Revista

Líneas de desnudo. 163. Die achte Elegie. Manuel Pérez-Petit

Líneas de desnudo/ 163

Die achte Elegie
Por Manuel Pérez-Petit

De entre los diez poemas de Elegías de Duino, obra cumbre de Rainer María Rilke (1875-1926), el octavo, que se adentra, como el cuarto, en la relación del hombre con el mundo, es quizá el más Todo de todos: 

Die achte Elegie

(Rudolf Kassner zugeeignet) 

Mit allen Augen sieht die Kreatur
das Offene. Nur unsre Augen sind
wie umgekehrt und ganz um sie gestellt
als Fallen, rings um ihren freien Ausgang.
Was draußen ist, wir wissens aus des Tiers
Antlitz allein; denn schon das frühe Kind
wenden wir um und zwingens, daß es rückwärts
Gestaltung sehe, nicht das Offne, das
im Tiergesicht so tief ist. Frei von Tod.
Ihn sehen wir allein; das freie Tier
hat seinen Untergang stets hinter sich
und vor sich Gott, und wenn es geht, so gehts
in Ewigkeit, so wie die Brunnen gehen.


Wir haben nie, nicht einen einzigen Tag,

den reinen Raum vor uns, in den die Blumen
unendlich aufgehn. Immer ist es Welt
und niemals Nirgends ohne Nicht: das Reine,
Unüberwachte, das man atmet und
unendlich weiß und nicht begehrt. Als Kind
verliert sich eins im Stilln an dies und wird
gerüttelt. Oder jener stirbt und ists.
Denn nah am Tod sieht man den Tod nicht mehr
und starrt hinaus, vielleicht mit großem Tierblick.
Liebende, wäre nicht der andre, der
die Sicht verstellt, sind nah daran und staunen…
Wie aus Versehn ist ihnen aufgetan
hinter dem andern... Aber über ihn
kommt keiner fort, und wieder wird ihm Welt.
Der Schöpfung immer zugewendet, sehn
wir nur auf ihr die Spiegelung des Frein,
von uns verdunkelt. Oder daß ein Tier,
ein stummes, aufschaut, ruhig durch uns durch.
Dieses heißt Schicksal: gegenüber sein
und nichts als das und immer gegenüber.


Wäre Bewußtheit unsrer Art in dem
sicheren Tier, das uns entgegenzieht
in anderer Richtung –, riß es uns herum
mit seinem Wandel. Doch sein Sein ist ihm
unendlich, ungefaßt und ohne Blick
auf seinen Zustand, rein, so wie sein Ausblick.
Und wo wir Zukunft sehn, dort sieht es Alles
und sich in Allem und geheilt für immer.


Und doch ist in dem wachsam warmen Tier
Gewicht und Sorge einer großen Schwermut.
Denn ihm auch haftet immer an, was uns
oft überwältigt, – die Erinnerung,
als sei schon einmal das, wonach man drängt,
näher gewesen, treuer und sein Anschluß
unendlich zärtlich. Hier ist alles Abstand,
und dort wars Atem. Nach der ersten Heimat
ist ihm die zweite zwitterig und windig.


O Seligkeit der kleinen Kreatur,

die immer bleibt im Schooße, der sie austrug;
o Glück der Mücke, die noch innen hüpft,
selbst wenn sie Hochzeit hat: denn Schooß ist Alles.
Und sieh die halbe Sicherheit des Vogels,
der beinah beides weiß aus seinem Ursprung,
als wär er eine Seele der Etrusker,
aus einem Toten, den ein Raum empfing,
doch mit der ruhenden Figur als Deckel.
Und wie bestürzt ist eins, das fliegen muß
und stammt aus einem Schooß. Wie vor sich selbst
erschreckt, durchzuckts die Luft, wie wenn ein Sprung
durch eine Tasse geht. So reißt die Spur
der Fledermaus durchs Porzellan des Abends.


Und wir: Zuschauer, immer, überall,
dem allen zugewandt und nie hinaus!
Uns überfüllts. Wir ordnens. Es zerfällt.
Wir ordnens wieder und zerfallen selbst.


Wer hat uns also umgedreht, daß wir,
was wir auch tun, in jener Haltung sind
von einem, welcher fortgeht? Wie er auf
dem letzten Hügel, der ihm ganz sein Tal
noch einmal zeigt, sich wendet, anhält, weilt –,
so leben wir und nehmen immer Abschied.


Hagan la prueba. Léanlo como si estuviera escrito en español, y mejor aún si son capaces de cerrar los ojos. La experiencia de esta música es única y transmite claves esenciales para soñar en un mundo en que todo sea compartible y no necesite de “intermediarios”, “interpretaciones” o “traducciones”. En un mundo más completo que el mismo mundo.
Portada de la edición príncipe de Duineser Elegien (Elegías de Duino) (1923), de Rainer María Rilke.
Fuente de la imagen: https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Rilke_Duineser_Elegien_Titel.jpg 

*Sobre el autor:

Manuel Pérez-Petit

Periodista, editor, escritor y gestor cultural

Sevilla, España, 1967.

Periodista por la Universidad de Navarra y diplomado en pedagogía en lengua y literatura por la Universidad Complutense de Madrid, es especialista en literatura comparada y un experimentado docente y gestor cultural. Es editor desde hace más de 30 años, habiendo tenido a su cargo en proyectos propios y ajenos más de medio millar de ediciones de títulos de todos los géneros. En 2010, se trasladó a México y fundó Sediento Ediciones. Ha dirigido proyectos editoriales y culturales de ámbito latinoamericano y dictado conferencias y cursos en países de Europa y América desde hace 20 años. Como periodista trabaja desde hace muchos años en diarios y publicaciones periódicas de España y México y medios de internet y radio. Ha sido director de Comunicación en el Servicio Andaluz de Salud, director editorial de intereconomia.com, adjunto a la presidencia del Instituto Europeo de Márketing, Comunicación y Publicidad, director de opinión de France Telecom España, director de relaciones públicas de la Fundación Leo Matiz o director editorial de AlmuzaraMéxico, entre otros puestos de responsabilidad. Es profesor invitado en la Bluefields Indian & Caribbean University (Bicu), de Bluefields, Nicaragua. Desde junio de 2011, la biblioteca de Yolotepec, comunidad indígena otomí de Santiago de Anaya, Hidalgo, México, lleva su nombre, y desde octubre de 2022 también la biblioteca de la comunidad indígena purépecha de la isla de Yunuén, Pátzcuaro, Michoacán, México. En 2017 fundó la causa Libros por Yolotepec para la recolección de libros en donación para bibliotecas y la promoción de la lectura de los ámbitos rural y marginal urbano de México. Es autor de nueve libros individuales en poesía y narrativa. Su obra ha sido publicada, antologada o premiada en media docena de países. En 2020 fundó Kolaval, plataforma, agencia literaria y editorial de ámbito hispanoamericano. En la actualidad se dedica a la consultoría de alta dirección y a la docencia. Mantiene la columna Líneas de desnudo en la revista mexicana de fomento a la lectura Letras, ideaYvoz, en la que escribe tres artículos a la semana.

Líneas de desnudo. 162. «Intraducir» a Rilke. Manuel Pérez-Petit

Líneas de desnudo/ 162

Intraducir a Rilke
Por Manuel Pérez-Petit

La traducción es una operación indistinguible de la creación poética

Octavio Paz
La poesía es intraducible, aunque reflexiono acerca de ese “problema” con un poeta en lengua alemana: Rainer María Rilke (1875-1926), que tiene muchos "traductores". 
            En la métrica germánica antigua el verso estaba constituido por al menos tres palabras que compartían un sonido en común (aliteración). Así está compuesto el Cantar de los Nibelungos, pero también el Beowulf, que pertenece a la tradición anglosajona, por lo que no es tan particular, como se ve en los poemas de los escaldos o los antiguos vates vikingos. De ahí que se pueda colegir que se trata de una norma general de las literaturas del centro y el norte de Europa. El procedimiento tenía dos funciones: una mnemotécnica que facilitaba recordar los poemas y otra estética, que daba musicalidad a los versos. Sin embargo, esto acabó originando una poesía con elaboradas metáforas y perífrasis, ya que había que recurrir a fórmulas con el fin de hablar de los mismos objetos: la espada, la sangre, la batalla. Son los llamados “kenningar”, estudiados por Jorge Luis Borges (1899-1986) en su Historia de la eternidad.
La dificultad del código poético rilkeano está no tanto en su forma métrica o estrófica como en su hermetismo. No hay que olvidar las diferencias casi insuperables entre las métricas alemana y española. Muchas veces recurren los traductores a la paráfrasis o al recurso gramatical ante un escollo ofrecido por el intrincado “idiolecto” del poeta, que convierten los esfuerzos por verterlo en verdaderos ensayos de exégesis. Las cláusulas métricas, los ritmos y las acentuaciones de las frases que son consustanciales a su música y en las que su pureza expresiva –su sentir y pensar en los límites– buscan siempre bella acomodación. Utiliza aliteraciones y asonancias, figuras, imágenes... Sus versos traducidos al español suelen estar en endecasílabos –sobre todo, bastardos–, que aparecen solos y algunas veces con heptasílabos, en alejandrinos –falsos, pues no responden a la norma métrica en español–, octosílabos, versos libres y versículos.
Que la poesía nos acompañe es la gran esperanza en nuestros días. Y más si es intraducible: cada vez que se traduce un poema nace otro. Un gran ejemplo de ello es Rilke.
Autógrafo de Rilke.
Fuente de la imagen: https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Signature_of_Rainer_Maria_Rilke.svg

*Sobre el autor:

Manuel Pérez-Petit

Periodista, editor, escritor y gestor cultural

Sevilla, España, 1967.

Periodista por la Universidad de Navarra y diplomado en pedagogía en lengua y literatura por la Universidad Complutense de Madrid, es especialista en literatura comparada y un experimentado docente y gestor cultural. Es editor desde hace más de 30 años, habiendo tenido a su cargo en proyectos propios y ajenos más de medio millar de ediciones de títulos de todos los géneros. En 2010, se trasladó a México y fundó Sediento Ediciones. Ha dirigido proyectos editoriales y culturales de ámbito latinoamericano y dictado conferencias y cursos en países de Europa y América desde hace 20 años. Como periodista trabaja desde hace muchos años en diarios y publicaciones periódicas de España y México y medios de internet y radio. Ha sido director de Comunicación en el Servicio Andaluz de Salud, director editorial de intereconomia.com, adjunto a la presidencia del Instituto Europeo de Márketing, Comunicación y Publicidad, director de opinión de France Telecom España, director de relaciones públicas de la Fundación Leo Matiz o director editorial de AlmuzaraMéxico, entre otros puestos de responsabilidad. Es profesor invitado en la Bluefields Indian & Caribbean University (Bicu), de Bluefields, Nicaragua. Desde junio de 2011, la biblioteca de Yolotepec, comunidad indígena otomí de Santiago de Anaya, Hidalgo, México, lleva su nombre, y desde octubre de 2022 también la biblioteca de la comunidad indígena purépecha de la isla de Yunuén, Pátzcuaro, Michoacán, México. En 2017 fundó la causa Libros por Yolotepec para la recolección de libros en donación para bibliotecas y la promoción de la lectura de los ámbitos rural y marginal urbano de México. Es autor de nueve libros individuales en poesía y narrativa. Su obra ha sido publicada, antologada o premiada en media docena de países. En 2020 fundó Kolaval, plataforma, agencia literaria y editorial de ámbito hispanoamericano. En la actualidad se dedica a la consultoría de alta dirección y a la docencia. Mantiene la columna Líneas de desnudo en la revista mexicana de fomento a la lectura Letras, ideaYvoz, en la que escribe tres artículos a la semana.

Líneas de desnudo. 161. Traducción y versión. Manuel Pérez-Petit

Líneas de desnudo/ 161

Traducción y versión
Por Manuel Pérez-Petit

No soy de aquellos que juzgan que místicamente toda traducción es inferior al original. Muchas veces he sospechado, o he podido comprobar, lo contrario. (…) Así también, las prolijas versiones literales de las 1001 noches (Lane, Burtoun, Mardrus, Littmann) insinúan e imponen la sospecha de que el resumen de Galland es harto superior al texto árabe. (…)

Jorge Luis Borges: Textos recobrados (1931-1955), págs. 229-230, Buenos Aires: Ed.
Emecé, 2007
‘Traducción’ y ‘versión’ son sinónimas. La primera acepción de la primera que da el Diccionario de la Lengua Española (DLE) es "Acción y efecto de traducir", y la primera que da de la segunda es “Traducción”. El DLE distingue entre traducción directa –"La que se hace de un idioma extranjero al idioma del traductor"–, inversa –"La que se hace del idioma del traductor a un idioma extranjero"–, libre –"La que, siguiendo el sentido del texto, se aparta del original en la elección de la expresión"–, literal –"La que sigue palabra por palabra el texto original"– y literaria –que relaciona con "traducción libre"–.  
            Cuando Vicente Blasco Ibáñez (1867-1928) publicó "El libro de las mil noches y una noche" en español especificó que era una “versión”. En realidad nunca tradujo esa obra de su original, sino de una traducción francesa –la de J. C. Mardrus (1868-1949)–, y con ayuda, además, de empleados y secretarias. ¿Era posible una traducción de una traducción y decir que era “traducción”? Quede la pregunta a la suerte de lo que pueda darse, sobre todo porque el asunto entre traducción y versión es a veces confuso.
Cuando se trata de poesía todo se complica. ¿Un poema escrito en otro idioma puede o debe ser expuesto siguiendo con fidelidad su original, o en prosa poética o más o menos de forma fría o de qué modo?, ¿puede transmitirse un poema a otro idioma sin que sea uno nuevo?, ¿se puede compartir lo que defiende Jorge Luis Borges (1899-1986), que un texto traducido puede superar al original?
__________
Nota del autor
Siempre me dolió no saber alemán para leer a Rilke (1875-1926), al que conozco bien y con quien me une una fuerte amistad desde hace más de 45 años.
La poesía está en todas partes… Ahora bien, ¿podría traducirse esto que vi pintado en un muro y fotografié en los primeros días de septiembre de 2011 en mi muy querida y añorada Ciudad Juárez, Chihuahua, México? (M. P.-P.)
Imagen: © M. P.-P. Archivo personal de M. P.-P.

*Sobre el autor:

Manuel Pérez-Petit

Periodista, editor, escritor y gestor cultural

Sevilla, España, 1967.

Periodista por la Universidad de Navarra y diplomado en pedagogía en lengua y literatura por la Universidad Complutense de Madrid, es especialista en literatura comparada y un experimentado docente y gestor cultural. Es editor desde hace más de 30 años, habiendo tenido a su cargo en proyectos propios y ajenos más de medio millar de ediciones de títulos de todos los géneros. En 2010, se trasladó a México y fundó Sediento Ediciones. Ha dirigido proyectos editoriales y culturales de ámbito latinoamericano y dictado conferencias y cursos en países de Europa y América desde hace 20 años. Como periodista trabaja desde hace muchos años en diarios y publicaciones periódicas de España y México y medios de internet y radio. Ha sido director de Comunicación en el Servicio Andaluz de Salud, director editorial de intereconomia.com, adjunto a la presidencia del Instituto Europeo de Márketing, Comunicación y Publicidad, director de opinión de France Telecom España, director de relaciones públicas de la Fundación Leo Matiz o director editorial de AlmuzaraMéxico, entre otros puestos de responsabilidad. Es profesor invitado en la Bluefields Indian & Caribbean University (Bicu), de Bluefields, Nicaragua. Desde junio de 2011, la biblioteca de Yolotepec, comunidad indígena otomí de Santiago de Anaya, Hidalgo, México, lleva su nombre, y desde octubre de 2022 también la biblioteca de la comunidad indígena purépecha de la isla de Yunuén, Pátzcuaro, Michoacán, México. En 2017 fundó la causa Libros por Yolotepec para la recolección de libros en donación para bibliotecas y la promoción de la lectura de los ámbitos rural y marginal urbano de México. Es autor de nueve libros individuales en poesía y narrativa. Su obra ha sido publicada, antologada o premiada en media docena de países. En 2020 fundó Kolaval, plataforma, agencia literaria y editorial de ámbito hispanoamericano. En la actualidad se dedica a la consultoría de alta dirección y a la docencia. Mantiene la columna Líneas de desnudo en la revista mexicana de fomento a la lectura Letras, ideaYvoz, en la que escribe tres artículos a la semana.

Voces ensortijadas 270. Dejarse sorprender. María Gabriela López Suárez

Voces ensortijadas

María Gabriela López Suárez

Dejarse sorprender*

Emilia avanzó en su trayecto al trabajo, el centro de la ciudad dejaba sentir una especie de caos, sumado al tráfico que era característico antes de las nueve de la mañana.
          El paisaje del día era bello, un día soleado, con ese brillo que caracteriza a un día primaveral y no lo era, para Emilia eso era un gran regalo. Una mañana otoñal soleada, qué más podía pedir a la vida.
         Mientras caminaba a la parada del transporte público observó una fila grande de personas esperando el colectivo. Los rayos del sol la seguían acompañando, decidió recibirlos con una sonrisa. Se formó en la fila, alcanzó a escuchar una serie de comentarios haciendo referencia a que llegarían tarde al trabajo, que el colectivo demoraba. La voz interior de Emilia le dijo, ‘por más que uno se presione o estrese, el tiempo no se detiene, así que disfruta esta espera’.
        Un par de niños estaba delante de ella, jugaban animadamente a adivinar caricaturas, haciendo caras y gestos. Emilia halló en ellos un lindo momento para sobrellevar la espera. Se percató que ella también quería jugar, sintió a su niña interior a flor de piel. Su rostro dibujaba una gran sonrisa. Una señora la empujó sin darse cuenta.
        —¡Discúlpeme! Ya la empujé, es que esta gente me pone de malas. No avanza la fila —dijo la señora.
        —No se preocupe señora, no hay problema —respondió Emilia, con gesto amable.
        Emilia volvió nuevamente la mirada a los niños, se percató que la fila había avanzado. Los niños ya no estaban. Hizo una especie de escaneo interno antes de ver el reloj; se sentía motiva y tranquila. Estaba en tiempo para llegar al trabajo. Le tocó el turno, subió al colectivo. Saludó a las personas, sonriente; recordó a los niños jugando, dejándose ser sin estrés, ni enojos.
          Contempló el paisaje por la ventana, le dieron ganas de sacar la cabeza y observar el cielo. Pidió la parada, bajó del colectivo, caminó a paso veloz. Entró a la tienda donde trabajaba, nueve en punto.
         —¡Jugos, jugos de naranja! —exclamó un vendedor ambulante, con el rostro bien sonriente bajo el sol radiante.
          Emilia se quedó con la imagen de los niños y del vendedor, pensó que en la vida hay que dejarse sorprender y tener presente eso hasta en los momentos de caos o estrés.

*Este texto es producto del ejercicio realizado por la autora de esta columna en el taller Entonces, escribo, facilitado por la dramaturga y escritora Damaris Disner Lara, el 20 de febrero de 2025 en San Cristóbal de Las Casas, Chiapas.




 

Sobre la autora:

Maria Gabriela López Suárez

Doctora en Estudios Regionales por la Universidad Autónoma de Chiapas y Doctora en Dirección y Planificación del Turismo por la Universidad de Alicante. Docente investigadora en la Universidad Intercultural de Chiapas (UNICH). Es integrante  de la Red Internacional de Investigadores en Turismo, Desarrollo y Sustentabilidad (RITURDES), del Sistema Nacional de Investigadores (SNI), del Colectivo Fotográfico Tragameluz y del Colectivo Reminiscencia, este último aborda el tema de los feminicidios. Desde 2008 colabora en diferentes medios en Chiapas. Fue corresponsal en Chiapas de la Agencia Informativa Conacyt. Actualmente es productora del programa radiofónico de la UNICH, Los Colores de la Voz; colabora también en la Red de Comunicadores Boca de Polen. A.C.

Polvo del camino. 270. El amor y la ausencia. Héctor Cortés Mandujano

Ilustración: Leonora Ventura.


Polvo del camino/ 270

El amor y la ausencia
Héctor Cortés Mandujano

Se puede hacer el amor con cualquiera. Es como ir al cine

Alejandra Pizarnik,
citada por Cristina Rivera Garza,
en La muerte me da

Leí libros anteriores y posteriores de Cristina Rivera Garza, pero éste, La muerte me da (Tusquets, 2007), quién sabe por qué, lo dejé para después, para hoy.
El libro (no lo llamemos novela, porque rompe los estándares de ésta y qué bueno) es, por lo menos, tres libros: el primero cuenta una historia de crímenes (hombres castrados, sobre o alrededor de quienes se dejan versos de Alejandra Pizarnik), donde se involucran, principalmente, una profesora y escritora que se llama Cristina Rivera Garza, una detective y una Periodista de la Nota Roja (así se le llama); el segundo es un ensayo sobre la vida y obra de Alejandra Pizarnik, que es copiosamente citada en los tres libros, y un libro de poemas (se titula “La muerte me da”) que, se presume, escribió la periodista, aunque el libro lo firme Anne-Marie Bianco.
Creo que, hasta el momento, es el libro que más me ha gustado de Cristina (cuentista, novelista, ensayista) de quien he leído varios (ha escrito más, por supuesto), que son muy buenos: Nadie me verá llorar, La cresta de Ilión, Lo anterior, Los muertos indóciles, La Castañeda y Había mucha neblina o humo o no sé qué…
“La castración –cita Cristina a Renata Saleci– le permite al sujeto entender a los otros como Otro en lugar de lo mismo, ya que sólo después de experimentar la castración simbólica el sujeto empieza a preocuparse por cuestiones como ‘¿qué desea el otro?’ y ‘¿qué soy para el otro?’ ”.
Un poema de Pizarnik, en la realidad y citado en este libro, está dedicado a Aurora Bernárdez y Julio Cortázar. La autora analiza el apellido del escritor (p. 32): “en la superficie del apellido Cortázar se escondían, amenazantes, un cortar y un azar –palabras que, en ese momento, carecían de toda inocencia”. Lo dice, claro, porque el poema, con la dedicatoria, aparece con un cadáver.
Lo hace también con otras palabras (p. 147): “Demasiadas almohadas (¿almo-hadas?, ¿hadas de alma masculina?)”.
La periodista va a verla y la interroga sobre su oficio. Contesta la Cristina de la novela (p. 67): “Los escritores escriben –dije lentamente, enunciando cada palabra con el cuidado con que lo hacen ciertos extranjeros respetuosos mientras acomodaba mis libros, tan lentamente como lo hacía con mi enunciación, dentro del portafolio– no sólo con lo que conocen del mundo o de ellos mismos, sino, sobre todo, fundamentalmente, con lo que desconocen, del mundo y de ellos mismos”.
Otra cita de Pizarnik (p. 56): “las palabras no hacen el amor, hacen la ausencia”.



Ilustración: Leonora Ventura.
Ilustración: Leonora Ventura.




*Sobre el autor:

Héctor Cortés Mandujano

Narrador, dramaturgo y periodista cultural

Finca El Ciprés, Villaflores, Chiapas, 1961.

Sus publicaciones, una amplia colección, abarcan varios géneros: Cuento, dramaturgia, novela, relato, ensayo y varias coautorías. Ha sido antologado en libros y revistas especializadas.

Aunque desde hace varios años se ha abstenido de participar en concursos y convocatorias, tiene varios premios y reconocimientos por su actividad literaria, mencionamos algunos: Premio Puerta 2010 al Mejor Dramaturgo, otorgado por la Asociación de Periodistas Culturales de Chiapas “Trozos de sol”; Premio Nacional de Novela Breve Rosario Castellanos, con Aún corre sangre por las avenidas (2005); Premio Estatal de Novela Breve Emilio Rabasa, con Vanterros (2004).

Lo puedes seguir en su columna Casa de citas.

Correo electrónico: hectorcortesm@gmail.com

El tintero de Nadia. 26. Catarsis/14. Nadia Arce

Fotografía: Nadia Arce.



Catarsis #14

CICATRIZACIÓN

Quiero sentirme contenta. Agradecida. Serena. Trabajo en ello… Pienso algunas tonterías como: llevo casi cinco meses enferma, desde el dengue no he gozado de nuevo de plena salud, estoy desperdiciando este año, ya no sé qué hacer para esto, ya no tengo ánimos de lo otro, estoy harta de aquello, no es justo que así y asado, quiero, debo, tengo... Así es el ego. Se aprovecha de nuestra vulnerabilidad y fragilidad humana para sembrar ideas en nuestros pensamientos y volvernos locos.

Sigo en reposo, moverme todavía duele, aunque es menos, sigo sin ser independiente. Sostener una taza llena de té me cuesta, partir verduras o frutas, caminar, no puedo todavía ni hacer quehacer. (Ahí es donde el ego me dice que soy una inútil). Y mi trabajo también me cuesta, temo a estar dos horas sentada para impartir mis talleres aunque los extrañe tanto… no puedo cargar cosas. En fin. Esta etapa, aunque ya es la de salida, estando en cama la mayor parte del tiempo, pues es desesperante. No tengo energía ni fuerza para nada más. Mi pleura cicatriza, ya casi no toso, cuando sucede es tremendo, el dolor cambió y me choca porque lo que va cicatrizando siento que lo arruino por volver a toser. Así que por todos los medios trato de evitarlo, a veces es inevitable.

De repente me canso tanto. Que ya no quiero hacer nada, más que dormir. Tal vez tenga algo de depresión y no quiero. Los fines de semana están mis hijas conmigo, son mis dos días más felices. El resto de la semana la soledad fiel, sabe que a veces detesto su lealtad. No me molesta, incluso me hace bien, pero luego ya saben… ese ego comienza con: ya nadie te quiere, ni se acuerdan de ti, apenas dos amigas te han visitado. No sé. Me cae tan gordo el pesimismo. He recibido muchísimo cariño pero mi autoestima está algo alterada últimamente. Lo siento mucho, me digo a mí misma, no quisiera estar así.

Sé lo que valgo, sé que estoy sanando, sé que ser paciente es la clave y que seguir perseverando con mis cuidados es la respuesta.

Así que aquí estoy, a punto del lunes, como si los días entre semana fueran mounstruos que me van a gritar: ya no eres productiva. Ya no sirves para nada. Y no, solamente me estoy cuidando, espero sanar los desgarres internos, espero que se curen mis nervios rotos y todo eso que se lastimó por la tremenda tos de dos meses y medio. Voy bien, vamos bien. Una semana más creo y podré volver a manejar, tal vez. Quisiera.

Espero pues con la paciencia intermitente que me queda. Meditaré más. Saldré al parque a tomar el sol. Voy a leer y a escribir como he estado haciendo. Comeré lo que toca, me daré con mucho amor mis medicamentos. Terminaré alguna serie. Seré tolerante con las circunstancias.

Abriré mi corazón a Dios, porque sé que también necesita urgente cicatrización.

La foto es de la mesita de mis plantas, medícamentos y demás cositas que necesito en estos dias.

Nadia Arce
23 febrero 2025
Fotografía: Nadia Arce.
Fotografía: Nadia Arce.
Contacto:
https://www.facebook.com/ElTinteroTallerEditorial?mibextid=LQQJ4d
https://instagram.com/eltinterotallereditorial?igshid=NTc4MTIwNjQ2YQ==
https://www.youtube.com/@eltinterotallereditorial

www.eltinterotallereditorial.com.mx

*Sobre la autora:

Nadia Arce

Poeta, narradora, fotógrafa independiente, difusora cultural y editora.

Es fundadora y directora de El Tintero Taller Editorial, el cual ya cuenta con más de cuarenta
libros publicados desde poesía, cuento corto, autobiografía, novela y poesía.
Egresada el ITESO como Licenciada en Ciencias de la Comunicación. Es coordinadora de talleres literarios, impartidos tanto en su país, México, como en el extranjero; es fotógrafa independiente y creadora del proyecto cultural Mil Mujeres.
Ha sido jurado de numerosos concursos literarios, como el reconocido concurso internacional de cuento: Juan Rulfo.
Fue Coordinadora del Taller Literario Elías Nandino en Cocula, Jalisco.

Reconocimientos:
Premio International Latino Book Awwards 2024 (ILBA24) otorgado a la antología poética Vivas las queremos: Voces del mundo contra el feminicidio, en coautoría.

●Autora seleccionada en el Calendario Literario Tiempo de Mujeres 2022 y en la publicación anual del Encuentro internacional de Poesía “Víctor Campio” de Ourense, España (2022). Además de otras publicaciones colectivas nacionales e internacionales.
● Antologada en el Diccionario de Escritores en Jalisco (2020) y Diccionario de
Escritoras en Guadalajara (2019), referenciada en la Enciclopedia de la Literatura en
México desde 2002.
● Ganadora del prestigioso concurso Cuento Corto Punto de Lectura en el marco de la
FIL de Guadalajara 2002, convocado por la editorial Punto de Lectura y el Diario
Milenio.

Obra publicada:
En el corazón del arce (El Tintero Taller Ed., 2024); Cómo echar a volar mi pluma. Manual de escritura de El Tintero Taller Editorial (El tintero Taller Ed.), 2023; Barco de palabras para soportar naufragios (2022, El Tintero Taller Ed.);
Bitácora Encendida (2019, Ed. Prometeo); Rayado Personal (2017, Ed. Serpiente de Papel);
Fuego Azul (2016, Ed. El Viaje). Brilla Palabra (2007. Ed. Cabos Sueltos); Dondequiera
poesía
(2005, RAIA Editorial).

Líneas de desnudo. 160. Siempre nos quedará el poema. Manuel Pérez-Petit

Líneas de desnudo/ 160

Siempre nos quedará el poema
Por Manuel Pérez-Petit

Con motivo del Día Internacional de la Poesía

Encontrarnos; vernos sin habernos mirado, escucharnos sin habernos oído, tocarnos sin haber estado juntos, sin habernos abierto como una rosa en un mismo jardín, conocernos sin saber nada del otro..., eso es la magia... 
            Luego está la magia que llaman de cerca y las demás disciplinas que se caracterizan por tener truco, y cuyas definiciones se pueden ver en cualquier libro o enciclopedia.
También llamamos magia a otras cosas que son solo la Providencia, que no tienen truco, que son auténticas y definitivas, que tienen una fuerza descomunal y nos hacen más grandes. Algunos le dicen ángel, que es otra trascendencia. En realidad, son los milagros, a los que podemos también aplicar el nombre o el efecto de la magia, lo que, eso sí, sería un reduccionismo. Por ejemplo, Dios existe. Y está en nosotros, y nos alumbra, incluso aunque no queramos... 
Tener conciencia de la presencia de Dios –el dios que sea– nos permite ser cada vez más honestos y crecer en valores y principios morales. Nadie que esté en presencia de Dios puede faltar a su palabra ni juzgar a los demás. Cuando Dios se nos pierde –y sin Dios no hay amor–, perdemos el norte, el equilibrio, el sentido y hasta a veces la cordura, y comienzan a hacerse hueco en nosotros la desesperación y el desorden. Conozco casos cercanos en que esto ha ocurrido y producen mucho dolor a uno mismo y a los demás.
Pasa igual cuando la magia se extravía –lo cual solo es fruto de un descuido de uno mismo–, cuando todo se vuelve áspero y escuece hasta el respirar, todo se ennegrece y ensucia, la desesperación campa por sus respetos y solo puede transmitirse dolor, autoconmiseración y, en el mejor de los casos, ausencia de transparencia, sin la que no podemos entender la luz, a su vez la clave para vivir.
Ahí ya no es posible enamorarse, con lo que comienza en realidad la muerte en su peor versión, porque sin amor no hay vida, y sin vida no hay plenitud. En la plenitud de Dios y/o del amor –en el fondo, lo mismo– solo es posible morirse para volver a la vida, en un renacer total. Hoy abundan, por desgracia, muchos muertos que andan por las calles, con las cuencas del alma vacías, sin magia, sin Dios y sin nada.
Pero siempre nos quedará el poema que, si es auténtico, nos llena de luces, nos abre de lleno a la magia y a Dios, y nos reconcilia con la vida.
Los poemas son luces en la oscuridad
Fotografía: © Mayté Flores Ayala Mancera

*Sobre el autor:

Manuel Pérez-Petit

Periodista, editor, escritor y gestor cultural

Sevilla, España, 1967.

Periodista por la Universidad de Navarra y diplomado en pedagogía en lengua y literatura por la Universidad Complutense de Madrid, es especialista en literatura comparada y un experimentado docente y gestor cultural. Es editor desde hace más de 30 años, habiendo tenido a su cargo en proyectos propios y ajenos más de medio millar de ediciones de títulos de todos los géneros. En 2010, se trasladó a México y fundó Sediento Ediciones. Ha dirigido proyectos editoriales y culturales de ámbito latinoamericano y dictado conferencias y cursos en países de Europa y América desde hace 20 años. Como periodista trabaja desde hace muchos años en diarios y publicaciones periódicas de España y México y medios de internet y radio. Ha sido director de Comunicación en el Servicio Andaluz de Salud, director editorial de intereconomia.com, adjunto a la presidencia del Instituto Europeo de Márketing, Comunicación y Publicidad, director de opinión de France Telecom España, director de relaciones públicas de la Fundación Leo Matiz o director editorial de AlmuzaraMéxico, entre otros puestos de responsabilidad. Es profesor invitado en la Bluefields Indian & Caribbean University (Bicu), de Bluefields, Nicaragua. Desde junio de 2011, la biblioteca de Yolotepec, comunidad indígena otomí de Santiago de Anaya, Hidalgo, México, lleva su nombre, y desde octubre de 2022 también la biblioteca de la comunidad indígena purépecha de la isla de Yunuén, Pátzcuaro, Michoacán, México. En 2017 fundó la causa Libros por Yolotepec para la recolección de libros en donación para bibliotecas y la promoción de la lectura de los ámbitos rural y marginal urbano de México. Es autor de nueve libros individuales en poesía y narrativa. Su obra ha sido publicada, antologada o premiada en media docena de países. En 2020 fundó Kolaval, plataforma, agencia literaria y editorial de ámbito hispanoamericano. En la actualidad se dedica a la consultoría de alta dirección y a la docencia. Mantiene la columna Líneas de desnudo en la revista mexicana de fomento a la lectura Letras, ideaYvoz, en la que escribe tres artículos a la semana.

Líneas de desnudo. 159. De naufragios y milagros. Manuel Pérez-Petit

Líneas de desnudo/ 159

De naufragios y milagros
Por Manuel Pérez-Petit

Yo creo en los milagros, que se alcanzan con empeño y trabajo. El lema de Sediento Ediciones, mi antigua editorial mexicana, era ese: Libros para creer en los milagros. Sediento cerró, pero mi fe sigue intacta. El milagro somos nosotros, sin excepción, que estamos vivos, que podemos reinventarnos... Que sepamos ser agradecidos y asumir nuestro corazón y el corazón de los demás es clave para vivir. 
            Con tanta gravedad como me ando en los últimos tiempos ya me toca partirme de la risa, y por esta razón escribo estas líneas con gestos de gato de Cheshire y un montón de naipes rojos. Me he sentido sin cabeza, vacío mi bote de pintura, y a punto he estado de llegar tarde, como siempre, a comerme mi galleta. Nunca fue de mi predilección el té, aunque siempre me gustaron los sombreros...
Me muero, ésa es la cuestión. Nos pasa a todos, pero yo me muero en grandes cantidades y con una recurrencia asombrosa, disparatada y ciega. Me muero, por ejemplo, cuando siendo grande quiero pasar por la puerta pequeña –como tantas veces siempre–, y acaso por ello la tanta y tan sesuda gravedad con que me expreso en los últimos tiempos se deslinda en carcajadas sometida a los antojos de una existencia que cada vez comprendo menos y más amo. 
Me iré una tarde bendecida con una brisa leve que marque un punto de referencia en mis mejillas, cuando aúllen los relojes y no queden fechas en el recuento de arañas de mi espalda, cuando el ángel y el demonio que luchan en mi nuca se declaren la paz y ya no me quede armisticio alguno al que someterme.
”No tengo dudas de que este sevillano que deambula por América como un holandés errante entre diputaciones e imprentas, entre amoríos y sonetos, corre con las ventajas que su fe le brinda, pagana fe de idealista consumado” escribió de mí hace unos años el gran Flavio Crescenzi desde mi Buenos Aires querido, y reconozco que soy un solitario, un viajero incansable, alguien dispuesto a aportar para hacer posible lo que parece imposible, que mi fe es incurable, que he ido regando el mundo de compromisos, afectos y reconocimientos imperecederos con personas, ideas, realidades y sueños que me han ido tocando el corazón, y por eso puedo decir que mi vida, además de un nido de naufragios, ha sido y es un compendio de milagros. Y lo seguirá siendo.
S/t, 2025.
Fotografía: © Mayté Flores Ayala Mancera

*Sobre el autor:

Manuel Pérez-Petit

Periodista, editor, escritor y gestor cultural

Sevilla, España, 1967.

Periodista por la Universidad de Navarra y diplomado en pedagogía en lengua y literatura por la Universidad Complutense de Madrid, es especialista en literatura comparada y un experimentado docente y gestor cultural. Es editor desde hace más de 30 años, habiendo tenido a su cargo en proyectos propios y ajenos más de medio millar de ediciones de títulos de todos los géneros. En 2010, se trasladó a México y fundó Sediento Ediciones. Ha dirigido proyectos editoriales y culturales de ámbito latinoamericano y dictado conferencias y cursos en países de Europa y América desde hace 20 años. Como periodista trabaja desde hace muchos años en diarios y publicaciones periódicas de España y México y medios de internet y radio. Ha sido director de Comunicación en el Servicio Andaluz de Salud, director editorial de intereconomia.com, adjunto a la presidencia del Instituto Europeo de Márketing, Comunicación y Publicidad, director de opinión de France Telecom España, director de relaciones públicas de la Fundación Leo Matiz o director editorial de AlmuzaraMéxico, entre otros puestos de responsabilidad. Es profesor invitado en la Bluefields Indian & Caribbean University (Bicu), de Bluefields, Nicaragua. Desde junio de 2011, la biblioteca de Yolotepec, comunidad indígena otomí de Santiago de Anaya, Hidalgo, México, lleva su nombre, y desde octubre de 2022 también la biblioteca de la comunidad indígena purépecha de la isla de Yunuén, Pátzcuaro, Michoacán, México. En 2017 fundó la causa Libros por Yolotepec para la recolección de libros en donación para bibliotecas y la promoción de la lectura de los ámbitos rural y marginal urbano de México. Es autor de nueve libros individuales en poesía y narrativa. Su obra ha sido publicada, antologada o premiada en media docena de países. En 2020 fundó Kolaval, plataforma, agencia literaria y editorial de ámbito hispanoamericano. En la actualidad se dedica a la consultoría de alta dirección y a la docencia. Mantiene la columna Líneas de desnudo en la revista mexicana de fomento a la lectura Letras, ideaYvoz, en la que escribe tres artículos a la semana.

Desde la buhardilla. 9. Eclipses. Gabriel Mendoza García

Fotografía: proporcionada por el autor.


Eclipses

Parece una tarea imposible hablar sobre la nada. ¿Qué se puede decir al respecto? Quizás sea mejor pensar en decir algo que hablar de aquello que, por definición, carece de contenido. Sin embargo, hoy me enfrento a la necesidad de adentrarme en sus entresijos.

Una sensación de vacío me atraviesa, un desapego involuntario hacia el mundo y sus habitantes. Aquí, en este espacio inmaterial, sólo me tengo a mí. Me necesito porque me quiero, pero no me quiero porque me necesito. En esta paradoja personal resuena la contradicción existencial que Jean-Paul Sartre describía: la conciencia de la propia existencia se convierte en una carga, en un peso que arrastramos sin elección.

A mi alrededor, otras voces se desvanecen, convertidas en ruido y estática que reverberan en mis oídos. En el universo de las sensaciones, las palabras son frágiles, incapaces de contener la totalidad de lo que experimentamos. Me encuentro flotando en una galaxia de melancolía, anhelando el fin, pero temiéndolo a la vez. La contradicción más grande del ser humano reside en esta lucha interna: el deseo de desaparecer y, al mismo tiempo, la necesidad de ser reconocido.

No, no quiero ser visto; no busco atención. Lo que necesito es ser reconocido. Ya he dado demasiado, me he entregado sin reservas a quienes no respetan ni a los demás ni a sí mismos. ¿Cómo pueden respetarme quienes han olvidado su propio valor?

Vuelvo a los vacíos brazos de la nada, un refugio ideal para el ascetismo. Cuanto menos me relacione con mentes turbulentas, mejor podré calmar mis propios demonios. La tormenta ha cesado. Ha terminado una etapa de vida ensombrecida por problemas ajenos, por la exigencia constante de estar disponible… Mis heridas han cerrado, pero eso no significa que las haya olvidado. La tormenta pasó hace tiempo.

Fuera de la nada, me entrego a la luz del sol. Me uno, pues, a la súplica profesa: que, como el sol de los corazones, la luz de tu ser resplandezca. Eclipsa, por favor, eclipsa esta oscuridad.

GMG
15/03/2025

Fotografía: proporcionada por el autor.
Fotografía: proporcionada por el autor.

Sobre el autor:

Gabriel Mendoza García (Ciudad de México, 1984) escritor y creador de videos y contenido en redes sociales, fundamentalmente en la actualidad a través de la plataforma Alcance Tendencia Mx. Fan acérrimo del dúo musical europeo Lacrimosa, quienes representan su mayor fuente de inspiración, desde niño destacó por centrar sus esfuerzos cognitivos en mundos imaginarios y por valerse de su sensibilidad. Su primer intento literario fue El Oráculo de Gaia, una reinterpretación de El Señor de los Anillos, de la cual no queda ninguna evidencia. Su verdadera encomienda personal con la literatura es la saga Sofía, la única que tiene como epicentro la Ciudad de México, una obra coral, apocalíptica, empapada de misterio, acción, suspenso, drama, mitología, ciencia ficción, acción y aventura que, al modo de la mítica serie de televisión Lost, se centra en sus personajes y que comenzó a fraguarse en el otoño de 2007, cuyo primer fruto es Emanación. Es miembro del comité editorial de Almuzara México.

Voces ensortijadas 269. Extensiones del cuerpo. María Gabriela López Suárez

Fotografía: MGLS.

Voces ensortijadas  
María Gabriela López Suárez

Extensiones del cuerpo

La alarma del celular sonó. Aurelia despertó. El tono de la alarma que había elegido para no despertar de golpe la arrullaba más en vez de ayudarla a despertar. Aún así apagó la alarma. Se quedó unos minutos más en la cama. Luego se levantó. Era domingo pero había quedado de ir al mercado por un encargo de su mamá.
Escuchó el canto de las aves que se traían gran algarabía, eso era una manera de ir anunciando la llegada de la primavera. Al menos así lo percibía Aurelia. El canto quedó en un tercer o cuarto plano. Se dirigió a la cocina, se preparó un licuado de leche y manzana. Se dio un baño rápido y salió a la calle.
El clima ya se comenzaba a tornar caluroso, agradeció la sombra que aún permanecía y le daba cobijo. Revisó su reloj, eran las 7:50 de la mañana.
—Ni yo me la creo, levantarme temprano en domingo —dijo para sí, mientras sonreía.
Observó que había poca gente en las calles. Alzó la vista, el tono del cielo era un azul de los que apetece quedarse contemplando por un gran rato. Las aves parecían disfrutar el paisaje, Aurelia también se deleitó con la vista.
En su trayecto al mercado se dio cuenta que cada persona con la que se topaba en el caminar iba con el teléfono celular en uso. Una persona mandando mensajes, otra persona sonriendo mientras leía, otra más detenida en algún espacio de la banqueta para escribir, una más hablando por teléfono. A lo lejos vio a dos personas más, sentadas una al lado de otra pero sin tener un intercambio verbal. Cada una adentrada en su mundo, atrapadas por las pantallas de sus teléfonos móviles.
A su mente vinieron de inmediato como ráfagas algunos comentarios que había escuchado y un texto que había leído sobre los celulares, como extensiones del cuerpo y la dependencia que se tiene a ellos. Sin duda que ella también usaba el celular, era una herramienta no solo para tener contacto con personas, sino de trabajo y por supuesto, para revisar sus redes sociales.
Para su sorpresa ese domingo había dejado el celular en casa y su reloj no era de los inteligentes que se conectan al celular. Se alegró de haber olvidado el teléfono móvil y poder disfrutar en esos momentos del paisaje visual, del paisaje sonoro, de los elementos cotidianos de su día. Mientras avanzaba a su destino, atravesó un pequeño parque con varios árboles que le daban la bienvenida. Sonrió, pensó que le encantaría que las ramas de alguno de esos árboles fueran extensiones del cuerpo.
Apresuró el paso, la señora que vendía los tamales horneados de flor de cuchunuc no tardaba en llegar y Aurelia quería ser de las primeras de la fila para alcanzar a comprar el pedido de su mamá.


 

Fotografía: MGLS.
Fotografía: MGLS.

Sobre la autora:

Maria Gabriela López Suárez

Doctora en Estudios Regionales por la Universidad Autónoma de Chiapas y Doctora en Dirección y Planificación del Turismo por la Universidad de Alicante. Docente investigadora en la Universidad Intercultural de Chiapas (UNICH). Es integrante  de la Red Internacional de Investigadores en Turismo, Desarrollo y Sustentabilidad (RITURDES), del Sistema Nacional de Investigadores (SNI), del Colectivo Fotográfico Tragameluz y del Colectivo Reminiscencia, este último aborda el tema de los feminicidios. Desde 2008 colabora en diferentes medios en Chiapas. Fue corresponsal en Chiapas de la Agencia Informativa Conacyt. Actualmente es productora del programa radiofónico de la UNICH, Los Colores de la Voz; colabora también en la Red de Comunicadores Boca de Polen. A.C.