Polvo del camino/ 39

Fraternidad
(Minificción)

Héctor Cortés Mandujano

 
1
 
El hombre de baja estatura, moreno, tenía ojos de muñeca.
Estacionó su viejo coche frente a una taquería que tenía todos los visos de estar a punto de cerrar; entró en la penumbra.
            Buenas noches, ¿todavía tiene serv…? ¡Cari!
            ¡Muñeco!
            La mujer dejó los trastes que lavaba y fue hasta el hombre a quien abrazó como si quisiera asfixiarlo.
            Roberto también abrazó, apretó, buscó la boca.
Nada más dijeron.
            Ella bajó la cortina y sobre el piso, desnudos, enfebrecidos, se reencontraron.
 
2
 
¡Qué sabroso estuvo! ¿Por qué no subes? En la primera puerta está Pelancha. Ha llorado mucho por la injusticia que cometió contigo. Averiguamos y era mentira. Ve, ándale.
            Pelancha salía del baño cuando lo vio, medio desnudo en medio de su cuarto.
            Dejó caer la toalla y dijo “Muñeco, Muñeco, Muñeco”, mientras él la tomaba sobre la cama.
            Te buscamos y ya no estabas. Nadie nos dijo qué habías hecho, adónde te habías ido. Dejamos el barrio y nos venimos aquí, para poner una taquería y vivir más holgadas, cada una en su cuarto. Al lado está Fe. ¿Crees que podrás todavía, te alcanza para ella?
 
3
 
Abrió la puerta y el grito de Fe fue el primero de los grititos siguientes.
          Roberto durmió aquella noche muy contento y ellas felices de tenerlo de nuevo.
          Nada había cambiado.
 
***
 
Mi mujer y yo vamos con alguna frecuencia a Tzimol, Chiapas, y nos hospedamos en un hotel, La palapa de Modín, una casa adaptada; atienden su propietaria y su familia, quienes ya nos saludan con cálida amistad. Ella es además la cocinera y nos encanta lo que nos sirve en el restaurante, frente a la laguna donde nada un banco de mojarras (el cardumen es cuando los peces son de distinta especie); a la salida de nuestro cuarto pasa un arroyo de potente cauce, y dan vueltas por el jardín enormes patos y pavorreales; a veces (como en la imagen) también anda por ahí un caballo.
            No tengo mucha fe en mi talento de fotógrafo, pero en la más reciente vez que fuimos tomé varias instantáneas que me gustaron y que comparto y compartiré contigo, lector, lectora…  

Contactos: hectorcortesm@gmail.com
Fotografía: HCM.

*Sobre el autor:

Héctor Cortés Mandujano

Narrador, dramaturgo y periodista cultural

Finca El Ciprés, Villaflores, Chiapas, 1961.

Sus publicaciones, una amplia colección, abarcan varios géneros: Cuento, dramaturgia, novela, relato, ensayo y varias coautorías. Ha sido antologado en libros y revistas especializadas.

Aunque desde hace varios años se ha abstenido de participar en concursos y convocatorias, tiene varios premios y reconocimientos por su actividad literaria, mencionamos algunos: Premio Puerta 2010 al Mejor Dramaturgo, otorgado por la Asociación de Periodistas Culturales de Chiapas “Trozos de sol”; Premio Nacional de Novela Breve Rosario Castellanos, con Aún corre sangre por las avenidas (2005); Premio Estatal de Novela Breve Emilio Rabasa, con Vanterros (2004).

Lo puedes seguir en su columna Casa de citas.

Correo electrónico: hectorcortesm@gmail.com