Voces ensortijadas
Gracias desde el corazón
María Gabriela López Suárez
A Pánfilo, integrante de nuestra bandita peluda. Gracias por tanto.
El viento comenzó a soplar ligeramente, era una especie de arrullo para el corazón. También era una manera de anunciar que el otoño se acercaba. La montaña que rodeaba el lugar donde vivía Consuelo le daba un hermoso toque al paisaje, el verde oscuro de la vegetación recordaba lo bello de la naturaleza, la importancia de su cuidado y de no perder la capacidad de asombro ante ella.
Consuelo acababa de llegar a casa. En vísperas de inicio de ciclo escolar su día había estado ajetreado. Su lugar de trabajo era una pequeña papelería que tenían como negocio familiar. En la colonia donde vivía había pocas papelerías. Consuelo y su familia siempre buscaban dar varias opciones de productos de buena calidad y tener precios al alcance de los bolsillos. Sin embargo, en los últimos dos meses el negocio había tenido bajos ingresos, así que ahora habían aprovechado las ventas.
Esa tarde ella se había adelantado a casa, la alcanzarían en un rato más, su papá René, su mamá Esther y su hermana Priscila. Consuelo iba a preparar la cena. Mientras buscaba cosas en la alacena y el refrigerador escuchó un alboroto en el patio. Tenían varios árboles con bellos follajes, justo ahí era el escenario de la algarabía. Se asomó para escuchar con atención el trinar de los pájaros. Solo alcanzaba a ver que las ramas se movían mientras seguía deleitándose con los cantos de las aves.
Recordó que, en otras ocasiones, al pasar por el parque de su colonia, había escuchado esa algarabía en los árboles. Esto solía pasar alrededor de las seis de la tarde o unos minutos después. Era un trinar casi fugaz, mientras las aves se acomodaban en las ramas y luego, como un acto de magia, salían volando nuevamente o daban vueltas alrededor. Ahora le tocó presenciarlo en el patio de su casa.
Regresó a la cocina. Ya no tardaría en llegar su familia para cenar. Encontró tortillas de maíz y de harina, frijoles y quesillo. Así que decidió preparar unas dobladitas de frijol y quesadillas. El clima había refrescado un poco, así que eligió que tomarían chocolate con canela.
Mientras preparaba la bebida, Consuelo recordó la alegría que le brindó el escuchar el canto de los pájaros. Pensó que, a veces entre tantas actividades, no se toman en cuenta esos regalos de la naturaleza, que a veces uno se olvida de dar gracias desde el corazón por cada instante y por cada experiencia vivida, aun cuando no sea del todo grata. Agradecer le da un toque distinto al día a día.
El aroma del chocolate con canela se esparció por la cocina. Estaba tan ensimismada que no se dio cuenta que su familia había llegado, hasta que escuchó a Priscila decir: ¡¡Qué rico huele!! Parece que la cena ya está lista.

Sobre la autora:
Maria Gabriela López Suárez
Catedrática, periodista, escritora y comunicadora
Apasionada de la escritura, la lectura, la radio y el aprendizaje de idiomas. Doctora en Estudios Regionales por la UNACH y Doctora en Dirección y Planificación del Turismo por la Universidad de Alicante. Maestra en Educación Superior y Licenciada en Ciencias de la Comunicación por la UNACH. Profesora-investigadora en la Universidad Intercultural de Chiapas (UNICH), en la Licenciatura en Comunicación Intercultural y la Maestría en Estudios Interculturales. Asesora en el Instituto de Evaluación, Profesionalización y Promoción docente en Chiapas y en el Instituto de Educación Superior en Desarrollo Humano Sustentable. Es integrante del Sistema Nacional de Investigadores, Nivel 1, del Sistema Estatal de Investigadores, de la Red Internacional de Investigadores en Turismo, Desarrollo y Sustentabilidad (RITURDES) y de la Red de Formadores en Educación e Interculturalidad en América Latina (RedFEIAL).
Sus líneas de investigación son: Comunicación, Comunicación Intercultural, Educación, Identidades, Juventudes, Periodismo, Radio Comunitaria, Turismo Comunitario, Patrimonio Cultural.
Desde 2008 colabora como periodista cultural independiente en diferentes medios chiapanecos. En 2018 fue corresponsal en Chiapas en la, antes llamada, Agencia Informativa CONACYT. Es autora de la columna periodística Voces ensortijadas, desde 2017, actualmente se publica en la revista electrónica Letras, idea y voz y en el portal Chiapas Paralelo. Es productora del programa radiofónico de la UNICH, Los Colores de la Voz. Actualmente es aprendiz de la Lengua de Señas Mexicana.