Voces ensortijadas 25

¿Cine o pastel de zanahorias?

María Gabriela López Suárez

Lolis entró corriendo a casa buscando a doña Patricia, su mamá. No la halló. Estaba tan emocionada que no sabía si buscar el delantal que usaba su mamá para cocinar o hablarle a su querida tía Jose. Optó por lo segundo. Marcó de inmediato.

—¡Holaaaa tía Jose!! Hoy aprenderé a hacer mi pastel favorito, el de zanahoria.

— Lolis, niña, no preguntas ni cómo estoy. ¿En serio perderás el tiempo en eso?

—¿Perder el tiempo? Me encanta el pastel de zanahoria, lo sabes y quiero aprender a prepararlo. Además, doña Rita que hace unos pasteles deliciosos en el barrio, me enseñará gratis. 

—¡Ay, Lolis! Claro que es una pérdida de tiempo, aparte que te batirás toda y luego ni volverás a cocinarlo. Se te olvidará cómo se hace.

El rostro alegre de Lolis comenzaba a desdibujarse.

—Mmm, no lo veo así tía. Grabaré paso a paso la preparación,  con el celular. No creo que doña Rita se enoje.

—¿Cómo sabes? ¿Ya le preguntaste? No, ¿verdad? La señora se ve medio especial, así como enojona. ¿Y cuándo es tu dichosa clase de cocina?

—En realidad no has puesto atención, te dije que hoy, por la tardecita.

—¡No vayas! Mejor te invito al cine, anda, a ti te encanta ir.

La voz de Lolis también iba cambiando de entonación.

—Pero, al cine puedo ir otro día. Doña Rita me reservó esta tarde.

—¿Prefieres a la señora Rita que a mí que soy tu tía? ¡Me desanimas Lolis! No solo eso, me partes el corazón…

—Tía Jose, no te pongas así. Sólo quiero que me entiendas.

El tono imperativo de Jose se enfatizó antes de concluir la llamada.

—La invitación sigue en pie. ¡Lolis te espero hoy a las cuatro de la tarde en la casa! Te veo al rato. Besos.    

Lolis se sentó, estaba algo desanimada, comenzó a reflexionar en voz alta, 

—¿Y por qué no hacer lo que me gusta? Si voy al cine es probable que a las siete esté de regreso y pueda ir con doña Rita, sin decirle a tía Jose, claro. Pero qué tal se le ocurre invitarme a cenar. Ya no llegaré a tiempo. ¿Cine o pastel de zanahoria?

*Este texto es un ejercicio realizado por la autora de esta columna en el taller Desde el tejado de la infancia, facilitado por la dramaturga Damaris Disner Lara, el pasado 5 de julio del año en curso.

**Muchas gracias al público lector de esta columna,  que el 3 de julio cumplió su tercer aniversario. De igual manera, agradezco a la Revista Letras, idea y voz por el espacio que brinda para su divulgación

Fotografía: mali maeder