Polvo del camino/ 18

Chihiro

Héctor Cortés Mandujano
 

 
Hay muchas referencias mitológicas en la célebre y multipremiada cinta de animación japonesa El viaje de Chihiro (2001, dirigida por Hayao Miyazaki). Menciono las más obvias. Chihiro, una adolescente, va con sus padres a su nueva casa; extravían el camino y deciden entrar caminando por un túnel que, sin que lo sepan, separa el mundo de los vivos y los muertos (el Hades griego separaba los mundos con el río Estigia); los padres son convertidos en cerdos (como lo hacía Circe con los que visitaban su isla, excepción hecha de Ulises), para salir de ese mundo hay que regresar por el túnel y no volver la vista (como le aconsejaron a Orfeo cuando falló –volvió la vista– al intentar salvar a Eurídice; como se calcó en la Biblia con Lot y su mujer).
            Me llamó la atención algo más. Chihiro se vuelve una esclava de la bruja, porque ésta le robó su nombre. Haro, el muchacho del que se enamora, le recuerda cómo se llama. Ella al final podrá salvar a sus padres y volver al reino de los vivos. Pero, ¿cómo salvar a Hiro, quien tampoco sabe su nombre? Chihiro recuerda que una vez estuvo a punto de ahogarse en un río y que éste, amoroso, la salvó. Kohaku se llamaba (se ha secado) y ese es ahora, en presencia humana, Haro. La muchacha se enamoró del dios del río, del río que la ama. Dice el nombre y Hiro, su río, su amor, será salvo.
            Los ríos son sexualmente activos y tienen descendencia. Frazer, en La rama dorada, cuenta que en uno de los pleitos entre Zeus y su esposa Hera, el dios dijo, para despertar los celos de su mujer, “que se iba a casar con la ninfa Platea, hija del río Asopo”.
            No sólo los ríos pueden ser parejas sexuales. En la misma obra, Frazer cuenta que era normal en los antiguos y antiguas enamorarse de un árbol. En el Diccionario de mitología universal (Editores Mexicanos Unidos, 2003) de Aurelio Millas se cuenta que (p. 48) “El rey de Tesalia llamado Ixión, copula con una nube que tenía la figura de Hera, engendrando a los centauros”.
            Y en La diosa blanca, Robert graves escribe: “Palas el Titán, que era hermano de Astreo (‘estrellado’) y de Perses (‘destructor’) […] se casó –sea lo que fuere lo que eso significa– con el río Estigia en Arcadia”. Otra referencia de El viaje de Chihiro, una peli imperdible.
Ilustración: HCM.