Revista

El tintero de Nadia. 25. Catarsis/13. Nadia Arce

Fotografía: Anuar Gresati: https://www.pexels.com/photo/person-standing-on-ruined-building-2437931/

Catarsis #13 

LA ORACIÓN


¿Qué es la oración excepto el unir las mentes en una relación en la cual Cristo puede entrar?
UCDM

Tenía miedo de irme a dormir, aunque fuera poco. ¿Y si me broncoaspiro otra vez? ¿Y si ya no despierto? Entonces acudí a mi madre, le pedí que me rezara un rosario, siempre que lo hace me invade muchísima paz. Esa noche fue la primera en la que dormí más horas seguidas, tres o cuatro y no tuve problemas. Descansé muchísimo. La oración es magia, poder, comunicación. La oración sana, lo creo firmemente. La oración es amor en palabras.

Gracias a todos por sus oraciones, estoy muchísimo mejor, la tos se ha ido, sólo regresa a visitarme de vez en cuando durante el día. El dolor interno persiste, sin embargo sé que la pleura y sus compadres están sanando, al igual que pulmones y bronquios.

Seguiré cuidándome. Ahora todo es más fácil, ya no duele levantar mi taza de té y puedo moverme más, estoy sola en casa, pero gracias a Danaí, mi hija, tengo una compañía perruna que no deja de darme cariño y ternura. Es muy dulce mi Tino, lo adoro…

Gracias de todo corazón por tantas oraciones y muestras de cariño. Estoy más que bendecida y sé que seguiré sanando.

Gracias a Suyen, una excelente y amorosa sanadora, gracias a Taydé, a Héctor, pues los tres me han hecho terapia de biomagnetismo y siento que me ha ayudado mucho tanto a mi cuerpo físico como al emocional y espiritual.

Gracias también a Tania Arana Zuñiga por su terapia maravillosa.

Estaré aquí, tranquila, buscando la paz en las meditaciones diarias y la salud por medio de mi nueva dieta que me encanta.

Gracias al naturopata Carlos, se los recomiendo, ha sido compañía y bálsamo a la distancia.

Por favor cuídense, sigo pensando que esto no debió pasarme si me hubiera cuidado más después del dengue. Pero bueno, aquí estamos y seguimos respirando y orando.

Gracias a Dios.

Los quiero mucho…

Nadia Arce
18 de febrero 2025

Contacto:
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www.eltinterotallereditorial.com.mx

*Sobre la autora:

Nadia Arce

Poeta, narradora, fotógrafa independiente, difusora cultural y editora.

Es fundadora y directora de El Tintero Taller Editorial, el cual ya cuenta con más de cuarenta
libros publicados desde poesía, cuento corto, autobiografía, novela y poesía.
Egresada el ITESO como Licenciada en Ciencias de la Comunicación. Es coordinadora de talleres literarios, impartidos tanto en su país, México, como en el extranjero; es fotógrafa independiente y creadora del proyecto cultural Mil Mujeres.
Ha sido jurado de numerosos concursos literarios, como el reconocido concurso internacional de cuento: Juan Rulfo.
Fue Coordinadora del Taller Literario Elías Nandino en Cocula, Jalisco.

Reconocimientos:
Premio International Latino Book Awwards 2024 (ILBA24) otorgado a la antología poética Vivas las queremos: Voces del mundo contra el feminicidio, en coautoría.

●Autora seleccionada en el Calendario Literario Tiempo de Mujeres 2022 y en la publicación anual del Encuentro internacional de Poesía “Víctor Campio” de Ourense, España (2022). Además de otras publicaciones colectivas nacionales e internacionales.
● Antologada en el Diccionario de Escritores en Jalisco (2020) y Diccionario de
Escritoras en Guadalajara (2019), referenciada en la Enciclopedia de la Literatura en
México desde 2002.
● Ganadora del prestigioso concurso Cuento Corto Punto de Lectura en el marco de la
FIL de Guadalajara 2002, convocado por la editorial Punto de Lectura y el Diario
Milenio.

Obra publicada:
En el corazón del arce (El Tintero Taller Ed., 2024); Cómo echar a volar mi pluma. Manual de escritura de El Tintero Taller Editorial (El tintero Taller Ed.), 2023; Barco de palabras para soportar naufragios (2022, El Tintero Taller Ed.);
Bitácora Encendida (2019, Ed. Prometeo); Rayado Personal (2017, Ed. Serpiente de Papel);
Fuego Azul (2016, Ed. El Viaje). Brilla Palabra (2007. Ed. Cabos Sueltos); Dondequiera
poesía
(2005, RAIA Editorial).

Voces ensortijadas 267. El valor de compartir la palabra. María Gabriela López Suárez

Fotografía: Ron Lach : https://www.pexels.com/photo/a-woman-s-silhouette-8259344/

Voces ensortijadas  

María Gabriela López Suárez
El valor de compartir la palabra

A todas las mujeres, en especial a las de mi linaje.

Mónica terminó de arreglarse, se colocó un par de sus aretes favoritos, unos colibríes en tono tornasol. Se pintó los labios de color marrón y se observó unos instantes frente al espejo. Respiró profundo y sonrió, estaba lista para irse al evento en conmemoración del 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer.
En la universidad donde estudiaba harían una serie de actividades para conmemorar la fecha, el trabajo realizado por las docentes y las estudiantes de la institución era digno de reconocerse, en pleno 2025 el patriarcado continuaba con sus lógicas institucionales. De tal forma que una fecha importante como la del 8 de marzo no podría pasarse desapercibida y las mujeres, luego de esa fecha, continuarían con la lucha diaria, desde sus trincheras, algunas alzando la voz, otras desde el silencio.
Como parte de las actividades se organizó un espacio para compartir la palabra, desde sus experiencias, reflexiones, lectura de poesía, semblanza de mujeres destacadas en distintas áreas de los conocimientos, tanto locales hasta internacionales. Mónica se animó a participar, lo pensó en más de una ocasión y finalmente, tomó la decisión de que sí participaría. Liliana, una de sus amigas le había propuesto pasar por ella a su casa, al principio Mónica dijo que sí, luego prefirió irse sola. Agradeció a Liliana la invitación, pero como sabía que estaría nerviosa había decidido irse por su cuenta.
En el trayecto a la universidad fueron viniendo a la mente de Mónica algunos recuerdos de su familia, así como experiencias en su infancia y adolescencia. En su familia, las mujeres de su generación, sus primas y ella, habían ido a la escuela, a diferencia de su mamá y tías, que por cuestiones no solo económicas sino socioculturales de la época se consideraba que no era importante que las mujeres fueran a la escuela, su labor sería ser esposas, madres y amas de casa.
Durante su niñez y adolescencia la timidez fue una característica de Mónica, le gustaba escribir y dibujar, pero lo hacía para ella, temía que sus trabajos pudieran ser rechazados. De igual manera, en las clases le costaba participar si tenía que hablar en voz alta, además de que hablaba en tono bajo se ruborizaba fácilmente. Trajo a la mente la libreta donde escribía sus acrósticos, sus reflexiones sobre la vida, la naturaleza, el amor.
En casa su mamá y su papá le animaban a ser más sociable y participativa, a no quedarse callada cuando quería compartir lo que pensaba. Además de eso, también tuvo dentro de sus referentes académicos a sus docentes, la mayor parte eran mujeres que invitaban a sus grupos a la lectura y escritura, a compartir los pensamientos, las disidencias, las propuestas. Las mujeres también contamos, las mujeres tenemos voz y voto, las mujeres somos seres pensantes, eran algunas frases que solía recordar Mónica de sus profesoras. Recordó en particular a su docente filósofa, una de sus maestras inspiradoras a escribir y a que ese día tuviera el valor de compartir la palabra.
—¡Bajan en la universidad! —se escuchó decir a un pasajero.
Mónica se percató que ya estaba en la escuela, pagó el pasaje y bajó. Se dirigió con paso firme al auditorio donde serían las actividades. Sintió que el corazón le latía más fuerte, las manos se le pusieron un poco frías, comenzó a respirar profundo y más lento. A lo lejos distinguió una mano que la saludaba muy animadamente, era Leticia, había llegado ya.
—Moni, pero qué guapa, ¿lista para tu participación? —preguntó con una gran sonrisa, mientras saludaba a Mónica.
—¡Hola Leti! Sí, algo nerviosa pero también emocionada —respondió Mónica, con el rostro entre nervioso y sonriente.
Ambas entraron al auditorio que comenzaba a llenarse. Mónica observó el escenario, el atril, la iluminación, dentro de unos minutos estaría frente al público compartiendo la palabra y honrando a su linaje.
   
 
 
  
  

Fotografía: Ron Lach : https://www.pexels.com/photo/a-woman-s-silhouette-8259344/
Fotografía: Ron Lach : https://www.pexels.com/photo/a-woman-s-silhouette-8259344/

Sobre la autora:

Maria Gabriela López Suárez

Doctora en Estudios Regionales por la Universidad Autónoma de Chiapas y Doctora en Dirección y Planificación del Turismo por la Universidad de Alicante. Docente investigadora en la Universidad Intercultural de Chiapas (UNICH). Es integrante  de la Red Internacional de Investigadores en Turismo, Desarrollo y Sustentabilidad (RITURDES), del Sistema Nacional de Investigadores (SNI), del Colectivo Fotográfico Tragameluz y del Colectivo Reminiscencia, este último aborda el tema de los feminicidios. Desde 2008 colabora en diferentes medios en Chiapas. Fue corresponsal en Chiapas de la Agencia Informativa Conacyt. Actualmente es productora del programa radiofónico de la UNICH, Los Colores de la Voz; colabora también en la Red de Comunicadores Boca de Polen. A.C.

Polvo del camino. 267. El cafetal, la sombra, la serpiente. Héctor Cortés Mandujano

Ilustración: HCM.


Polvo del camino/ 267

El cafetal, la sombra, la serpiente
Héctor Cortés Mandujano

Lo he dicho y lo he escrito muchas veces: el primer poema que leí, de Efraín Bartolomé, fue “Corte de café”. Lo hallé entonces en una revista literaria, que leía sin demasiada atención. En ese tiempo ni siquiera sabía que Efraín era de Chiapas, ni que él y yo nos íbamos a volver tan amigos como somos.
Mi conexión con el poema fue inmediata, porque en los primeros versos el poeta sueña que vuela y volar ha sido uno de mis sueños recurrentes desde mi infancia y todavía. Cómo resistirme a esta imagen: “Miro la masa verde desde el aire/ Hierve/ Es un gran cuerpo informe/ que se agita en un sueño difícil/ inquietante/ Tiembla la furia verde/ El sueño manotea viscosidades tiernas/ Tiernos odios/ Su ciega cerrazón de verde espuma herida”.
Aquí, conociéndome, tal vez hice una pausa. ¿Seguiré leyendo? ¿Y si lo echa a perder? Con esto ya me llevó al mundo de los sueños, que es donde más cómodamente me encuentro. Con esto basta, bastaría. Eso pensé, quizás. Pero seguí, claro.
El hombre, el poeta no está escribiendo en este poema desde su imaginación, ni antes ni después de este primer fragmento: está viendo el sueño proyectado en la enorme pantalla de su recuerdo y contándonos su visión. El suyo es un sueño de ojos abiertos y una poderosa cámara de cine que nos muestra panópticamente, con delectación, el entorno vivo que va nombrando, enumerando con lenta lengua para que despierten árboles, “piedras verdes”, el cafeto, la arcilla y los “hombres o sombras” que deambulan, duermen, ofrecen su trabajo y vuelven “amarillento/ el café de la tarde”.
“Corte de café” me ha parecido, desde que lo leí, un inspiradísimo guion de cine –la palabra corte, incluso, es de estirpe cinematográfica– que no debe ser filmado, porque la película exacta trascurre ante los ojos que leen los siete fragmentos que lo componen, donde son personajes estelares “El cafetal La sombra La serpiente” y las manos que siembran, podan, cortan, despulpan, lavan, cuidan, doran, muelen el café, para que llegue hasta nosotros “Exquisito/ y amargo”.
El poema es y será parte siempre de Ojo de jaguar, de 1982, el primer libro de Efraín, aunque la edición que presentamos hoy es un libro de artista de Berenice Torres (Ediciones Oropéndola. Coatepec, Veracruz. México, 2019), con 15 grabados, con páginas y envoltura de papel nepalés, con una cubierta hecha de papel artesanal con residuos de café, producido por Museo Vivo de Papel, de La Ceiba Gráfica, con un tiraje de 17 ejemplares numerados y firmados por Efraín Bartolomé y Berenice Torres.
Cada ejemplar va en un contenedor hecho con tablillas de cafeto.
Es decir, esta edición está hecha para poner en un trono alusivo al poema, los versos, como una nueva cosecha, un corte magnífico.
Se le ha puesto en una envoltura artística, bella, cuidada.
Por supuesto, el poema “Corte de café” sigue siendo el rey, pero está vestido majestuosamente.

[Texto leído por el autor en la presentación hecha el 28 de febrero de 2025, en la Cafetería Totico. Tuxtla Gutiérrez, Chiapas.]
Ilustración: HCM.
Ilustración: HCM.




*Sobre el autor:

Héctor Cortés Mandujano

Narrador, dramaturgo y periodista cultural

Finca El Ciprés, Villaflores, Chiapas, 1961.

Sus publicaciones, una amplia colección, abarcan varios géneros: Cuento, dramaturgia, novela, relato, ensayo y varias coautorías. Ha sido antologado en libros y revistas especializadas.

Aunque desde hace varios años se ha abstenido de participar en concursos y convocatorias, tiene varios premios y reconocimientos por su actividad literaria, mencionamos algunos: Premio Puerta 2010 al Mejor Dramaturgo, otorgado por la Asociación de Periodistas Culturales de Chiapas “Trozos de sol”; Premio Nacional de Novela Breve Rosario Castellanos, con Aún corre sangre por las avenidas (2005); Premio Estatal de Novela Breve Emilio Rabasa, con Vanterros (2004).

Lo puedes seguir en su columna Casa de citas.

Correo electrónico: hectorcortesm@gmail.com

Líneas de desnudo. 157. El Todo que lo reúne todo. Manuel Pérez-Petit

Líneas de desnudo/ 157

El Todo que lo reúne todo
Por Manuel Pérez-Petit

Abundando aún más en mi reflexión, el debate entre filosofía y literatura, que es tan antiguo como el conocimiento humano, es una batalla que ya en Platón (circa 427-347 a. C.) se resolvió a favor del logos del pensamiento filosófico, aunque, con posterioridad, en el Renacimiento italiano y a partir del siglo XIX, con Goethe (1749-1832), Kierkegaard (1813-1855) o Nietzsche (1844-1900), volvió a un primer plano.  
            El artista, el poeta, es el ser que aspira a la luz –incluso aunque la niegue–, a ser la zarza ardiente que no se consume y que se renueva, en este incendio pavoroso e inevitable que es vivir. El poeta –que hoy ya no pertenece a una casta y que lejos de ser un ser superior es uno más entre nosotros y es cualquiera de nosotros–, tiende a convertirse, de este modo, en vitral –para los españoles, vidriera–, a fin de dejar pasar la luz a través de sí mismo y multiplicarla y esparcirla sin límite, en este fuego que nos contagia –o debería contagiarnos– a todos. Para los egipcios, el sol –puro fuego– era un ser viviente, más viviente, incluso, que los hombres, por su no sometimiento a la historia. Y esto nos lleva en tiempos modernos a Octavio Paz (1914-1998), que también escribió que la obra de arte “es vía de acceso al tiempo puro, inmersión en las aguas originales de la existencia”.
En la cultura subyacen las ideas filosóficas y acaso toda cultura es ideológica. En las primeras manifestaciones literarias de todas las culturas, el arte, la literatura y la Weltanschauung o idea del mundo se han fusionado en la misma cosa, como pasó en Homero (circa s. VIII a.C.). Más tarde, se estableció la dicotomía entre dos realidades diversas. Y aunque no en todos los casos ha ocurrido así, en la cultura occidental venció, como apuntábamos ya desde Platón, la filosofía. Como consecuencia de este predominio de las ideas, el acceso a la poesía, a la obra de arte, se ha visto y ve amenazado por múltiples peligros que destruyen la unidad de fondo y forma, entre los que destacan el diletantismo, que exalta el fondo, y el esteticismo, que materializa de forma principal la forma. Sin embargo, lo que distingue a la obra de arte de otras actividades humanas es su capacidad connotativa, la clave que la conduce hacia los caminos de lo irracional y verdadero, con la meta de fondo de alcanzar el “Todo que lo reúne todo”, la condición y el lugar en que de verdad nos encontramos todos a nosotros mismos.
Paraje de bosque en Mineral del Chico, estado de Hidalgo, México
Fotografía: © Mayté Flores Ayala Mancera

*Sobre el autor:

Manuel Pérez-Petit

Periodista, editor, escritor y gestor cultural

Sevilla, España, 1967.

Periodista por la Universidad de Navarra y diplomado en pedagogía en lengua y literatura por la Universidad Complutense de Madrid, es especialista en literatura comparada y un experimentado docente y gestor cultural. Es editor desde hace más de 30 años, habiendo tenido a su cargo en proyectos propios y ajenos más de medio millar de ediciones de títulos de todos los géneros. En 2010, se trasladó a México y fundó Sediento Ediciones. Ha dirigido proyectos editoriales y culturales de ámbito latinoamericano y dictado conferencias y cursos en países de Europa y América desde hace 20 años. Como periodista trabaja desde hace muchos años en diarios y publicaciones periódicas de España y México y medios de internet y radio. Ha sido director de Comunicación en el Servicio Andaluz de Salud, director editorial de intereconomia.com, adjunto a la presidencia del Instituto Europeo de Márketing, Comunicación y Publicidad, director de opinión de France Telecom España, director de relaciones públicas de la Fundación Leo Matiz o director editorial de AlmuzaraMéxico, entre otros puestos de responsabilidad. Es profesor invitado en la Bluefields Indian & Caribbean University (Bicu), de Bluefields, Nicaragua. Desde junio de 2011, la biblioteca de Yolotepec, comunidad indígena otomí de Santiago de Anaya, Hidalgo, México, lleva su nombre, y desde octubre de 2022 también la biblioteca de la comunidad indígena purépecha de la isla de Yunuén, Pátzcuaro, Michoacán, México. En 2017 fundó la causa Libros por Yolotepec para la recolección de libros en donación para bibliotecas y la promoción de la lectura de los ámbitos rural y marginal urbano de México. Es autor de nueve libros individuales en poesía y narrativa. Su obra ha sido publicada, antologada o premiada en media docena de países. En 2020 fundó Kolaval, plataforma, agencia literaria y editorial de ámbito hispanoamericano. En la actualidad se dedica a la consultoría de alta dirección y a la docencia. Mantiene la columna Líneas de desnudo en la revista mexicana de fomento a la lectura Letras, ideaYvoz, en la que escribe tres artículos a la semana.

Desde la buhardilla. 8. Las cosas que odio. Gabriel Mendoza García

Foto proporcionada por Gabriel Mendoza García.


LAS COSAS QUE ODIO
No siempre se puede ser positivo ni mantener el mejor ánimo. Por eso, esta noche he decidido entregarme al arrebato, a la catarsis y a esa indiferencia que reposa en el enojo. Últimamente odio muchas cosas; odio lo que significan en mí, más no lo que son en realidad. Siempre hay que ver el hecho en sí, no en ti ni en mí. Por esa razón, me doy licencia para arrojar zopilotes como letras. No hay nada bueno que decir.
Odio el jodido Metrobús. Odio que cada estación me recuerde nuestros peores momentos. Largos recorridos de incertidumbre, llanto y caras tristes. No niego que extraño los besos robados en tu cuello, recargados sobre el gusano de conexión, mientras los ánimos se volvían más y más impropios. Pero esta noche gana por mucho el mal sabor de boca. Las amargas despedidas, las lágrimas, los sombreros y verte marchar sin siquiera esforzarte en dar la vuelta y regresar a mí. Nunca lo hiciste, porque ese es el papel del hombre, ¿no?
Lo peor del puto Metrobús es pasar por Centro Médico. En cada esquina, una desgracia: en una, la entrada por donde incontables veces recorrí el camino en busca de mi padre, recuperándose de un infarto; en la otra, te vi con él. Me cago en Centro Médico y me recago en el jodido Metrobús.
Odio las motocicletas, esas armas indispensables cuando ya no eres joven y no te queda mejor táctica para seguir buscando el apareamiento. Odio a los más versados, esos orfebres del «tener todo bajo control», que son siempre los primeros en accidentarse. Y peor aun cuando se es mayor y se padecen impedimentos físicos. Odio que no cedan el paso, que les valga verga la situación de los peatones. Así que, en este mismo bolso, me da la gana echar también a los jodidos ciclistas: los dueños de la moral y el civismo urbano.
Odio no tener control de mis emociones, lo cual me lleva a hacer el ridículo con estas demostraciones de visceralidad pura y dura. Odio que se me dé tan bien ser un nervio expuesto, una úlcera encarnizada, una olla exprés a punto de reventar. Odio que mis instintos más básicos se rijan por la pasión, por la profunda depresión, el odio más visceral, la risa más ruidosa (aunque en eso nadie compite con la tuya) o la euforia absoluta. Odio encerrar a mi cerebro bajo cuatro llaves; el pobre siempre pugna por que lo deje hablar, pero solo lo suelto cuando la culpa me carcome.
Odio que te hayas ido de mi vida como si hubieras muerto y yo visitara tu tumba todos los días, gritándote reproches que jamás escucharás. Odio tus oídos sordos y tu vista indiferente, tu cara de culo cuando te enojas. Pero nada, NADA, le gana al odio que le tengo a tu orgullo: ese orgullo mezquino, arraigado bajo el pretexto de que «así me enseñó a ser la vida». Y sí, odio a tus amiguitos. Los odio como ellos me odian a mí. Así que estamos a mano en odios.
Odio que me odies, porque yo no te odio. Solo odio unas cuantas cosas que me recuerdan lo que tuvimos. Y no es que haya sido malo, no. Eso lo atesoro… Odio que ya no lo tenemos. Odio todos los lugares que pisamos: tristes recordatorios del fracaso. Odio la comida y los helados. Odio ir al puto cine. Odio tener que ir a los conciertos de mi grupo favorito porque sé que allí estarás, allí estaremos, y odio saber que, para entonces, me atacarás con la más lapidaria indiferencia que puedas convocar.
Uno: para demostrarte que eres una cabrona, chingona, empoderada, que ya tiró la chancla y que ni loca la recoge.
Dos: para causarme el dolor que yo te haya causado.
Tres: para aparentar que nada de esto puede ser comprobado con hechos y que son solo ideas mías, que nacen, crecen y viven dentro de una batalla contra mí mismo.
Odio tener que recurrir al odio. Odio odiar, como dirían por ahí. Pero prefiero ser honesto conmigo mismo. Al mundo, que le den por culo. A veces se siente bien odiar, exudar la ira y el rencor. Después vendrá el llanto y, probablemente, en algún momento, la serenidad. Pero no será este día.
Hoy es día de dejarse llevar por los senderos de la furia. De sentir el sabor metálico en las encías. De rechinar la dentadura con paroxismo, azotar las manos contra la mesa y largarse a gritarle a la luna que es una mentirosa. No hay promesas que un astro tenga que cumplir.
Odio escribir esto, pero no lo pienso borrar.

Gabriel Mendoza García.

Foto proporcionada por Gabriel Mendoza García.
Foto proporcionada por Gabriel Mendoza García.

Sobre el autor:

Gabriel Mendoza García (Ciudad de México, 1984) escritor y creador de videos y contenido en redes sociales, fundamentalmente en la actualidad a través de la plataforma Alcance Tendencia Mx. Fan acérrimo del dúo musical europeo Lacrimosa, quienes representan su mayor fuente de inspiración, desde niño destacó por centrar sus esfuerzos cognitivos en mundos imaginarios y por valerse de su sensibilidad. Su primer intento literario fue El Oráculo de Gaia, una reinterpretación de El Señor de los Anillos, de la cual no queda ninguna evidencia. Su verdadera encomienda personal con la literatura es la saga Sofía, la única que tiene como epicentro la Ciudad de México, una obra coral, apocalíptica, empapada de misterio, acción, suspenso, drama, mitología, ciencia ficción, acción y aventura que, al modo de la mítica serie de televisión Lost, se centra en sus personajes y que comenzó a fraguarse en el otoño de 2007, cuyo primer fruto es Emanación. Es miembro del comité editorial de Almuzara México.

El tintero de Nadia. 24. Catarsis/12. Nadia Arce

Fotografía: Lisa Fotios: https://www.pexels.com/photo/seagull-soaring-in-a-clear-blue-sky-30924433/


Catarsis #12

REGRESO A CASA

No fue tanto tiempo pero lo sentí eterno, por el dolor, el miedo, la incertidumbre, los sustos…
Llegué casi sin daños por el traslado, algo impaciente, temerosa por el tiempo que aquí pasaré sola; sé que puedo, nada más es seguir organizándome como siempre.

El recibimiento me encantó, vi a mis plantas primero, crecieron, me hizo feliz verlas así, con su vida verde en esplendor, el asombro fue mayor por el simple hecho de darme cuenta de ello. Después de dos semanas de no estar aquí parecía que un nuevo reconocimiento de mi hogar me brindó la energía y vitalidad que me hacían tanta falta.

Estuve muy bien cuidada, sin embargo, ignoraba que volver, me daría mayor fuerza, paciencia y esperanza.

¡ESTOY MEJORANDO! 😀

Sonará ridículo pero extrañaba al dispositivo Alexa, mi cocina grande, la mesa del comedor que tanto me encanta, mi silla, mi cuarto, mi baño, ropa, cosas en general… ¡qué bonito es tener una base! Mi refugio, mi fortaleza, mi casita. 🏡

Gracias Gis por escucharme a unas horas de mi llegada, me siento disrinta, ¡incluso feliz! cosa que también extrañaba y no saben cuanto. 🥹

Y por si fuera poco, llegaron mis hijas, trajeron a Tino, nuestro perrito amoroso… 🥰

Y ahora, un poema:

Garganta

Donde los ecos del mundo que conozco vibran
aquí hay un nudo, una guerra, un reclamo
no sé de qué, ni de qué tiempo,
solo dueles garganta
y ahora cuando el diablo aparece
en una tos quebrante, te cierras.

Me prohibes el aire, pareces molesta
lucho contigo, te resistes y yo no me rindo
y ahora aquí estoy, desconcertada de ti
te pido tregua, ¿qué no ves, qué no ves, que si te cierras así, lastimas mi cordura, pues siento que juntas nos vamos a morir?

¿Y sabes algo? Eso, por ahora, no va a pasar.

12 febrero 2025

Dejo hasta aquí mi texto, porque finalizo mi catarsis oportuna así:

YA CASI NO TOSO 💪🏻

Amigos y familia, tan queridos, sus oraciones y deseos de recuperación para mí, están dando resultados.

Gracias, GRACIAS, gRACIas… los amo con este terco corazón ♥️

#corazón #sanando #sobreviví #amarlavida #felicidad #sanación #amor #amistad #gracias
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www.eltinterotallereditorial.com.mx

*Sobre la autora:

Nadia Arce

Poeta, narradora, fotógrafa independiente, difusora cultural y editora.

Es fundadora y directora de El Tintero Taller Editorial, el cual ya cuenta con más de cuarenta
libros publicados desde poesía, cuento corto, autobiografía, novela y poesía.
Egresada el ITESO como Licenciada en Ciencias de la Comunicación. Es coordinadora de talleres literarios, impartidos tanto en su país, México, como en el extranjero; es fotógrafa independiente y creadora del proyecto cultural Mil Mujeres.
Ha sido jurado de numerosos concursos literarios, como el reconocido concurso internacional de cuento: Juan Rulfo.
Fue Coordinadora del Taller Literario Elías Nandino en Cocula, Jalisco.

Reconocimientos:
Premio International Latino Book Awwards 2024 (ILBA24) otorgado a la antología poética Vivas las queremos: Voces del mundo contra el feminicidio, en coautoría.

●Autora seleccionada en el Calendario Literario Tiempo de Mujeres 2022 y en la publicación anual del Encuentro internacional de Poesía “Víctor Campio” de Ourense, España (2022). Además de otras publicaciones colectivas nacionales e internacionales.
● Antologada en el Diccionario de Escritores en Jalisco (2020) y Diccionario de
Escritoras en Guadalajara (2019), referenciada en la Enciclopedia de la Literatura en
México desde 2002.
● Ganadora del prestigioso concurso Cuento Corto Punto de Lectura en el marco de la
FIL de Guadalajara 2002, convocado por la editorial Punto de Lectura y el Diario
Milenio.

Obra publicada:
En el corazón del arce (El Tintero Taller Ed., 2024); Cómo echar a volar mi pluma. Manual de escritura de El Tintero Taller Editorial (El tintero Taller Ed.), 2023; Barco de palabras para soportar naufragios (2022, El Tintero Taller Ed.);
Bitácora Encendida (2019, Ed. Prometeo); Rayado Personal (2017, Ed. Serpiente de Papel);
Fuego Azul (2016, Ed. El Viaje). Brilla Palabra (2007. Ed. Cabos Sueltos); Dondequiera
poesía
(2005, RAIA Editorial).

Voces ensortijadas 266. Miércoles, el consentido. María Gabriela López Suárez

     
 
    Voces ensortijadas 

María Gabriela López Suárez

Miércoles, el consentido*


Si tengo que evocar en la memoria, en ese baúl donde anidan muchos, muchos instantes de diversa índole, sin duda que vienen a mi mente los días de la semana. Y como en todo, aparecen los días que me llevan a asociar con experiencias tan variadas y en distintas etapas de mi vida.

En mi infancia los días lunes eran no tan esperados, tenía que reanudar ir a la escuela y a veces, no me  resultaba tan grato. Y no era porque la escuela fuera algo desagradable con sus procesos de experiencias, sino algo en mí que no logro explicar del todo.

Durante la adolescencia los domingos se tomaron un tanto simples, aburridos, eran muy lentos, o más bien para mí pasaban así. Ahora como persona adulta, los domingos son fugaces y trato de disfrutarlos al máximo. Han cobrado un tinte muy especial, quisiera que cada domingo durara más.

Y sin duda alguna, también dentro de los días de la semana hay uno especial, el consentido. En mi caso es el ombligo de la semana, el miércoles. Dentro de los motivos del por qué me gusta es porque lo asocio con una serie de sucesos gratos, en lo emocional, en lo amistoso, en lo visual y hasta en esas experiencias que no sé si es coincidencia, casualidad, o más bien, causalidad, pero que se presentan. Si me dan a elegir algún día, el primero que viene a mi mente es el miércoles.

¿A qué suena un miércoles? Mmm, no hay sola respuesta. Ahí anidan risas, abrazos, complicidades, expectativas, paisajes sonoros y visuales, esperanza, amor, retos, miradas y por supuesto, silencios.

Es curioso que una puede detenerse un instante, o varios y reflexionar sobre la importancia que se le da a los días. Hay conexiones especiales y en mi caso, de los días de la semana, es el miércoles, el consentido. Y para ti, ¿cuál es el día consentido?




*Este texto es producto del ejercicio realizado por la autora de esta columna en el taller Entonces, escribo, facilitado por la dramatura y escritora Damaris Disner Lara, el 20 de febrero de 2025 en San Cristóbal de Las Casas, Chiapas.





  
  

Fotografía: ROGE

Sobre la autora:

Maria Gabriela López Suárez

Doctora en Estudios Regionales por la Universidad Autónoma de Chiapas y Doctora en Dirección y Planificación del Turismo por la Universidad de Alicante. Docente investigadora en la Universidad Intercultural de Chiapas (UNICH). Es integrante  de la Red Internacional de Investigadores en Turismo, Desarrollo y Sustentabilidad (RITURDES), del Sistema Nacional de Investigadores (SNI), del Colectivo Fotográfico Tragameluz y del Colectivo Reminiscencia, este último aborda el tema de los feminicidios. Desde 2008 colabora en diferentes medios en Chiapas. Fue corresponsal en Chiapas de la Agencia Informativa Conacyt. Actualmente es productora del programa radiofónico de la UNICH, Los Colores de la Voz; colabora también en la Red de Comunicadores Boca de Polen. A.C.

Polvo del camino. 266. Cosas más raras. Héctor Cortés Mandujano

Ilustración: Leonora Ventura.

Polvo del camino/ 266

Cosas más raras
Héctor Cortés Mandujano

y él sigue señalando
allí, en el Peñón, allí ahorcaron a Asle,
lo vi con mis propios ojos,
estuve allí y vi cómo lo ahorcaron

Jon Fosse,
en Trilogía

Trilogía (Conatus Publicaciones-Seix Barral, 2023) es el primer libro que he leído de Jon Fosse (1959, nacido en Haugesund, Noruega), Premio Nobel de Literatura 2023, con traducción de Cristina Gómez Baggethun y Kirsti Baggethun.
Las tres historias a que alude el título (“Vigilia”, “El sueño de Olav”, “Desaliento”) están conectadas, son una saga. Asle y Alida son el origen. Son pobres y han ido a la ciudad para buscar un mejor futuro y para que Alida dé a luz a su primer hijo, al que llamarán Sigvald. Los dos vienen de historias rotas y, en el caso de Asle, de dos asesinatos y un robo, que Alida ignora.
Por el lado del estilo hay evidentemente una decisión tomada de antemano: la escritura sólo tiene comas (nunca un punto y coma, nunca un punto, nunca un guion de diálogo). No usa Fosse punto ni para cerrar las dos primeras historias ni, por supuesto, para el final del libro, como si esto fuera un guiño para suponer que las vidas de los personajes, de los sobrevivientes, claro, continúan fuera de los márgenes del libro. Este enhebrar de palabras, frases, oraciones, párrafos también posibilita la libertad de que el autor cambie, como lo hace constantemente, de tiempo, de personajes, de discursos. No es que es este procedimiento sea nuevo (se ha usado desde hace mucho), pero aquí tiene una intencionalidad y, me parece, hasta una sabiduría procedimental del relato.
La escritura de Fosse es rítmica y para eso acude a repeticiones frecuentes. Parecen las suyas tres fábulas infantiles, con brujas, malos y buenos; sin embargo, confieso que lo que más me impactó (no sé mucho de Fosse y puede que lo que cuenta sea sólo una ficción) es que, al final, pareciera que Trilogía es parte de la historia de su familia.
Han muerto ya Asle (a él lo colgaron por sus crímenes) y Alida. Ales, una de las descendientes de Alida con otro hombre (un personaje salvador, como en los cuentos infantiles) piensa que (p. 158) “su querido hermano Sigvald, se hizo músico, y no mucho más, aunque tuvo una hija, una bastarda, y al parecer la hija tuvo un hijo que por lo visto se llama Jon y que dicen que también es músico y ha publicado un libro de poemas, pues sí, qué cosas más raras hace la gente”.
Aquí es donde la novelita, o los tres cuentos enlazados, parece tocar la realidad, porque ese Jon que menciona el libro puede ser, disfrazado de ficción, el propio autor.
Empecé muy bien con Fosse. Seguiré leyéndolo.

Ilustración: Leonora Ventura.
Ilustración: Leonora Ventura.




*Sobre el autor:

Héctor Cortés Mandujano

Narrador, dramaturgo y periodista cultural

Finca El Ciprés, Villaflores, Chiapas, 1961.

Sus publicaciones, una amplia colección, abarcan varios géneros: Cuento, dramaturgia, novela, relato, ensayo y varias coautorías. Ha sido antologado en libros y revistas especializadas.

Aunque desde hace varios años se ha abstenido de participar en concursos y convocatorias, tiene varios premios y reconocimientos por su actividad literaria, mencionamos algunos: Premio Puerta 2010 al Mejor Dramaturgo, otorgado por la Asociación de Periodistas Culturales de Chiapas “Trozos de sol”; Premio Nacional de Novela Breve Rosario Castellanos, con Aún corre sangre por las avenidas (2005); Premio Estatal de Novela Breve Emilio Rabasa, con Vanterros (2004).

Lo puedes seguir en su columna Casa de citas.

Correo electrónico: hectorcortesm@gmail.com

El tintero de Nadia. 24. Catarsis/11. Nadia Arce

Fotografía: Guillaume Hankenne: https://www.pexels.com/photo/sunrise-on-a-flower-field-2792077/


CATARSISI LITERARIA #11

Una de mis palabras favoritas…

GRACIAS.

Hoy la sostengo con todo el amor y el cariño de ustedes, es febrero y es el mes donde se acostumbra demostrar lo que nos importamos; soy muy afortunada pues su apoyo, porras, mensajitos y oraciones me siguen ayudando a sanar.

Cuando comencé a toser, la verdad es que quería aliviarme en dos días, hubiera preferido también que no fuera grave, quisiera no sentir dolor y todo eso no es así. Van ya dos meses de tos y 17 días de dolor álgido. Entonces acepto que estoy aquí, bien cuidada por una persona más que amorosa y fiel, quien me atiende sin pedir nada a cambio, quien, aún cansado sigue al pie del cañón. Gracias Octavio, bendigo tu servicio diario por mi salud, bendigo todo de ti. Eres un novio ejemplar, mi agradecimiento va en todos los matices. Gracias amor. ❤️ Roger Octavio Gómez Espinosa

Creo que siento mejoría. Paciencia, paciencia, paciencia… mientras tanto el señor Zen de mi televisor creo que también ora por mí.

Gracias a todos por participar en la rifa, amo sus mensajitos, bendigo y agradezco con el alma sus oraciones, buena vibra y su interés por mí.

Gracias a mi querida Gis, mi psicóloga maravillosa. Gracias también a Lety más vida Codependencia Guadalajara y a mi Curso de Milagros, no sé donde estária. Gracias tambié a mi mayor Ángel : Ángeles Mejía por siempre estar. 🥰 Giselda Durand Y gracias promos por estar y ser Nash Archer

Hoy me pregunto ¿cuántas personas en el mundo vivirán enfermas?

Sé que son muchas, me quedo muda al pensar en las personas dolientes. Una oración por ellas. 🙏🏻🙏🏻🙏🏻

Y un aplauso muy grande para mi Anayuli Figueras desde su silla de ruedas trabaja tinterosamente, atiende su local, vende no sé qué tanto y además imparte talleres literarios, es escritora ya publicada y reconocida, y por si fuera poco hace este tipo de detalles… 🥹

Gracias querida, te quiero mucho mucho mucho, mi cómplice, aliada, autora y amiga, mi querida Anayuli te luciste 👏🏻👏🏻👏🏻👏🏻👏🏻👏🏻
Contacto:
https://www.facebook.com/ElTinteroTallerEditorial?mibextid=LQQJ4d
https://instagram.com/eltinterotallereditorial?igshid=NTc4MTIwNjQ2YQ==
https://www.youtube.com/@eltinterotallereditorial

www.eltinterotallereditorial.com.mx

*Sobre la autora:

Nadia Arce

Poeta, narradora, fotógrafa independiente, difusora cultural y editora.

Es fundadora y directora de El Tintero Taller Editorial, el cual ya cuenta con más de cuarenta
libros publicados desde poesía, cuento corto, autobiografía, novela y poesía.
Egresada el ITESO como Licenciada en Ciencias de la Comunicación. Es coordinadora de talleres literarios, impartidos tanto en su país, México, como en el extranjero; es fotógrafa independiente y creadora del proyecto cultural Mil Mujeres.
Ha sido jurado de numerosos concursos literarios, como el reconocido concurso internacional de cuento: Juan Rulfo.
Fue Coordinadora del Taller Literario Elías Nandino en Cocula, Jalisco.

Reconocimientos:
Premio International Latino Book Awwards 2024 (ILBA24) otorgado a la antología poética Vivas las queremos: Voces del mundo contra el feminicidio, en coautoría.

●Autora seleccionada en el Calendario Literario Tiempo de Mujeres 2022 y en la publicación anual del Encuentro internacional de Poesía “Víctor Campio” de Ourense, España (2022). Además de otras publicaciones colectivas nacionales e internacionales.
● Antologada en el Diccionario de Escritores en Jalisco (2020) y Diccionario de
Escritoras en Guadalajara (2019), referenciada en la Enciclopedia de la Literatura en
México desde 2002.
● Ganadora del prestigioso concurso Cuento Corto Punto de Lectura en el marco de la
FIL de Guadalajara 2002, convocado por la editorial Punto de Lectura y el Diario
Milenio.

Obra publicada:
En el corazón del arce (El Tintero Taller Ed., 2024); Cómo echar a volar mi pluma. Manual de escritura de El Tintero Taller Editorial (El tintero Taller Ed.), 2023; Barco de palabras para soportar naufragios (2022, El Tintero Taller Ed.);
Bitácora Encendida (2019, Ed. Prometeo); Rayado Personal (2017, Ed. Serpiente de Papel);
Fuego Azul (2016, Ed. El Viaje). Brilla Palabra (2007. Ed. Cabos Sueltos); Dondequiera
poesía
(2005, RAIA Editorial).

Líneas de desnudo. 156. ¿Por qué se escribe? Manuel Pérez-Petit

Líneas de desnudo/ 156

¿Por qué se escribe?
Por Manuel Pérez-Petit

El poeta checo en lengua alemana Rainer María Rilke (1875-1926) definió el amor como un homenaje mutuo de dos soledades que se cercan y se dan calor, y confesó: “Una obra de arte es buena cuando brota de la necesidad”. Despreciaba el paso del tiempo y exaltaba la virtud de la paciencia en el artista –elementos éstos que hacen falta hoy como el comer–, y dejó una estela de incalculables dimensiones, hasta el punto de estar en la base de gran parte del pensamiento contemporáneo. El escritor argelino Albert Camus (1913-1960) aseguró: “No puedo vivir sin mi arte”. La poeta española Gloria Fuertes (1917-1998) hizo constar también que no podía “vivir sin escribir”. El periodista y escritor colombiano Gabriel García Márquez (1927-2014) comentó en cierta ocasión que para escribir sólo necesitaba tener calor y el estómago lleno. La filósofa española María Zambrano (1904-1991) dijo: “Escribir es defender la soledad en la que se está, es una acción que sólo brota desde un aislamiento efectivo, pero desde un aislamiento comunicable, en que, por la lejanía de toda cosa concreta, se hace posible un descubrimiento de relaciones entre ellas”. Le preguntaron una vez al novelista argentino Osvaldo Soriano (1943-1997) que por qué escribía, y contestó: “Para compartir la soledad”. Tiempo después, el escritor uruguayo Mario Benedetti (1920-2009) se hizo eco de esta respuesta y publicó el 1 de noviembre de 1987 en el diario madrileño El País “La soledad comunicante”, un artículo a cuyo final se inquiría: “¿Qué es, después de todo, la soledad sino un homenaje al prójimo?” El poeta español Gabriel Celaya (1911-1991) proclamó en 1944: “Para salvar la poesía, como para salvar cuanto somos, lo que hay que transformar es la sociedad. Y a esto debemos consagrarnos con todo y, por de pronto, si damos en poetas, con la poesía como arma cargada de futuro”. El filósofo alemán Friedrich Nietzsche (1844-1900) afirmó: “La sociedad necesita de poetas como el cielo de estrellas”, poco después de que Isidore Lucien Ducasse, conde de Lautréamont, (1846-1870) predijera que un día la poesía sería hecha por todos, y si bien el alemán apelaba a la necesidad de poetas verdaderos, el francés –nacido, por cierto, en Uruguay– se reía de una sociedad en que proliferaban los escribidores de poemas...
Un día hablaremos de la Revolución francesa, que está en el origen del desastre al que asistimos hoy en día y desde hace más de doscientos años, pero cuando hoy uno escribe necesita hacerse la pregunta de por qué, que nunca en la historia anterior de la humanidad fue necesaria.
Fotografía: © Mayté Flores Ayala Mancera, con tratamiento en Canva por M. P.-P.

*Sobre el autor:

Manuel Pérez-Petit

Periodista, editor, escritor y gestor cultural

Sevilla, España, 1967.

Periodista por la Universidad de Navarra y diplomado en pedagogía en lengua y literatura por la Universidad Complutense de Madrid, es especialista en literatura comparada y un experimentado docente y gestor cultural. Es editor desde hace más de 30 años, habiendo tenido a su cargo en proyectos propios y ajenos más de medio millar de ediciones de títulos de todos los géneros. En 2010, se trasladó a México y fundó Sediento Ediciones. Ha dirigido proyectos editoriales y culturales de ámbito latinoamericano y dictado conferencias y cursos en países de Europa y América desde hace 20 años. Como periodista trabaja desde hace muchos años en diarios y publicaciones periódicas de España y México y medios de internet y radio. Ha sido director de Comunicación en el Servicio Andaluz de Salud, director editorial de intereconomia.com, adjunto a la presidencia del Instituto Europeo de Márketing, Comunicación y Publicidad, director de opinión de France Telecom España, director de relaciones públicas de la Fundación Leo Matiz o director editorial de AlmuzaraMéxico, entre otros puestos de responsabilidad. Es profesor invitado en la Bluefields Indian & Caribbean University (Bicu), de Bluefields, Nicaragua. Desde junio de 2011, la biblioteca de Yolotepec, comunidad indígena otomí de Santiago de Anaya, Hidalgo, México, lleva su nombre, y desde octubre de 2022 también la biblioteca de la comunidad indígena purépecha de la isla de Yunuén, Pátzcuaro, Michoacán, México. En 2017 fundó la causa Libros por Yolotepec para la recolección de libros en donación para bibliotecas y la promoción de la lectura de los ámbitos rural y marginal urbano de México. Es autor de nueve libros individuales en poesía y narrativa. Su obra ha sido publicada, antologada o premiada en media docena de países. En 2020 fundó Kolaval, plataforma, agencia literaria y editorial de ámbito hispanoamericano. En la actualidad se dedica a la consultoría de alta dirección y a la docencia. Mantiene la columna Líneas de desnudo en la revista mexicana de fomento a la lectura Letras, ideaYvoz, en la que escribe tres artículos a la semana.