Voces ensortijadas
Tras bambalinas, la escucha al corazón
María Gabriela López Suárez
Mireya observó con atención las butacas vacías del teatro. El espacio era imponente. Volteó a ver a sus compañeras y compañeros, estaban concentrados leyendo el guion de la obra que, en un par de horas, presentarían al público. Luego volvió la mirada a su celular, buscó los diálogos del personaje que había elegido interpretar.
La directora de la obra convocó a actrices y actores, harían un ensayo general, aún tenían un buen espacio de tiempo antes de que iniciara la puesta en escena.
Mireya estaba con emociones encontradas, ver hacia el área donde estaría el público le generaba nervios, pero también alegría y ganas de estar actuando frente al escenario.
Después de su participación en el ensayo, recordó la invitación que había recibido un par de años atrás por parte de Victoria y Genaro, amistades de la universidad, para integrarse a un grupo de teatro. Cada que estaba por salir al escenario se le venía a la mente ese recuerdo y siempre les agradecía la invitación.
Mientras esperaba que terminara el ensayo se sentó en uno de los pequeños bancos que había detrás de las cortinas del escenario. Desde ahí pudo estar atenta a la actuación de cada personaje. Se deleitó con las participaciones. Se sintió privilegiada de tener la oportunidad de estar ahí. En esa parte del escenario salían a flote los nervios, la alegría, uno que otro enfado por si se olvidaban de alguna frase de los diálogos, pero también ahí estaba presente una parte importante de cada actriz y actor, el acompañamiento, el ánimo y el dar los mejores deseos para que les fuera muy bien en la obra de teatro.
Tras bambalinas, la escucha al corazón era importante. Mireya lo sabía.
El ensayo terminó y anunciaron la primera y segunda llamada. Mireya se asomó a través de una cortina para ver si el escenario ya tenía público, los asientos ya estaban ocupándose. Se colocó cerca del escenario. Sintió con más fuerza los latidos de su corazón cuando escuchó, ésta es tercera llamada, tercera, comenzamos.

Sobre la autora:
Maria Gabriela López Suárez
Catedrática, periodista, escritora y comunicadora
Apasionada de la escritura, la lectura, la radio y el aprendizaje de idiomas. Doctora en Estudios Regionales por la UNACH y Doctora en Dirección y Planificación del Turismo por la Universidad de Alicante. Maestra en Educación Superior y Licenciada en Ciencias de la Comunicación por la UNACH. Profesora-investigadora en la Universidad Intercultural de Chiapas (UNICH), en la Licenciatura en Comunicación Intercultural y la Maestría en Estudios Interculturales. Asesora en el Instituto de Evaluación, Profesionalización y Promoción docente en Chiapas y en el Instituto de Educación Superior en Desarrollo Humano Sustentable. Es integrante del Sistema Nacional de Investigadores, Nivel 1, del Sistema Estatal de Investigadores, de la Red Internacional de Investigadores en Turismo, Desarrollo y Sustentabilidad (RITURDES) y de la Red de Formadores en Educación e Interculturalidad en América Latina (RedFEIAL).
Sus líneas de investigación son: Comunicación, Comunicación Intercultural, Educación, Identidades, Juventudes, Periodismo, Radio Comunitaria, Turismo Comunitario, Patrimonio Cultural.
Desde 2008 colabora como periodista cultural independiente en diferentes medios chiapanecos. En 2018 fue corresponsal en Chiapas en la, antes llamada, Agencia Informativa CONACYT. Es autora de la columna periodística Voces ensortijadas, desde 2017, actualmente se publica en la revista electrónica Letras, idea y voz y en el portal Chiapas Paralelo. Es productora del programa radiofónico de la UNICH, Los Colores de la Voz. Actualmente es aprendiz de la Lengua de Señas Mexicana.