Polvo del camino. 108. De la tranca milpera a los múltiples caminos del mundo. Héctor Cortés Mandujano

De la tranca milpera a los múltiples caminos del mundo

Héctor Cortés Mandujano


Don Javier Espinosa Mandujano hizo el favor de enviarme de regalo su nuevo libro: La caverna iluminada en la que vivo (Pez Vela Editores, 2021).
	El suyo es un ensayo sobre las mentiras de la historia, dado que representan no la verdad necesariamente, sino el punto de vista subjetivo de quien escribe, y sobre el engaño de las palabras, porque éstas no son cosas, sino abstracciones de las cosas. Hay lucidez, inteligencia y conocimiento en los meandros de este pequeño libro que recorre el mundo de las ideas y los territorios disímbolos de la geografía mundial, que van desde las sociedades más iluminadas hasta los (p. 75) “grupos conocidos de Chiapas cuya noción del mundo termina en la tranca de su milpa, donde nacieron”.
	Dice sobre los textos históricos (p. 20): “La ‘realidad’ de ayer sufre, digamos, el abordaje de la ‘realidad’ de ahora, por intermedio de su descriptor-relator, que escribe y ofrece en su relato una ‘realidad’ que no es de ayer ni de ahora, sino una ‘realidad’ postulada por él, fruto de su aptitud e intereses, tal vez creativos o tal vez no, quién sabe con qué fuerza ilusoria y con qué artificio expresivo”.
	Los libros de historia tienen (pp. 25-26) “la estricta posibilidad de usar los tropos del lenguaje escrito para traer de todo lo lejos que se quiera, sometidos por mis propias puntas de lanza, desde mi presente, o del presente que represento, cosas que supongo sucedieron ayer, imantadas ahora por mi voluntad, preferencias e intereses, que conforman una formidable mecánica de ocultamientos, arbitrariedades, invención de significados, interpretaciones y profetismos ineludibles, que se acomodan en tropos del relato escrito como obra culminante del historiador que alguien imagina ser”.  
	Y eso ocurre, además, porque (p. 58) “el escritor (el que usa la escritura) es una cosa y lo que escribe es otra; que lo escrito por alguien puede o no alcanzar a decir lo que el escritor quiso decir o pensó que decía”.
	Cita al Octavio Paz de El mono gramático que apunta, dice don Javier (p. 70) “algo casi siniestro: ‘Los ojos que miran lo que escribo ¿son los mismos ojos que yo digo que miran lo que escribo?’ ”. Los oráculos, los adivinadores del futuro, siguen existiendo, dice, pero ahora no son magos brujos o hechiceras, sino (p. 77) “los grandes capitales, los dueños de la tecnología más inclusiva”.  
	Cita a Martinet, citado a su vez por Derrida (p. 85): “Es de la oralidad de donde proviene el entendimiento de la naturaleza real del lenguaje humano”. Y más (p. 90): “El lenguaje es la tercera mano que sustrae todas las posibilidades de comprender nuestra vida y existencia”, y (p. 105): “Ningún relato escrito deja de ser siempre un relato hablado”.
	Cerca del final se hace una pregunta inquietante (p. 108): “Si la historia no existe ni siquiera como representación del pasado […], si tan sólo alcanza a ser una imagen (o muchas imágenes) fabricadas cada una por distinto historiador […], si esto es así, ¿qué clase de utilidad es la que podemos obtener de la obra escrita desde, cuando menos, los días en que se inventó la escritura?”.
	Sin embargo, es concluyente en el último párrafo de su libro (p. 117): “Sin las palabras es absolutamente imposible ninguna relación con la realidad”. 




Contactos: hectorcortesm@gmail.com.     

Fotografía: Raúl Ortega**




*Sobre el autor:

Héctor Cortés Mandujano

Narrador, dramaturgo y periodista cultural

Finca El Ciprés, Villaflores, Chiapas, 1961.

Sus publicaciones, una amplia colección, abarcan varios géneros: Cuento, dramaturgia, novela, relato, ensayo y varias coautorías. Ha sido antologado en libros y revistas especializadas.

Aunque desde hace varios años se ha abstenido de participar en concursos y convocatorias, tiene varios premios y reconocimientos por su actividad literaria, mencionamos algunos: Premio Puerta 2010 al Mejor Dramaturgo, otorgado por la Asociación de Periodistas Culturales de Chiapas “Trozos de sol”; Premio Nacional de Novela Breve Rosario Castellanos, con Aún corre sangre por las avenidas (2005); Premio Estatal de Novela Breve Emilio Rabasa, con Vanterros (2004).

Lo puedes seguir en su columna Casa de citas.

Correo electrónico: hectorcortesm@gmail.com

**Sobre Raúl Ortega:

**Raúl Ortega es un reconocido fotógrafo que vive en Chiapas desde hace más de una década y cuyo trabajo ha sido reconocido a nivel nacional e internacional, primero como reportero gráfico y actualmente como fotógrafo independiente, con proyectos a largo plazo de temática social. (Fuente: https://www.desmesuradas.com › raul-ortega-fotografo)

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