Líneas de desnudo. 178. Eres el ángel que siempre va conmigo. Manuel Pérez-Petit

Líneas de desnudo/ 178

Eres el ángel que siempre va conmigo
Por Manuel Pérez-Petit

A mi ángel de la guarda


I

Eres mi ángel guardián y vas conmigo
desde antes de nacer en este osario
y cuento con las cuentas del rosario
cuánta vida me queda de testigo.

Me siento en el brasero de tu abrigo
y lloro convertido en relicario.
Yo me quiero morir en tu terrario
pero, mi amor, no muero: es mi castigo.

En la forma temblante de la hiedra
sentado en tu sepulcro, hecho un cordero,
me deshilacho en lágrimas de piedra.

Retumbo en el altar de tu letrero
entregado a tu nombre que me medra
y me quiero morir pero no muero.


II

En la losa que cubre tus vestigios
levanto este castillo centinela.
Me quedaré contigo en duermevela
para siempre sentarme en tus prodigios.

Envuelto por completo en los litigios
que niegan que yo exista en esta estela
planto versos con labios y una vela
para por fin negar los desprestigios.

Frente al mundo que clama por mi muerte
me visto con el mármol de tu vida,
entrego la cuchara y a mi suerte

derramo mi existencia adolorida.
Ya solo quiero ser el contrafuerte
en el que Dios nos salga por la herida.


III

Emprendo mi tarea en el albero
cubierto el laberinto de manojos
de pitones rellenos de rastrojos
en sus ansias de ser sepulturero.

En tanto me convierto en el herrero
tiemblo y templo el estoque de tus ojos,
aquel capaz de abrirnos los cerrojos
mientras forja las bases del sendero

de nuestra redención con los capotes
de esta suerte suprema en sus jardines.
Se fundirán entonces los barrotes,

tejeremos muletas con jazmines,
podremos ver a Dios en nuestros brotes
y estoquearemos todos los confines.
Lápida en el cementerio de San Fernando, Sevilla, España.
Fotografía: © M. P.-P., 2026.

*Sobre el autor:

Manuel Pérez-Petit

Escritor, editor y gestor cultural

Sevilla, España, 1967.

Periodista por la Universidad de Navarra y diplomado en pedagogía en lengua y literatura por la Universidad Complutense de Madrid, ha publicado nueve libros de poesía y tres novelas así como numerosos artículos y ensayos, manteniendo en la actualidad y desde 2020 la columna Líneas de desnudo en la revista mexicana de fomento a la lectura Letras, ideaYvoz, que concibe como el repositorio de su obra breve. Su obra, que permanece en gran parte inédita, ha sido antologada o premiada en media docena de países. Inició su labor en el quehacer editorial en 1990, habiendo tenido a su cargo en proyectos editoriales propios y ajenos cerca de un millar de ediciones de títulos de todos los géneros y de autores de una veintena de países. En 2020 puso en marcha Kolaval, plataforma, agencia literaria y editorial de ámbito hispanoamericano. Después de 20 años de trabajo profesional en España, México y Andorra, en 2010 se estableció en México y creó Sediento Ediciones. Ha dirigido proyectos editoriales y culturales de ámbito latinoamericano y dictado conferencias y cursos en países de Europa y América. Viene participando en la organización de eventos culturales y para la promoción del libro y la lectura en diversos países e impartiendo cursos de literatura y talleres de creatividad y/o redacción tanto para particulares, de manera individual o grupal, como para empresas desde hace 20 años, ejerciendo la mentoría como base vocacional de su actividad cultural y docente. Como periodista ha trabajado en diarios y publicaciones periódicas de España y México y en medios de internet y radio, a los que sigue estando vinculado. Fue director de Comunicación en el Servicio Andaluz de Salud, director editorial de intereconomia.com, adjunto a la presidencia del Instituto Europeo de Márketing, Comunicación y Publicidad, director de opinión de France Telecom España, director de relaciones públicas de la Fundación Leo Matiz o director editorial de AlmuzaraMéxico, entre otros puestos de responsabilidad. Es profesor invitado en la Bluefields Indian & Caribbean University (Bicu), de Bluefields, Nicaragua. Desde junio de 2011, la biblioteca de Yolotepec, comunidad indígena otomí de Santiago de Anaya, Hidalgo, México, lleva su nombre, y desde octubre de 2022 también la biblioteca de la comunidad indígena purépecha de la isla de Yunuén, Pátzcuaro, Michoacán, México. En 2017 fundó la causa Libros por Yolotepec para la recolección de libros en donación y su distribución tanto en bibliotecas y espacios culturales existentes como para la creación de nuevos lugares destinados a ello de los ámbitos rural y marginal urbano de México.

Líneas de desnudo. 177. Deberá quedar. Manuel Pérez-Petit

Líneas de desnudo/ 177

Deberá quedar
Por Manuel Pérez-Petit

(…) no quiero poner paz entre mi corazón y mi cabeza, entre mi fe y mi razón;  quiero más bien que se peleen entre sí.

Miguel de Unamuno: Del sentimiento trágico de la vida, Akal bolsillo, Madrid, 1983, p. 168
Ando en estos días destruyendo escritos, aquellos que yo creo que no merecen la pena. Es mi deseo que quede este Líneas de desnudo de la admirable Letras, ideaYvoz, como único repositorio definitivo de mi obra breve. Por lo demás, tres novelas cortas (las de El año de las tormentas, que terminará siendo una sola), una novela extensa (que va por su decimotercera escritura), media docena de series de poemas, tres ensayos y un libro de memorias. Eso deberá quedar. Para ello, destruyo tres cuartas partes de mi obra, y aún así creo que rompo poco para lo que tendría que romper. Ya veré. Suelo tardar veinticinco o treinta años de media en escribir una novela, por corta que sea, pero esto no es la causa por la que estoy en la tarea de poner orden. Todo tiene explicación, y cada cosa llegará en su momento. Ahorita ando en lo que ando, que ya es bastante. 
            Cuando alcancé los cincuenta años me propuse dos objetivos para mi siguiente decenio: concluir mi trayectoria como editor y publicar mi obra. Tenía claro que a los sesenta (para cumplirlos me faltan seis meses) me retiraría, cumpliendo de paso mi sueño de desaparición. A partir de entonces a lo sumo me dedicaría a ayudar a gente a adquirir el oficio de escritor. Desde ese no tan lejano 2017 se han cumplido muchos sueños y se han cerrado muchos círculos, más de los que había imaginado, y también ha quedado alguna cosa por cumplir.
Tengo claro que al día de mi muerte deberá quedar de mí lo que sé que debe quedar de mí: poca cosa. Creo con toda convicción en la Providencia y en su brazo armado (mi ángel de la guarda) y que toda mi vida ha sido y es dejar que mi corazón y mi cabeza se peleen entre sí en este afán por creer, crecer y crear, y darme.
S/T.
Fotografía: © M. P.-P., 2026.

*Sobre el autor:

Manuel Pérez-Petit

Escritor, editor y gestor cultural

Sevilla, España, 1967.

Periodista por la Universidad de Navarra y diplomado en pedagogía en lengua y literatura por la Universidad Complutense de Madrid, ha publicado nueve libros de poesía y tres novelas así como numerosos artículos y ensayos, manteniendo en la actualidad y desde 2020 la columna Líneas de desnudo en la revista mexicana de fomento a la lectura Letras, ideaYvoz, que concibe como el repositorio de su obra breve. Su obra, que permanece en gran parte inédita, ha sido antologada o premiada en media docena de países. Inició su labor en el quehacer editorial en 1990, habiendo tenido a su cargo en proyectos editoriales propios y ajenos cerca de un millar de ediciones de títulos de todos los géneros y de autores de una veintena de países. En 2020 puso en marcha Kolaval, plataforma, agencia literaria y editorial de ámbito hispanoamericano. Después de 20 años de trabajo profesional en España, México y Andorra, en 2010 se estableció en México y creó Sediento Ediciones. Ha dirigido proyectos editoriales y culturales de ámbito latinoamericano y dictado conferencias y cursos en países de Europa y América. Viene participando en la organización de eventos culturales y para la promoción del libro y la lectura en diversos países e impartiendo cursos de literatura y talleres de creatividad y/o redacción tanto para particulares, de manera individual o grupal, como para empresas desde hace 20 años, ejerciendo la mentoría como base vocacional de su actividad cultural y docente. Como periodista ha trabajado en diarios y publicaciones periódicas de España y México y en medios de internet y radio, a los que sigue estando vinculado. Fue director de Comunicación en el Servicio Andaluz de Salud, director editorial de intereconomia.com, adjunto a la presidencia del Instituto Europeo de Márketing, Comunicación y Publicidad, director de opinión de France Telecom España, director de relaciones públicas de la Fundación Leo Matiz o director editorial de AlmuzaraMéxico, entre otros puestos de responsabilidad. Es profesor invitado en la Bluefields Indian & Caribbean University (Bicu), de Bluefields, Nicaragua. Desde junio de 2011, la biblioteca de Yolotepec, comunidad indígena otomí de Santiago de Anaya, Hidalgo, México, lleva su nombre, y desde octubre de 2022 también la biblioteca de la comunidad indígena purépecha de la isla de Yunuén, Pátzcuaro, Michoacán, México. En 2017 fundó la causa Libros por Yolotepec para la recolección de libros en donación y su distribución tanto en bibliotecas y espacios culturales existentes como para la creación de nuevos lugares destinados a ello de los ámbitos rural y marginal urbano de México.

Líneas de desnudo. 176. Hortensias. Manuel Pérez-Petit

Líneas de desnudo/ 176

Hortensias
Por Manuel Pérez-Petit

Luis XIV (1638-1715), más conocido como Rey Sol, ha pasado a la historia, entre otros motivos, por ser el constructor del palacio de Versalles, al que dotó de hermosos y enormes jardines que aún hoy pueden visitarse. Para el ornato de los mismos, envió una expedición a Brasil a fin de buscar nuevas flores. Un grumete enclenque llamado Banet fue capturado al llegar a las costas brasileñas, con lo que el resto de la tripulación se puso a la labor de liberarlo, y consiguiéndolo al fin fue descubierto el secreto: Banet era una mujer deseosa de conocer mundo que se había disfrazado de marinero y en realidad se llamaba Hortensia, por lo que al regreso de la embarcación a Francia el rey bautizó con ese nombre a una de las flores recolectada. 
La palabra ‘hortensia’ referida a la flor es muy connotativa. Por un lado significa agotamiento y vulnerabilidad y, por el otro, feminidad y templanza. Por si fuera poco, tiene una leyenda negra, pues en el siglo XIX se extendió la creencia de que en la casa en la que hubiera hortensias a las mujeres no les llegaba nunca el matrimonio o si estaban casadas le iría mal en el mismo. También se hizo costumbre que, cuando un pretendiente no se sentía correspondido en su anhelo de amor, regalaba un ramo de hortensias a su amada para decirle que no tenía corazón, lo cual, en consecuencia, provocaba que otros hombres no se interesaran por ella.
Es una flor, por tanto, a evitar como a la peste en cuestiones de amor, pese a lo cual cada vez se ven más ramos de novias que la contienen de manera expresa, como reacción intencionada a su supuesto fatalismo.
Me niego a creer que las hortensias tengan mal fario, y yo las veo creativas, libérrimas, resistentes, diferentes, hermosas y gratas como muy pocas flores puedan existir.
S/T. Hortensias en Mineral del Chico.
Fotografía: © Mayté Flores Ayala MAncera. La imagen está tomada en Mineral del Chico, estado de Hidalgo, México.

*Sobre el autor:

Manuel Pérez-Petit

Escritor, editor y gestor cultural

Sevilla, España, 1967.

Periodista por la Universidad de Navarra y diplomado en pedagogía en lengua y literatura por la Universidad Complutense de Madrid, ha publicado nueve libros de poesía y tres novelas así como numerosos artículos y ensayos, manteniendo en la actualidad y desde 2020 la columna Líneas de desnudo en la revista mexicana de fomento a la lectura Letras, ideaYvoz, que concibe como el repositorio de su obra breve. Su obra, que permanece en gran parte inédita, ha sido antologada o premiada en media docena de países. Inició su labor en el quehacer editorial en 1990, habiendo tenido a su cargo en proyectos editoriales propios y ajenos cerca de un millar de ediciones de títulos de todos los géneros y de autores de una veintena de países. En 2020 puso en marcha Kolaval, plataforma, agencia literaria y editorial de ámbito hispanoamericano. Después de 20 años de trabajo profesional en España, México y Andorra, en 2010 se estableció en México y creó Sediento Ediciones. Ha dirigido proyectos editoriales y culturales de ámbito latinoamericano y dictado conferencias y cursos en países de Europa y América. Viene participando en la organización de eventos culturales y para la promoción del libro y la lectura en diversos países e impartiendo cursos de literatura y talleres de creatividad y/o redacción tanto para particulares, de manera individual o grupal, como para empresas desde hace 20 años, ejerciendo la mentoría como base vocacional de su actividad cultural y docente. Como periodista ha trabajado en diarios y publicaciones periódicas de España y México y en medios de internet y radio, a los que sigue estando vinculado. Fue director de Comunicación en el Servicio Andaluz de Salud, director editorial de intereconomia.com, adjunto a la presidencia del Instituto Europeo de Márketing, Comunicación y Publicidad, director de opinión de France Telecom España, director de relaciones públicas de la Fundación Leo Matiz o director editorial de AlmuzaraMéxico, entre otros puestos de responsabilidad. Es profesor invitado en la Bluefields Indian & Caribbean University (Bicu), de Bluefields, Nicaragua. Desde junio de 2011, la biblioteca de Yolotepec, comunidad indígena otomí de Santiago de Anaya, Hidalgo, México, lleva su nombre, y desde octubre de 2022 también la biblioteca de la comunidad indígena purépecha de la isla de Yunuén, Pátzcuaro, Michoacán, México. En 2017 fundó la causa Libros por Yolotepec para la recolección de libros en donación y su distribución tanto en bibliotecas y espacios culturales existentes como para la creación de nuevos lugares destinados a ello de los ámbitos rural y marginal urbano de México.

Líneas de desnudo. 175. Maestro de escritura. Manuel Pérez-Petit

Líneas de desnudo/ 175

Maestro de escritura
Por Manuel Pérez-Petit

Si todos sin excepción fuéramos plomeros (fontaneros, para entendernos), el oficio de la plomería no existiría, dado que lo que es común no es distinguible. De un modo u otro todos hablamos y por esa razón no existe el oficio de hablar. Si hablar requiriera una capacitación específica y generara bienes y/o servicios a la comunidad sería un oficio que requeriría, además, de ciertos grados de especialización, y habría personas que ejercerían esa tarea bien, mal o regular como en cualquier otra ocupación humana. Cosa bien distinta es que se pueda hablar mejor o peor, lo cual depende de otros múltiples factores. Al final, todo es cuestión de lenguaje, y en el lenguaje está la cuestión. 
Todos hablamos ergo cada vez hay más personas que escriben o quieren escribir, pero escribir sí es un oficio y tanto por muy inmediato a todos que sea el lenguaje como por el hecho irrefutable de que, por principio, todos tenemos la potencialidad real de escribir, pues, hala, todos escribimos, aunque no sepamos hacer la “o” con un canuto. Da hasta pena ajena (vergüenza, según donde estemos), pero uno, que lleva no pocos años en la tarea de ayudar a adquirir el oficio de la escritura a multitud de personas que quiere crecer en el mismo, ve todo esto con pesimismo.
Mucha gente me considera “maestro de escritura”, y yo rechazo la mayor, pues en realidad no se puede ser maestro de escritura. Nadie puede. Todo lo más se puede llegar a ser maestro de lectura. A escribir se aprende leyendo, bien es cierto que con una lectura específica que tienda, como diría Juan Carlos Onetti (1908-1988), a robar si es necesario. Una lectura interesada y egoísta, dispuesta a sumar para la propia causa y encaminada a aprovechar lo de los otros para la gran clave de un buen escritor: mentir siempre.
Si no se sabe leer con ese paso corto, esa vista larga y esa mala uva, por bonito que parezca no se puede escribir.
Después no se frustren. Escribir es un oficio que no puede ser el de todos.
Seminario de creación literaria en la Bluefields Indian and Caribbean University (BICU), en Bluefields, Nicaragua, 2012.
Fuente de la imagen: Archivo personal de M. P.-P.

*Sobre el autor:

Manuel Pérez-Petit

Escritor, editor y gestor cultural

Sevilla, España, 1967.

Periodista por la Universidad de Navarra y diplomado en pedagogía en lengua y literatura por la Universidad Complutense de Madrid, ha publicado nueve libros de poesía y tres novelas así como numerosos artículos y ensayos, manteniendo en la actualidad y desde 2020 la columna Líneas de desnudo en la revista mexicana de fomento a la lectura Letras, ideaYvoz. Su obra, en gran parte inédita, ha sido antologada o premiada en media docena de países. Inició su labor en el quehacer editorial en 1990, habiendo tenido a su cargo en proyectos editoriales propios y ajenos cerca de un millar de ediciones de títulos de todos los géneros y de autores de una veintena de países. En 2020 puso en marcha Kolaval, plataforma, agencia literaria y editorial de ámbito hispanoamericano. Después de 20 años de trabajo profesional en España, México y Andorra, en 2010 se estableció en México y creó Sediento Ediciones. Ha dirigido proyectos editoriales y culturales de ámbito latinoamericano y dictado conferencias y cursos en países de Europa y América. Viene participando en la organización de eventos culturales y para la promoción del libro y la lectura en diversos países e impartiendo cursos de literatura y talleres de creatividad y/o redacción desde hace 20 años, ejerciendo la mentoría como base vocacional de su actividad. Como periodista ha trabajado en diarios y publicaciones periódicas de España y México y en medios de internet y radio, a los que sigue vinculado. Fue director de Comunicación en el Servicio Andaluz de Salud, director editorial de intereconomia.com, adjunto a la presidencia del Instituto Europeo de Márketing, Comunicación y Publicidad, director de opinión de France Telecom España, director de relaciones públicas de la Fundación Leo Matiz o director editorial de AlmuzaraMéxico, entre otros puestos de responsabilidad. Es profesor invitado en la Bluefields Indian & Caribbean University (Bicu), de Bluefields, Nicaragua. Desde junio de 2011, la biblioteca de Yolotepec, comunidad indígena otomí de Santiago de Anaya, Hidalgo, México, lleva su nombre, y desde octubre de 2022 también la biblioteca de la comunidad indígena purépecha de la isla de Yunuén, Pátzcuaro, Michoacán, México. En 2017 fundó la causa Libros por Yolotepec para la recolección de libros en donación y su distribución tanto en bibliotecas y espacios culturales existentes como para la creación de nuevos lugares destinados a ello de los ámbitos rural y marginal urbano de México.

Líneas de desnudo. 174. Domingo. Manuel Pérez-Petit

Líneas de desnudo/ 174

Domingo
Por Manuel Pérez-Petit

El domingo es un invento extraño, irritante, contradictorio, doloroso, alegre y hasta una invitación a la melancolía. Según el Génesis, primer libro de la Biblia, Dios descansó el séptimo día, pero los judíos celebran el descanso al sexto día, el sábado, y los mulsumanes, el viernes. En el mundo anglosajón como en la semana litúrgica de la tradición cristiana –el Catecismo de la Iglesia Católica dice que “Jesús resucitó de entre los muertos el primer día de la semana”– el domingo no es el último sino el primer día. La convención internacional establece que es el último. Cristo resucitó en domingo. En la tradición de Occidente siempre fue día de asueto, feriado o festivo, lo cual fue incorporado al derecho laboral a partir de la Revolución francesa. 
Todo es muy confuso en relación al domingo. La mesada o paga semanal suele ser entregada por los padres a sus hijos los domingos. Para los trabajadores por cuenta ajena es depresivo pues al día siguiente se debe ir a trabajar. En muchos lugares es tradicional “vestirse” de domingo, o sea, con formalidad. De ahí proviene en parte el concepto de “dominguero”, relacionado con los que salen por la mañana y regresan por la noche, vestidos de campo o playa, a toda prisa.
Abundando en su diversidad, no pocos tienen la costumbre de vestirse casual, e incluso para muchos se trata de no quitarse el pijama, no peinarse y permanecer en cama o en el sillón, todo por ser el día que precede al lunes, que sí que es jodido.
Es el día más extraño de todos los posibles, el que más desorienta, y hasta está marcado en rojo en los almanaques. Empieza con alegría y termina con ansiedad, es un torbellino ante el que muchos prefieren poner la mente en blanco. Se trata de un invento extraño del que podríamos estar hablando y no parar. Tan extravagante es que me parece pertinente referirme a él en un mucho más rutinario miércoles, que estorba menos que un jueves, tiene un horizonte más claro que un martes, es menos temperamental que un viernes y no permite fiestas ni relajaciones largas como un sábado, día que precede al inefable y más divertido de observar que de vivir domingo.
Noche de domingo en Sevilla, 2014.
Fuente de la imagen: Archivo personal de M. P.-P. Fotografía: © Irma Martínez Hidalgo

*Sobre el autor:

Manuel Pérez-Petit

Escritor, editor y gestor cultural

Sevilla, España, 1967.

Periodista por la Universidad de Navarra y diplomado en pedagogía en lengua y literatura por la Universidad Complutense de Madrid, ha publicado nueve libros de poesía y tres novelas así como numerosos artículos y ensayos, manteniendo en la actualidad y desde 2020 la columna Líneas de desnudo en la revista mexicana de fomento a la lectura Letras, ideaYvoz, que concibe como el repositorio de su obra breve. Su obra, que permanece en gran parte inédita, ha sido antologada o premiada en media docena de países. Inició su labor en el quehacer editorial en 1990, habiendo tenido a su cargo en proyectos editoriales propios y ajenos cerca de un millar de ediciones de títulos de todos los géneros y de autores de una veintena de países. En 2020 puso en marcha Kolaval, plataforma, agencia literaria y editorial de ámbito hispanoamericano. Después de 20 años de trabajo profesional en España, México y Andorra, en 2010 se estableció en México y creó Sediento Ediciones. Ha dirigido proyectos editoriales y culturales de ámbito latinoamericano y dictado conferencias y cursos en países de Europa y América. Viene participando en la organización de eventos culturales y para la promoción del libro y la lectura en diversos países e impartiendo cursos de literatura y talleres de creatividad y/o redacción tanto para particulares, de manera individual o grupal, como para empresas desde hace 20 años, ejerciendo la mentoría como base vocacional de su actividad cultural y docente. Como periodista ha trabajado en diarios y publicaciones periódicas de España y México y en medios de internet y radio, a los que sigue estando vinculado. Fue director de Comunicación en el Servicio Andaluz de Salud, director editorial de intereconomia.com, adjunto a la presidencia del Instituto Europeo de Márketing, Comunicación y Publicidad, director de opinión de France Telecom España, director de relaciones públicas de la Fundación Leo Matiz o director editorial de AlmuzaraMéxico, entre otros puestos de responsabilidad. Es profesor invitado en la Bluefields Indian & Caribbean University (Bicu), de Bluefields, Nicaragua. Desde junio de 2011, la biblioteca de Yolotepec, comunidad indígena otomí de Santiago de Anaya, Hidalgo, México, lleva su nombre, y desde octubre de 2022 también la biblioteca de la comunidad indígena purépecha de la isla de Yunuén, Pátzcuaro, Michoacán, México. En 2017 fundó la causa Libros por Yolotepec para la recolección de libros en donación y su distribución tanto en bibliotecas y espacios culturales existentes como para la creación de nuevos lugares destinados a ello de los ámbitos rural y marginal urbano de México.

Líneas de desnudo. 173. El día de la revelación. Manuel Pérez-Petit

Líneas de desnudo/ 173

El día de la revelación
Por Manuel Pérez-Petit

Cuatro meses, cuatro días y quizá cuatro horas después regreso, aún doliente por la más grande ausencia que siempre supe que sería pero que nunca imaginé de qué manera*, para hablar del día de la revelación. No de la más que extraordinaria y reciente película de Steven Spielberg (1946), a cuya legión de admiradores me sumo por su inteligencia y su carga de profundidad comunicable y compartible, sino del mío.
Me hacía sentir que era yo mismo. Pensaba que estaba viviendo, cumpliendo una misión, y un día sentí que había pasado al caos. Empecé a dejar de ser, atrapado en una especie de juego que siempre tomaba en serio y en el que siempre perdía, que en realidad no me aportaba, en el que a base de ponerme trampas me iba yendo a pique. Me aliviaba creer que lo disimulaba bien, que seguía teniendo el control. Cada vez con mayor ahínco construía mentiras cada vez más sólidas. Para ser un buen mentiroso, como para ser un buen escritor, hay que tener una gran memoria, y yo la tengo. Me iba llenando de frustración. Esquizo, no quería, no podía parar, demoliéndome paso a paso. A veces se me escapaban cosas como que yo era el mejor escritor de mis propias editoriales –en las que jamás me autopubliqué–, y, con la misma rapidez, plegaba velas como si hubiera sido demasiado espontáneo. Es solo un caso; podría exponer muchos. Nunca tuve problemas de autoestima. Adolecí respecto a mí y mi ejercicio de la libertad de un profundo abandono de mí mismo. He descuidado mi obra, empeñado en evitar tener que asumir mis responsabilidades conmigo mismo. Y no digo ni mucho menos que no haya merecido ni merezca la pena. Sin embargo, por años viví hundiéndome, dejando de lado mi misión, convertido en creador de excusas para tapar mi cobardía o mi negligencia o mi vagancia –o todo ello a la vez– en el proceso de autodestrucción que concluyó no mi día de la revelación, siete de enero de dos mil veintiséis, sino hace cuatro meses, cuatro días y algo más de cuatro horas, en que tuve conciencia de mi anunciado entonces proceso de disolución, y ya no puedo esquivar mis responsabilidades. Debo hacer lo que debo. Me guía el más potente ángel de la guarda que pueda concebirse.
Por primera vez en mi vida he alcanzado el sentido.
__________
* v. Hasta pronto, ángel mío y Balada del todo.
Retrato a lápiz de M. P.-P., por José Luis, pintor de la plaza de Montmartre (París,1989)
Fuente de la imagen: Archivo personal de M. P.-P. Fotografía: © Irma Martínez Hidalgo

*Sobre el autor:

Manuel Pérez-Petit

Escritor, editor y gestor cultural

Sevilla, España, 1967.

Periodista por la Universidad de Navarra y diplomado en pedagogía en lengua y literatura por la Universidad Complutense de Madrid, ha publicado nueve libros de poesía y tres novelas así como numerosos artículos y ensayos, manteniendo en la actualidad y desde 2020 la columna Líneas de desnudo en la revista mexicana de fomento a la lectura Letras, ideaYvoz, que concibe como el repositorio de su obra breve. Su obra, que permanece en gran parte inédita, ha sido antologada o premiada en media docena de países. Inició su labor en el quehacer editorial en 1990, habiendo tenido a su cargo en proyectos editoriales propios y ajenos cerca de un millar de ediciones de títulos de todos los géneros y de autores de una veintena de países. En 2020 puso en marcha Kolaval, plataforma, agencia literaria y editorial de ámbito hispanoamericano. Después de 20 años de trabajo profesional en España, México y Andorra, en 2010 se estableció en México y creó Sediento Ediciones. Ha dirigido proyectos editoriales y culturales de ámbito latinoamericano y dictado conferencias y cursos en países de Europa y América. Viene participando en la organización de eventos culturales y para la promoción del libro y la lectura en diversos países e impartiendo cursos de literatura y talleres de creatividad y/o redacción tanto para particulares, de manera individual o grupal, como para empresas desde hace 20 años, ejerciendo la mentoría como base vocacional de su actividad cultural y docente. Como periodista ha trabajado en diarios y publicaciones periódicas de España y México y en medios de internet y radio, a los que sigue estando vinculado. Fue director de Comunicación en el Servicio Andaluz de Salud, director editorial de intereconomia.com, adjunto a la presidencia del Instituto Europeo de Márketing, Comunicación y Publicidad, director de opinión de France Telecom España, director de relaciones públicas de la Fundación Leo Matiz o director editorial de AlmuzaraMéxico, entre otros puestos de responsabilidad. Es profesor invitado en la Bluefields Indian & Caribbean University (Bicu), de Bluefields, Nicaragua. Desde junio de 2011, la biblioteca de Yolotepec, comunidad indígena otomí de Santiago de Anaya, Hidalgo, México, lleva su nombre, y desde octubre de 2022 también la biblioteca de la comunidad indígena purépecha de la isla de Yunuén, Pátzcuaro, Michoacán, México. En 2017 fundó la causa Libros por Yolotepec para la recolección de libros en donación y su distribución tanto en bibliotecas y espacios culturales existentes como para la creación de nuevos lugares destinados a ello de los ámbitos rural y marginal urbano de México.

Líneas de desnudo. 172. Balada del todo. Manuel Pérez-Petit

Líneas de desnudo/ 172

Balada del todo
Por Manuel Pérez-Petit

Mi todo. Único pilar de mi existencia, capaz de sostener mi inutilidad y mis miedos, y de levantarme. Hacedora de milagros. Fundamento. Permanencia. Vocación. Faro. Nido sanador de todo vértigo. 
            No podía concebirme sin ella. El golpe brutal de su ausencia ha quedado indeleble en el polvo de la herida terminal indigesta y espontánea, nacida sin aviso, en que me he convertido y reviento sin remedio, por la que no solo se me va toda mi sangre sino también toda mi vida.
Al no existir mi todo no soy siquiera nada. 
Agotado en esta hemorragia sin medida, en este momento exhausto, crepuscular y demoledor, llegó la hora de dar gracias, de asumir el balance final de mis aciertos y errores y sus consecuencias, de pedirme perdón –que ya me vale– y de pedir perdón y perdonar; de ponerme por fin a lo que debo. Ya no tengo círculos por cerrar. Solo me queda una cosa por cumplir.
Conozco el fondo de los padecimientos. Debo tocar el mío con las palmas plenas de mi ser, romper aguas en cataratas incluyentes –que siento que siempre me quedé a medio parir–, cumplir con mi misión e iniciar el proceso conducente a mi disolución soñada.
Mi proverbial tenacidad existe para construir sueños y hacerlos realidad más allá de todo límite. Tengo fe y capacidad de amar. Creer, crecer y crear es vía de plenitud. Todo lo que uno es y lo que tiene es para darlo, y darse es el único modo de vida que concibo. Distingo entre mirar y ver, oír y escuchar, hablar y decir. Sigo sin tener discurso. Mi cabeza, esta olla exprés en la que cabe todo, sigue intacta. Lo demás, a qué contarlo. Experto en autodestruirme y superviviente de todos mis naufragios, nunca llegué a triturarme al punto en que me fulmina esta orfandad que me acompañará por el tiempo que me quede.
Mi ángel de la guarda es el más grande. Ya no está afuera sino adentro. Es mi cura. Me llena de esperanza. Ha muerto en este plano, eso sí, pero me coloca en las antípodas de mi muerte y me hace luchar para la vida. A mí, que siempre quise dejar de estar antes que ella y ahora sé por qué, pues se fue y yo ya no estoy... A mí, que mí es igual a nada y nada ya me tapa el vértigo al vacío...
...
¡Me cago en la leche que mamó Paneque! ¡Cuánto frío tengo! ¡Cuánta hambre! ¡Cuántas ganas de dormir!
Modesto Trigo: Retrato de M. P.-P. (detalle). Óleo sobre tela. 2004-2005.
Fotografía: Del propio Modesto Trigo, en Madrid, España, en 2005, aún sin terminar la obra.

*Sobre el autor:

Manuel Pérez-Petit

Periodista, editor, escritor y gestor cultural

Sevilla, España, 1967.

Periodista por la Universidad de Navarra y diplomado en pedagogía en lengua y literatura por la Universidad Complutense de Madrid, es especialista en literatura comparada y un experimentado docente y gestor cultural. Es editor desde hace más de 30 años, habiendo tenido a su cargo en proyectos propios y ajenos más de medio millar de ediciones de títulos de todos los géneros. En 2010, se trasladó a México y fundó Sediento Ediciones. Ha dirigido proyectos editoriales y culturales de ámbito latinoamericano y dictado conferencias y cursos en países de Europa y América desde hace 20 años. Como periodista trabaja desde hace muchos años en diarios y publicaciones periódicas de España y México y medios de internet y radio. Ha sido director de Comunicación en el Servicio Andaluz de Salud, director editorial de intereconomia.com, adjunto a la presidencia del Instituto Europeo de Márketing, Comunicación y Publicidad, director de opinión de France Telecom España, director de relaciones públicas de la Fundación Leo Matiz o director editorial de AlmuzaraMéxico, entre otros puestos de responsabilidad. Es profesor invitado en la Bluefields Indian & Caribbean University (Bicu), de Bluefields, Nicaragua. Desde junio de 2011, la biblioteca de Yolotepec, comunidad indígena otomí de Santiago de Anaya, Hidalgo, México, lleva su nombre, y desde octubre de 2022 también la biblioteca de la comunidad indígena purépecha de la isla de Yunuén, Pátzcuaro, Michoacán, México. En 2017 fundó la causa Libros por Yolotepec para la recolección de libros en donación para bibliotecas y la promoción de la lectura de los ámbitos rural y marginal urbano de México. Es autor de nueve libros individuales en poesía y narrativa. Su obra ha sido publicada, antologada o premiada en media docena de países. En 2020 fundó Kolaval, plataforma, agencia literaria y editorial de ámbito hispanoamericano. En la actualidad se dedica a la consultoría de alta dirección y a la docencia. Mantiene la columna Líneas de desnudo en la revista mexicana de fomento a la lectura Letras, ideaYvoz.

Líneas de desnudo. 171. Hasta pronto, ángel mío. Manuel Pérez-Petit

Líneas de desnudo/ 171

Hasta pronto, ángel mío
Por Manuel Pérez-Petit

Ya no me quedan círculos abiertos; ya nunca dejaré de estar contigo

M. P.-P.
Los actos de amor son magia de verdad, no tienen explicación, no piden cuentas, no exigen contraprestación, desconocen la autosatisfacción; nacen de la humildad, de la donación, de la entrega basada en la razón que la razón no entiende, de la real gana de quien los hace; son expansivos, naturales, y por su razón de ser gratuita y mágica le dan más que ninguna otra cosa sentido a la propia vida. 
            No solo por su nombre, los Reyes Magos son auténtica magia y por eso, y a diferencia de otros seres y entes mágicos dotados de mayor fanfarria y fuegos artificiales, son tan difíciles de llevar, por ejemplo, al cine, y aunque quizá no tanto en la literatura tienen un acomodo más veraz y pleno en la poesía, que es el mayor acto de magia con palabras que puede llevarse a cabo. Yo siempre le pido a los Reyes Magos lo mismo: la luz del oro, el olor del incienso, el bálsamo de la mirra y la magia del cometa, tal y como expresé el 6 de enero de 2022 en Mi carta a los Reyes Magos. Por razón del amor, de la magia, de los milagros en consecuencia, la posibilidad de creer, crecer y crear, incluso en este mundo inhóspito, desamorado y justiciero que nos toca vivir hoy en Occidente, triunfa y nos espera a todos con los brazos abiertos.
Una madre es la más plena expresión de la magia, de los milagros, del amor, de todo aquello por lo que en el fondo merece la pena vivir. Una madre nunca acaba, no conoce los límites del amor, pues es el amor. Mi padre falleció un 14 de febrero de 2013, día de San Valentín. 11 años después pude escribir Ajuste de cuentas, artículo al que antepuse como epígrafe una frase mía: “Cada vez me quedan menos cosas que cumplir antes de volver a verte“. Por entonces pensaba que aún me quedaban círculos por cerrar, pero este 6 de enero de 2026, con mayor precisión a la medianoche del 6 al 7 en México, los Reyes Magos me han traído un postrero, pavoroso y siempre temido gran trozo de carbón, pero de luz, olor y bálsamo: la muerte de mi madre, adorado ángel mío de la guarda, quedando cerrado de este modo el último de mis círculos pendientes.
Esquela realizada por Irma Martínez Hidalgo con motivo de la muerte de mi madre
Imagen: © Irma Martínez Hidalgo

*Sobre el autor:

Manuel Pérez-Petit

Periodista, editor, escritor y gestor cultural

Sevilla, España, 1967.

Periodista por la Universidad de Navarra y diplomado en pedagogía en lengua y literatura por la Universidad Complutense de Madrid, es especialista en literatura comparada y un experimentado docente y gestor cultural. Es editor desde hace más de 30 años, habiendo tenido a su cargo en proyectos propios y ajenos más de medio millar de ediciones de títulos de todos los géneros. En 2010, se trasladó a México y fundó Sediento Ediciones. Ha dirigido proyectos editoriales y culturales de ámbito latinoamericano y dictado conferencias y cursos en países de Europa y América desde hace 20 años. Como periodista trabaja desde hace muchos años en diarios y publicaciones periódicas de España y México y medios de internet y radio. Ha sido director de Comunicación en el Servicio Andaluz de Salud, director editorial de intereconomia.com, adjunto a la presidencia del Instituto Europeo de Márketing, Comunicación y Publicidad, director de opinión de France Telecom España, director de relaciones públicas de la Fundación Leo Matiz o director editorial de AlmuzaraMéxico, entre otros puestos de responsabilidad. Es profesor invitado en la Bluefields Indian & Caribbean University (Bicu), de Bluefields, Nicaragua. Desde junio de 2011, la biblioteca de Yolotepec, comunidad indígena otomí de Santiago de Anaya, Hidalgo, México, lleva su nombre, y desde octubre de 2022 también la biblioteca de la comunidad indígena purépecha de la isla de Yunuén, Pátzcuaro, Michoacán, México. En 2017 fundó la causa Libros por Yolotepec para la recolección de libros en donación para bibliotecas y la promoción de la lectura de los ámbitos rural y marginal urbano de México. Es autor de nueve libros individuales en poesía y narrativa. Su obra ha sido publicada, antologada o premiada en media docena de países. En 2020 fundó Kolaval, plataforma, agencia literaria y editorial de ámbito hispanoamericano. En la actualidad se dedica a la consultoría de alta dirección y a la docencia. Mantiene la columna Líneas de desnudo en la revista mexicana de fomento a la lectura Letras, ideaYvoz.

Líneas de desnudo. 170. Encontrarse. Manuel Pérez-Petit

Líneas de desnudo/ 170

Encontrarse
Por Manuel Pérez-Petit

Se puede dejar de ser humano, claro que se puede y a la vista salta, si uno, inhabitado, inhabilitado, inservible, en el lecho insano, insondable, inmisericorde y vacuo del fondo más profundo e incognoscible e impenetrable en que, una vez muerto y bien muerto en vida, se derrota de manera irremisible a cuenta de convalecencias espantosas y en apariencia infinitas sin posible cura de dimensiones inabarcables, en el más hondo baldío luctuoso y estéril que pueda existir o pueda uno inventarse poseído por la ebriedad embolada y cruel de esa propia autocompasión innombrable de la que hoy somos en general multimillonarios, transformado en el definitivo pozo séptico de lo que estamos convencidos que es incurable y de una vez por todas y para todos eterno, claudicado, hecho trizas, abrazando las banderas blancas que enarbolamos con ahínco, deshecho en hilachas hilarantes hechas de hipo, deprimidas, patéticas hasta decir basta por el armisticio hacia el que avanzamos corriendo a todo tren con admirable devoción..., entre otros demasiados rimbombantes y crueles desaciertos, inmunes a la desazón, insensibles como muros de plástico, cuando sin ir más lejos el dolor es idéntico en todo a la alegría y procura un bienestar indescriptible, la esperanza se cae con ojos negros pestilentes, el amor, y hasta su último concepto, es causa de una risa de alientos afilados y deformes que nos desnuda de la peor forma hasta el último resquicio incluso de la vergüenza, más allá de lo concebible y lo inconcebible, la capacidad de inventar historias capaces de agrandar el mundo es negada y proscrita mediante decretos radicales de precepto en favor de la copia no solo amanerada, malhumorada y perversa sino desoladora cuyo fin es empequeñecer todo lo creado hasta reducirlo a menos de un átomo haciendo así de todo la pura nada, la gratitud es tan cobarde y ñoña que ha desaparecido por completo, secuestrada sine die por la mierda en que nadamos con un gusto refinado y dieciochesco, el discurso se hace monumento inamovible y triunfante y las palabras de verdad son amontonadas en campos de exterminio destinadas a desaparecer salvo que sean instrumentos bajo la mano genocida del dictado de los nuevos dioses dictadores de todo lo creado, que andan y desandan a sus anchas en mesas escondidas rellenas de impudicia e impunidad sin medida..., sí, como hoy, no solo se puede perder para siempre la condición de ser humano sino que todo indica que, de hecho, se ha perdido.
Y acaso por esta razón podría convenir irse, por si hubiera un lugar en algún rincón o espacio del universo en que encontrarse.




*Sobre el autor:

Manuel Pérez-Petit

Periodista, editor, escritor y gestor cultural

Sevilla, España, 1967.

Periodista por la Universidad de Navarra y diplomado en pedagogía en lengua y literatura por la Universidad Complutense de Madrid, es especialista en literatura comparada y un experimentado docente y gestor cultural. Es editor desde hace más de 30 años, habiendo tenido a su cargo en proyectos propios y ajenos más de medio millar de ediciones de títulos de todos los géneros. En 2010, se trasladó a México y fundó Sediento Ediciones. Ha dirigido proyectos editoriales y culturales de ámbito latinoamericano y dictado conferencias y cursos en países de Europa y América desde hace 20 años. Como periodista trabaja desde hace muchos años en diarios y publicaciones periódicas de España y México y medios de internet y radio. Ha sido director de Comunicación en el Servicio Andaluz de Salud, director editorial de intereconomia.com, adjunto a la presidencia del Instituto Europeo de Márketing, Comunicación y Publicidad, director de opinión de France Telecom España, director de relaciones públicas de la Fundación Leo Matiz o director editorial de AlmuzaraMéxico, entre otros puestos de responsabilidad. Es profesor invitado en la Bluefields Indian & Caribbean University (Bicu), de Bluefields, Nicaragua. Desde junio de 2011, la biblioteca de Yolotepec, comunidad indígena otomí de Santiago de Anaya, Hidalgo, México, lleva su nombre, y desde octubre de 2022 también la biblioteca de la comunidad indígena purépecha de la isla de Yunuén, Pátzcuaro, Michoacán, México. En 2017 fundó la causa Libros por Yolotepec para la recolección de libros en donación para bibliotecas y la promoción de la lectura de los ámbitos rural y marginal urbano de México. Es autor de nueve libros individuales en poesía y narrativa. Su obra ha sido publicada, antologada o premiada en media docena de países. En 2020 fundó Kolaval, plataforma, agencia literaria y editorial de ámbito hispanoamericano. En la actualidad se dedica a la consultoría de alta dirección y a la docencia. Mantiene la columna Líneas de desnudo en la revista mexicana de fomento a la lectura Letras, ideaYvoz.

Líneas de desnudo. 169. Quererse. Manuel Pérez-Petit

Líneas de desnudo/ 169

Quererse
Por Manuel Pérez-Petit

No hace falta estar para quererse. En la ausencia, el cariño se vuelve mítico. En todo caso, el afecto no depende del conocimiento ni de la reciprocidad sino de ese no sé qué que queda balbuciendo, si se me permite la licencia sanjuanesca de la cruz, de esos movimientos líricos del alma tan de Baudelaire (1821-1867), de lo inentendible aunque comprensible si uno pudiera detenerse, de aquello que demuestra que hay razones que la razón no entiende, porque en esta evidencia radica la esperanza de la humanidad. 
            Hoy, en este tiempo autodecretado de la autodestrucción en que andamos de cabeza y a la deriva creyendo aun con todo que nos mantenemos en pie y erguidos por el rumbo fijo de nuestra inconsciente enajenación, ebrios hasta la ataraxia de nosotros mismos y desorientados como muy pocas otras veces en la historia de nuestra propia humanidad, habiendo llevado a cabo el trueque de nuestro propio autoengaño, en que cambiamos el amor por el interés, la nobleza por el interés, la belleza por el interés, la inteligencia por la habilidad, ahora, digo, en este tiempo de negación de la sabiduría, la contemplación o la búsqueda de la verdad, cuestiones todas ellas proscritas, apenas nos podría quedar aquello en lo que siempre estuvimos de acuerdo: el afecto, y ese afecto que es porque sí, nada tiene que ver con el interés y todo tiene que ver con verdades que no son manipulables. Siempre lo dijimos: el mundo se acabará pero quedaremos nosotros. Incluso aunque hayamos desaparecido por completo.
El problema actual del mundo no es la guerra, el hambre o las pandemias sino nosotros mismos, embaucados en una cultura de la muerte de nuevo y poderoso cuño que viene a darle la razón, sin ir más lejos, por ejemplo, a Thomas Hobbes (1588-1679), sumo arquitecto de nuestra sociedad, cuando dijo: “el hombre es un lobo para el hombre”. Y, en efecto, hoy lo es, lo somos, lo estamos siendo y no parece que vayamos a dejar de serlo, y de ahí nuestra necesidad de abrazar el olvido, nuestra negación subliminal del afecto, nuestra imperiosa intolerancia, nuestro indigesto radicalismo, nuestra dependencia del dolor y el partidismo como modo de vida y justificación, nuestra terrible soledad… Sí, la soledad, que es como el colesterol: la hay buena y la hay mala, y, a diferencia de otros tiempos en que había de todo, hoy nos hemos acomodado con gusto en el abismo de la mala.
Sin embargo, todo podría tener arreglo si empezamos por conservar o intentamos recuperar aquello de que no hace falta estar para quererse.  
S/t.
Fotografía: © Mayté Flores Ayala Mancera

*Sobre el autor:

Manuel Pérez-Petit

Periodista, editor, escritor y gestor cultural

Sevilla, España, 1967.

Periodista por la Universidad de Navarra y diplomado en pedagogía en lengua y literatura por la Universidad Complutense de Madrid, es especialista en literatura comparada y un experimentado docente y gestor cultural. Es editor desde hace más de 30 años, habiendo tenido a su cargo en proyectos propios y ajenos más de medio millar de ediciones de títulos de todos los géneros. En 2010, se trasladó a México y fundó Sediento Ediciones. Ha dirigido proyectos editoriales y culturales de ámbito latinoamericano y dictado conferencias y cursos en países de Europa y América desde hace 20 años. Como periodista trabaja desde hace muchos años en diarios y publicaciones periódicas de España y México y medios de internet y radio. Ha sido director de Comunicación en el Servicio Andaluz de Salud, director editorial de intereconomia.com, adjunto a la presidencia del Instituto Europeo de Márketing, Comunicación y Publicidad, director de opinión de France Telecom España, director de relaciones públicas de la Fundación Leo Matiz o director editorial de AlmuzaraMéxico, entre otros puestos de responsabilidad. Es profesor invitado en la Bluefields Indian & Caribbean University (Bicu), de Bluefields, Nicaragua. Desde junio de 2011, la biblioteca de Yolotepec, comunidad indígena otomí de Santiago de Anaya, Hidalgo, México, lleva su nombre, y desde octubre de 2022 también la biblioteca de la comunidad indígena purépecha de la isla de Yunuén, Pátzcuaro, Michoacán, México. En 2017 fundó la causa Libros por Yolotepec para la recolección de libros en donación para bibliotecas y la promoción de la lectura de los ámbitos rural y marginal urbano de México. Es autor de nueve libros individuales en poesía y narrativa. Su obra ha sido publicada, antologada o premiada en media docena de países. En 2020 fundó Kolaval, plataforma, agencia literaria y editorial de ámbito hispanoamericano. En la actualidad se dedica a la consultoría de alta dirección y a la docencia. Mantiene la columna Líneas de desnudo en la revista mexicana de fomento a la lectura Letras, ideaYvoz.