Líneas de desnudo. 186. No creo en la cultura del esfuerzo. Manuel Pérez-Petit

Líneas de desnudo/ 186

No creo en la cultura del esfuerzo
Por Manuel Pérez-Petit

No creo en la cultura del esfuerzo, tal como afirmé en mi último Líneas de desnudo en esta admirable Letras, ideaYvoz, Una cosa de locos. La cultura del esfuerzo es un paradigma del capitalismo más ortodoxo y salvaje mediante el cual las personas deberían vivir para trabajar y, en la mayor medida posible, nunca trabajar para vivir, pues así se cumplen los deseos revolucionarios y fundadores de igualdad, controlan los medios de producción y la generación de una riqueza que se emplea luego en alimentar la llamada sociedad del bienestar, monumento a la fraternidad, invento socialdemócrata y demócrata cristiano –los constructores reales e históricos de la Europa actual– en la conformación de la sociedad Occidental “avanzada”, apoyado, como decíamos, en el exacerbado desarrollo tecnológico y el galimatías burócratico de las denominadas prestaciones sociales, que las hay para todos –aunque más para los de fuera que llegan que para los de dentro que permanecen o regresan– y para todo, en cuya naturaleza pretenden afincar el último –y en la práctica denostado– de los ideales revolucionarios, base de todo, la libertad. Y es la libertad –eso a lo que muchos apelan pero pocos practican pues no hay margen apenas para hacerla realidad– lo que hay en juego, y cada vez más, y más observando el advenimiento imparable del inefable y a todas luces inevitable fin de los tiempos occidentales tal como los conocemos hoy. La pandemia permitió, como denuncié en no pocas ocasiones desde esta misma tribuna, usos y modos bastardos y otrora inaceptables pero hoy por hoy ya naturales de ejercer el gobierno, y en la Era Distópica actual, de la cual estamos en el año sexto, me vuelvo a preguntar, como en mi Distopía VI: La nueva era (1): ¿Quién cree hoy ya en la democracia si en aras al terrible “bien común”, los dirigentes democráticos son capaces de tomar medidas impensables en una democracia, que atentan contra el sentido de lo democrático, por ejemplo, o hasta los expertos más sesudos reconocen que estamos en el umbral de una nueva Era, como se ve en el famoso texto de veinte puntos basado en las opiniones de 50 expertos que la revista The Economist publicó en el último trimestre de 2020? 
En lo que creo es en la cultura de la voluntad, pues a la par de la inexorable pérdida de la libertad optar por el camino capitalista del esfuerzo no sirve para nada. Nadie puede hablar más de esfuerzo que yo. Nadie, ni mis más acérrimos enemigos, pueden negármelo. No conozco a nadie que haya trabajado con tanto esfuerzo y tanto denuedo como yo. ¿Y para qué? Para nada o casi nada, pues de nada sirve partirse el alma miles de horas sin parar, incluso con lucidez, salvo para vivir en el agotamiento y, en última instancia, ni siquiera vivir. Sin embargo, la voluntad es divina, pues pone las bases para la realización plena de cada cual, lo cual es una promesa de que la distopía pudiera ser que no triunfe del todo.
Salzburgo, Austria, 2015.
Fotografía: © Ana Maribel Rojas.

*Sobre el autor:

Manuel Pérez-Petit

Escritor, editor, gestor cultural y periodista.

Sevilla, España, 1967. He vivido de todo. Creer, crecer y crear. Todo lo que tengo y soy es para darlo. Ya no tengo círculos por cerrar. Solo me queda una cosa por cumplir.
Y si quieren saber de mí, miren: https://letrasideayvoz.com/revista/lineas-de-desnudo-manuel-perez-petit/

Líneas de desnudo. 185. Una cosa de locos. Manuel Pérez-Petit

Líneas de desnudo/ 185

Una cosa de locos
Por Manuel Pérez-Petit

Nací cocinero aunque siempre le cedí el puesto a otros, negando mi condición, incluso de instrumento. Fue mi salida recurrente para afincarme en la comodidad de lavarme las manos. Una mala salida. Pese a mi denodado y continuo empeño en mi reconstrucción, escribo con lagunas de memoria sin saber siquiera lo que me espera, perdido en este papel sin salida, una vez ya soy consciente de mi pertinaz autoabandono, raíz de todo lo borroso, pero lleno de todo un arsenal de esperanza, por lo que persisto arraigado en las antípodas de los poetas suicidas, pese a lo cual pido prestada a uno de ellos, Cesare Pavese (1908-1950), la famosa frase que dejó en un libro justo el día en que murió por decisión propia: “Perdono a todos y a todos pido perdón. ¿Está bien?”

Sirva el preámbulo expresado acá en forma de epígrafe para dejar constancia de mi visión de una sociedad, la que me toca, que sabe de su identidad y su deriva menos que yo mismo de las mías, por lo que debo quizá sentirme un iluminado, pero también como arranque de una reflexión. 
No seré yo en ningún caso quien rompa una lanza por la cultura del esfuerzo y mucho menos por la llamada sociedad del bienestar, claves del mundo Occidental “avanzado” en que el desarrollo tecnológico y las prestaciones sociales son bandera ineludible para constituir un mundo consagrado a la desigualdad y, lo que es peor, lleno de personas tristes. Subsidiadas, sí, pero llenas de tristeza hasta decir basta.
Y mientras son miles y miles los que llegan a la vieja Europa desde otros lares en la noble búsqueda de la prosperidad son también miles y miles los que sueñan con irse a nuevos horizontes en que vivir la alegría de estar vivo, realidad casi extinta en las sociedades autodenominadas “avanzadas”, que en su afán de lavarse las manos por perder han perdido hasta el color.
Quizá debamos perdonar a todos y a todos pedir perdón, descorrer las cortinas de casa e irnos a tierras fértiles, pero esto de vivir es cada día cada vez más un “¿está bien?” que termina siendo, en su sentido malo, que parece el único posible, una cosa de locos.
La vieja Europa ha perdido hasta el color.
Fotografía: © Ana Maribel Rojas. Tomada en Austria, en 2014.

*Sobre el autor:

Manuel Pérez-Petit

Periodista, editor, escritor y gestor cultural

Sevilla, España, 1967.

Periodista por la Universidad de Navarra y diplomado en pedagogía en lengua y literatura por la Universidad Complutense de Madrid, es especialista en literatura comparada y un experimentado docente y gestor cultural. Es editor desde hace más de 30 años, habiendo tenido a su cargo en proyectos propios y ajenos más de medio millar de ediciones de títulos de todos los géneros. En 2010, se trasladó a México y fundó Sediento Ediciones. Ha dirigido proyectos editoriales y culturales de ámbito latinoamericano y dictado conferencias y cursos en países de Europa y América desde hace 20 años. Como periodista trabaja desde hace muchos años en diarios y publicaciones periódicas de España y México y medios de internet y radio. Ha sido director de Comunicación en el Servicio Andaluz de Salud, director editorial de intereconomia.com, adjunto a la presidencia del Instituto Europeo de Márketing, Comunicación y Publicidad, director de opinión de France Telecom España, director de relaciones públicas de la Fundación Leo Matiz o director editorial de AlmuzaraMéxico, entre otros puestos de responsabilidad. Es profesor invitado en la Bluefields Indian & Caribbean University (Bicu), de Bluefields, Nicaragua. Desde junio de 2011, la biblioteca de Yolotepec, comunidad indígena otomí de Santiago de Anaya, Hidalgo, México, lleva su nombre, y desde octubre de 2022 también la biblioteca de la comunidad indígena purépecha de la isla de Yunuén, Pátzcuaro, Michoacán, México. En 2017 fundó la causa Libros por Yolotepec para la recolección de libros en donación para bibliotecas y la promoción de la lectura de los ámbitos rural y marginal urbano de México. Es autor de nueve libros individuales en poesía y narrativa. Su obra ha sido publicada, antologada o premiada en media docena de países. En 2020 fundó Kolaval, plataforma, agencia literaria y editorial de ámbito hispanoamericano. En la actualidad se dedica a la consultoría de alta dirección y a la docencia. Mantiene la columna Líneas de desnudo en la revista mexicana de fomento a la lectura Letras, ideaYvoz, en la que escribe tres artículos a la semana.

Líneas de desnudo. 184. Contra el destino. Manuel Pérez-Petit

Líneas de desnudo/ 184

Contra el destino
Por Manuel Pérez-Petit

No creo ni en la predestinación ni en los genios y menos aún en que éstos lo son de nacimiento. El concepto de casta en el sentido de que unos son superiores a otros es decimonónico, anticuado, obsoleto, negador de la libertad y la voluntad e incluso aberrante y obsceno. Eso de que hay “elegidos” ya solo cuela en expresiones artísticas, como en el cine –Neo en Matrix, Harry Potter, Anakin Skywalker en Star Wars, Frodo en El Señor de los Anillos...–, y ni siquiera sirve para la religión. Jesucristo (4 a.C.-c.33 d.C.) no fue un señor que pasaba por ahí y fue ungido de repente; es el hijo de Dios hecho hombre, verdadero Dios y verdadero hombre, o, para quien lo prefiera, un profeta, un visionario o un rebelde, pero no un elegido, como tampoco Confucio (551-479 a.C.) ni Sócrates (470-399 a.C.) ni Buda (563-483 a.C.), grandes moralistas que, por cierto, nunca escribieron tampoco palabra alguna. Si fueran “elegidos”, por la distancia entre su realidad y la realidad, no servirían de modelos de vida. 
Nadie nace predeterminado para algo; podemos "hacernos" solo por haber nacido, con nuestra actitud, nuestra decisión, nuestro esfuerzo y nuestra voluntad, aunque de igual modo cuentan las circunstancias, eso tan extraño y confuso de lo que nadie escapa. El destino no existe; nuestra vida nos la forjamos nosotros. Y siempre podemos rectificar, dar cumplimiento a lo que creemos que es nuestra misión y en todo caso a la misión común, la de vivir, y, hasta el último instante, redimirnos. Porque sí, pese a nosotros mismos la redención es real, aunque a veces nos parezca que no.
El entorno, el contexto, los avatares, las condiciones de crecimiento y vida determinan que se desarrollen las capacidades que tenemos todos sin excepción en potencia al momento de ser concebidos. Puede florecer o no en cada uno el talento, la capacidad de volar, de canalizar un aliento creativo que agrande y expanda el mundo, pero nunca será porque estemos determinados de antemano.
Fotografía: © Ana Maribel Rojas. Tomada en Salzburgo, Austria, en enero de 2015.

*Sobre el autor:

Manuel Pérez-Petit

Escritor, editor y gestor cultural

Sevilla, España, 1967.

Periodista por la Universidad de Navarra y diplomado en pedagogía en lengua y literatura por la Universidad Complutense de Madrid, ha publicado nueve libros de poesía y tres novelas así como numerosos artículos y ensayos, manteniendo en la actualidad y desde 2020 la columna Líneas de desnudo en la revista mexicana de fomento a la lectura Letras, ideaYvoz. Su obra, que permanece en gran parte inédita, ha sido antologada o premiada en media docena de países. Inició su labor en el quehacer editorial en 1990, habiendo tenido a su cargo en proyectos editoriales propios y ajenos cerca de un millar de ediciones de títulos de todos los géneros y de autores de una veintena de países. Después de 20 años de trabajo profesional en España, México y Andorra, en 2010 se estableció en México y creó Sediento Ediciones. Ha dirigido proyectos editoriales y culturales de ámbito latinoamericano y dictado conferencias y cursos en países de Europa y América. Viene participando en la organización de eventos culturales y para la promoción del libro y la lectura en diversos países e impartiendo cursos de literatura y talleres de creatividad y/o redacción tanto para particulares, de manera individual o grupal, como para empresas desde hace 20 años, ejerciendo la mentoría como base vocacional de su actividad cultural y docente. En 2020 puso en marcha Kolaval, plataforma, agencia literaria y editorial de ámbito hispanoamericano. Como periodista ha trabajado en diarios y publicaciones periódicas de España y México y en medios de internet y radio, a los que sigue estando vinculado. Fue director de Comunicación en el Servicio Andaluz de Salud, director editorial de intereconomia.com, adjunto a la presidencia del Instituto Europeo de Márketing, Comunicación y Publicidad, director de opinión de France Telecom España, director de relaciones públicas de la Fundación Leo Matiz o director editorial de AlmuzaraMéxico, entre otras responsabilidades. Es profesor invitado en la Bluefields Indian & Caribbean University (Bicu), de Bluefields, Nicaragua. Desde junio de 2011, la biblioteca de Yolotepec, comunidad indígena otomí de Santiago de Anaya, Hidalgo, México, lleva su nombre, y desde octubre de 2022 también la biblioteca de la comunidad indígena purépecha de la isla de Yunuén, Pátzcuaro, Michoacán, México. En 2017 fundó la causa Libros por Yolotepec para la recolección de libros en donación y su distribución tanto en bibliotecas y espacios culturales existentes como para la creación de nuevos lugares destinados a ello de los ámbitos rural y marginal urbano de México.

Líneas de desnudo. 183. La vida sí tiene sentido. Manuel Pérez-Petit

Líneas de desnudo/ 183

La vida sí tiene sentido
Por Manuel Pérez-Petit

(…) Pero no: la vida no tiene sentido.

Nicanor Parra (1914-2018): Soliloquio del individuo, en Poemas y antipoemas, 1954.
Cuando el cinismo es la única vía de escape a las autopistas de la tristeza y el desencanto; cuando la frustración, la rutina, el agotamiento y la desilusión definen la vida cotidiana, convirtiéndola en un ejercicio aplastante de indolencia e irrealidad; cuando la exploración del dolor solo parece poder llevarse a cabo desde la ironía, el ingenio fácil, el humor amargo, la negación de lo sublime y lo sagrado y la exaltación de lo oscuro; cuando el diálogo con las máscaras y la ausencia es el único posible; cuando la categorización de lo superfluo se erige como el edificio en el que de una vez y para siempre morar; cuando se impone, desde fuera y desde dentro, la negación de la libertad, del amor y de la redención; cuando la existencia se ve sometida a la tiranía del imperio del dolor; cuando este sentir que uno siente siente que nadie lo siente; cuando la exaltación de la distancia y la imposibilidad de la existencia del otro es razón para justificar un desierto aún mayor del que podemos concebir; cuando la ebriedad es el único posible camino; cuando tan solo en todo caso todo sin excepción es tan simple como esa tarea en apariencia imposible de poder colocar una flor al alcance de tus manos; cuando la incomunicación es el camino y el conjunto de las cosas del mundo se pueden simplificar en el concepto de la palabra ‘nada’; cuando el amor es no solo imposible sino una falsedad autoimpuesta y lacerante de dimensiones cósmicas y suicidas; cuando en absoluto existe una sola realidad, un solo ente, un solo átomo, ni siquiera de idea, que pueda ser palpitante, palpable, demostrable aunque fuera por vía intuitiva y todo además de ‘nada’ es ‘vacío’; cuando para creer es condición necesaria el simple e imposible a estas alturas hecho de ver; cuando no existe más herramienta de exploración para la vida que la muerte... la vida carece de sentido.
Pero no: la vida sí tiene sentido.

Fotografía: © Viri Flores .Lugar: Sisal, Yucatán, México. Agosto 2026.

*Sobre el autor:

Manuel Pérez-Petit

Escritor, editor y gestor cultural

Sevilla, España, 1967.

Periodista por la Universidad de Navarra y diplomado en pedagogía en lengua y literatura por la Universidad Complutense de Madrid, ha publicado nueve libros de poesía y tres novelas así como numerosos artículos y ensayos, manteniendo en la actualidad y desde 2020 la columna Líneas de desnudo en la revista mexicana de fomento a la lectura Letras, ideaYvoz, que concibe como el repositorio de su obra breve. Su obra, que permanece en gran parte inédita, ha sido antologada o premiada en media docena de países. Inició su labor en el quehacer editorial en 1990, habiendo tenido a su cargo en proyectos editoriales propios y ajenos cerca de un millar de ediciones de títulos de todos los géneros y de autores de una veintena de países. En 2020 puso en marcha Kolaval, plataforma, agencia literaria y editorial de ámbito hispanoamericano. Después de 20 años de trabajo profesional en España, México y Andorra, en 2010 se estableció en México y creó Sediento Ediciones. Ha dirigido proyectos editoriales y culturales de ámbito latinoamericano y dictado conferencias y cursos en países de Europa y América. Viene participando en la organización de eventos culturales y para la promoción del libro y la lectura en diversos países e impartiendo cursos de literatura y talleres de creatividad y/o redacción tanto para particulares, de manera individual o grupal, como para empresas desde hace 20 años, ejerciendo la mentoría como base vocacional de su actividad cultural y docente. Como periodista ha trabajado en diarios y publicaciones periódicas de España y México y en medios de internet y radio, a los que sigue estando vinculado. Fue director de Comunicación en el Servicio Andaluz de Salud, director editorial de intereconomia.com, adjunto a la presidencia del Instituto Europeo de Márketing, Comunicación y Publicidad, director de opinión de France Telecom España, director de relaciones públicas de la Fundación Leo Matiz o director editorial de AlmuzaraMéxico, entre otros puestos. Es profesor invitado en la Bluefields Indian & Caribbean University (Bicu), de Bluefields, Nicaragua. Desde junio de 2011, la biblioteca de Yolotepec, comunidad indígena otomí de Santiago de Anaya, Hidalgo, México, lleva su nombre, y desde octubre de 2022 también la biblioteca de la comunidad indígena purépecha de la isla de Yunuén, Pátzcuaro, Michoacán, México. En 2017 fundó la causa Libros por Yolotepec para la recolección de libros en donación y su distribución tanto en bibliotecas y espacios culturales existentes como para la creación de nuevos lugares destinados a ello de los ámbitos rural y marginal urbano de México.

Líneas de desnudo. 182. El amor verdadero y la fe. Manuel Pérez-Petit

Líneas de desnudo/ 182

El amor verdadero y la fe
Por Manuel Pérez-Petit

Todo es falso. Carezco de sentimientos. Mi "intelectualidad" es impostada, vacua, fatua, fruto de mi buena memoria, que me permite transformar en algo creíble lo que solo es cuento. Todo es falso en mí. Soy el peor y más patético inútil, un desecho, un paria en toda su extensión. Soy despreciable, un ser propicio al que vomitar en la cara toda la mezquindad del mundo sin diálogo alguno. Incluso tengo la culpa de aquello que desconozco por completo. Soy el bufón al que insultar, despreciar y apedrear desde la más fría indiferencia, al que propinar todas las bofetadas del catálogo. El blanco indicado para el escarnio arquetípico y ejemplar. Una vez alguien propuso que me encerraran en una caja llena de ratas rabiosas y me tiraran al océano. Créanme que no entiendo nada. Si digo ‘amor’ me dan portazos con aludes de piedra, cuando soy de lo más amoroso. Si digo ‘gracias’, carcajadas destempladas con dientes podridos y aliento a queso rancio, cuando la generosidad y la gratitud son el motor de mi vida. Debo ser malvadísimo, despreciabilísimo y tantos ‘ísimos’ como en negativo puedan imaginarse. 
Tristérrimo, no sé cuánto habrá que esperar, en medio del desastre endiablado de mi vida, lleno de zarzas y fresas y guanábanas y macetas y oníricas estampas por enmarcar en nuestras cejas levantadas al solo toque de una palabra mía, una de esas que resultan ser pura engañifa y lejos de ser leídas no ameritan más que una hoguera trepidante, al dolor que me revienta y pide muerte, y muerte, hasta por agotamiento, ha de encontrar. Claro está que moriré si no hay remedio, como no lo habrá, pero no será por decisión mía. Lo siento por los que dictan la sentencia.
Pudiera ser que yo fuera el rey de la lascivia y los pecados, pero dándome igual como me da la opinión ajena, me entrego a la esperanza de un amor verdadero y, sobre todo, a ese don de manantial sereno que Dios –lo único que basta- me concedió: la fe.
Aguas serenas del río Araquil, afluente del Arga, afluente del Ebro, a su paso por Izcue, Cendea de Olza, Navarra, España.
Fotografía: © M. P.-P., 2026.

*Sobre el autor:

Manuel Pérez-Petit

Escritor, editor y gestor cultural

Sevilla, España, 1967.

Periodista por la Universidad de Navarra y diplomado en pedagogía en lengua y literatura por la Universidad Complutense de Madrid, ha publicado nueve libros de poesía y tres novelas así como numerosos artículos y ensayos, manteniendo en la actualidad y desde 2020 la columna Líneas de desnudo en la revista mexicana de fomento a la lectura Letras, ideaYvoz, que concibe como el repositorio de su obra breve. Su obra, que permanece en gran parte inédita, ha sido antologada o premiada en media docena de países. Inició su labor en el quehacer editorial en 1990, habiendo tenido a su cargo en proyectos editoriales propios y ajenos cerca de un millar de ediciones de títulos de todos los géneros y de autores de una veintena de países. En 2020 puso en marcha Kolaval, plataforma, agencia literaria y editorial de ámbito hispanoamericano. Después de 20 años de trabajo profesional en España, México y Andorra, en 2010 se estableció en México y creó Sediento Ediciones. Ha dirigido proyectos editoriales y culturales de ámbito latinoamericano y dictado conferencias y cursos en países de Europa y América. Viene participando en la organización de eventos culturales y para la promoción del libro y la lectura en diversos países e impartiendo cursos de literatura y talleres de creatividad y/o redacción tanto para particulares, de manera individual o grupal, como para empresas desde hace 20 años, ejerciendo la mentoría como base vocacional de su actividad cultural y docente. Como periodista ha trabajado en diarios y publicaciones periódicas de España y México y en medios de internet y radio, a los que sigue estando vinculado. Fue director de Comunicación en el Servicio Andaluz de Salud, director editorial de intereconomia.com, adjunto a la presidencia del Instituto Europeo de Márketing, Comunicación y Publicidad, director de opinión de France Telecom España, director de relaciones públicas de la Fundación Leo Matiz o director editorial de AlmuzaraMéxico, entre otros puestos de responsabilidad. Es profesor invitado en la Bluefields Indian & Caribbean University (Bicu), de Bluefields, Nicaragua. Desde junio de 2011, la biblioteca de Yolotepec, comunidad indígena otomí de Santiago de Anaya, Hidalgo, México, lleva su nombre, y desde octubre de 2022 también la biblioteca de la comunidad indígena purépecha de la isla de Yunuén, Pátzcuaro, Michoacán, México. En 2017 fundó la causa Libros por Yolotepec para la recolección de libros en donación y su distribución tanto en bibliotecas y espacios culturales existentes como para la creación de nuevos lugares destinados a ello de los ámbitos rural y marginal urbano de México.

Líneas de desnudo. 181. Ahogado en la orilla. Manuel Pérez-Petit

Líneas de desnudo/ 181

Ahogado en la orilla
Por Manuel Pérez-Petit

Todo comenzó con mi habilidad para dar palos de ciego. Luego dí con mi lugar en el mundo. Me empeñé desde hace lustros... Y ahora, en la mismita orilla, tras nadar y nadar como un poseso en un esfuerzo descomunal, justo cuando estaba a punto de lograr mi sueño, me ahogo. 
Ando atrapado en una realidad que no deseo pero que acepto con fe, esperanza y amor. Deambulo entre silencios, tanto los escogidos como los impuestos por mi proverbial pericia en cavar mis propias tumbas. Tras múltiples exámenes, mi conclusión pericial es inevitable: Descartados los problemas de voluntad, aptitud y visión, falló mi actitud a la hora de enfrentar esto de vivir. La culpa es solo mía, y ahora me rompo para recomponerme de nuevo. Nado en las aguas que devienen del devenir de las trampas que yo mismo me puse en mi deriva. Procedo, pues, a limpiarme y levantarme. A romper(me) para como nunca antes creer, crecer y crear, a ser instrumento para seguir viendo en lugar de mirar y escuchando en lugar de oír. Para cumplir mi misión y mi vocación. No vivo la realidad de estar ahogándome en la orilla del mayor proyecto de mi vida, el de mi tierra prometida, México, como un fracaso sino como una oportunidad providencial de llevar más aún si cabe mi patria mexicana, mis comunidades, las bibliotecas a las que bautizaron con mi nombre, mi causa, mi compromiso..., que escogí por decisión propia como la única posible, por el mundo –y ‘por el mundo’ porque sin tierra soy–, en la tarea de llegar desnudo al punto en que todo sobra, y para el que tampoco falta tanto.
Amo la vida, que es un don precioso y único que Dios deposita en cada uno de nosotros, por lo que me expongo con alegría a los peligros de avanzar por este desierto no deseado pero asumido que me toca con la tranquilidad de que un coyote nunca se come a un mexicano.
Bandera de México




*Sobre el autor:

Manuel Pérez-Petit

Escritor, editor y gestor cultural

Sevilla, España, 1967.

Periodista por la Universidad de Navarra y diplomado en pedagogía en lengua y literatura por la Universidad Complutense de Madrid, ha publicado nueve libros de poesía y tres novelas así como numerosos artículos y ensayos, manteniendo en la actualidad y desde 2020 la columna Líneas de desnudo en la revista mexicana de fomento a la lectura Letras, ideaYvoz, que concibe como el repositorio de su obra breve. Su obra, que permanece en gran parte inédita, ha sido antologada o premiada en media docena de países. Inició su labor en el quehacer editorial en 1990, habiendo tenido a su cargo en proyectos editoriales propios y ajenos cerca de un millar de ediciones de títulos de todos los géneros y de autores de una veintena de países. En 2020 puso en marcha Kolaval, plataforma, agencia literaria y editorial de ámbito hispanoamericano. Después de 20 años de trabajo profesional en España, México y Andorra, en 2010 se estableció en México y creó Sediento Ediciones. Ha dirigido proyectos editoriales y culturales de ámbito latinoamericano y dictado conferencias y cursos en países de Europa y América. Viene participando en la organización de eventos culturales y para la promoción del libro y la lectura en diversos países e impartiendo cursos de literatura y talleres de creatividad y/o redacción tanto para particulares, de manera individual o grupal, como para empresas desde hace 20 años, ejerciendo la mentoría como base vocacional de su actividad cultural y docente. Como periodista ha trabajado en diarios y publicaciones periódicas de España y México y en medios de internet y radio, a los que sigue estando vinculado. Fue director de Comunicación en el Servicio Andaluz de Salud, director editorial de intereconomia.com, adjunto a la presidencia del Instituto Europeo de Márketing, Comunicación y Publicidad, director de opinión de France Telecom España, director de relaciones públicas de la Fundación Leo Matiz o director editorial de AlmuzaraMéxico, entre otros puestos de responsabilidad. Es profesor invitado en la Bluefields Indian & Caribbean University (Bicu), de Bluefields, Nicaragua. Desde junio de 2011, la biblioteca de Yolotepec, comunidad indígena otomí de Santiago de Anaya, Hidalgo, México, lleva su nombre, y desde octubre de 2022 también la biblioteca de la comunidad indígena purépecha de la isla de Yunuén, Pátzcuaro, Michoacán, México. En 2017 fundó la causa Libros por Yolotepec para la recolección de libros en donación y su distribución tanto en bibliotecas y espacios culturales existentes como para la creación de nuevos lugares destinados a ello de los ámbitos rural y marginal urbano de México.

Líneas de desnudo. 180. Errores. Manuel Pérez-Petit

Líneas de desnudo/ 180

Errores
Por Manuel Pérez-Petit

Me quería contra toda lógica, y ya no está. Yo mismo, desde siempre, saltaba al vacío sin saber siquiera que tenía un paracaídas invisible, que tenía, y que era ella, como si estuviera decidida a llevarme de la mano hasta ésta mi última experiencia, en la que solo me queda terminar de perderlo todo, arrollado e impotente para afrontar las consecuencias, acabándose así de manera paulatina mi tarea de lidiar con situaciones imposibles, en el último amanecer del día. 
            El hielo arde por la ausencia y no existe silencio alguno como el que grita, perfora el pecho del que mira, levanta como un ciprés al poeta de su tumba, que es el mejor regazo de todos los posibles, y construye su morada en lenguas repletas de milagros habitables, con una atracción que es la fuerza mayor que anima el universo, en una realidad en que la tenacidad y la frustración van de la mano.
No es un fantasma quien me mantiene cautivo y tampoco la transversalidad de estas cuerdas que me rompen y en las que caigo una y otra vez con admirable empeño. Bajo mantas de frío mantengo el vuelo, y también por el incendio que brota en mis costales. 
Está escrito que debo morir por encima del tiempo y toda razón incalculable, naciendo una y otra vez sobre mí mismo, y en esta labor de parto permanente me limpio y limpio sin pudor hecho una cicatriz de cicatrices hambrientas y errabundas, con el vientre inflado de agujas venenosas, encharcado en la sangre que no deja de clamarte y en cuyo cauce me hago escultura de sal para ver a los chacales revoloteando, en disposición de ataque, con el punto de mira afilado, hambrientos, locos por hacer carroña.
Mira que cometí errores –y ni nadie se imagina cuántos–, pero no he dejado de pagar ninguno. Sin embargo, ahora a lo que le tengo miedo es a empezar a no sentir nada. Se termina la vida, y cuando se extinga por completo, eso sí, la cuenta le llegará a otro. Pero tampoco quiero eso.
   
Detalle ampliado de un retrato pictograma de M. P.-P., hecho por Antonio Alvarado en Madrid en 2005.
Fuente de la imagen: Archivo de Sediento, propiedad de M. P.-P.

*Sobre el autor:

Manuel Pérez-Petit

Escritor, editor y gestor cultural

Sevilla, España, 1967.

Periodista por la Universidad de Navarra y diplomado en pedagogía en lengua y literatura por la Universidad Complutense de Madrid, ha publicado nueve libros de poesía y tres novelas así como numerosos artículos y ensayos, manteniendo en la actualidad y desde 2020 la columna Líneas de desnudo en la revista mexicana de fomento a la lectura Letras, ideaYvoz, que concibe como el repositorio de su obra breve. Su obra, que permanece en gran parte inédita, ha sido antologada o premiada en media docena de países. Inició su labor en el quehacer editorial en 1990, habiendo tenido a su cargo en proyectos editoriales propios y ajenos cerca de un millar de ediciones de títulos de todos los géneros y de autores de una veintena de países. En 2020 puso en marcha Kolaval, plataforma, agencia literaria y editorial de ámbito hispanoamericano. Después de 20 años de trabajo profesional en España, México y Andorra, en 2010 se estableció en México y creó Sediento Ediciones. Ha dirigido proyectos editoriales y culturales de ámbito latinoamericano y dictado conferencias y cursos en países de Europa y América. Viene participando en la organización de eventos culturales y para la promoción del libro y la lectura en diversos países e impartiendo cursos de literatura y talleres de creatividad y/o redacción tanto para particulares, de manera individual o grupal, como para empresas desde hace 20 años, ejerciendo la mentoría como base vocacional de su actividad cultural y docente. Como periodista ha trabajado en diarios y publicaciones periódicas de España y México y en medios de internet y radio, a los que sigue estando vinculado. Fue director de Comunicación en el Servicio Andaluz de Salud, director editorial de intereconomia.com, adjunto a la presidencia del Instituto Europeo de Márketing, Comunicación y Publicidad, director de opinión de France Telecom España, director de relaciones públicas de la Fundación Leo Matiz o director editorial de AlmuzaraMéxico, entre otros puestos de responsabilidad. Es profesor invitado en la Bluefields Indian & Caribbean University (Bicu), de Bluefields, Nicaragua. Desde junio de 2011, la biblioteca de Yolotepec, comunidad indígena otomí de Santiago de Anaya, Hidalgo, México, lleva su nombre, y desde octubre de 2022 también la biblioteca de la comunidad indígena purépecha de la isla de Yunuén, Pátzcuaro, Michoacán, México. En 2017 fundó la causa Libros por Yolotepec para la recolección de libros en donación y su distribución tanto en bibliotecas y espacios culturales existentes como para la creación de nuevos lugares destinados a ello de los ámbitos rural y marginal urbano de México.

Líneas de desnudo. 179. El último de una casta casi extinta. Manuel Pérez-Petit

Líneas de desnudo/ 179

El último de una casta casi extinta
Por Manuel Pérez-Petit

A mi tío Manolo, q.e.p.d.

Al alborear en horario español peninsular del día de hoy, martes 11 de agosto de 2026, en pie –que es la única forma de vivir que conoció en vida–, con las botas puestas, vivo, en la última batalla, con aún muchas cosas por hacer –pues no le dió tiempo tan ocupado como estuvo siempre–, cayó. 
Según sus documentos y el consenso familiar, contaba con una edad de 90 años. Era el alumno matriculado más longevo de la Universidad de Sevilla, la cual no hace mucho le dedicó una historia –lo que la mayoría llaman reel– en sus redes sociales. Era el último valiente de una casta de seres humanos en vías de extinción de los que transitan con bonhomía y creatividad singulares dentro y fuera del tiempo. Podría haber sido un personaje de una novela galdosiana o de los hermanos Machado. Era un escritor extraordinario, pero su obra maestra fue su familia y su afán de creer, crecer y crear, de cuestionárselo todo, de no ser nunca conformista, de levantarse por sistema fuera como fuera de dura cada caída, de no dejar nunca de ser un corazón pensante o un pensante corazón, que son dos cosas diferentes.
Deja viuda y seis hijos, uno de los cuales ya lleva tiempo esperándolo al otro lado de la trinchera, y lo expreso así porque su cuarto hijo, a la que no se le puede dar un abrazo físico, no ha dejado ni dejará nunca de estar presente.
Se le podría escribir un obituario al uso, lleno de datos y logros admirables, como es la costumbre por otra parte, pero en realidad lo de hoy no ha sido su última batalla sino la primera en nuestras mentes y corazones del nuevo mundo trascendente que, con las primeras luces del día sevillano, de la única forma de vivir que conoció en vida, ocupado y con cosas por hacer, en pie de guerra, con la mirada en esos horizontes que solo las mentes preclaras son capaces de otear. Y con ello, nos da la oportunidad de dedicar nuestra propia vida a recordar y sacar jugo de su vida como modelo, testimonio y fuente de enseñanzas.
Mi tío Manolo –Manuel Jesús Petit Caro– ahora puede descansar en paz sabiendo que aun cayendo como hoy cayó no se ha ido sino levantado.
La Universudad de Sevilla le homenajeó hace apenas unas semanas.
Fuente de la imagen: Captura de pantalla de la historia publicada por Universidad de Sevilla en sus redes sociales.

*Sobre el autor:

Manuel Pérez-Petit

Escritor, editor y gestor cultural

Sevilla, España, 1967.

Periodista por la Universidad de Navarra y diplomado en pedagogía en lengua y literatura por la Universidad Complutense de Madrid, ha publicado nueve libros de poesía y tres novelas así como numerosos artículos y ensayos, manteniendo en la actualidad y desde 2020 la columna Líneas de desnudo en la revista mexicana de fomento a la lectura Letras, ideaYvoz, que concibe como el repositorio de su obra breve. Su obra, que permanece en gran parte inédita, ha sido antologada o premiada en media docena de países. Inició su labor en el quehacer editorial en 1990, habiendo tenido a su cargo en proyectos editoriales propios y ajenos cerca de un millar de ediciones de títulos de todos los géneros y de autores de una veintena de países. En 2020 puso en marcha Kolaval, plataforma, agencia literaria y editorial de ámbito hispanoamericano. Después de 20 años de trabajo profesional en España, México y Andorra, en 2010 se estableció en México y creó Sediento Ediciones. Ha dirigido proyectos editoriales y culturales de ámbito latinoamericano y dictado conferencias y cursos en países de Europa y América. Viene participando en la organización de eventos culturales y para la promoción del libro y la lectura en diversos países e impartiendo cursos de literatura y talleres de creatividad y/o redacción tanto para particulares, de manera individual o grupal, como para empresas desde hace 20 años, ejerciendo la mentoría como base vocacional de su actividad cultural y docente. Como periodista ha trabajado en diarios y publicaciones periódicas de España y México y en medios de internet y radio, a los que sigue estando vinculado. Fue director de Comunicación en el Servicio Andaluz de Salud, director editorial de intereconomia.com, adjunto a la presidencia del Instituto Europeo de Márketing, Comunicación y Publicidad, director de opinión de France Telecom España, director de relaciones públicas de la Fundación Leo Matiz o director editorial de AlmuzaraMéxico, entre otros puestos de responsabilidad. Es profesor invitado en la Bluefields Indian & Caribbean University (Bicu), de Bluefields, Nicaragua. Desde junio de 2011, la biblioteca de Yolotepec, comunidad indígena otomí de Santiago de Anaya, Hidalgo, México, lleva su nombre, y desde octubre de 2022 también la biblioteca de la comunidad indígena purépecha de la isla de Yunuén, Pátzcuaro, Michoacán, México. En 2017 fundó la causa Libros por Yolotepec para la recolección de libros en donación y su distribución tanto en bibliotecas y espacios culturales existentes como para la creación de nuevos lugares destinados a ello de los ámbitos rural y marginal urbano de México.

Líneas de desnudo. 178. Eres el ángel que siempre va conmigo. Manuel Pérez-Petit

Líneas de desnudo/ 178

Eres el ángel que siempre va conmigo
Por Manuel Pérez-Petit

A mi ángel de la guarda


I

Eres mi ángel guardián y vas conmigo
desde antes de nacer en este osario
y cuento con las cuentas del rosario
cuánta vida me queda de testigo.

Me siento en el brasero de tu abrigo
y lloro convertido en relicario.
Yo me quiero morir en tu terrario
pero, mi amor, no muero: es mi castigo.

En la forma temblante de la hiedra
sentado en tu sepulcro, hecho un cordero,
me deshilacho en lágrimas de piedra.

Retumbo en el altar de tu letrero
entregado a tu nombre que me medra
y me quiero morir pero no muero.


II

En la losa que cubre tus vestigios
levanto este castillo centinela.
Me quedaré contigo en duermevela
para siempre sentarme en tus prodigios.

Envuelto por completo en los litigios
que niegan que yo exista en esta estela
planto versos con labios y una vela
para por fin negar los desprestigios.

Frente al mundo que clama por mi muerte
me visto con el mármol de tu vida,
entrego la cuchara y a mi suerte

derramo mi existencia adolorida.
Ya solo quiero ser el contrafuerte
en el que Dios nos salga por la herida.


III

Emprendo mi tarea en el albero
cubierto el laberinto de manojos
de pitones rellenos de rastrojos
en sus ansias de ser sepulturero.

En tanto me convierto en el herrero
tiemblo y templo el estoque de tus ojos,
aquel capaz de abrirnos los cerrojos
mientras forja las bases del sendero

de nuestra redención con los capotes
de esta suerte suprema en sus jardines.
Se fundirán entonces los barrotes,

tejeremos muletas con jazmines,
podremos ver a Dios en nuestros brotes
y estoquearemos todos los confines.
Lápida en el cementerio de San Fernando, Sevilla, España.
Fotografía: © M. P.-P., 2026.

*Sobre el autor:

Manuel Pérez-Petit

Escritor, editor y gestor cultural

Sevilla, España, 1967.

Periodista por la Universidad de Navarra y diplomado en pedagogía en lengua y literatura por la Universidad Complutense de Madrid, ha publicado nueve libros de poesía y tres novelas así como numerosos artículos y ensayos, manteniendo en la actualidad y desde 2020 la columna Líneas de desnudo en la revista mexicana de fomento a la lectura Letras, ideaYvoz, que concibe como el repositorio de su obra breve. Su obra, que permanece en gran parte inédita, ha sido antologada o premiada en media docena de países. Inició su labor en el quehacer editorial en 1990, habiendo tenido a su cargo en proyectos editoriales propios y ajenos cerca de un millar de ediciones de títulos de todos los géneros y de autores de una veintena de países. En 2020 puso en marcha Kolaval, plataforma, agencia literaria y editorial de ámbito hispanoamericano. Después de 20 años de trabajo profesional en España, México y Andorra, en 2010 se estableció en México y creó Sediento Ediciones. Ha dirigido proyectos editoriales y culturales de ámbito latinoamericano y dictado conferencias y cursos en países de Europa y América. Viene participando en la organización de eventos culturales y para la promoción del libro y la lectura en diversos países e impartiendo cursos de literatura y talleres de creatividad y/o redacción tanto para particulares, de manera individual o grupal, como para empresas desde hace 20 años, ejerciendo la mentoría como base vocacional de su actividad cultural y docente. Como periodista ha trabajado en diarios y publicaciones periódicas de España y México y en medios de internet y radio, a los que sigue estando vinculado. Fue director de Comunicación en el Servicio Andaluz de Salud, director editorial de intereconomia.com, adjunto a la presidencia del Instituto Europeo de Márketing, Comunicación y Publicidad, director de opinión de France Telecom España, director de relaciones públicas de la Fundación Leo Matiz o director editorial de AlmuzaraMéxico, entre otros puestos de responsabilidad. Es profesor invitado en la Bluefields Indian & Caribbean University (Bicu), de Bluefields, Nicaragua. Desde junio de 2011, la biblioteca de Yolotepec, comunidad indígena otomí de Santiago de Anaya, Hidalgo, México, lleva su nombre, y desde octubre de 2022 también la biblioteca de la comunidad indígena purépecha de la isla de Yunuén, Pátzcuaro, Michoacán, México. En 2017 fundó la causa Libros por Yolotepec para la recolección de libros en donación y su distribución tanto en bibliotecas y espacios culturales existentes como para la creación de nuevos lugares destinados a ello de los ámbitos rural y marginal urbano de México.

Líneas de desnudo. 177. Deberá quedar. Manuel Pérez-Petit

Líneas de desnudo/ 177

Deberá quedar
Por Manuel Pérez-Petit

(…) no quiero poner paz entre mi corazón y mi cabeza, entre mi fe y mi razón;  quiero más bien que se peleen entre sí.

Miguel de Unamuno: Del sentimiento trágico de la vida, Akal bolsillo, Madrid, 1983, p. 168
Ando en estos días destruyendo escritos, aquellos que yo creo que no merecen la pena. Es mi deseo que quede este Líneas de desnudo de la admirable Letras, ideaYvoz, como único repositorio definitivo de mi obra breve. Por lo demás, tres novelas cortas (las de El año de las tormentas, que terminará siendo una sola), una novela extensa (que va por su decimotercera escritura), media docena de series de poemas, tres ensayos y un libro de memorias. Eso deberá quedar. Para ello, destruyo tres cuartas partes de mi obra, y aún así creo que rompo poco para lo que tendría que romper. Ya veré. Suelo tardar veinticinco o treinta años de media en escribir una novela, por corta que sea, pero esto no es la causa por la que estoy en la tarea de poner orden. Todo tiene explicación, y cada cosa llegará en su momento. Ahorita ando en lo que ando, que ya es bastante. 
            Cuando alcancé los cincuenta años me propuse dos objetivos para mi siguiente decenio: concluir mi trayectoria como editor y publicar mi obra. Tenía claro que a los sesenta (para cumplirlos me faltan seis meses) me retiraría, cumpliendo de paso mi sueño de desaparición. A partir de entonces a lo sumo me dedicaría a ayudar a gente a adquirir el oficio de escritor. Desde ese no tan lejano 2017 se han cumplido muchos sueños y se han cerrado muchos círculos, más de los que había imaginado, y también ha quedado alguna cosa por cumplir.
Tengo claro que al día de mi muerte deberá quedar de mí lo que sé que debe quedar de mí: poca cosa. Creo con toda convicción en la Providencia y en su brazo armado (mi ángel de la guarda) y que toda mi vida ha sido y es dejar que mi corazón y mi cabeza se peleen entre sí en este afán por creer, crecer y crear, y darme.
S/T.
Fotografía: © M. P.-P., 2026.

*Sobre el autor:

Manuel Pérez-Petit

Escritor, editor y gestor cultural

Sevilla, España, 1967.

Periodista por la Universidad de Navarra y diplomado en pedagogía en lengua y literatura por la Universidad Complutense de Madrid, ha publicado nueve libros de poesía y tres novelas así como numerosos artículos y ensayos, manteniendo en la actualidad y desde 2020 la columna Líneas de desnudo en la revista mexicana de fomento a la lectura Letras, ideaYvoz, que concibe como el repositorio de su obra breve. Su obra, que permanece en gran parte inédita, ha sido antologada o premiada en media docena de países. Inició su labor en el quehacer editorial en 1990, habiendo tenido a su cargo en proyectos editoriales propios y ajenos cerca de un millar de ediciones de títulos de todos los géneros y de autores de una veintena de países. En 2020 puso en marcha Kolaval, plataforma, agencia literaria y editorial de ámbito hispanoamericano. Después de 20 años de trabajo profesional en España, México y Andorra, en 2010 se estableció en México y creó Sediento Ediciones. Ha dirigido proyectos editoriales y culturales de ámbito latinoamericano y dictado conferencias y cursos en países de Europa y América. Viene participando en la organización de eventos culturales y para la promoción del libro y la lectura en diversos países e impartiendo cursos de literatura y talleres de creatividad y/o redacción tanto para particulares, de manera individual o grupal, como para empresas desde hace 20 años, ejerciendo la mentoría como base vocacional de su actividad cultural y docente. Como periodista ha trabajado en diarios y publicaciones periódicas de España y México y en medios de internet y radio, a los que sigue estando vinculado. Fue director de Comunicación en el Servicio Andaluz de Salud, director editorial de intereconomia.com, adjunto a la presidencia del Instituto Europeo de Márketing, Comunicación y Publicidad, director de opinión de France Telecom España, director de relaciones públicas de la Fundación Leo Matiz o director editorial de AlmuzaraMéxico, entre otros puestos de responsabilidad. Es profesor invitado en la Bluefields Indian & Caribbean University (Bicu), de Bluefields, Nicaragua. Desde junio de 2011, la biblioteca de Yolotepec, comunidad indígena otomí de Santiago de Anaya, Hidalgo, México, lleva su nombre, y desde octubre de 2022 también la biblioteca de la comunidad indígena purépecha de la isla de Yunuén, Pátzcuaro, Michoacán, México. En 2017 fundó la causa Libros por Yolotepec para la recolección de libros en donación y su distribución tanto en bibliotecas y espacios culturales existentes como para la creación de nuevos lugares destinados a ello de los ámbitos rural y marginal urbano de México.