieron el mismo día (la vida de Cervantes está documentada, la de Shakespeare es fantasmal): el 23 de abril de 1616. En honor a ellos se celebra en esa fecha el Día Internacional del Libro. Y vaya que los dos tienen que ver con ese maravilloso artefacto...

[José Luis Ruiz Abreu, director de la Librería del Fondo de Cultura Económica, en Tuxtla, me ha mandado de regalo un paquete con diez libros de la colección Para el veinticinco. Me los entregó mi amigo Sarelly Martínez, lo que ya es un regalo más. Las ediciones están geniales y los diez títulos me encantaron nomás de verlos. Me sentí feliz, como si me hubieran concedido diez deseos. Mil gracias, querido José Luis, un abrazo.]

La ilustración es de Luis Daniel Pulido.
La ilustración es de Luis Daniel Pulido.




*Sobre el autor:

Héctor Cortés Mandujano

Narrador, dramaturgo y periodista cultural

Finca El Ciprés, Villaflores, Chiapas, 1961.

Sus publicaciones, una amplia colección, abarcan varios géneros: Cuento, dramaturgia, novela, relato, ensayo y varias coautorías. Ha sido antologado en libros y revistas especializadas.

Aunque desde hace varios años se ha abstenido de participar en concursos y convocatorias, tiene varios premios y reconocimientos por su actividad literaria, mencionamos algunos: Premio Puerta 2010 al Mejor Dramaturgo, otorgado por la Asociación de Periodistas Culturales de Chiapas “Trozos de sol”; Premio Nacional de Novela Breve Rosario Castellanos, con Aún corre sangre por las avenidas (2005); Premio Estatal de Novela Breve Emilio Rabasa, con Vanterros (2004).

Lo puedes seguir en su columna Casa de citas.

Correo electrónico: hectorcortesm@gmail.com

Voces ensortijadas. 318. Atardecer lejos de casa. María Gabriela López Suárez

Imagen: MGLS
Voces ensortijadas  


Atardecer lejos de casa
María Gabriela López Suárez



Martina decidió tomarse un descanso después de su semana laboral. Viajó a un pueblo cercano de su ciudad natal. En el viaje invitó a Charo y a Benito, sus amistades de toda la vida. La amistad que había iniciado hace varios ayeres era de las que resisten viento y marea, estar en las buenas y no tan buenas experiencias que les tocaba vivir. En ese viaje tan repentino se sumaron a la invitación de Martina, sin objeción alguna.

Las actividades del día sábado por la mañana las hicieron en conjunto. Estar en contacto con la naturaleza era uno de los puntos en común del que gustaban disfrutar, así que visitaron un parque que era una de las atracciones principales del pueblo y también recorrieron algunos senderos. Se la pasaron muy bien, sin embargo, el clima caluroso les agotó, sobre todo a Charo y a Benito.

Por la tarde Martina no tuvo a sus amistades de seguidores para ir a recorrer la plaza del pueblo, así que emprendió el andar sola. El calor había disminuido, eso le animó a caminar un rato alrededor del parque y luego, decidió ir a tomar algo en una de las cafeterías cercanas.

Después de buscar en qué cafetería se quedaría, Martina eligió una que estaba frente al parque. Mientras le llegaban a tomar la orden, se agradeció la elección del lugar donde se había sentado, tenía una hermosa vista al pequeño kiosco y sus alrededores.

Aunque el calor había disminuido y comenzaba a percibirse un viento agradable, Martina degustó una naranjada fría acompañada de una rebanada de pastel de zanahoria. Sin habérselo propuesto esa tarde tenía una cita con ella y había que disfrutarla al máximo. Contempló a la gente que recorría el parque caminando, mujeres artesanas vendiendo blusas, a lo lejos, un par de músicos con sus guitarras, niñas y niños corriendo, algunas personas degustando helados y sentadas en las bancas del parque. Al fondo se percibían los primeros brotes del ocaso y el bello paisaje sonoro de las aves que se preparaban para irse a sus moradas.
Mientras terminaba su pastel y daba el último sorbo a su naranjada agradeció esa pausa que necesitaba en su andar, sin duda, era un gran regalo tener la oportunidad de contemplar un atardecer lejos de casa.
Imagen: MGLS
Imagen: MGLS

Sobre la autora:

Maria Gabriela López Suárez

Catedrática, periodista, escritora y comunicadora

Apasionada de la escritura, la lectura, la radio y el aprendizaje de idiomas. Doctora en Estudios Regionales por la UNACH y Doctora en Dirección y Planificación del Turismo por la Universidad de Alicante. Maestra en Educación Superior y Licenciada en Ciencias de la Comunicación por la UNACH. Profesora-investigadora en la Universidad Intercultural de Chiapas (UNICH), en la Licenciatura en Comunicación Intercultural y la Maestría en Estudios Interculturales. Asesora en el Instituto de Evaluación, Profesionalización y Promoción docente en Chiapas y en el Instituto de Educación Superior en Desarrollo Humano Sustentable. Es integrante del Sistema Nacional de Investigadores, Nivel 1, del Sistema Estatal de Investigadores, de la Red Internacional de Investigadores en Turismo, Desarrollo y Sustentabilidad (RITURDES) y de la Red de Formadores en Educación e Interculturalidad en América Latina (RedFEIAL). 

Sus líneas de investigación son: Comunicación, Comunicación Intercultural, Educación, Identidades, Juventudes, Periodismo, Radio Comunitaria, Turismo Comunitario, Patrimonio Cultural. 

Desde 2008 colabora como periodista cultural independiente en diferentes medios chiapanecos.  En 2018 fue corresponsal en Chiapas en la, antes llamada, Agencia Informativa CONACYT. Es autora de la columna periodística Voces ensortijadas, desde 2017, actualmente se publica en la revista electrónica Letras, idea y voz y en el portal Chiapas Paralelo.  Es productora del programa radiofónico de la UNICH, Los Colores de la Voz. Actualmente es aprendiz de la Lengua de Señas Mexicana.