Polvo del camino/ 55

Negros ojos asesinos

Héctor Cortés Mandujano

 Leí Las mil y una noches cuando era niño y recuerdo con precisión el asombro que me produjeron varias de sus historias que están asentadas en mi memoria. Vuelvo a leer ese libro prodigioso, de cajas chinas, ahora en tres ediciones muy distintas.
            Una, de la que hablaré ahora, es de Editorial Porrúa, 1992. En el prólogo, dice Teresa E. Rhode que (p. IX) “el primer intento para dar a conocer esta hermosa colección de narraciones orientales fue hecho en 1704, por el diplomático Antoine Galland, quien afirmó haber encontrado el manuscrito árabe en Siria”, aunque (p. XII) “la mayoría de los eruditos está de acuerdo en que fueron escritas entre los siglos VII y XVI de nuestra era y también en que el argumento es el resultado de una lenta mezcla folklórica”.
            En “Historia del jorobado, con el sastre, el corredor nazareno, el intendente y el médico judío…” hay una de las numerosas afirmaciones amorosas de un hombre al conocer a la mujer. Me llama la atención que no sea el corazón el centro sentimental (p. 137): “Sentí que el amor apuñalaba mi hígado”.
            Esta historia, como muchas, está llena de sexualidad, violencia y asesinatos en torno al amor y la ambición, generalmente. De nuevo el hombre sobre la mujer (p. 140): “Vi que se me acercaba la joven, adornada con perlas y pedrería, luminosa la cara y asesinos los negros ojos”.
            El barbero silencioso (que es súper parlanchín) tiene seis hermanos y cada uno de ellos tiene un apodo. Me hizo reír el quinto, El-Aschá, a quien apodan (p.161) “la camella preñada”.
            El barbero silencioso es detenido por equivocación con otros diez. Los llevan frente al califa y éste le dice al portaalfanje (p. 170): “¡Corta inmediatamente la cabeza a esos diez malvados!”; el hombre cumple la orden, pero al barbero lo han puesto al final de la fila: “Cuando llegó a mí, el número de cabezas cortadas era precisamente el de diez, y no tenía orden de cortar ni una más. Se detuvo, por tanto, y dijo al califa que sus órdenes estaban cumplidas”. Uf.
            Bacbac, el tercer hermano del barbero, era ciego y era un profesional, cuenta el barbero (p. 177): “Era mendigo de oficio, y uno de los principales de la cofradía de los pordioseros de Bagdad, nuestra ciudad”.
            En la “Historia de Ghanem y Fetnah”, el eunuco Kafur dio un enorme susto a la familia de su amo diciéndole que éste había muerto y al amo diciéndole lo contrario: ya no tenía familia. Su amo lo compró aún a sabiendas que su vicio era la mentira. Cuando amo y familia se encuentran y descubren el infundio, el amo manda que emasculen a Kafur. Cuando ya ha sido mutilado, su amo le dice (p. 205): “Así como tú me has abrasado el corazón queriendo arrebatarme lo que más quería, así te lo quemo yo a ti, quitándote lo que querías más”.
            No creo que haya notado tanto sexo y violencia en mi lectura infantil. Pero quién sabe. Tal vez por eso Las mil y una noches es uno de mis libros favoritos.
 
***
 
Presentamos mi obra La divinidad del monstruo en Patio Petul, en San Cristóbal de Las Casas, y fuimos recibidos con cálida amabilidad por Lupita Calvo, Isabel Araujo (nos dio prestado su cuarto para usarlo como camerino) y quienes componen ese colectivo. También llenaron las funciones, nos aplaudieron y nos llenaron de frases lindas los asistentes, el público. Alfredo Espinoza, mi compañero en escena; Nadia Cortés, maquillista y vestuarista; Dalí Saldaña, iluminador; Daniel Dávila, músico, quedamos muy contentos y muy agradecidos. Mil gracias.
 
            
Contactos: hectorcortesm@gmail.com

Foto: Patio Petul
Fotografía: Patio Petul

*Sobre el autor:

Héctor Cortés Mandujano

Narrador, dramaturgo y periodista cultural

Finca El Ciprés, Villaflores, Chiapas, 1961.

Sus publicaciones, una amplia colección, abarcan varios géneros: Cuento, dramaturgia, novela, relato, ensayo y varias coautorías. Ha sido antologado en libros y revistas especializadas.

Aunque desde hace varios años se ha abstenido de participar en concursos y convocatorias, tiene varios premios y reconocimientos por su actividad literaria, mencionamos algunos: Premio Puerta 2010 al Mejor Dramaturgo, otorgado por la Asociación de Periodistas Culturales de Chiapas “Trozos de sol”; Premio Nacional de Novela Breve Rosario Castellanos, con Aún corre sangre por las avenidas (2005); Premio Estatal de Novela Breve Emilio Rabasa, con Vanterros (2004).

Lo puedes seguir en su columna Casa de citas.

Correo electrónico: hectorcortesm@gmail.com