Polvo del camino. 344. Los contravenenos del día. Héctor Cortés Mandujano

Polvo del camino/ 344

Los contravenenos del día
(Cuento)
Segunda de dos partes
Héctor Cortés Mandujano

2

Volvió de nuevo mi mujer y me dijo que me fuera a trabajar; yo, alelado, me vestí y subí a mi coche, lo encendí y me incorporé a la carretera cercana. Al lado derecho había un campo de cuidado pasto y al izquierdo, un bosque.
Tuve que frenar, porque frente a mí, una vaca estaba parada en mitad de la carretera. Le toqué el claxon. La vaca me dijo:
—¡No hagas escándalo, porque tu mujer va a oírnos!
—¿Hablas?
—¡Claro que sí, tonto! Soy Rina.
Y la vaca se transformó en una muchacha de no malos bigotes.
—¿Rina?
—Sí, Rina, tu amante, ¿o ya te olvidaste?
Se subió al coche, seguí manejando. Rina iba a decirme algo más, cuando de pronto el coche comenzó a elevarse por los aires. Rina gritó:
—¡Es tu mujer, seguramente me va a volver aire de nuevo!
Fue lo último que dijo. En su lugar, nada había. El coche, volando, regresó hasta la casa, yo me bajé, abrí la puerta de entrada y llegué a la recámara, me senté y quedé con los pensamientos enganchados en la nada. Mi mujer salió del baño y me dijo:
—¿Todavía estás allí, papando moscas? ¿No te vas a quitar el pijama? ¡Son las doce del día!
—Yo ya me había cambiado e ido al trabajo, pero tú me hiciste volver. Convertiste en aire a Rina, la vaca…
—¿Rina, la vaca? ¿Es un personaje de tus cuentos? Mira, levántate, hay café caliente en la cafetera, fruta picada y tu desayuno servido…
—¿Adónde vas?
—Al súper y a pintarme el pelo. Si se me hace tarde, compraré comida, ¿se te antoja algo especial?
—Tú embrujaste a Rina.
—Héctor, pareces un niño tonto, de veras. Te pasas leyendo y viendo películas, ¿y llegas a estas conclusiones? ¿Qué, sólo lees comics, sólo ves las de Walt Disney?
—No, ayer vi La odisea, de Christopher Nolan…
—Ese es otro como tú, que anda con la cabeza en otra parte. Mira que poner a Lupita Moñoñongo como Helena de Troya.
—Lupita Nyong’o se llama la actriz afroamericana que hace a Helena.
—Como se llame. Bueno, se me hace tarde. Después del desayuno, te metes al estudio a escribir. Te puse un aromatizante para que te inspires. Lo pensé bien y te voy a revelar, antes de irme, tu realidad: eres un escritor y ganaste un premio, una residencia en esta hermosa casa de campo para que escribas una novela. Y yo vine contigo, porque te quiero y porque eres un retrasado manual y no sabes ni encender la estufa.
—¿Y eres bruja o no?
—En tus sueños, pero como dices en tus rollos budistas, la realidad no existe y los sueños ni a eso llegan. Los sueños, sueños son, como dice el clásico que citas con frecuencia.
Se va y regresa, habla sibilinamente mientras estira sus manos blancas, con uñas pintadas de rojo, hacia mi rostro.
—Okey, te voy a revelar el secreto que ya descubriste en tus sueños. Soy una bruja. ¡Cacle, cacle! Y estás bajo mi poder, eres mío, ¡mío!
Se da la vuelta y se va riendo como bruja.

Rico café, rico desayuno. Entro a mi estudio y huele a gardenias. Un post de mi mujer dice: “Para que te acuerdes de tu rancho”. ¿Se refiere a la finca donde nací o a Villaflores? Ninguno de los dos es rancho. Qué llevada.
Enciendo mi computadora –¡Bienvenido, Héctor!– y abro el archivo en el que estoy trabajando. Es una novela que se llama Los contravenenos del día. Es sobre un escritor que descubre que su mujer no es una ama de casa, sino una temible narcotraficante…
Ilustración: HCM.
Ilustración: HCM.




*Sobre el autor:

Héctor Cortés Mandujano

Narrador, dramaturgo y periodista cultural

Finca El Ciprés, Villaflores, Chiapas, 1961.

Sus publicaciones, una amplia colección, abarcan varios géneros: Cuento, dramaturgia, novela, relato, ensayo y varias coautorías. Ha sido antologado en libros y revistas especializadas.

Aunque desde hace varios años se ha abstenido de participar en concursos y convocatorias, tiene varios premios y reconocimientos por su actividad literaria, mencionamos algunos: Premio Puerta 2010 al Mejor Dramaturgo, otorgado por la Asociación de Periodistas Culturales de Chiapas “Trozos de sol”; Premio Nacional de Novela Breve Rosario Castellanos, con Aún corre sangre por las avenidas (2005); Premio Estatal de Novela Breve Emilio Rabasa, con Vanterros (2004).

Lo puedes seguir en su columna Casa de citas.

Correo electrónico: hectorcortesm@gmail.com

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