Líneas de desnudo. 182. El amor verdadero y la fe. Manuel Pérez-Petit

Líneas de desnudo/ 182

La fe
Por Manuel Pérez-Petit

Todo es falso. Carezco de sentimientos. Mi "intelectualidad" es impostada, vacua, fatua, fruto de mi buena memoria, que me permite transformar en algo creíble lo que solo es cuento. Todo es falso en mí. Soy el peor y más patético inútil, un desecho, un paria en toda su extensión. Soy despreciable, un ser propicio al que vomitar en la cara toda la mezquindad del mundo sin diálogo alguno. Incluso tengo la culpa de aquello que desconozco por completo. Soy el bufón al que insultar, despreciar y apedrear desde la más fría indiferencia, al que propinar todas las bofetadas del catálogo. El blanco indicado para el escarnio arquetípico y ejemplar. Una vez alguien propuso que me encerraran en una caja llena de ratas rabiosas y me tiraran al océano. Créanme que no entiendo nada. Si digo ‘amor’ me dan portazos con aludes de piedra, cuando soy de lo más amoroso. Si digo ‘gracias’, carcajadas destempladas con dientes podridos y aliento a queso rancio, cuando la generosidad y la gratitud son el motor de mi vida. Debo ser malvadísimo, despreciabilísimo y tantos ‘ísimos’ como en negativo puedan imaginarse. 
Tristérrimo, no sé cuánto habrá que esperar, en medio del desastre endiablado de mi vida, lleno de zarzas y fresas y guanábanas y macetas y oníricas estampas por enmarcar en nuestras cejas levantadas al solo toque de una palabra mía, una de esas que resultan ser pura engañifa y lejos de ser leídas no ameritan más que una hoguera trepidante, al dolor que me revienta y pide muerte, y muerte, hasta por agotamiento, ha de encontrar. Claro está que moriré si no hay remedio, como no lo habrá, pero no será por decisión mía. Lo siento por los que dictan la sentencia.
Pudiera ser que yo fuera el rey de la lascivia y los pecados, pero dándome igual como me da la opinión ajena, me entrego a la esperanza de un amor verdadero y, sobre todo, a ese don de manantial sereno que Dios –lo único que basta- me concedió: la fe.
Aguas serenas del río Araquil, afluente del Arga, afluente del Ebro, a su paso por Izcue, Cendea de Olza, Navarra, España.
Fotografía: © M. P.-P., 2026.

*Sobre el autor:

Manuel Pérez-Petit

Escritor, editor y gestor cultural

Sevilla, España, 1967.

Periodista por la Universidad de Navarra y diplomado en pedagogía en lengua y literatura por la Universidad Complutense de Madrid, ha publicado nueve libros de poesía y tres novelas así como numerosos artículos y ensayos, manteniendo en la actualidad y desde 2020 la columna Líneas de desnudo en la revista mexicana de fomento a la lectura Letras, ideaYvoz, que concibe como el repositorio de su obra breve. Su obra, que permanece en gran parte inédita, ha sido antologada o premiada en media docena de países. Inició su labor en el quehacer editorial en 1990, habiendo tenido a su cargo en proyectos editoriales propios y ajenos cerca de un millar de ediciones de títulos de todos los géneros y de autores de una veintena de países. En 2020 puso en marcha Kolaval, plataforma, agencia literaria y editorial de ámbito hispanoamericano. Después de 20 años de trabajo profesional en España, México y Andorra, en 2010 se estableció en México y creó Sediento Ediciones. Ha dirigido proyectos editoriales y culturales de ámbito latinoamericano y dictado conferencias y cursos en países de Europa y América. Viene participando en la organización de eventos culturales y para la promoción del libro y la lectura en diversos países e impartiendo cursos de literatura y talleres de creatividad y/o redacción tanto para particulares, de manera individual o grupal, como para empresas desde hace 20 años, ejerciendo la mentoría como base vocacional de su actividad cultural y docente. Como periodista ha trabajado en diarios y publicaciones periódicas de España y México y en medios de internet y radio, a los que sigue estando vinculado. Fue director de Comunicación en el Servicio Andaluz de Salud, director editorial de intereconomia.com, adjunto a la presidencia del Instituto Europeo de Márketing, Comunicación y Publicidad, director de opinión de France Telecom España, director de relaciones públicas de la Fundación Leo Matiz o director editorial de AlmuzaraMéxico, entre otros puestos de responsabilidad. Es profesor invitado en la Bluefields Indian & Caribbean University (Bicu), de Bluefields, Nicaragua. Desde junio de 2011, la biblioteca de Yolotepec, comunidad indígena otomí de Santiago de Anaya, Hidalgo, México, lleva su nombre, y desde octubre de 2022 también la biblioteca de la comunidad indígena purépecha de la isla de Yunuén, Pátzcuaro, Michoacán, México. En 2017 fundó la causa Libros por Yolotepec para la recolección de libros en donación y su distribución tanto en bibliotecas y espacios culturales existentes como para la creación de nuevos lugares destinados a ello de los ámbitos rural y marginal urbano de México.

Líneas de desnudo. 181. Ahogado en la orilla. Manuel Pérez-Petit

Líneas de desnudo/ 181

Ahogado en la orilla
Por Manuel Pérez-Petit

Todo comenzó con mi habilidad para dar palos de ciego. Luego dí con mi lugar en el mundo. Me empeñé desde hace lustros... Y ahora, en la mismita orilla, tras nadar y nadar como un poseso en un esfuerzo descomunal, justo cuando estaba a punto de lograr mi sueño, me ahogo. 
Ando atrapado en una realidad que no deseo pero que acepto con fe, esperanza y amor. Deambulo entre silencios, tanto los escogidos como los impuestos por mi proverbial pericia en cavar mis propias tumbas. Tras múltiples exámenes, mi conclusión pericial es inevitable: Descartados los problemas de voluntad, aptitud y visión, falló mi actitud a la hora de enfrentar esto de vivir. La culpa es solo mía, y ahora me rompo para recomponerme de nuevo. Nado en las aguas que devienen del devenir de las trampas que yo mismo me puse en mi deriva. Procedo, pues, a limpiarme y levantarme. A romper(me) para como nunca antes creer, crecer y crear, a ser instrumento para seguir viendo en lugar de mirar y escuchando en lugar de oír. Para cumplir mi misión y mi vocación. No vivo la realidad de estar ahogándome en la orilla del mayor proyecto de mi vida, el de mi tierra prometida, México, como un fracaso sino como una oportunidad providencial de llevar más aún si cabe mi patria mexicana, mis comunidades, las bibliotecas a las que bautizaron con mi nombre, mi causa, mi compromiso..., que escogí por decisión propia como la única posible, por el mundo –y ‘por el mundo’ porque sin tierra soy–, en la tarea de llegar desnudo al punto en que todo sobra, y para el que tampoco falta tanto.
Amo la vida, que es un don precioso y único que Dios deposita en cada uno de nosotros, por lo que me expongo con alegría a los peligros de avanzar por este desierto no deseado pero asumido que me toca con la tranquilidad de que un coyote nunca se come a un mexicano.
Bandera de México




*Sobre el autor:

Manuel Pérez-Petit

Escritor, editor y gestor cultural

Sevilla, España, 1967.

Periodista por la Universidad de Navarra y diplomado en pedagogía en lengua y literatura por la Universidad Complutense de Madrid, ha publicado nueve libros de poesía y tres novelas así como numerosos artículos y ensayos, manteniendo en la actualidad y desde 2020 la columna Líneas de desnudo en la revista mexicana de fomento a la lectura Letras, ideaYvoz, que concibe como el repositorio de su obra breve. Su obra, que permanece en gran parte inédita, ha sido antologada o premiada en media docena de países. Inició su labor en el quehacer editorial en 1990, habiendo tenido a su cargo en proyectos editoriales propios y ajenos cerca de un millar de ediciones de títulos de todos los géneros y de autores de una veintena de países. En 2020 puso en marcha Kolaval, plataforma, agencia literaria y editorial de ámbito hispanoamericano. Después de 20 años de trabajo profesional en España, México y Andorra, en 2010 se estableció en México y creó Sediento Ediciones. Ha dirigido proyectos editoriales y culturales de ámbito latinoamericano y dictado conferencias y cursos en países de Europa y América. Viene participando en la organización de eventos culturales y para la promoción del libro y la lectura en diversos países e impartiendo cursos de literatura y talleres de creatividad y/o redacción tanto para particulares, de manera individual o grupal, como para empresas desde hace 20 años, ejerciendo la mentoría como base vocacional de su actividad cultural y docente. Como periodista ha trabajado en diarios y publicaciones periódicas de España y México y en medios de internet y radio, a los que sigue estando vinculado. Fue director de Comunicación en el Servicio Andaluz de Salud, director editorial de intereconomia.com, adjunto a la presidencia del Instituto Europeo de Márketing, Comunicación y Publicidad, director de opinión de France Telecom España, director de relaciones públicas de la Fundación Leo Matiz o director editorial de AlmuzaraMéxico, entre otros puestos de responsabilidad. Es profesor invitado en la Bluefields Indian & Caribbean University (Bicu), de Bluefields, Nicaragua. Desde junio de 2011, la biblioteca de Yolotepec, comunidad indígena otomí de Santiago de Anaya, Hidalgo, México, lleva su nombre, y desde octubre de 2022 también la biblioteca de la comunidad indígena purépecha de la isla de Yunuén, Pátzcuaro, Michoacán, México. En 2017 fundó la causa Libros por Yolotepec para la recolección de libros en donación y su distribución tanto en bibliotecas y espacios culturales existentes como para la creación de nuevos lugares destinados a ello de los ámbitos rural y marginal urbano de México.

Líneas de desnudo. 180. Errores. Manuel Pérez-Petit

Líneas de desnudo/ 180

Errores
Por Manuel Pérez-Petit

Me quería contra toda lógica, y ya no está. Yo mismo, desde siempre, saltaba al vacío sin saber siquiera que tenía un paracaídas invisible, que tenía, y que era ella, como si estuviera decidida a llevarme de la mano hasta ésta mi última experiencia, en la que solo me queda terminar de perderlo todo, arrollado e impotente para afrontar las consecuencias, acabándose así de manera paulatina mi tarea de lidiar con situaciones imposibles, en el último amanecer del día. 
            El hielo arde por la ausencia y no existe silencio alguno como el que grita, perfora el pecho del que mira, levanta como un ciprés al poeta de su tumba, que es el mejor regazo de todos los posibles, y construye su morada en lenguas repletas de milagros habitables, con una atracción que es la fuerza mayor que anima el universo, en una realidad en que la tenacidad y la frustración van de la mano.
No es un fantasma quien me mantiene cautivo y tampoco la transversalidad de estas cuerdas que me rompen y en las que caigo una y otra vez con admirable empeño. Bajo mantas de frío mantengo el vuelo, y también por el incendio que brota en mis costales. 
Está escrito que debo morir por encima del tiempo y toda razón incalculable, naciendo una y otra vez sobre mí mismo, y en esta labor de parto permanente me limpio y limpio sin pudor hecho una cicatriz de cicatrices hambrientas y errabundas, con el vientre inflado de agujas venenosas, encharcado en la sangre que no deja de clamarte y en cuyo cauce me hago escultura de sal para ver a los chacales revoloteando, en disposición de ataque, con el punto de mira afilado, hambrientos, locos por hacer carroña.
Mira que cometí errores –y ni nadie se imagina cuántos–, pero no he dejado de pagar ninguno. Sin embargo, ahora a lo que le tengo miedo es a empezar a no sentir nada. Se termina la vida, y cuando se extinga por completo, eso sí, la cuenta le llegará a otro. Pero tampoco quiero eso.
   
Detalle ampliado de un retrato pictograma de M. P.-P., hecho por Antonio Alvarado en Madrid en 2005.
Fuente de la imagen: Archivo de Sediento, propiedad de M. P.-P.

*Sobre el autor:

Manuel Pérez-Petit

Escritor, editor y gestor cultural

Sevilla, España, 1967.

Periodista por la Universidad de Navarra y diplomado en pedagogía en lengua y literatura por la Universidad Complutense de Madrid, ha publicado nueve libros de poesía y tres novelas así como numerosos artículos y ensayos, manteniendo en la actualidad y desde 2020 la columna Líneas de desnudo en la revista mexicana de fomento a la lectura Letras, ideaYvoz, que concibe como el repositorio de su obra breve. Su obra, que permanece en gran parte inédita, ha sido antologada o premiada en media docena de países. Inició su labor en el quehacer editorial en 1990, habiendo tenido a su cargo en proyectos editoriales propios y ajenos cerca de un millar de ediciones de títulos de todos los géneros y de autores de una veintena de países. En 2020 puso en marcha Kolaval, plataforma, agencia literaria y editorial de ámbito hispanoamericano. Después de 20 años de trabajo profesional en España, México y Andorra, en 2010 se estableció en México y creó Sediento Ediciones. Ha dirigido proyectos editoriales y culturales de ámbito latinoamericano y dictado conferencias y cursos en países de Europa y América. Viene participando en la organización de eventos culturales y para la promoción del libro y la lectura en diversos países e impartiendo cursos de literatura y talleres de creatividad y/o redacción tanto para particulares, de manera individual o grupal, como para empresas desde hace 20 años, ejerciendo la mentoría como base vocacional de su actividad cultural y docente. Como periodista ha trabajado en diarios y publicaciones periódicas de España y México y en medios de internet y radio, a los que sigue estando vinculado. Fue director de Comunicación en el Servicio Andaluz de Salud, director editorial de intereconomia.com, adjunto a la presidencia del Instituto Europeo de Márketing, Comunicación y Publicidad, director de opinión de France Telecom España, director de relaciones públicas de la Fundación Leo Matiz o director editorial de AlmuzaraMéxico, entre otros puestos de responsabilidad. Es profesor invitado en la Bluefields Indian & Caribbean University (Bicu), de Bluefields, Nicaragua. Desde junio de 2011, la biblioteca de Yolotepec, comunidad indígena otomí de Santiago de Anaya, Hidalgo, México, lleva su nombre, y desde octubre de 2022 también la biblioteca de la comunidad indígena purépecha de la isla de Yunuén, Pátzcuaro, Michoacán, México. En 2017 fundó la causa Libros por Yolotepec para la recolección de libros en donación y su distribución tanto en bibliotecas y espacios culturales existentes como para la creación de nuevos lugares destinados a ello de los ámbitos rural y marginal urbano de México.

Líneas de desnudo. 179. El último de una casta casi extinta. Manuel Pérez-Petit

Líneas de desnudo/ 179

El último de una casta casi extinta
Por Manuel Pérez-Petit

A mi tío Manolo, q.e.p.d.

Al alborear en horario español peninsular del día de hoy, martes 11 de agosto de 2026, en pie –que es la única forma de vivir que conoció en vida–, con las botas puestas, vivo, en la última batalla, con aún muchas cosas por hacer –pues no le dió tiempo tan ocupado como estuvo siempre–, cayó. 
Según sus documentos y el consenso familiar, contaba con una edad de 90 años. Era el alumno matriculado más longevo de la Universidad de Sevilla, la cual no hace mucho le dedicó una historia –lo que la mayoría llaman reel– en sus redes sociales. Era el último valiente de una casta de seres humanos en vías de extinción de los que transitan con bonhomía y creatividad singulares dentro y fuera del tiempo. Podría haber sido un personaje de una novela galdosiana o de los hermanos Machado. Era un escritor extraordinario, pero su obra maestra fue su familia y su afán de creer, crecer y crear, de cuestionárselo todo, de no ser nunca conformista, de levantarse por sistema fuera como fuera de dura cada caída, de no dejar nunca de ser un corazón pensante o un pensante corazón, que son dos cosas diferentes.
Deja viuda y seis hijos, uno de los cuales ya lleva tiempo esperándolo al otro lado de la trinchera, y lo expreso así porque su cuarto hijo, a la que no se le puede dar un abrazo físico, no ha dejado ni dejará nunca de estar presente.
Se le podría escribir un obituario al uso, lleno de datos y logros admirables, como es la costumbre por otra parte, pero en realidad lo de hoy no ha sido su última batalla sino la primera en nuestras mentes y corazones del nuevo mundo trascendente que, con las primeras luces del día sevillano, de la única forma de vivir que conoció en vida, ocupado y con cosas por hacer, en pie de guerra, con la mirada en esos horizontes que solo las mentes preclaras son capaces de otear. Y con ello, nos da la oportunidad de dedicar nuestra propia vida a recordar y sacar jugo de su vida como modelo, testimonio y fuente de enseñanzas.
Mi tío Manolo –Manuel Jesús Petit Caro– ahora puede descansar en paz sabiendo que aun cayendo como hoy cayó no se ha ido sino levantado.
La Universudad de Sevilla le homenajeó hace apenas unas semanas.
Fuente de la imagen: Captura de pantalla de la historia publicada por Universidad de Sevilla en sus redes sociales.

*Sobre el autor:

Manuel Pérez-Petit

Escritor, editor y gestor cultural

Sevilla, España, 1967.

Periodista por la Universidad de Navarra y diplomado en pedagogía en lengua y literatura por la Universidad Complutense de Madrid, ha publicado nueve libros de poesía y tres novelas así como numerosos artículos y ensayos, manteniendo en la actualidad y desde 2020 la columna Líneas de desnudo en la revista mexicana de fomento a la lectura Letras, ideaYvoz, que concibe como el repositorio de su obra breve. Su obra, que permanece en gran parte inédita, ha sido antologada o premiada en media docena de países. Inició su labor en el quehacer editorial en 1990, habiendo tenido a su cargo en proyectos editoriales propios y ajenos cerca de un millar de ediciones de títulos de todos los géneros y de autores de una veintena de países. En 2020 puso en marcha Kolaval, plataforma, agencia literaria y editorial de ámbito hispanoamericano. Después de 20 años de trabajo profesional en España, México y Andorra, en 2010 se estableció en México y creó Sediento Ediciones. Ha dirigido proyectos editoriales y culturales de ámbito latinoamericano y dictado conferencias y cursos en países de Europa y América. Viene participando en la organización de eventos culturales y para la promoción del libro y la lectura en diversos países e impartiendo cursos de literatura y talleres de creatividad y/o redacción tanto para particulares, de manera individual o grupal, como para empresas desde hace 20 años, ejerciendo la mentoría como base vocacional de su actividad cultural y docente. Como periodista ha trabajado en diarios y publicaciones periódicas de España y México y en medios de internet y radio, a los que sigue estando vinculado. Fue director de Comunicación en el Servicio Andaluz de Salud, director editorial de intereconomia.com, adjunto a la presidencia del Instituto Europeo de Márketing, Comunicación y Publicidad, director de opinión de France Telecom España, director de relaciones públicas de la Fundación Leo Matiz o director editorial de AlmuzaraMéxico, entre otros puestos de responsabilidad. Es profesor invitado en la Bluefields Indian & Caribbean University (Bicu), de Bluefields, Nicaragua. Desde junio de 2011, la biblioteca de Yolotepec, comunidad indígena otomí de Santiago de Anaya, Hidalgo, México, lleva su nombre, y desde octubre de 2022 también la biblioteca de la comunidad indígena purépecha de la isla de Yunuén, Pátzcuaro, Michoacán, México. En 2017 fundó la causa Libros por Yolotepec para la recolección de libros en donación y su distribución tanto en bibliotecas y espacios culturales existentes como para la creación de nuevos lugares destinados a ello de los ámbitos rural y marginal urbano de México.

Líneas de desnudo. 178. Eres el ángel que siempre va conmigo. Manuel Pérez-Petit

Líneas de desnudo/ 178

Eres el ángel que siempre va conmigo
Por Manuel Pérez-Petit

A mi ángel de la guarda


I

Eres mi ángel guardián y vas conmigo
desde antes de nacer en este osario
y cuento con las cuentas del rosario
cuánta vida me queda de testigo.

Me siento en el brasero de tu abrigo
y lloro convertido en relicario.
Yo me quiero morir en tu terrario
pero, mi amor, no muero: es mi castigo.

En la forma temblante de la hiedra
sentado en tu sepulcro, hecho un cordero,
me deshilacho en lágrimas de piedra.

Retumbo en el altar de tu letrero
entregado a tu nombre que me medra
y me quiero morir pero no muero.


II

En la losa que cubre tus vestigios
levanto este castillo centinela.
Me quedaré contigo en duermevela
para siempre sentarme en tus prodigios.

Envuelto por completo en los litigios
que niegan que yo exista en esta estela
planto versos con labios y una vela
para por fin negar los desprestigios.

Frente al mundo que clama por mi muerte
me visto con el mármol de tu vida,
entrego la cuchara y a mi suerte

derramo mi existencia adolorida.
Ya solo quiero ser el contrafuerte
en el que Dios nos salga por la herida.


III

Emprendo mi tarea en el albero
cubierto el laberinto de manojos
de pitones rellenos de rastrojos
en sus ansias de ser sepulturero.

En tanto me convierto en el herrero
tiemblo y templo el estoque de tus ojos,
aquel capaz de abrirnos los cerrojos
mientras forja las bases del sendero

de nuestra redención con los capotes
de esta suerte suprema en sus jardines.
Se fundirán entonces los barrotes,

tejeremos muletas con jazmines,
podremos ver a Dios en nuestros brotes
y estoquearemos todos los confines.
Lápida en el cementerio de San Fernando, Sevilla, España.
Fotografía: © M. P.-P., 2026.

*Sobre el autor:

Manuel Pérez-Petit

Escritor, editor y gestor cultural

Sevilla, España, 1967.

Periodista por la Universidad de Navarra y diplomado en pedagogía en lengua y literatura por la Universidad Complutense de Madrid, ha publicado nueve libros de poesía y tres novelas así como numerosos artículos y ensayos, manteniendo en la actualidad y desde 2020 la columna Líneas de desnudo en la revista mexicana de fomento a la lectura Letras, ideaYvoz, que concibe como el repositorio de su obra breve. Su obra, que permanece en gran parte inédita, ha sido antologada o premiada en media docena de países. Inició su labor en el quehacer editorial en 1990, habiendo tenido a su cargo en proyectos editoriales propios y ajenos cerca de un millar de ediciones de títulos de todos los géneros y de autores de una veintena de países. En 2020 puso en marcha Kolaval, plataforma, agencia literaria y editorial de ámbito hispanoamericano. Después de 20 años de trabajo profesional en España, México y Andorra, en 2010 se estableció en México y creó Sediento Ediciones. Ha dirigido proyectos editoriales y culturales de ámbito latinoamericano y dictado conferencias y cursos en países de Europa y América. Viene participando en la organización de eventos culturales y para la promoción del libro y la lectura en diversos países e impartiendo cursos de literatura y talleres de creatividad y/o redacción tanto para particulares, de manera individual o grupal, como para empresas desde hace 20 años, ejerciendo la mentoría como base vocacional de su actividad cultural y docente. Como periodista ha trabajado en diarios y publicaciones periódicas de España y México y en medios de internet y radio, a los que sigue estando vinculado. Fue director de Comunicación en el Servicio Andaluz de Salud, director editorial de intereconomia.com, adjunto a la presidencia del Instituto Europeo de Márketing, Comunicación y Publicidad, director de opinión de France Telecom España, director de relaciones públicas de la Fundación Leo Matiz o director editorial de AlmuzaraMéxico, entre otros puestos de responsabilidad. Es profesor invitado en la Bluefields Indian & Caribbean University (Bicu), de Bluefields, Nicaragua. Desde junio de 2011, la biblioteca de Yolotepec, comunidad indígena otomí de Santiago de Anaya, Hidalgo, México, lleva su nombre, y desde octubre de 2022 también la biblioteca de la comunidad indígena purépecha de la isla de Yunuén, Pátzcuaro, Michoacán, México. En 2017 fundó la causa Libros por Yolotepec para la recolección de libros en donación y su distribución tanto en bibliotecas y espacios culturales existentes como para la creación de nuevos lugares destinados a ello de los ámbitos rural y marginal urbano de México.

Líneas de desnudo. 177. Deberá quedar. Manuel Pérez-Petit

Líneas de desnudo/ 177

Deberá quedar
Por Manuel Pérez-Petit

(…) no quiero poner paz entre mi corazón y mi cabeza, entre mi fe y mi razón;  quiero más bien que se peleen entre sí.

Miguel de Unamuno: Del sentimiento trágico de la vida, Akal bolsillo, Madrid, 1983, p. 168
Ando en estos días destruyendo escritos, aquellos que yo creo que no merecen la pena. Es mi deseo que quede este Líneas de desnudo de la admirable Letras, ideaYvoz, como único repositorio definitivo de mi obra breve. Por lo demás, tres novelas cortas (las de El año de las tormentas, que terminará siendo una sola), una novela extensa (que va por su decimotercera escritura), media docena de series de poemas, tres ensayos y un libro de memorias. Eso deberá quedar. Para ello, destruyo tres cuartas partes de mi obra, y aún así creo que rompo poco para lo que tendría que romper. Ya veré. Suelo tardar veinticinco o treinta años de media en escribir una novela, por corta que sea, pero esto no es la causa por la que estoy en la tarea de poner orden. Todo tiene explicación, y cada cosa llegará en su momento. Ahorita ando en lo que ando, que ya es bastante. 
            Cuando alcancé los cincuenta años me propuse dos objetivos para mi siguiente decenio: concluir mi trayectoria como editor y publicar mi obra. Tenía claro que a los sesenta (para cumplirlos me faltan seis meses) me retiraría, cumpliendo de paso mi sueño de desaparición. A partir de entonces a lo sumo me dedicaría a ayudar a gente a adquirir el oficio de escritor. Desde ese no tan lejano 2017 se han cumplido muchos sueños y se han cerrado muchos círculos, más de los que había imaginado, y también ha quedado alguna cosa por cumplir.
Tengo claro que al día de mi muerte deberá quedar de mí lo que sé que debe quedar de mí: poca cosa. Creo con toda convicción en la Providencia y en su brazo armado (mi ángel de la guarda) y que toda mi vida ha sido y es dejar que mi corazón y mi cabeza se peleen entre sí en este afán por creer, crecer y crear, y darme.
S/T.
Fotografía: © M. P.-P., 2026.

*Sobre el autor:

Manuel Pérez-Petit

Escritor, editor y gestor cultural

Sevilla, España, 1967.

Periodista por la Universidad de Navarra y diplomado en pedagogía en lengua y literatura por la Universidad Complutense de Madrid, ha publicado nueve libros de poesía y tres novelas así como numerosos artículos y ensayos, manteniendo en la actualidad y desde 2020 la columna Líneas de desnudo en la revista mexicana de fomento a la lectura Letras, ideaYvoz, que concibe como el repositorio de su obra breve. Su obra, que permanece en gran parte inédita, ha sido antologada o premiada en media docena de países. Inició su labor en el quehacer editorial en 1990, habiendo tenido a su cargo en proyectos editoriales propios y ajenos cerca de un millar de ediciones de títulos de todos los géneros y de autores de una veintena de países. En 2020 puso en marcha Kolaval, plataforma, agencia literaria y editorial de ámbito hispanoamericano. Después de 20 años de trabajo profesional en España, México y Andorra, en 2010 se estableció en México y creó Sediento Ediciones. Ha dirigido proyectos editoriales y culturales de ámbito latinoamericano y dictado conferencias y cursos en países de Europa y América. Viene participando en la organización de eventos culturales y para la promoción del libro y la lectura en diversos países e impartiendo cursos de literatura y talleres de creatividad y/o redacción tanto para particulares, de manera individual o grupal, como para empresas desde hace 20 años, ejerciendo la mentoría como base vocacional de su actividad cultural y docente. Como periodista ha trabajado en diarios y publicaciones periódicas de España y México y en medios de internet y radio, a los que sigue estando vinculado. Fue director de Comunicación en el Servicio Andaluz de Salud, director editorial de intereconomia.com, adjunto a la presidencia del Instituto Europeo de Márketing, Comunicación y Publicidad, director de opinión de France Telecom España, director de relaciones públicas de la Fundación Leo Matiz o director editorial de AlmuzaraMéxico, entre otros puestos de responsabilidad. Es profesor invitado en la Bluefields Indian & Caribbean University (Bicu), de Bluefields, Nicaragua. Desde junio de 2011, la biblioteca de Yolotepec, comunidad indígena otomí de Santiago de Anaya, Hidalgo, México, lleva su nombre, y desde octubre de 2022 también la biblioteca de la comunidad indígena purépecha de la isla de Yunuén, Pátzcuaro, Michoacán, México. En 2017 fundó la causa Libros por Yolotepec para la recolección de libros en donación y su distribución tanto en bibliotecas y espacios culturales existentes como para la creación de nuevos lugares destinados a ello de los ámbitos rural y marginal urbano de México.

Líneas de desnudo. 176. Hortensias. Manuel Pérez-Petit

Líneas de desnudo/ 176

Hortensias
Por Manuel Pérez-Petit

Luis XIV (1638-1715), más conocido como Rey Sol, ha pasado a la historia, entre otros motivos, por ser el constructor del palacio de Versalles, al que dotó de hermosos y enormes jardines que aún hoy pueden visitarse. Para el ornato de los mismos, envió una expedición a Brasil a fin de buscar nuevas flores. Un grumete enclenque llamado Banet fue capturado al llegar a las costas brasileñas, con lo que el resto de la tripulación se puso a la labor de liberarlo, y consiguiéndolo al fin fue descubierto el secreto: Banet era una mujer deseosa de conocer mundo que se había disfrazado de marinero y en realidad se llamaba Hortensia, por lo que al regreso de la embarcación a Francia el rey bautizó con ese nombre a una de las flores recolectada. 
La palabra ‘hortensia’ referida a la flor es muy connotativa. Por un lado significa agotamiento y vulnerabilidad y, por el otro, feminidad y templanza. Por si fuera poco, tiene una leyenda negra, pues en el siglo XIX se extendió la creencia de que en la casa en la que hubiera hortensias a las mujeres no les llegaba nunca el matrimonio o si estaban casadas le iría mal en el mismo. También se hizo costumbre que, cuando un pretendiente no se sentía correspondido en su anhelo de amor, regalaba un ramo de hortensias a su amada para decirle que no tenía corazón, lo cual, en consecuencia, provocaba que otros hombres no se interesaran por ella.
Es una flor, por tanto, a evitar como a la peste en cuestiones de amor, pese a lo cual cada vez se ven más ramos de novias que la contienen de manera expresa, como reacción intencionada a su supuesto fatalismo.
Me niego a creer que las hortensias tengan mal fario, y yo las veo creativas, libérrimas, resistentes, diferentes, hermosas y gratas como muy pocas flores puedan existir.
S/T. Hortensias en Mineral del Chico.
Fotografía: © Mayté Flores Ayala MAncera. La imagen está tomada en Mineral del Chico, estado de Hidalgo, México.

*Sobre el autor:

Manuel Pérez-Petit

Escritor, editor y gestor cultural

Sevilla, España, 1967.

Periodista por la Universidad de Navarra y diplomado en pedagogía en lengua y literatura por la Universidad Complutense de Madrid, ha publicado nueve libros de poesía y tres novelas así como numerosos artículos y ensayos, manteniendo en la actualidad y desde 2020 la columna Líneas de desnudo en la revista mexicana de fomento a la lectura Letras, ideaYvoz, que concibe como el repositorio de su obra breve. Su obra, que permanece en gran parte inédita, ha sido antologada o premiada en media docena de países. Inició su labor en el quehacer editorial en 1990, habiendo tenido a su cargo en proyectos editoriales propios y ajenos cerca de un millar de ediciones de títulos de todos los géneros y de autores de una veintena de países. En 2020 puso en marcha Kolaval, plataforma, agencia literaria y editorial de ámbito hispanoamericano. Después de 20 años de trabajo profesional en España, México y Andorra, en 2010 se estableció en México y creó Sediento Ediciones. Ha dirigido proyectos editoriales y culturales de ámbito latinoamericano y dictado conferencias y cursos en países de Europa y América. Viene participando en la organización de eventos culturales y para la promoción del libro y la lectura en diversos países e impartiendo cursos de literatura y talleres de creatividad y/o redacción tanto para particulares, de manera individual o grupal, como para empresas desde hace 20 años, ejerciendo la mentoría como base vocacional de su actividad cultural y docente. Como periodista ha trabajado en diarios y publicaciones periódicas de España y México y en medios de internet y radio, a los que sigue estando vinculado. Fue director de Comunicación en el Servicio Andaluz de Salud, director editorial de intereconomia.com, adjunto a la presidencia del Instituto Europeo de Márketing, Comunicación y Publicidad, director de opinión de France Telecom España, director de relaciones públicas de la Fundación Leo Matiz o director editorial de AlmuzaraMéxico, entre otros puestos de responsabilidad. Es profesor invitado en la Bluefields Indian & Caribbean University (Bicu), de Bluefields, Nicaragua. Desde junio de 2011, la biblioteca de Yolotepec, comunidad indígena otomí de Santiago de Anaya, Hidalgo, México, lleva su nombre, y desde octubre de 2022 también la biblioteca de la comunidad indígena purépecha de la isla de Yunuén, Pátzcuaro, Michoacán, México. En 2017 fundó la causa Libros por Yolotepec para la recolección de libros en donación y su distribución tanto en bibliotecas y espacios culturales existentes como para la creación de nuevos lugares destinados a ello de los ámbitos rural y marginal urbano de México.

Líneas de desnudo. 175. Maestro de escritura. Manuel Pérez-Petit

Líneas de desnudo/ 175

Maestro de escritura
Por Manuel Pérez-Petit

Si todos sin excepción fuéramos plomeros (fontaneros, para entendernos), el oficio de la plomería no existiría, dado que lo que es común no es distinguible. De un modo u otro todos hablamos y por esa razón no existe el oficio de hablar. Si hablar requiriera una capacitación específica y generara bienes y/o servicios a la comunidad sería un oficio que requeriría, además, de ciertos grados de especialización, y habría personas que ejercerían esa tarea bien, mal o regular como en cualquier otra ocupación humana. Cosa bien distinta es que se pueda hablar mejor o peor, lo cual depende de otros múltiples factores. Al final, todo es cuestión de lenguaje, y en el lenguaje está la cuestión. 
Todos hablamos ergo cada vez hay más personas que escriben o quieren escribir, pero escribir sí es un oficio y tanto por muy inmediato a todos que sea el lenguaje como por el hecho irrefutable de que, por principio, todos tenemos la potencialidad real de escribir, pues, hala, todos escribimos, aunque no sepamos hacer la “o” con un canuto. Da hasta pena ajena (vergüenza, según donde estemos), pero uno, que lleva no pocos años en la tarea de ayudar a adquirir el oficio de la escritura a multitud de personas que quiere crecer en el mismo, ve todo esto con pesimismo.
Mucha gente me considera “maestro de escritura”, y yo rechazo la mayor, pues en realidad no se puede ser maestro de escritura. Nadie puede. Todo lo más se puede llegar a ser maestro de lectura. A escribir se aprende leyendo, bien es cierto que con una lectura específica que tienda, como diría Juan Carlos Onetti (1908-1988), a robar si es necesario. Una lectura interesada y egoísta, dispuesta a sumar para la propia causa y encaminada a aprovechar lo de los otros para la gran clave de un buen escritor: mentir siempre.
Si no se sabe leer con ese paso corto, esa vista larga y esa mala uva, por bonito que parezca no se puede escribir.
Después no se frustren. Escribir es un oficio que no puede ser el de todos.
Seminario de creación literaria en la Bluefields Indian and Caribbean University (BICU), en Bluefields, Nicaragua, 2012.
Fuente de la imagen: Archivo personal de M. P.-P.

*Sobre el autor:

Manuel Pérez-Petit

Escritor, editor y gestor cultural

Sevilla, España, 1967.

Periodista por la Universidad de Navarra y diplomado en pedagogía en lengua y literatura por la Universidad Complutense de Madrid, ha publicado nueve libros de poesía y tres novelas así como numerosos artículos y ensayos, manteniendo en la actualidad y desde 2020 la columna Líneas de desnudo en la revista mexicana de fomento a la lectura Letras, ideaYvoz. Su obra, en gran parte inédita, ha sido antologada o premiada en media docena de países. Inició su labor en el quehacer editorial en 1990, habiendo tenido a su cargo en proyectos editoriales propios y ajenos cerca de un millar de ediciones de títulos de todos los géneros y de autores de una veintena de países. En 2020 puso en marcha Kolaval, plataforma, agencia literaria y editorial de ámbito hispanoamericano. Después de 20 años de trabajo profesional en España, México y Andorra, en 2010 se estableció en México y creó Sediento Ediciones. Ha dirigido proyectos editoriales y culturales de ámbito latinoamericano y dictado conferencias y cursos en países de Europa y América. Viene participando en la organización de eventos culturales y para la promoción del libro y la lectura en diversos países e impartiendo cursos de literatura y talleres de creatividad y/o redacción desde hace 20 años, ejerciendo la mentoría como base vocacional de su actividad. Como periodista ha trabajado en diarios y publicaciones periódicas de España y México y en medios de internet y radio, a los que sigue vinculado. Fue director de Comunicación en el Servicio Andaluz de Salud, director editorial de intereconomia.com, adjunto a la presidencia del Instituto Europeo de Márketing, Comunicación y Publicidad, director de opinión de France Telecom España, director de relaciones públicas de la Fundación Leo Matiz o director editorial de AlmuzaraMéxico, entre otros puestos de responsabilidad. Es profesor invitado en la Bluefields Indian & Caribbean University (Bicu), de Bluefields, Nicaragua. Desde junio de 2011, la biblioteca de Yolotepec, comunidad indígena otomí de Santiago de Anaya, Hidalgo, México, lleva su nombre, y desde octubre de 2022 también la biblioteca de la comunidad indígena purépecha de la isla de Yunuén, Pátzcuaro, Michoacán, México. En 2017 fundó la causa Libros por Yolotepec para la recolección de libros en donación y su distribución tanto en bibliotecas y espacios culturales existentes como para la creación de nuevos lugares destinados a ello de los ámbitos rural y marginal urbano de México.

Líneas de desnudo. 174. Domingo. Manuel Pérez-Petit

Líneas de desnudo/ 174

Domingo
Por Manuel Pérez-Petit

El domingo es un invento extraño, irritante, contradictorio, doloroso, alegre y hasta una invitación a la melancolía. Según el Génesis, primer libro de la Biblia, Dios descansó el séptimo día, pero los judíos celebran el descanso al sexto día, el sábado, y los mulsumanes, el viernes. En el mundo anglosajón como en la semana litúrgica de la tradición cristiana –el Catecismo de la Iglesia Católica dice que “Jesús resucitó de entre los muertos el primer día de la semana”– el domingo no es el último sino el primer día. La convención internacional establece que es el último. Cristo resucitó en domingo. En la tradición de Occidente siempre fue día de asueto, feriado o festivo, lo cual fue incorporado al derecho laboral a partir de la Revolución francesa. 
Todo es muy confuso en relación al domingo. La mesada o paga semanal suele ser entregada por los padres a sus hijos los domingos. Para los trabajadores por cuenta ajena es depresivo pues al día siguiente se debe ir a trabajar. En muchos lugares es tradicional “vestirse” de domingo, o sea, con formalidad. De ahí proviene en parte el concepto de “dominguero”, relacionado con los que salen por la mañana y regresan por la noche, vestidos de campo o playa, a toda prisa.
Abundando en su diversidad, no pocos tienen la costumbre de vestirse casual, e incluso para muchos se trata de no quitarse el pijama, no peinarse y permanecer en cama o en el sillón, todo por ser el día que precede al lunes, que sí que es jodido.
Es el día más extraño de todos los posibles, el que más desorienta, y hasta está marcado en rojo en los almanaques. Empieza con alegría y termina con ansiedad, es un torbellino ante el que muchos prefieren poner la mente en blanco. Se trata de un invento extraño del que podríamos estar hablando y no parar. Tan extravagante es que me parece pertinente referirme a él en un mucho más rutinario miércoles, que estorba menos que un jueves, tiene un horizonte más claro que un martes, es menos temperamental que un viernes y no permite fiestas ni relajaciones largas como un sábado, día que precede al inefable y más divertido de observar que de vivir domingo.
Noche de domingo en Sevilla, 2014.
Fuente de la imagen: Archivo personal de M. P.-P. Fotografía: © Irma Martínez Hidalgo

*Sobre el autor:

Manuel Pérez-Petit

Escritor, editor y gestor cultural

Sevilla, España, 1967.

Periodista por la Universidad de Navarra y diplomado en pedagogía en lengua y literatura por la Universidad Complutense de Madrid, ha publicado nueve libros de poesía y tres novelas así como numerosos artículos y ensayos, manteniendo en la actualidad y desde 2020 la columna Líneas de desnudo en la revista mexicana de fomento a la lectura Letras, ideaYvoz, que concibe como el repositorio de su obra breve. Su obra, que permanece en gran parte inédita, ha sido antologada o premiada en media docena de países. Inició su labor en el quehacer editorial en 1990, habiendo tenido a su cargo en proyectos editoriales propios y ajenos cerca de un millar de ediciones de títulos de todos los géneros y de autores de una veintena de países. En 2020 puso en marcha Kolaval, plataforma, agencia literaria y editorial de ámbito hispanoamericano. Después de 20 años de trabajo profesional en España, México y Andorra, en 2010 se estableció en México y creó Sediento Ediciones. Ha dirigido proyectos editoriales y culturales de ámbito latinoamericano y dictado conferencias y cursos en países de Europa y América. Viene participando en la organización de eventos culturales y para la promoción del libro y la lectura en diversos países e impartiendo cursos de literatura y talleres de creatividad y/o redacción tanto para particulares, de manera individual o grupal, como para empresas desde hace 20 años, ejerciendo la mentoría como base vocacional de su actividad cultural y docente. Como periodista ha trabajado en diarios y publicaciones periódicas de España y México y en medios de internet y radio, a los que sigue estando vinculado. Fue director de Comunicación en el Servicio Andaluz de Salud, director editorial de intereconomia.com, adjunto a la presidencia del Instituto Europeo de Márketing, Comunicación y Publicidad, director de opinión de France Telecom España, director de relaciones públicas de la Fundación Leo Matiz o director editorial de AlmuzaraMéxico, entre otros puestos de responsabilidad. Es profesor invitado en la Bluefields Indian & Caribbean University (Bicu), de Bluefields, Nicaragua. Desde junio de 2011, la biblioteca de Yolotepec, comunidad indígena otomí de Santiago de Anaya, Hidalgo, México, lleva su nombre, y desde octubre de 2022 también la biblioteca de la comunidad indígena purépecha de la isla de Yunuén, Pátzcuaro, Michoacán, México. En 2017 fundó la causa Libros por Yolotepec para la recolección de libros en donación y su distribución tanto en bibliotecas y espacios culturales existentes como para la creación de nuevos lugares destinados a ello de los ámbitos rural y marginal urbano de México.

Líneas de desnudo. 173. El día de la revelación. Manuel Pérez-Petit

Líneas de desnudo/ 173

El día de la revelación
Por Manuel Pérez-Petit

Cuatro meses, cuatro días y quizá cuatro horas después regreso, aún doliente por la más grande ausencia que siempre supe que sería pero que nunca imaginé de qué manera*, para hablar del día de la revelación. No de la más que extraordinaria y reciente película de Steven Spielberg (1946), a cuya legión de admiradores me sumo por su inteligencia y su carga de profundidad comunicable y compartible, sino del mío.
Me hacía sentir que era yo mismo. Pensaba que estaba viviendo, cumpliendo una misión, y un día sentí que había pasado al caos. Empecé a dejar de ser, atrapado en una especie de juego que siempre tomaba en serio y en el que siempre perdía, que en realidad no me aportaba, en el que a base de ponerme trampas me iba yendo a pique. Me aliviaba creer que lo disimulaba bien, que seguía teniendo el control. Cada vez con mayor ahínco construía mentiras cada vez más sólidas. Para ser un buen mentiroso, como para ser un buen escritor, hay que tener una gran memoria, y yo la tengo. Me iba llenando de frustración. Esquizo, no quería, no podía parar, demoliéndome paso a paso. A veces se me escapaban cosas como que yo era el mejor escritor de mis propias editoriales –en las que jamás me autopubliqué–, y, con la misma rapidez, plegaba velas como si hubiera sido demasiado espontáneo. Es solo un caso; podría exponer muchos. Nunca tuve problemas de autoestima. Adolecí respecto a mí y mi ejercicio de la libertad de un profundo abandono de mí mismo. He descuidado mi obra, empeñado en evitar tener que asumir mis responsabilidades conmigo mismo. Y no digo ni mucho menos que no haya merecido ni merezca la pena. Sin embargo, por años viví hundiéndome, dejando de lado mi misión, convertido en creador de excusas para tapar mi cobardía o mi negligencia o mi vagancia –o todo ello a la vez– en el proceso de autodestrucción que concluyó no mi día de la revelación, siete de enero de dos mil veintiséis, sino hace cuatro meses, cuatro días y algo más de cuatro horas, en que tuve conciencia de mi anunciado entonces proceso de disolución, y ya no puedo esquivar mis responsabilidades. Debo hacer lo que debo. Me guía el más potente ángel de la guarda que pueda concebirse.
Por primera vez en mi vida he alcanzado el sentido.
__________
* v. Hasta pronto, ángel mío y Balada del todo.
Retrato a lápiz de M. P.-P., por José Luis, pintor de la plaza de Montmartre (París,1989)
Fuente de la imagen: Archivo personal de M. P.-P. Fotografía: © Irma Martínez Hidalgo

*Sobre el autor:

Manuel Pérez-Petit

Escritor, editor y gestor cultural

Sevilla, España, 1967.

Periodista por la Universidad de Navarra y diplomado en pedagogía en lengua y literatura por la Universidad Complutense de Madrid, ha publicado nueve libros de poesía y tres novelas así como numerosos artículos y ensayos, manteniendo en la actualidad y desde 2020 la columna Líneas de desnudo en la revista mexicana de fomento a la lectura Letras, ideaYvoz, que concibe como el repositorio de su obra breve. Su obra, que permanece en gran parte inédita, ha sido antologada o premiada en media docena de países. Inició su labor en el quehacer editorial en 1990, habiendo tenido a su cargo en proyectos editoriales propios y ajenos cerca de un millar de ediciones de títulos de todos los géneros y de autores de una veintena de países. En 2020 puso en marcha Kolaval, plataforma, agencia literaria y editorial de ámbito hispanoamericano. Después de 20 años de trabajo profesional en España, México y Andorra, en 2010 se estableció en México y creó Sediento Ediciones. Ha dirigido proyectos editoriales y culturales de ámbito latinoamericano y dictado conferencias y cursos en países de Europa y América. Viene participando en la organización de eventos culturales y para la promoción del libro y la lectura en diversos países e impartiendo cursos de literatura y talleres de creatividad y/o redacción tanto para particulares, de manera individual o grupal, como para empresas desde hace 20 años, ejerciendo la mentoría como base vocacional de su actividad cultural y docente. Como periodista ha trabajado en diarios y publicaciones periódicas de España y México y en medios de internet y radio, a los que sigue estando vinculado. Fue director de Comunicación en el Servicio Andaluz de Salud, director editorial de intereconomia.com, adjunto a la presidencia del Instituto Europeo de Márketing, Comunicación y Publicidad, director de opinión de France Telecom España, director de relaciones públicas de la Fundación Leo Matiz o director editorial de AlmuzaraMéxico, entre otros puestos de responsabilidad. Es profesor invitado en la Bluefields Indian & Caribbean University (Bicu), de Bluefields, Nicaragua. Desde junio de 2011, la biblioteca de Yolotepec, comunidad indígena otomí de Santiago de Anaya, Hidalgo, México, lleva su nombre, y desde octubre de 2022 también la biblioteca de la comunidad indígena purépecha de la isla de Yunuén, Pátzcuaro, Michoacán, México. En 2017 fundó la causa Libros por Yolotepec para la recolección de libros en donación y su distribución tanto en bibliotecas y espacios culturales existentes como para la creación de nuevos lugares destinados a ello de los ámbitos rural y marginal urbano de México.