Voces ensortijadas. 338. Tardecita veraniega. María Gabriela López Suárez

Fotografía: MGLS:
Voces ensortijadas  


Tardecita veraniega

María Gabriela López Suárez


Amalia terminó de hacer las labores de casa al tiempo que escuchaba los truenos que anunciaban la lluvia que comenzaba a caer y que quizá podía permanecer toda la tarde. Recordó que su comadre Lupita la había invitado a comer ese día. Amalia la llamó para decirle que esperaría a que terminara de llover para ir a la comida.

La lluvia se prolongó un par de horas. De tal modo que Amalia se quedó a comer en su casa y llamó nuevamente a Lupita para decirle que llegaría más tarde para que tomaran café con pan. Ella llevaría el pan.

Cuando Amalia salió de casa observó el cielo, se había despejado casi por completo. Algunos nubarrones grises se asomaban en el lado poniente de la ciudad. Percibió que la lluvia había dejado ese grato aroma a tierra mojada que le recordaba su niñez y también un viento fresco que acompañaba la tarde.

Observó que había mucho tráfico vehicular, además de gente que, como ella, iba y venía caminando, algunos con sus mascotas. Parecía como que la lluvia había dado tregua, esto era un detonante para que la gente saliera de sus casas, o al menos eso imaginaba Amalia. El paisaje de la tarde era muy agradable.

En su camino a la panadería contempló la algarabía de los zanates que se posaban en la parte baja de algunos árboles, además de otras aves que entonaban sus cantos desde las ramas más altas. La lluvia había dejado varios espejos de agua, así les llamaba Amalia a los charcos que se formaban. Le encantaba ver el reflejo de las imágenes sobre el agua, para ella semejaban a espejos. Y también contempló las alfombras de pétalos que se formaban bajo los árboles de flamboyant.

Agradeció la lluvia que había caído, por haber refrescado el clima, y también porque ella tenía la oportunidad de disfrutar esa tardecita veraniega.

El aroma a pan comenzó a sentirse, ya estaba a menos de una cuadra para llegar a la panadería. Comenzó a pensar en qué panes compraría para compartir el cafecito con la comadre Lupita.
Fotografía: MGLS:
Fotografía: MGLS:

Sobre la autora:

Maria Gabriela López Suárez

Catedrática, periodista, escritora y comunicadora

Apasionada de la escritura, la lectura, la radio y el aprendizaje de idiomas. Doctora en Estudios Regionales por la UNACH y Doctora en Dirección y Planificación del Turismo por la Universidad de Alicante. Maestra en Educación Superior y Licenciada en Ciencias de la Comunicación por la UNACH. Profesora-investigadora en la Universidad Intercultural de Chiapas (UNICH), en la Licenciatura en Comunicación Intercultural y la Maestría en Estudios Interculturales. Asesora en el Instituto de Evaluación, Profesionalización y Promoción docente en Chiapas y en el Instituto de Educación Superior en Desarrollo Humano Sustentable. Es integrante del Sistema Nacional de Investigadores, Nivel 1, del Sistema Estatal de Investigadores, de la Red Internacional de Investigadores en Turismo, Desarrollo y Sustentabilidad (RITURDES) y de la Red de Formadores en Educación e Interculturalidad en América Latina (RedFEIAL). 

Sus líneas de investigación son: Comunicación, Comunicación Intercultural, Educación, Identidades, Juventudes, Periodismo, Radio Comunitaria, Turismo Comunitario, Patrimonio Cultural. 

Desde 2008 colabora como periodista cultural independiente en diferentes medios chiapanecos.  En 2018 fue corresponsal en Chiapas en la, antes llamada, Agencia Informativa CONACYT. Es autora de la columna periodística Voces ensortijadas, desde 2017, actualmente se publica en la revista electrónica Letras, idea y voz y en el portal Chiapas Paralelo.  Es productora del programa radiofónico de la UNICH, Los Colores de la Voz. Actualmente es aprendiz de la Lengua de Señas Mexicana.

Voces ensortijadas. 337. El tiempo, un acompañante en la vida. María Gabriela López Suárez

Fotografía: MGLS.
Voces ensortijadas  
El tiempo, un acompañante en la vida
María Gabriela López Suárez


A mi niña interior, que algún día soñó con escribir.
Al público lector y radioescucha de las Voces ensortijadas.



Observo el cielo, hay un bello paisaje soleado, el verde acompaña a la naturaleza, qué gusto me da contemplar el paisaje. Me siento agradecida y afortunada de estar en un espacio laboral rodeado de árboles y montañas. La temporada de lluvias también favorece este regalo.

Estoy en un aula, mi labor este día es aplicar un examen de nuevo ingreso a la universidad. Hay rostros diversos de chicas y chicos, sonrientes, serios, se perciben los nervios y la incertidumbre. No es para menos, están en un examen para ingresar a estudiar la carrera que han elegido. El esfuerzo y ánimo de sus familias también está puesto en eso.

Ver a las juventudes me genera entusiasmo y me evoca a mi etapa en la licenciatura. Los exámenes siempre me daban nervios (aún me siguen dando). Recuerdo que cuando los presentaba tenía el tiempo de poder hacer un repaso para corroborar las respuestas. En una ocasión para una certificación en inglés no me percaté que había que escribir con lapicero una historia, lo hice a lápiz. Pocos minutos antes de que terminara el tiempo para entregar la prueba me di cuenta. Mi corazón latió más fuerte, me centré en ir repintando el texto con lapicero y borrando cuidadosamente el rastro del lápiz. Terminé en tiempo y forma.

Ahora escucho el movimiento de las hojas del cuadernillo de preguntas, el sonido del borrador que usan, algún lápiz o sacapuntas que cae y también varios bostezos. Observó movimientos de pies, lo percibo como inquietud y nervios. El paisaje sonoro de las aves se escucha por instantes, con algarabía. El sonido de mis pasos se oye levemente, entre el recorrido que hago al interior del aula.

El tiempo puede ser muy breve, pausado, fugaz o eterno, quizá depende de dónde estamos, con quiénes, en qué época del año y las actividades que hagamos. Como en este examen, las chicas y chicos seguramente quieren que el tiempo sea lento. Para mí el tiempo es un acompañante en la vida. El paso de los años puede permitir verlo como un aliado.

Hablando del tiempo, escribo estas líneas con profunda gratitud en el marco del noveno aniversario de esta columna. Para mí ha sido una hermosa oportunidad de aprendizajes, de nuevas experiencias, de conocer personas, divulgar historias, crear personajes, recorrer territorios, compartir perspectivas, reflexionar sobre distintos temas y desarrollar la escritura por placer.

Gracias por el espacio a Letras, idea y voz que me ha permitido divulgar esta columna, a Radio Siberia a través de Tropikalia por la oportunidad de que la columna sea en formato radiofónico. Gracias al público lector y radioescucha que la hace suya y resuena con ella.
Fotografía: MGLS.
Fotografía: MGLS.

Sobre la autora:

Maria Gabriela López Suárez

Catedrática, periodista, escritora y comunicadora

Apasionada de la escritura, la lectura, la radio y el aprendizaje de idiomas. Doctora en Estudios Regionales por la UNACH y Doctora en Dirección y Planificación del Turismo por la Universidad de Alicante. Maestra en Educación Superior y Licenciada en Ciencias de la Comunicación por la UNACH. Profesora-investigadora en la Universidad Intercultural de Chiapas (UNICH), en la Licenciatura en Comunicación Intercultural y la Maestría en Estudios Interculturales. Asesora en el Instituto de Evaluación, Profesionalización y Promoción docente en Chiapas y en el Instituto de Educación Superior en Desarrollo Humano Sustentable. Es integrante del Sistema Nacional de Investigadores, Nivel 1, del Sistema Estatal de Investigadores, de la Red Internacional de Investigadores en Turismo, Desarrollo y Sustentabilidad (RITURDES) y de la Red de Formadores en Educación e Interculturalidad en América Latina (RedFEIAL). 

Sus líneas de investigación son: Comunicación, Comunicación Intercultural, Educación, Identidades, Juventudes, Periodismo, Radio Comunitaria, Turismo Comunitario, Patrimonio Cultural. 

Desde 2008 colabora como periodista cultural independiente en diferentes medios chiapanecos.  En 2018 fue corresponsal en Chiapas en la, antes llamada, Agencia Informativa CONACYT. Es autora de la columna periodística Voces ensortijadas, desde 2017, actualmente se publica en la revista electrónica Letras, idea y voz y en el portal Chiapas Paralelo.  Es productora del programa radiofónico de la UNICH, Los Colores de la Voz. Actualmente es aprendiz de la Lengua de Señas Mexicana.

Voces ensortijadas. 336. El canto de las ranas. María Gabriela López Suárez

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Voces ensortijadas  

El canto de las ranas
María Gabriela López Suárez


El día había pasado volando. Irene preparó su cena. Tenía ganas de comer bolillo dorado, untado con mantequilla y una pizca de azúcar. Para tomar eligió preparar atole de amaranto. Se tomó su tiempo para cocinar. El aroma del atole se esparció por la pequeña cocina.

El clima había estado muy caluroso durante el día, comenzaba a refrescar. Abrió las ventanas que daban al comedor, percibió el viento y sintió una sensación tan agradable que le alegró el corazón.

Irene arregló la mesa, colocó su tapete favorito. Se sirvió atole en una de sus tazas preferidas, una de color rojo que tenía al frente una flor de margarita. Prendió la televisión para ver alguna película mientras cenaba. No tenía alguna elección en particular. Se quedó viendo Comer, rezar, amar, con Julia Roberts. La película llamó su atención. Empezó a resonar con algunos mensajes. Lo que más le agradó fue darse el tiempo para cocinar, disfrutar su cena sin prisa y seguir percibiendo el viento. Apagó el televisor.

Se asomó a la ventana y agradeció que sus vecinos tenían varios árboles. Para ella era un gran regalo, no solo le brindaban sombra durante el día, sino que, en días calurosos como ése, le permitían disfrutar del viento. Observó el cielo, se veía un poco nublado. Era difícil precisar si era por anuncio de lluvia o por la contaminación que últimamente lo cubría. Deseó que lloviera. Todas las personas de su colonia, los árboles, los pájaros y ella anhelaban ese regalo.

Recordó que cuando era niña había tenido experiencias muy agradables en casa de sus abuelitos. Las que anunciaban la lluvia eran las ranas. La primera vez que escuchó el canto de las ranas no supo identificar qué era, hasta que le dijeron. La sorprendió el sonido tan fuerte del canto, así como la bella armonía de escuchar el canto de varias ranas, eran como una especie de coro. Irene también se acordó de una historia del pueblo maya que había leído sobre la relación del canto de las ranas y Chaac, el dios de la lluvia.

Ya era hora de irse a dormir, tenía que madrugar al día siguiente. En su cama, Irene comenzó a escuchar a lo lejos el canto de las ranas y luego unos truenos en el cielo. No supo si era realidad o parte de sus sueños.
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Fotografía: Giovanni: https://www.pexels.com/photo/frog-on-ground-17052566/

Sobre la autora:

Maria Gabriela López Suárez

Catedrática, periodista, escritora y comunicadora

Apasionada de la escritura, la lectura, la radio y el aprendizaje de idiomas. Doctora en Estudios Regionales por la UNACH y Doctora en Dirección y Planificación del Turismo por la Universidad de Alicante. Maestra en Educación Superior y Licenciada en Ciencias de la Comunicación por la UNACH. Profesora-investigadora en la Universidad Intercultural de Chiapas (UNICH), en la Licenciatura en Comunicación Intercultural y la Maestría en Estudios Interculturales. Asesora en el Instituto de Evaluación, Profesionalización y Promoción docente en Chiapas y en el Instituto de Educación Superior en Desarrollo Humano Sustentable. Es integrante del Sistema Nacional de Investigadores, Nivel 1, del Sistema Estatal de Investigadores, de la Red Internacional de Investigadores en Turismo, Desarrollo y Sustentabilidad (RITURDES) y de la Red de Formadores en Educación e Interculturalidad en América Latina (RedFEIAL). 

Sus líneas de investigación son: Comunicación, Comunicación Intercultural, Educación, Identidades, Juventudes, Periodismo, Radio Comunitaria, Turismo Comunitario, Patrimonio Cultural. 

Desde 2008 colabora como periodista cultural independiente en diferentes medios chiapanecos.  En 2018 fue corresponsal en Chiapas en la, antes llamada, Agencia Informativa CONACYT. Es autora de la columna periodística Voces ensortijadas, desde 2017, actualmente se publica en la revista electrónica Letras, idea y voz y en el portal Chiapas Paralelo.  Es productora del programa radiofónico de la UNICH, Los Colores de la Voz. Actualmente es aprendiz de la Lengua de Señas Mexicana.

Voces ensortijadas. 335. Una nueva vuelta al sol. María Gabriela López Suárez

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Voces ensortijadas  

Una nueva vuelta al sol
María Gabriela López Suárez


Matilde percibió los rayos del sol que atravesaban la cortina de su cuarto. Antes de que la alarma de su reloj sonara ya estaba despierta. Imaginó que faltarían unos minutos antes de las seis de la mañana, confió en su intuición. Decidió quedarse unos instantes más en la cama. Agradeció a la divinidad ese día tan especial. Respiró profundo. El sonido de la alarma se escuchó.

−¡Vamos Matilde! Es hora de levantarse. ¡Hoy es tu cumpleaños! −se dijo, entre tanto se quitaba la cobija.

Se sentó en el borde de la cama. Comenzó a hacer los ejercicios de fisioterapia que tenía como rutina cada mañana. Se puso de pie, estiró sus brazos lo más que pudo y luego se relajó. Fue al baño. Cepilló sus dientes. Se lavó la cara con su jabón favorito, romero con lavanda. Se detuvo unos instantes frente al espejo. Contempló su rostro, las líneas de expresión estaban bien dibujadas, los hilos de plata decoraban sus cabellos. Se detuvo con especial atención en sus ojos, le gustó encontrar en ellos ese brillo que solía recordar en cada momento emotivo, como ese día.

Buscó su teléfono celular. Estaría pendiente de las llamadas de sus hijos, demás familiares y amistades. Lo dejó sobre la mesa del comedor. Fue a la cocina. Se le antojó prepararse un café con leche. Mientras hacía la bebida observó sus manos bellamente decoradas con pecas. Abrió y cerró las manos, agradeció el poder hacerlo sin malestar alguno. Buscó en la alacena si tenía algunas galletas, encontró unas de mantequilla que le había regalado su amiga Lucía.

Antes de revisar el celular, que ya había sonado con el tono de mensajes, buscó su taza favorita y un plato de los que usaba para las ocasiones especiales. Ahí puso sus galletas y se sentó a tomar su cafecito. Recordó su imagen frente al espejo. Era muy afortunada y bendecida en tener una nueva vuelta al sol. Se alegró de tener regalos tan valiosos como salud, familia, amistades, su entusiasmo por la vida, un techo donde vivir, alimentos que compartir y un cúmulo de experiencias diversas de las que había aprendido y agradecía.

El celular sonó, era Mercedes, su hija menor, quien la llamaba para cantarle las mañanitas y decirle que pasarían por ella en un rato más para ir a festejar la vida.
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Fotografía: Marco Antonio Casique Reyes: https://www.pexels.com/photo/dramatic-sunset-through-vintage-window-in-mexico-31520564/

Sobre la autora:

Maria Gabriela López Suárez

Catedrática, periodista, escritora y comunicadora

Apasionada de la escritura, la lectura, la radio y el aprendizaje de idiomas. Doctora en Estudios Regionales por la UNACH y Doctora en Dirección y Planificación del Turismo por la Universidad de Alicante. Maestra en Educación Superior y Licenciada en Ciencias de la Comunicación por la UNACH. Profesora-investigadora en la Universidad Intercultural de Chiapas (UNICH), en la Licenciatura en Comunicación Intercultural y la Maestría en Estudios Interculturales. Asesora en el Instituto de Evaluación, Profesionalización y Promoción docente en Chiapas y en el Instituto de Educación Superior en Desarrollo Humano Sustentable. Es integrante del Sistema Nacional de Investigadores, Nivel 1, del Sistema Estatal de Investigadores, de la Red Internacional de Investigadores en Turismo, Desarrollo y Sustentabilidad (RITURDES) y de la Red de Formadores en Educación e Interculturalidad en América Latina (RedFEIAL). 

Sus líneas de investigación son: Comunicación, Comunicación Intercultural, Educación, Identidades, Juventudes, Periodismo, Radio Comunitaria, Turismo Comunitario, Patrimonio Cultural. 

Desde 2008 colabora como periodista cultural independiente en diferentes medios chiapanecos.  En 2018 fue corresponsal en Chiapas en la, antes llamada, Agencia Informativa CONACYT. Es autora de la columna periodística Voces ensortijadas, desde 2017, actualmente se publica en la revista electrónica Letras, idea y voz y en el portal Chiapas Paralelo.  Es productora del programa radiofónico de la UNICH, Los Colores de la Voz. Actualmente es aprendiz de la Lengua de Señas Mexicana.

Voces ensortijadas. 334. Después de la lluvia. María Gabriela López Suárez

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Voces ensortijadas  


Después de la lluvia

María Gabriela López Suárez



Esperanza revisó si había guardado el pequeño paraguas en su bolsa. Estaba lista para salir a comprar telas, hilos y encajes para los manteles que le habían encargado. La temporada de lluvias había llegado y una noche antes había llovido muy fuerte.

−Por si las dudas, mejor me llevo el paraguas, no me agarre el aguacero a medio camino −se dijo en voz alta, mientras dejaba una nota a sus hijos diciendo que iba a hacer un mandado y no tardaría en volver.

Para su sorpresa el cielo se estaba despejando, quedaban pocos tonos grises y se asomaban las nubes aborregadas. Ésas que son características después de una intensa noche lluviosa. El sol despertaba poco a poco y ya dejaba sentir sus cálidos rayos. Las calles conservaban restos de la lluvia, entre ellos varios charquitos y la sensación de humedad ya comenzaba a evaporarse.

En su camino Esperanza observó las hojas de los árboles que aún tenían gotas de lluvia y les daban un toque bello. Mientras avanzaba hacia la tienda de las telas, fue poniendo atención en todo el cambio que había generado la lluvia. A lo lejos contempló el verde de los cerros.
Escuchó el canto de las aves, alcanzó a identificar el canto del cenzontle y también de los zanates. Le pareció que era un canto de alegría, de gratitud, seguramente por el agua de la lluvia.

El paisaje de la naturaleza se había transformado. Los árboles florecían. Se deleitó la vista con las flores de mayo en diversos colores. Los árboles de flamboyant también presumían sus flores rojas y anaranjadas que hacían una hermosa combinación con el follaje verde de sus hojas.

Se alegró de haberse levantado temprano. Levantó la vista al cielo y luego bajó la mirada y se encontró uno de esos regalos, en los que muy raras veces se pone atención. Contempló a una hormiga que rápidamente avanzaba llevando un trocito del pétalo de alguna flor. Iba con tal prisa que a Esperanza se le asemejó que así solía andar ella cuando iba a hacer sus mandados, pero esa mañana no llevaba tal prisa. −Después de la lluvia hay tantos regalos que pueden pasar desapercibidos, −pensó. Siguió su camino, ya estaba cerca de la tienda.
Photo by Juan J. Morales-Trejo: https://www.pexels.com/photo/leafcutter-ant-carrying-leaf-across-branch-36631972/
Photo by Juan J. Morales-Trejo: https://www.pexels.com/photo/leafcutter-ant-carrying-leaf-across-branch-36631972/

Sobre la autora:

Maria Gabriela López Suárez

Catedrática, periodista, escritora y comunicadora

Apasionada de la escritura, la lectura, la radio y el aprendizaje de idiomas. Doctora en Estudios Regionales por la UNACH y Doctora en Dirección y Planificación del Turismo por la Universidad de Alicante. Maestra en Educación Superior y Licenciada en Ciencias de la Comunicación por la UNACH. Profesora-investigadora en la Universidad Intercultural de Chiapas (UNICH), en la Licenciatura en Comunicación Intercultural y la Maestría en Estudios Interculturales. Asesora en el Instituto de Evaluación, Profesionalización y Promoción docente en Chiapas y en el Instituto de Educación Superior en Desarrollo Humano Sustentable. Es integrante del Sistema Nacional de Investigadores, Nivel 1, del Sistema Estatal de Investigadores, de la Red Internacional de Investigadores en Turismo, Desarrollo y Sustentabilidad (RITURDES) y de la Red de Formadores en Educación e Interculturalidad en América Latina (RedFEIAL). 

Sus líneas de investigación son: Comunicación, Comunicación Intercultural, Educación, Identidades, Juventudes, Periodismo, Radio Comunitaria, Turismo Comunitario, Patrimonio Cultural. 

Desde 2008 colabora como periodista cultural independiente en diferentes medios chiapanecos.  En 2018 fue corresponsal en Chiapas en la, antes llamada, Agencia Informativa CONACYT. Es autora de la columna periodística Voces ensortijadas, desde 2017, actualmente se publica en la revista electrónica Letras, idea y voz y en el portal Chiapas Paralelo.  Es productora del programa radiofónico de la UNICH, Los Colores de la Voz. Actualmente es aprendiz de la Lengua de Señas Mexicana.

Voces ensortijadas. 333. El regalo de la escritura. María Gabriela López Suárez

Photo by Gimena Sotomayor: https://www.pexels.com/photo/contemplative-writing-in-mar-del-plata-argentina-31858379/
Voces ensortijadas  
El regalo de la escritura
María Gabriela López Suárez


Con respeto y gratitud:
A los grupos que facilité clases en este semestre.






Desde que descubrí que la escritura significa más que una herramienta valiosa para comunicarnos, para comunicarme, para intercambiar mensajes o redactar textos académicos, ésta ha tomado una parte clave en mi vida. En esta ocasión retomo parte de mi sentir como docente en el nivel de educación superior.

La etapa universitaria es importante, en ella se pueden desarrollar las habilidades que cada estudiante tiene y descubrir las que pueden adquirirse. Como docente tengo muchos retos con las nuevas generaciones a las que acompaño en su formación en licenciatura y posgrado, uno de ellos es: ¿cómo despertar el interés por la escritura más allá del ámbito académico ante el uso incesante de la tecnología, de los teléfonos celulares y ahora de la inteligencia artificial?

Hoy quiero compartir el regalo de la escritura que me brindó el grupo de cuarto semestre en Taller de géneros de opinión. Valoro desde el corazón la confianza y el esfuerzo en cada texto plasmado en sus columnas y crónicas. Les comparto que en las clases suelo pedir los textos escritos a mano y en cada ejercicio revisado logré percibir emociones diversas, alegrías, tristezas, retos, dificultades, incertidumbres, gusto por la música, la literatura, la escritura, el anime, los videojuegos, la gastronomía, la astronomía, el cine. En los textos la escritura fluyó, esa escritura que permite trascender fronteras, donde se percibe la seguridad en los temas que les gusta trabajar, con las que se puede resonar y con las que aprendí a conocer un poco más sobre cada estudiante.

La atmósfera que acompañó el ciclo escolar enero-junio de 2026 estuvo llena de distintas emociones, algunos días un poco más grises otros un tanto más soleados, llenos de ánimo y acompañados del canto de las aves, de la lluvia, del viento, pero también del silencio. Hay quienes iniciaron el ciclo y concluyeron, otros, otras, se quedaron en el camino. Sin duda, agradezco mucho los aprendizajes nuevos que cada estudiante y cada grupo me brindó. ¡Felices vacaciones!
Photo by Gimena Sotomayor: https://www.pexels.com/photo/contemplative-writing-in-mar-del-plata-argentina-31858379/
Fotografía: Gimena Sotomayor: https://www.pexels.com/photo/contemplative-writing-in-mar-del-plata-argentina-31858379/

Sobre la autora:

Maria Gabriela López Suárez

Catedrática, periodista, escritora y comunicadora

Apasionada de la escritura, la lectura, la radio y el aprendizaje de idiomas. Doctora en Estudios Regionales por la UNACH y Doctora en Dirección y Planificación del Turismo por la Universidad de Alicante. Maestra en Educación Superior y Licenciada en Ciencias de la Comunicación por la UNACH. Profesora-investigadora en la Universidad Intercultural de Chiapas (UNICH), en la Licenciatura en Comunicación Intercultural y la Maestría en Estudios Interculturales. Asesora en el Instituto de Evaluación, Profesionalización y Promoción docente en Chiapas y en el Instituto de Educación Superior en Desarrollo Humano Sustentable. Es integrante del Sistema Nacional de Investigadores, Nivel 1, del Sistema Estatal de Investigadores, de la Red Internacional de Investigadores en Turismo, Desarrollo y Sustentabilidad (RITURDES) y de la Red de Formadores en Educación e Interculturalidad en América Latina (RedFEIAL). 

Sus líneas de investigación son: Comunicación, Comunicación Intercultural, Educación, Identidades, Juventudes, Periodismo, Radio Comunitaria, Turismo Comunitario, Patrimonio Cultural. 

Desde 2008 colabora como periodista cultural independiente en diferentes medios chiapanecos.  En 2018 fue corresponsal en Chiapas en la, antes llamada, Agencia Informativa CONACYT. Es autora de la columna periodística Voces ensortijadas, desde 2017, actualmente se publica en la revista electrónica Letras, idea y voz y en el portal Chiapas Paralelo.  Es productora del programa radiofónico de la UNICH, Los Colores de la Voz. Actualmente es aprendiz de la Lengua de Señas Mexicana.

Voces ensortijadas. 332. Cuando el alma se agüita. María Gabriela López Suárez

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Voces ensortijadas  

Cuando el alma se agüita
María Gabriela López Suárez


Era pasado el mediodía del miércoles cuando el cielo comenzó a nublarse, Verónica percibió al interior de su espacio de trabajo que el sol se había ocultado.

− ¿A poco lloverá tan temprano? Ojalá que no. El solecito está lindo, alegra el día− dijo Verónica mientras se asomaba a la ventana.

Ese día no había llegado a trabajar su compañera Selene, con quien compartía espacio en la oficina. Verónica echaba de menos su presencia porque ese día no tenía con quién conversar durante la jornada. Terminó de revisar la base de datos que le habían encomendado un día anterior. Se sintió contenta de que había avanzado con ese pendiente que urgía a sus jefes. Así podría continuar con las labores correspondientes a su área.

Poco le duró la felicidad porque al revisar su correo recibió solicitudes para revisar dos bases de datos. La encomienda era para Selene y para ella, pero al no llegar su compañera, Verónica tenía que atenderlas y entregar los resultados al día siguiente. Por su mente pasaron varias ideas. Observó el reloj, sintió que su corazón latía con más rapidez. Se levantó y fue a preparar café. Necesitaba despejarse un poco.

Mientras preparaba el café comenzó a escuchar la lluvia, primero unas gotas leves que, en poco tiempo, se convirtió en una lluvia fuerte. Se asomó a la ventana, observó el cielo grisáceo y no alcanzó a contemplar los árboles que había a lo lejos, la lluvia lo impedía. Volvió a desear que en lugar de lluvia hubiera sol. Se quedó unos minutos frente a la ventana, percibió el aroma a tierra mojada.

Volvió por el café, se sirvió un poco en una taza. Antes de mirar el reloj, decidió quedarse unos minutos apreciando la lluvia. El aroma del café la llenó de energía, probó la bebida y le pareció deliciosa. Respiró profundo, al exhalar sintió que soltó la preocupación que le generaban las nuevas encomiendas urgentes. Se percató que la lluvia cesaba. El cielo se fue despejando. Los pájaros comenzaron a cantar con tal alegría, que daba gusto escucharlos. En breve tiempo el sol salió nuevamente.

Verónica quedó asombrada de lo que había sucedido en tan poco tiempo. Se sintió más tranquila. Regresó a su escritorio, terminó su último sorbo de café. Inició con la primera de las encomiendas y avanzó hasta terminarla. Decidió que la segunda tarea la trabajaría al día siguiente.

Al terminar su día laboral, mientras iba a casa, reflexionó sobre la importancia de poner atención para identificar cuando el alma se agüita, qué se puede hacer y cómo sobrellevarlo. Ese día la lluvia, el café, los pájaros y el sol habían sido sus aliados para confortarla. Recordó la algarabía del canto de los pájaros mientras aún percibía el olor a tierra mojada.
Photo by Justin Wolfert: https://www.pexels.com/photo/close-up-photo-of-water-droplets-8100262/
Fotografía: Justin Wolfert: https://www.pexels.com/photo/close-up-photo-of-water-droplets-8100262/

Sobre la autora:

Maria Gabriela López Suárez

Catedrática, periodista, escritora y comunicadora

Apasionada de la escritura, la lectura, la radio y el aprendizaje de idiomas. Doctora en Estudios Regionales por la UNACH y Doctora en Dirección y Planificación del Turismo por la Universidad de Alicante. Maestra en Educación Superior y Licenciada en Ciencias de la Comunicación por la UNACH. Profesora-investigadora en la Universidad Intercultural de Chiapas (UNICH), en la Licenciatura en Comunicación Intercultural y la Maestría en Estudios Interculturales. Asesora en el Instituto de Evaluación, Profesionalización y Promoción docente en Chiapas y en el Instituto de Educación Superior en Desarrollo Humano Sustentable. Es integrante del Sistema Nacional de Investigadores, Nivel 1, del Sistema Estatal de Investigadores, de la Red Internacional de Investigadores en Turismo, Desarrollo y Sustentabilidad (RITURDES) y de la Red de Formadores en Educación e Interculturalidad en América Latina (RedFEIAL). 

Sus líneas de investigación son: Comunicación, Comunicación Intercultural, Educación, Identidades, Juventudes, Periodismo, Radio Comunitaria, Turismo Comunitario, Patrimonio Cultural. 

Desde 2008 colabora como periodista cultural independiente en diferentes medios chiapanecos.  En 2018 fue corresponsal en Chiapas en la, antes llamada, Agencia Informativa CONACYT. Es autora de la columna periodística Voces ensortijadas, desde 2017, actualmente se publica en la revista electrónica Letras, idea y voz y en el portal Chiapas Paralelo.  Es productora del programa radiofónico de la UNICH, Los Colores de la Voz. Actualmente es aprendiz de la Lengua de Señas Mexicana.

Voces ensortijadas. 331. Soltar el miedo. María Gabriela López Suárez

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Voces ensortijadas  

Soltar el miedo

María Gabriela López Suárez


Esa tarde del miércoles era una fecha importante para Alicia, presentaría un proyecto artístico en una convocatoria que había esperado con mucho entusiasmo. No tenía la tarea fácil, había alrededor de más de 15 proyectos con temas afines. Muchas de las personas postulantes tenían trayectoria en el ámbito de las artes, eran como solía decirse, artistas consolidados.

Alicia preparó la defensa de su proyecto. Ensayó en casa, frente a su familia, amistades y de un par de docentes de su universidad, con quienes había entablado amistad. Los comentarios que le hicieron le ayudaron para fortalecer algunos puntos a la hora de exponer, su postura, el tono de su voz, la seguridad y, sobre todo, hablar de manera clara, sin prisas y respetando el tiempo que le habían otorgado. Uno de los grandes retos era exponer el proyecto en solo diez minutos.

El turno de Alicia era el quinto. Cada participante entraba a un salón donde estaba el jurado, ahí permanecían el tiempo de exposición y otros treinta minutos más mientras les hacían las observaciones y tenían diez minutos para responder a los cuestionamientos realizados.

Cuando llamaron a la cuarta participante Alicia comenzó a sentir un vacío en el estómago, empezó a mover las manos, los nervios se estaban manifestando. Recordó una recomendación clave, respirar profundo, lo hizo tres veces. Sintió que se calmó un poco.

Llegó el turno de Alicia. Entró al salón. Era pequeño, bien iluminado, con una pantalla grande para proyectar su material. Observó al jurado, eran tres varones, de entre 50 y 60 años. Artistas con trayectoria, pensó Alicia. ¿Y las mujeres artistas? ¿Por qué están ausentes en el jurado? Antes de que su mente siguiera generando más preguntas dieron inicio al ritual de la presentación. Alicia mantuvo la calma, presentó su proyecto sin contratiempos. Se sintió tranquila y segura.

En los comentarios del jurado, a través de uno de los participantes, expresó ideas con tintes misóginos desacreditando el trabajo. Alicia escuchó atenta, su mente procesaba la respuesta, su corazón latía rápidamente, atendió el respirar profundo para mantener la calma. Recordó las veces que de niña calló y no expresó su sentir. Pensó en su proyecto donde estaba puesto esfuerzo, amor, pasión y muchas horas de trabajo. Le tocó el turno de dar respuesta, sintió las miradas atentas a qué diría. Sin titubear respondió cada interrogante y manifestó su sentir sobre esa forma violenta de desacreditar un trabajo, refirió la importancia de respetar la participación de las mujeres en las artes y la ausencia de ellas en el jurado. Percibió el calor en su rostro mientras expresaba su mensaje, su corazón latía con rapidez, pero el tono de su voz era claro, seguro. Terminó su participación. Se despidió del jurado. Notó un silencio incómodo.

Mientras iba a casa pensó que el solo hecho de participar ya la hacía ganadora y que había un gran aprendizaje en esa sesión, soltar el miedo para defender su palabra, sus ideas, su trabajo y su valor y respeto como mujer artista. Observó el cielo, el paisaje era bello. Ese era otro gran regalo.
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Fotografía: Aviz Media: https://www.pexels.com/photo/unrecognizable-teenager-jumping-on-park-alley-4336962/

Sobre la autora:

Maria Gabriela López Suárez

Catedrática, periodista, escritora y comunicadora

Apasionada de la escritura, la lectura, la radio y el aprendizaje de idiomas. Doctora en Estudios Regionales por la UNACH y Doctora en Dirección y Planificación del Turismo por la Universidad de Alicante. Maestra en Educación Superior y Licenciada en Ciencias de la Comunicación por la UNACH. Profesora-investigadora en la Universidad Intercultural de Chiapas (UNICH), en la Licenciatura en Comunicación Intercultural y la Maestría en Estudios Interculturales. Asesora en el Instituto de Evaluación, Profesionalización y Promoción docente en Chiapas y en el Instituto de Educación Superior en Desarrollo Humano Sustentable. Es integrante del Sistema Nacional de Investigadores, Nivel 1, del Sistema Estatal de Investigadores, de la Red Internacional de Investigadores en Turismo, Desarrollo y Sustentabilidad (RITURDES) y de la Red de Formadores en Educación e Interculturalidad en América Latina (RedFEIAL). 

Sus líneas de investigación son: Comunicación, Comunicación Intercultural, Educación, Identidades, Juventudes, Periodismo, Radio Comunitaria, Turismo Comunitario, Patrimonio Cultural. 

Desde 2008 colabora como periodista cultural independiente en diferentes medios chiapanecos.  En 2018 fue corresponsal en Chiapas en la, antes llamada, Agencia Informativa CONACYT. Es autora de la columna periodística Voces ensortijadas, desde 2017, actualmente se publica en la revista electrónica Letras, idea y voz y en el portal Chiapas Paralelo.  Es productora del programa radiofónico de la UNICH, Los Colores de la Voz. Actualmente es aprendiz de la Lengua de Señas Mexicana.

Voces ensortijadas. 330. El encuentro con la chicharra. María Gabriela López Suárez

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Voces ensortijadas  


El encuentro con la chicharra
María Gabriela López Suárez



El calor estaba en su máxima intensidad, desde dentro de casa Cristina veía cómo las plantas tenían las hojas agachadas. El sol no tardaría en ocultarse. Le gustaba contemplar la puesta del sol. Desde niña llamaba su atención, como un acto de magia, que de un instante a otro el sol se ocultaba detrás de la montaña que alcanzaba a ver desde su casa.

Salió al patio y levantó la vista al cielo, con tristeza se percató que no podría ver cómo el sol se despedía esa tarde. El cielo estaba cubierto de bruma; percibió en sus ojos una especie de ardor, como cuando la calidad del aire no es buena. Seguramente debe haber fuertes quemas, es la temporada, pensó para sí.

Decidió quedarse en el patio. Se sentó en su silla favorita y alcanzó a escuchar el canto de algunos pájaros, era una especie de anuncio del atardecer. Percibió que el clima estaba menos caluroso, al menos un poquito. Se alegró. A lo lejos alcanzó a escuchar un sonido que le hizo volver años atrás, a su infancia. Comenzó de leve a más fuerte. Lo identificó sin dificultad, era el canto de las chicharras.

Ese paisaje sonoro era cada vez menos común sobre todo en los espacios urbanos, se sintió afortunada de escucharlo. En su infancia era frecuente el canto de las chicharras. En ocasiones cantaban al mediodía, en los días muy cálidos. En otras, en la tarde, casi cerca del momento del ocaso. Justo como el instante en que se encontraba.
No pudo evitar traer al presente la primera vez que vio a una chicharra. Era una tarde cálida de primavera, las chicharras cantaban, casi como de costumbre. De pronto, don Antonio, el papá de Cristina fue hacia donde ella estaba, traía en la mano a un pequeño animalito. Era una chicharra. Se la mostró. Jamás había visto alguna. Se las imaginaba distintas, de gran tamaño, prendidas en los árboles.

Al tenerla tan cerca le pareció hermosa. Le asombraron sus enormes ojos; tenía las alas con detalles muy bellos, como si fueran una especie de alas mágicas. Lo que más llamó su atención fue escuchar ese sonido tan potente y cerca de ella, sonido que hacía ese animalito pequeño. El encuentro con la chicharra fue breve. Don Antonio la soltó y enseguida emprendió el vuelo. Había sido un hermoso regalo.

El calor cesó. Cristina comenzó a percibir una grata sensación de viento. El canto de las chicharras había terminado. Le habían alegrado el corazón, recordando lo maravilloso de la naturaleza y lo importante que era su cuidado para la vida.
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Fotografía: G. Cortez: https://www.pexels.com/photo/brown-insect-on-tree-6162133/Photo by G. Cortez: https://www.pexels.com/photo/brown-insect-on-tree-6162133/

Sobre la autora:

Maria Gabriela López Suárez

Catedrática, periodista, escritora y comunicadora

Apasionada de la escritura, la lectura, la radio y el aprendizaje de idiomas. Doctora en Estudios Regionales por la UNACH y Doctora en Dirección y Planificación del Turismo por la Universidad de Alicante. Maestra en Educación Superior y Licenciada en Ciencias de la Comunicación por la UNACH. Profesora-investigadora en la Universidad Intercultural de Chiapas (UNICH), en la Licenciatura en Comunicación Intercultural y la Maestría en Estudios Interculturales. Asesora en el Instituto de Evaluación, Profesionalización y Promoción docente en Chiapas y en el Instituto de Educación Superior en Desarrollo Humano Sustentable. Es integrante del Sistema Nacional de Investigadores, Nivel 1, del Sistema Estatal de Investigadores, de la Red Internacional de Investigadores en Turismo, Desarrollo y Sustentabilidad (RITURDES) y de la Red de Formadores en Educación e Interculturalidad en América Latina (RedFEIAL). 

Sus líneas de investigación son: Comunicación, Comunicación Intercultural, Educación, Identidades, Juventudes, Periodismo, Radio Comunitaria, Turismo Comunitario, Patrimonio Cultural. 

Desde 2008 colabora como periodista cultural independiente en diferentes medios chiapanecos.  En 2018 fue corresponsal en Chiapas en la, antes llamada, Agencia Informativa CONACYT. Es autora de la columna periodística Voces ensortijadas, desde 2017, actualmente se publica en la revista electrónica Letras, idea y voz y en el portal Chiapas Paralelo.  Es productora del programa radiofónico de la UNICH, Los Colores de la Voz. Actualmente es aprendiz de la Lengua de Señas Mexicana.

Voces ensortijadas. 329. Se busca a. María Gabriela López Suárez

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Voces ensortijadas  

Se busca a…
María Gabriela López Suárez

A mi mamá y a las ancestras de mi linaje.
A las madres buscadoras.


El autobús arrancó puntual a su destino, Verónica se acomodó en su asiento. Aún sentía la agitación de haber llegado corriendo al andén. Justo a tiempo, dijo para sí. Intentó ir pausando su respiración. Se alegró de que no tenía acompañante en el otro asiento, cerró los ojos y comenzó a respirar profundamente. Dejó a un lado su mochila. Sintió muy agradable el aire acondicionado.

Su semana había sido intensa; era el tercer viaje que hacía fuera de la ciudad donde vivía. Viajar le gustaba, era parte de los gajes de su oficio. Sin embargo, esos viajes habían sido no tan cercanos y sentía cansancio.

Era fotógrafa de alimentos, le gustaba. Tenía un par de años trabajando en una empresa y también se organizaba para hacer trabajos independientes. Había tenido la oportunidad de conocer la gastronomía de distintos lugares en el país, disfrutaba conocer la comida en los pueblos, sobre todo porque tenía la oportunidad de conocer la historia de cómo había surgido cada platillo. En la medida que se fue relajando, comenzó a reflexionar sobre la importancia de tener un espacio laboral en el que realizaba las cosas que le gustaban.

El camión se detuvo en un semáforo. Verónica corrió la cortina. Observó un poste que tenía varios anuncios de personas desaparecidas. Aunque los anuncios no estaban en buen estado, sino despintados y despegándose, atraparon su atención. Se busca a …, decían todos. Se preguntó, ¿cuántas personas desaparecidas había en ese lugar, en otra ciudad, en los estados, en el país? ¿Cómo se llegaba a tanta indiferencia para normalizar las desapariciones? ¿Qué hacían las autoridades? El autobús siguió su paso. Verónica pensó que estaba próximo a celebrarse el 10 de mayo, día de las madres, muchas personas desaparecidas eran hijas, hijos e incluso madres que hacían falta en sus hogares, en sus familias. ¿Qué celebración tendrían las madres? Ninguna, seguirían en la lucha diaria desde sus trincheras, con el dolor, la impotencia, pero también la fortaleza, la resiliencia y la esperanza que surge del trabajo de mujeres en colectivo.

Respiró profundo, pensó en las mujeres fuertes y amorosas de su linaje. Desde el corazón les agradeció su presencia.
Photo by Uriel Venegas: https://www.pexels.com/photo/group-of-women-in-headscarves-20142824/
Fotografía: Uriel Venegas: https://www.pexels.com/photo/group-of-women-in-headscarves-20142824/

Sobre la autora:

Maria Gabriela López Suárez

Catedrática, periodista, escritora y comunicadora

Apasionada de la escritura, la lectura, la radio y el aprendizaje de idiomas. Doctora en Estudios Regionales por la UNACH y Doctora en Dirección y Planificación del Turismo por la Universidad de Alicante. Maestra en Educación Superior y Licenciada en Ciencias de la Comunicación por la UNACH. Profesora-investigadora en la Universidad Intercultural de Chiapas (UNICH), en la Licenciatura en Comunicación Intercultural y la Maestría en Estudios Interculturales. Asesora en el Instituto de Evaluación, Profesionalización y Promoción docente en Chiapas y en el Instituto de Educación Superior en Desarrollo Humano Sustentable. Es integrante del Sistema Nacional de Investigadores, Nivel 1, del Sistema Estatal de Investigadores, de la Red Internacional de Investigadores en Turismo, Desarrollo y Sustentabilidad (RITURDES) y de la Red de Formadores en Educación e Interculturalidad en América Latina (RedFEIAL). 

Sus líneas de investigación son: Comunicación, Comunicación Intercultural, Educación, Identidades, Juventudes, Periodismo, Radio Comunitaria, Turismo Comunitario, Patrimonio Cultural. 

Desde 2008 colabora como periodista cultural independiente en diferentes medios chiapanecos.  En 2018 fue corresponsal en Chiapas en la, antes llamada, Agencia Informativa CONACYT. Es autora de la columna periodística Voces ensortijadas, desde 2017, actualmente se publica en la revista electrónica Letras, idea y voz y en el portal Chiapas Paralelo.  Es productora del programa radiofónico de la UNICH, Los Colores de la Voz. Actualmente es aprendiz de la Lengua de Señas Mexicana.