Polvo del camino/ 345
Comerás flores
Héctor Cortés Mandujano
Me fui y supe que la violencia no siempre es evidente
ni da pasos como truenos
Lucía Solla Sobral
Había leído sobre lo buena que era esta novela y me la encontré. Me encantó el color, la ilustración, el diseño de la portada; la compré y la leí en un romplón (como dicen en mi pueblo). Se llama Comerás flores (Libros del Asteroide, 2025), y es la novela debut de Lucía Solla Sobral (Marín, España, 1989).
La protagonista es Marina, una joven cuyo padre recién ha muerto; conoce a un hombre, Jaime, 20 años mayor que ella (25-45 cuando el romance inicia), rico, con gustos sofisticados y un oficio cuyo nombre me encantó. Antes le decían decorador de interiores o de otra manera. Él se dice (p. 77): “Compositor de atmósferas”.
Surgen problemas, por supuesto. El más preocupante es el control que él quiere tener sobre ella, sus accesos de ira. Uno de los amigos le dice que de nada vale irse (p. 139): “Eso de que cambiar de escenario no hace que los problemas desaparezcan. Los mueves de sitio, los paseas por parques diferentes, los llevas a otras terrazas, los enredas en tu coletero. […] Pero ahí están los problemas, abrasándote la sangre”.
Jaime ya es un incordio cuando conoce a Edu y se dan un beso. Lleva a su perra Frida, para suponer que fue de paseo. Edu se va (p. 175): “Y paseé con Frida porque volar no podía”. Decide dejar a Jaime, pero (p. 190): “No quería romper con Jaime por otra persona. Si quería romper con él, era porque me estaba encogiendo como una rana, porque me camuflaba tanto en esa casa que me daba miedo convertirme en el monstruo del que estaba huyendo”.
Dice Marina en sus dudas, porque Jaime es un prodigio de maravillas ante los ojos de los demás (p. 219): “Esconderme era mucho más fácil que decir la verdad. Si tuviese que decir la verdad, nada más que la verdad, a lo mejor me habría quedado muda para siempre”.
Estoy de acuerdo con esta idea de los finales amorosos (p. 229): “Sabrás que lo que se acaba, se acabó mucho antes y no se acabará del todo hasta tiempo después”.
Me gustó la novela y me gustó incluso lo que la editorial escribe en el colofón (p. 245): “Desde Libros del Asteroide queremos agradecerle el tiempo que ha dedicado a la lectura de Comerás flores. Esperamos que el libro le haya gustado y le animamos a que, si así ha sido, lo recomiende a otro lector”. Mi ejemplar dice que, en 2026, el libro va en su decimonovena reimpresión.
Muchas mujeres han escrito sobre Comerás flores. Sintético es lo que dice Aixa de la Cruz en la contraportada: “Quién pudiera volver a la veintena, leer este libro y enmendar su propia historia”.

*Sobre el autor:
Héctor Cortés Mandujano
Narrador, dramaturgo y periodista cultural
Finca El Ciprés, Villaflores, Chiapas, 1961.
Sus publicaciones, una amplia colección, abarcan varios géneros: Cuento, dramaturgia, novela, relato, ensayo y varias coautorías. Ha sido antologado en libros y revistas especializadas.
Aunque desde hace varios años se ha abstenido de participar en concursos y convocatorias, tiene varios premios y reconocimientos por su actividad literaria, mencionamos algunos: Premio Puerta 2010 al Mejor Dramaturgo, otorgado por la Asociación de Periodistas Culturales de Chiapas “Trozos de sol”; Premio Nacional de Novela Breve Rosario Castellanos, con Aún corre sangre por las avenidas (2005); Premio Estatal de Novela Breve Emilio Rabasa, con Vanterros (2004).
Lo puedes seguir en su columna Casa de citas.
Correo electrónico: hectorcortesm@gmail.com