Voces ensortijadas


Voces, sonidos y experiencias
María Gabriela López Suárez


Hace varias entregas les compartí en esta columna, datos sobre la magia que se produce a través de la cajita de sonidos, como me gusta llamarle a la radio. Ese medio que nos acompaña, permite compartir historias, divulgar información y echar a volar la imaginación con la voz, música y efectos que son sus elementos básicos.


En esta ocasión retomo el tema porque quiero comentarles sobre un proyecto radiofónico que este mes llega a su catorce aniversario de estar al aire, el programa Los Colores de la Voz, producción de la Universidad Intercultural de Chiapas.
Este programa se transmite desde sus inicios a través de la radiodifusora XERA, Radio Uno, del Sistema Chiapaneco de Radio, Televisión y Cinematografía (SCHRTVyC). Este proyecto, al que me integré hace alrededor de tres años y del que me siento contenta de formar parte y aprender, nació hace catorce años; es producto de un trabajo en equipo donde se ha contado con la participación de estudiantes y docentes de la institución en la producción y conducción, a lo largo de su trayectoria.

Hacer radio implica varios elementos, no solo es estar frente a un micrófono y decir lo que nos viene a la mente, significa investigación, compromiso, entusiasmo, creatividad, constancia, responsabilidad y sobre todo, pasión para comunicar y fomentar en el público el interés por los temas que se abordan. Recordemos que una de las tareas fundamentales de la radio es educar y es parte de nuestros retos.

Los Colores de la Voz, es un espacio que nos ha permitido aprender en distintos ámbitos, por un lado, con las diversas temáticas que se han divulgado, por otro, del compartir de la gente entrevistada que ha brindado sus conocimientos locales, académicos, datos sobre literatura, lenguas originarias, cine, videodocumental, ciencia, culturas, género, derechos, música, entretenimiento, entre muchos temas más.

De igual manera, hemos aprendido con quienes han colaborado en intercambios radiofónicos al interior de la universidad, así como de manera interinstitucional y con otras radios universitarias, comunitarias, a nivel local, nacional e internacional con las que hemos ido tejiendo redes de colaboración.

Los aprendizajes han sido también parte de las experiencias que nos han brindado estudiantes de diversas generaciones de la Licenciatura en Comunicación Intercultural, así como docentes, quienes han sido pilares fundamentales en la realización de materiales radiofónicos, conducción y producción del programa.

Va mi reconocimiento y felicitaciones a todas las personas que han hecho posible Los Colores de la Voz, desde autoridades académicas, personal del SCHRTVyC, entrevistados y especialmente, a mis colegas radialistas apasionadas y apasionados, como suele llamarnos el maestro José Ignacio López Vigil, que semana tras semana nos hemos sumado a aportar nuestro granito de arena en el quehacer radiofónico para compartir voces, sonidos y experiencias.