Voces ensortijadas 50

Leer para conocer

Por María Gabriela López Suárez

Era la tarde del segundo día del nuevo año, Joaquina estaba decidiendo qué hacer, ver una película, empezar a programar su agenda de actividades o leer uno de tantos libros que tenía pendiente. Prefirió hacer lo último, fue a la mesita donde estaban acomodadas las obras literarias, empezó a buscar algún título, retomó uno que había comenzado a leer hace meses, Historias de la Alcarama, del autor Abel Hernández, periodista español.
       Colocó una cobija y se sentó en el piso, en su rincón favorito para la lectura. El viento de la tarde soplaba fuertemente, le llegaba un ligero airecillo frío hasta donde estaba acomodada, la ventana del cuarto estaba abierta. Recordó las cabañuelas, era 2 de enero, según ese conocimiento local estaba pintando el mes de febrero.
       Inició la lectura, llamaron su atención dos elementos, primero, la frase Universal es lo local sin paredes, de Miguel Torga colocada antes de iniciar la historia; segundo, un mapa que ubicaba con mucha precisión la localización  de Sarnago, pueblo en las tierras altas de Soria, en la Sierra de la Alcarama, en España, lugar de origen del autor e inspiración para su obra literaria. A juicio de  Joaquina, eran detalles importantes para ubicar al público lector.
          Hizo una pausa, justo en ese instante recordó cómo había adquirido el libro. Ella solía tener un gusto especial por la lectura, en la universidad se percató que los libros que se llaman de segunda mano son una excelente opción de leer para conocer, así como también, hacer intercambio de libros o trueque en los espacios donde se incentiva el hábito de la lectura.
          Justo en uno de los puestos de libros de segunda mano, después de haber hecho un repaso  minucioso el título del libro llamó su atención, al leer la sinopsis  no dudo en adquirirlo. La crónica era uno de sus géneros favoritos y Abel Hernández hacía eso en su obra, retornó a la lectura… “Este misterioso atractivo de Sarnago entre gentes de toda condición no sólo no ha disminuido con la muerte del pueblo, sino que ha ido en aumento, como si San Bartolomé, el patrón del pueblo y de los caballeros templarios, no se resignara a permanecer recluido en un cuartucho. Una poderosa fuerza interior me ha obligado a mí mismo a recuperar la memoria de mi infancia y confiarte a ti, Sara, estas historias, en la que pretendo reflejar lo que va de ayer a hoy...”.
          Joaquina hizo una segunda pausa, la luz del sol comenzaba a disminuir, se levantó a prender el foco de la habitación. Alcanzó a contemplar el ocaso frente a la ventana. Se quedó pensando en la historia que comenzaba a leer, luego se ubicó en el presente, a lo lejos podía contemplar uno de los cerros de la ciudad donde ella vivía, cuántos años habrían de pasar para que ese cerro se perdiera entre las luces que poblaban los alrededores… por instantes su  mirada se perdió en el horizonte intentando encontrar una respuesta. El sol se ocultó y Joaquina regresó a su lectura, “Me dio la idea de escribirte estas cartas…”
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Fotografía:  Ekrulila

Sobre la autora:

Maria Gabriela López Suárez

Doctora en Estudios Regionales por la Universidad Autónoma de Chiapas y Doctora en Dirección y Planificación del Turismo por la Universidad de Alicante. Docente investigadora en la Universidad Intercultural de Chiapas (UNICH). Es integrante  de la Red Internacional de Investigadores en Turismo, Desarrollo y Sustentabilidad (RITURDES), del Sistema Nacional de Investigadores (SNI), del Colectivo Fotográfico Tragameluz y del Colectivo Reminiscencia, este último aborda el tema de los feminicidios. Desde 2008 colabora en diferentes medios en Chiapas. Fue corresponsal en Chiapas de la Agencia Informativa Conacyt. Actualmente es productora del programa radiofónico de la UNICH, Los Colores de la Voz; colabora también en la Red de Comunicadores Boca de Polen. A.C.