Polvo del camino/ 37

Música, política y poesía en Calabacitas tiernas

Héctor Cortés Mandujano

 

En Calabacitas tiernas (¡Ay, qué bonitas piernas!), de 1949, dirigida por Gilberto Martínez Solares, su estrella principal, Germán Valdés Tin Tan, hace tres referencias que seguirán existiendo muchos años después en la música popular, en la política mexicana y hasta en la alta poesía.
            La primera es su grito de batalla que, con algunas variantes, usa en otras películas: Aquí está su pachucote. Lo dice en Calabacitas… cuando ha decidido suicidarse, pero empieza a ver pasar muchachas bonitas. A quien dirige su grito, incluso, se va corriendo y deja tirada su bicicleta. Ese grito lo usa el grupo de ska mexicano La maldita vecindad y los hijos del quinto patio en su célebre canción “Pachuco”, que es parte del famoso y emblemático disco El Circo, que esta agrupación puso a circular en 1991. La película y el disco forman parte de la lista de las/los cien películas/discos mejores de nuestro país.
            La segunda es cuando finge ser un empresario (un poco porque lo obligan, un poco porque le conviene) y, para que quede claro que él es quien todo lo puede, dice: Me canso ganso, dijo el zancudo, cuando volar no pudo… La frase Me canso ganso la usó Andrés Manuel López Obrador, presidente de México, en su toma de protesta, el 1 de diciembre de 2018, lo que ha dado lugar a un sinnúmero de especulaciones sobre el sentido en que la dijo. [No quiero decir que Tin Tan haya inventado la frase, porque no lo sé, pero evidentemente él, con esta película, la popularizó. También la usan en otra peli, No me defiendas, compadre (1949), de Tin Tan.]
            La tercera es al revés: Tin Tan, dado su carácter de improvisador, o Gilberto Martínez Solares (quien también es autor del guion, junto con Eduardo Ugarte y Juan García) le hacen un homenaje al enorme poeta chileno Vicente Huidobro y concretamente a su espectacular poema Altazor o El viaje en paracaídas, publicado en 1931, que en uno de sus versos dice: “Los cuatro puntos cardinales son tres: el sur y el norte”.  Tin Tan revisa las fotos que un representante de artistas le muestra. Cuando le enseña las fotos de dos señoras mayores y un poco excedidas de peso, el representante obsequioso opina: “Derrochan temperamento y gracia por los cuatros costados”, y Tin Tan responde: “Sí, por los cuatro puntos cardinales, que son tres: éste y el otro”.
            Como en muchas de sus películas, en ésta todo ocurre en un desorden, en un caos que al final tiene un arreglo, un equilibrio precario. El título corresponde a los dos Tin Tan (el real y el de un espejo encantado, quien canta, conversa y se burla de su sosias). Cuando Rosita Quintana, hermosa y simpática, sale de su cuarto, un Tin Tan le dice “Calabacitas tiernas”, en alusión a su fresca belleza, y el del espejo completa: “¡Ay, qué bonitas piernas!”.
            [Lo de las piernas era tan cierto que Luis Buñuel las muestra a todo lo que dan en una escena inolvidable de Susana, carne y demonio, de 1951.] 
 
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En otra película del mismo cómico, El gato sin botas (1956), canta él una canción de Chava Flores que dice: “Yo soy el pirata de pata de palo, con parche en el ojo, con cara de malo”, que repitió, muchos años después, palabra por palabra, Joaquín Sabina en su canción “La del pirata cojo”. No sigo porque, como dijo Nietzsche, la repetición es infinita…

Contactos: hectorcortesm@gmail.com
Ilustración: Alejandro Nudding.

*Sobre el autor:

Héctor Cortés Mandujano

Narrador, dramaturgo y periodista cultural

Finca El Ciprés, Villaflores, Chiapas, 1961.

Sus publicaciones, una amplia colección, abarcan varios géneros: Cuento, dramaturgia, novela, relato, ensayo y varias coautorías. Ha sido antologado en libros y revistas especializadas.

Aunque desde hace varios años se ha abstenido de participar en concursos y convocatorias, tiene varios premios y reconocimientos por su actividad literaria, mencionamos algunos: Premio Puerta 2010 al Mejor Dramaturgo, otorgado por la Asociación de Periodistas Culturales de Chiapas “Trozos de sol”; Premio Nacional de Novela Breve Rosario Castellanos, con Aún corre sangre por las avenidas (2005); Premio Estatal de Novela Breve Emilio Rabasa, con Vanterros (2004).

Lo puedes seguir en su columna Casa de citas.

Correo electrónico: hectorcortesm@gmail.com