Polvo del camino/ 40

Tenet y el Santo

Héctor Cortés Mandujano

 
Santo contra el hacha asesina (1965, dirigida por José Díaz Morales), con las torpezas narrativas del caso, pero con la eficacia de hacer que el público supla sus deficiencias, cuenta la historia de cómo lo ocurrido en el siglo XVI, que involucra al Santo, el enmascarado de plata, y a su enamorada, tiene repercusiones en el tiempo actual: el Santo mató a su rival en amores, en una lucha de espadas (dicho sin albur) y éste viajó en el tiempo para vengarse de uno y de otra varios siglos después. 
            La fórmula les funcionó a los productores del Santo y supongo que hicieron varias por el estilo. Otra que vi es El mundo de los muertos (1969, dirigida por Gilberto Martínez Solares), donde además del Santo aparece el Blue Demon. El planteamiento es el mismo: algo ocurrido hace mucho tiempo se vuelve presente, a partir de que una bruja se posesiona del cuerpo de la amada (Pilar Pellicer) del Santo; aquí ocurre incluso la muerte de ella y el Santo atraviesa la puerta que divide este mundo del otro, para traerla de nuevo a la vida. Le ayuda el Blue Demon en esta epopeya que parece tomada de la clásica leyenda griega de Orfeo y Eurídice.
 
A Christopher Nolan (Londres, 1970) le da por torcerle el rabo a varios temas: la memoria, en Memento (2000); el cansancio extremo, en Insomnia (2002); la enemistad y la envidia, en The Prestige (2006); el caos, en The Dark Knight(2008); los sueños en Inception (2010) y su tema más recurrente, el desorden del tiempo, en Interstellar (2014) y en Dunkirk (2017).
            En su cinta más reciente, Tenet (2020), Christopher Nolan, con mucho más presupuesto e ideas que los escritores y productores del Santo, juega un poco más con el tiempo: en el futuro hay nueve algoritmos que destruirían el mundo en todas sus instancias temporales, y la científica que los conoce decide esconderlos en un lugar donde nadie los halle. Decide que sea en su pasado, que es el presente para nosotros (los personajes de la película y los espectadores).
            Pero un maloso (Keneth Branagh) descubre el asunto de los algoritmos y se hace de ellos. Como él ya va a morir, decide que todos lo acompañemos. Gracias a Dios todavía hay héroes y se meten en ese desbarajuste de tiempos, donde a veces la pistola dispara y hace un hoyo, si está en el presente, o dispara y devuelve la bala al cilindro, y quita el hoyo, si está en el futuro. Las bombas también explotan y hacen estropicios, o explotan y lo arreglan; la gente corre para atrás o para adelante, dependiendo de en qué tiempo estén. 
            Lo que más me llamó la atención fue una idea que uno de los personajes dice así como así: el mundo no fue creado en el remotísimo pasado en el que nos han hecho creer, sino en el futuro hacia el que vamos avanzando; es decir, el mundo siempre ha caminado para atrás, pero no lo sabíamos hasta que este hombre, Nolan, que hubiera hecho maravillas con el Santo, nos lo vino a contar. Bendito sea.  

Contactos: hectorcortesm@gmail.com
Fotografía: HCM.

*Sobre el autor:

Héctor Cortés Mandujano

Narrador, dramaturgo y periodista cultural

Finca El Ciprés, Villaflores, Chiapas, 1961.

Sus publicaciones, una amplia colección, abarcan varios géneros: Cuento, dramaturgia, novela, relato, ensayo y varias coautorías. Ha sido antologado en libros y revistas especializadas.

Aunque desde hace varios años se ha abstenido de participar en concursos y convocatorias, tiene varios premios y reconocimientos por su actividad literaria, mencionamos algunos: Premio Puerta 2010 al Mejor Dramaturgo, otorgado por la Asociación de Periodistas Culturales de Chiapas “Trozos de sol”; Premio Nacional de Novela Breve Rosario Castellanos, con Aún corre sangre por las avenidas (2005); Premio Estatal de Novela Breve Emilio Rabasa, con Vanterros (2004).

Lo puedes seguir en su columna Casa de citas.

Correo electrónico: hectorcortesm@gmail.com