Polvo del camino/ 95

Tres piedras para Sísifo

Héctor Cortés Mandujano

¿Ha visto usted un tigre en una jaula?

Lo mismo es el hombre que quiere conseguir algo grande.

Va y viene frente a los barrotes

Roberto Arlt, en Los lanzallamas


Roxana Carbajal tuvo un padre que la marcó en dos sentidos: un territorio y un oficio, Chiapas y el teatro. Era actor y era chiapaneco. Roxana vino a Chiapas, se ha quedado hasta la fecha aquí, se volvió actriz y dio, además, un siguiente paso: es dramaturga.
          He tenido la suerte de acompañar sus procesos de creación, que hasta el momento se han concretado en tres obras de teatro: Mariposas posadas en el polvo, Salir al sol y Coyotes sedientos.
          Si tuviera que encontrar un hilo conductor en sus tramas diría que es el encierro y la necesidad, incluso la urgencia de escapar. En Mariposas posadas en el polvo la pareja protagónica está dando vueltas a una vida que ya ni siquiera tiene. Hablan desde lo interregno, como los seres de Comala, como los personajes de Un hogar sólido. En su vorágine de culpas y dolor también está dando vueltas su hija. Como Sísifo, los tres suben la piedra del sufrimiento hasta la cúspide y caen con ella para volverla a subir y volver a caer, eternamente.
           En Salir al sol, los jóvenes que hacen una huelga se encierran en un salón al que vuelven su centro de operaciones. Es curioso el contrasentido: los que buscan la libertad, se encierran voluntariamente y el quid de la obra es si van a decidirse a salir o se quedarán en su cárcel voluntaria de manera indefinida. Quedarse en la sombra o salir al sol es su disyuntiva.
          En Coyotes sedientos dos niños están encerrados en un pueblo que los castiga, los golpea, los segrega, los daña. Quieren escapar. Uno lo hace primero, en condiciones de subordinación; la otra lo hará sin que, en la obra, eso sea necesariamente una liberación. Ya no son niños, pero la soledad, el desarraigo, el dolor ya no los une, los separa en definitiva. Quién sabe si alguna vez puedan saciar su sed de saberse aceptados, queridos. Tal vez siempre sean coyotes sedientos.
          Hasta el momento, digamos, la poética de Roxana Carbajal está ligada a la infelicidad como santo y seña de la humanidad de sus personajes. Hay, de momento, poco lugar para la risa, aunque en Salir el sol y en Coyotes sedientos ya haya menos opresión, más ventanas que en Mariposas posadas en el polvo, en cuyas vidas perdidas las puertas están selladas. 

Pero estamos aquí para celebrar, justamente, la publicación de Mariposas en el polvo, editada por Tifón, con diseño e ilustración de Juventino Sánchez. En la contraportada escribí un pequeño texto, que les leo: “La historia ya pasó y los personajes estuvieron enamorados, fundaron una familia, tuvieron hijos. Ya no están. En qué consistió el amor, qué es el amor, por qué se termina, en qué se convierte.
          “Mariposas posadas en el polvo, de Roxana Carbajal, no sólo hace las preguntas, sino intenta las respuestas. Lo hace desde la conciencia femenina, desde una escritura que elude las obviedades y trata de calar hondo.
          “Es un privilegio ser testigo de cómo nace una nueva dramaturga y es alentador que no se quiera entretener con gracejadas inocuas, con caminos trillados. Este es su primer paso y es firme, asentado. Lo bueno de iniciar un camino es que hay poco pasado y mucho futuro. Roxana Carbajal tiene talento y disciplina para llegar lejos, hasta donde su imaginación la lleve. Ojalá nunca se conforme, nunca se detenga.”

*Texto leído en la presentación de Mariposas en el polvo, de Roxana Carbajal. 6 de noviembre de 2020. Galería Rodolfo Disner. Tuxtla Gutiérrez, Chiapas.



 


Contactos: hectorcortesm@gmail.com.     

Ilustración: Alejandro Nudding




*Sobre el autor:

Héctor Cortés Mandujano

Narrador, dramaturgo y periodista cultural

Finca El Ciprés, Villaflores, Chiapas, 1961.

Sus publicaciones, una amplia colección, abarcan varios géneros: Cuento, dramaturgia, novela, relato, ensayo y varias coautorías. Ha sido antologado en libros y revistas especializadas.

Aunque desde hace varios años se ha abstenido de participar en concursos y convocatorias, tiene varios premios y reconocimientos por su actividad literaria, mencionamos algunos: Premio Puerta 2010 al Mejor Dramaturgo, otorgado por la Asociación de Periodistas Culturales de Chiapas “Trozos de sol”; Premio Nacional de Novela Breve Rosario Castellanos, con Aún corre sangre por las avenidas (2005); Premio Estatal de Novela Breve Emilio Rabasa, con Vanterros (2004).

Lo puedes seguir en su columna Casa de citas.

Correo electrónico: hectorcortesm@gmail.com