…filosofía para vos y para ti…

Por Teoría en pocos minutos*

Heidegger

Martin Heidegger (1889-1976) es considerado el filósofo más grande del siglo XX. Su objetivo fue, en la huella de la filosofía clásica, la medieval y la romántica, contra el saber científico-técnico, pero sin prescindir de él, recuperar para la filosofía la importancia de la tarea, olvidada, de pensar. ¿Y qué era pensar para Heidegger? Para él era ante todo una misión. Una misión que, por supuesto, en búsqueda de una verdad que vaya más allá del sentido común, entendido en su época como opinión pública, lo llevó a extraviarse, a ver en los movimientos de masas del pueblo alemán el nuevo despertar de la visión griega del mundo que nunca fue. 
     Quizás Heidegger fue demasiado optimista, y como suele pasar con los filósofos que creen oler en el aire de los acontecimientos radicales un fin de los tiempos de la decadencia y un nuevo renacer espiritual, se equivocó fatalmente. Sin embargo, no podemos negar la fuerza de su pensar, un pensar que mira las cosas que se le presentan de costado, buscando su lado de atrás, esa verdad que queda oculta generalmente por ese brillo de novedad y fuerza que en el caso del nazismo lo desorientó a él mismo. Pero luego de ese traspié, quizás imperdonable, Heidegger no volvió a caer en las garras del deslumbre por la novedad. Al contrario, frente a la imposición de un saber científico anónimo y antipoético, Heidegger no dejó nunca de notar lo que en su seducción de poder se escondía, lo que se olvidaba y perdía. Justamente si algo caracteriza a nuestra época es el olvido. 
     Heidegger decía: tras los entes queda escondido lo que los hace ser. Y es así cómo tras los actos del político elegido por el pueblo, que cree, engañosamente, que lo elije, como el político cree, engañosamente, que puede hacer con el poder, se oculta la verdad de que el poder es quien hace con nosotros. El poder es una fuerza más antigua que los hombres, y en la ilusión de querer dominarlo, tenerlo, y controlarlo, es él quien nos tiene a nosotros. 
     No otra cosa ocurre con la muerte, que lejos de producir angustia, como en los existencialistas, en Heidegger es lo que debe ser visto claramente para tomar la decisión de conducirse según el llamado del ser que se manifiesta como mandato a través de la voz de la conciencia, que no es moral, pues nos exige llegar a ser, y no quedarnos en la mera existencia, en ese mero estar arrojados a un mundo que no elegimos y que en esta civilización contemplamos como un espectáculo fascinante y pavoroso.
    Pensar, entonces, no es para Heidegger caer en el hechizo de la visión mágica del mundo. A diferencia de los pensadores románticos tiene en claro que los dioses han muerto. Pero está a la espera activa de dioses nuevos, pues no cree que estemos en el fin de los tiempos. 
     El Ser es un trasfondo inagotable, cada época es una manifestación suya, y aunque el proceso no tiene un sentido único, tampoco puede detenerse. Por eso, más que un dormir, el pensar de Heidegger es un despertar del hechizo de haber llegado a la consumación de la humanidad con el dominio científico técnico del mundo. Su rescate de la poesía como otra modalidad del lenguaje que revela el ser en un mundo diferente no es un refugio frente a una realidad desencantada sino la muestra y el anticipo de nuevos recorridos, que deben seguirse tímidamente. 
     Heidegger es consciente de que la democracia ruidosa coexiste con el silencio del bosque, que la supercarretera no acaba con los pequeños senderos que sólo los habitantes de una patria conocen. El taller del artesano no desaparece con el surgimiento de la máquina, ni la tranquila contemplación del paisaje se acaba con la televisión, que acerca las informaciones de los lugares más distantes y las pone en un mismo aquí y ahora que solo es ruido y confusión.
     Hay muchos mundos en el mundo, y el pensar del filósofo no puede descuidar ninguno, pues es el pastor del Ser, y en su palabra da cobijo a todos los mundos.  

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*Sobre Teroría en pocos minutos:

“Teoría en pocos minutos” es un grupo de autores** y estudiosos que busca difundir su conocimiento sobre humanismo y hacerlo accesible al público en general. Puedes seguirlos en: Teoría en pocos minutos.

**Sobre los autores:

Alejandro Segura Chávez. México, 1994. Redactor sobre Ciencia, psicología, filosofía, política, tecnología, literatura y poesía. Es Licenciado en Psicología por la Universidad de Guadalajara. Director del podcast Psico-Filosofando en Spotify. Divulgador en YouTube.

Daniel Omar Stchigel. Argentina, 1968. Redactor oficial en Noticias sobre Filosofía. Autor de más de veinte libros de filosofía fenomenológica y epistemología. Doctor en Filosofía por la Universidad de Buenos Aires. Profesor Universitario y Mágister en Psicoanálisis por la Universidad Argentina John F. Kennedy. Por catorce años fue profesor titular de Filosofía, Lógica, Antropología filosófica, Bioética, Deontología de la profesión docente y Desarrollo de las Corrientes Filosóficas. Es experto en Husserl, sobre quien basó su tesis de doctorado, y en Lacan, sobre quien hizo su tesis de magisterio.

Everardo Ivaán Contreras Brito. México, 1998. Redactor oficial de Crítica y Reseña Literaria. Recientemente publicó Poesía Estándar: Antología (2019). Licenciante de la carrera en Relaciones Internacionales por la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la Universidad Autónoma de Chihuahua.

Francisco Tomás González Cabañas. Corrientes, Argentina, 1980. Ensayista. Licenciado en Filosofía por la USAL. Licenciado en Psicología por la UP. Licenciado en Ciencias Políticas por la UCA. Licenciado en Comunicación por la UCES.