Líneas de desnudo. 175. Maestro de escritura. Manuel Pérez-Petit

Líneas de desnudo/ 175

Maestro de escritura
Por Manuel Pérez-Petit

Si todos sin excepción fuéramos plomeros (fontaneros, para entendernos), el oficio de la plomería no existiría, dado que lo que es común no es distinguible. De un modo u otro todos hablamos y por esa razón no existe el oficio de hablar. Si hablar requiriera una capacitación específica y generara bienes y/o servicios a la comunidad sería un oficio que requeriría, además, de ciertos grados de especialización, y habría personas que ejercerían esa tarea bien, mal o regular como en cualquier otra ocupación humana. Cosa bien distinta es que se pueda hablar mejor o peor, lo cual depende de otros múltiples factores. Al final, todo es cuestión de lenguaje, y en el lenguaje está la cuestión. 
Todos hablamos ergo cada vez hay más personas que escriben o quieren escribir, pero escribir sí es un oficio y tanto por muy inmediato a todos que sea el lenguaje como por el hecho irrefutable de que, por principio, todos tenemos la potencialidad real de escribir, pues, hala, todos escribimos, aunque no sepamos hacer la “o” con un canuto. Da hasta pena ajena (vergüenza, según donde estemos), pero uno, que lleva no pocos años en la tarea de ayudar a adquirir el oficio de la escritura a multitud de personas que quiere crecer en el mismo, ve todo esto con pesimismo.
Mucha gente me considera “maestro de escritura”, y yo rechazo la mayor, pues en realidad no se puede ser maestro de escritura. Nadie puede. Todo lo más se puede llegar a ser maestro de lectura. A escribir se aprende leyendo, bien es cierto que con una lectura específica que tienda, como diría Juan Carlos Onetti (1908-1988), a robar si es necesario. Una lectura interesada y egoísta, dispuesta a sumar para la propia causa y encaminada a aprovechar lo de los otros para la gran clave de un buen escritor: mentir siempre.
Si no se sabe leer con ese paso corto, esa vista larga y esa mala uva, por bonito que parezca no se puede escribir.
Después no se frustren. Escribir es un oficio que no puede ser el de todos.
Seminario de creación literaria en la Bluefields Indian and Caribbean University (BICU), en Bluefields, Nicaragua, 2012.
Fuente de la imagen: Archivo personal de M. P.-P.

*Sobre el autor:

Manuel Pérez-Petit

Escritor, editor y gestor cultural

Sevilla, España, 1967.

Periodista por la Universidad de Navarra y diplomado en pedagogía en lengua y literatura por la Universidad Complutense de Madrid, ha publicado nueve libros de poesía y tres novelas así como numerosos artículos y ensayos, manteniendo en la actualidad y desde 2020 la columna Líneas de desnudo en la revista mexicana de fomento a la lectura Letras, ideaYvoz. Su obra, en gran parte inédita, ha sido antologada o premiada en media docena de países. Inició su labor en el quehacer editorial en 1990, habiendo tenido a su cargo en proyectos editoriales propios y ajenos cerca de un millar de ediciones de títulos de todos los géneros y de autores de una veintena de países. En 2020 puso en marcha Kolaval, plataforma, agencia literaria y editorial de ámbito hispanoamericano. Después de 20 años de trabajo profesional en España, México y Andorra, en 2010 se estableció en México y creó Sediento Ediciones. Ha dirigido proyectos editoriales y culturales de ámbito latinoamericano y dictado conferencias y cursos en países de Europa y América. Viene participando en la organización de eventos culturales y para la promoción del libro y la lectura en diversos países e impartiendo cursos de literatura y talleres de creatividad y/o redacción desde hace 20 años, ejerciendo la mentoría como base vocacional de su actividad. Como periodista ha trabajado en diarios y publicaciones periódicas de España y México y en medios de internet y radio, a los que sigue vinculado. Fue director de Comunicación en el Servicio Andaluz de Salud, director editorial de intereconomia.com, adjunto a la presidencia del Instituto Europeo de Márketing, Comunicación y Publicidad, director de opinión de France Telecom España, director de relaciones públicas de la Fundación Leo Matiz o director editorial de AlmuzaraMéxico, entre otros puestos de responsabilidad. Es profesor invitado en la Bluefields Indian & Caribbean University (Bicu), de Bluefields, Nicaragua. Desde junio de 2011, la biblioteca de Yolotepec, comunidad indígena otomí de Santiago de Anaya, Hidalgo, México, lleva su nombre, y desde octubre de 2022 también la biblioteca de la comunidad indígena purépecha de la isla de Yunuén, Pátzcuaro, Michoacán, México. En 2017 fundó la causa Libros por Yolotepec para la recolección de libros en donación y su distribución tanto en bibliotecas y espacios culturales existentes como para la creación de nuevos lugares destinados a ello de los ámbitos rural y marginal urbano de México.

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