Líneas de desnudo. 172. Balada del todo. Manuel Pérez-Petit

Líneas de desnudo/ 172

Balada del todo
Por Manuel Pérez-Petit

Mi todo. Único pilar de mi existencia, capaz de sostener mi inutilidad y mis miedos, y de levantarme. Hacedora de milagros. Fundamento. Permanencia. Vocación. Faro. Nido sanador de todo vértigo. 
            No podía concebirme sin ella. El golpe brutal de su ausencia ha quedado indeleble en el polvo de la herida terminal indigesta y espontánea, nacida sin aviso, en que me he convertido y reviento sin remedio, por la que no solo se me va toda mi sangre sino también toda mi vida.
Al no existir mi todo no soy siquiera nada. 
Agotado en esta hemorragia sin medida, en este momento exhausto, crepuscular y demoledor, llegó la hora de dar gracias, de asumir el balance final de mis aciertos y errores y sus consecuencias, de pedirme perdón –que ya me vale– y de pedir perdón y perdonar; de ponerme por fin a lo que debo. Ya no tengo círculos por cerrar. Solo me queda una cosa por cumplir.
Conozco el fondo de los padecimientos. Debo tocar el mío con las palmas plenas de mi ser, romper aguas en cataratas incluyentes –que siento que siempre me quedé a medio parir–, cumplir con mi misión e iniciar el proceso conducente a mi disolución soñada.
Mi proverbial tenacidad existe para construir sueños y hacerlos realidad más allá de todo límite. Tengo fe y capacidad de amar. Creer, crecer y crear es vía de plenitud. Todo lo que uno es y lo que tiene es para darlo, y darse es el único modo de vida que concibo. Distingo entre mirar y ver, oír y escuchar, hablar y decir. Sigo sin tener discurso. Mi cabeza, esta olla exprés en la que cabe todo, sigue intacta. Lo demás, a qué contarlo. Experto en autodestruirme y superviviente de todos mis naufragios, nunca llegué a triturarme al punto en que me fulmina esta orfandad que me acompañará por el tiempo que me quede.
Mi ángel de la guarda es el más grande. Ya no está afuera sino adentro. Es mi cura. Me llena de esperanza. Ha muerto en este plano, eso sí, pero me coloca en las antípodas de mi muerte y me hace luchar para la vida. A mí, que siempre quise dejar de estar antes que ella y ahora sé por qué, pues se fue y yo ya no estoy... A mí, que mí es igual a nada y nada ya me tapa el vértigo al vacío...
...
¡Me cago en la leche que mamó Paneque! ¡Cuánto frío tengo! ¡Cuánta hambre! ¡Cuántas ganas de dormir!
Modesto Trigo: Retrato de M. P.-P. (detalle). Óleo sobre tela. 2004-2005.
Fotografía: Del propio Modesto Trigo, en Madrid, España, en 2005, aún sin terminar la obra.

*Sobre el autor:

Manuel Pérez-Petit

Periodista, editor, escritor y gestor cultural

Sevilla, España, 1967.

Periodista por la Universidad de Navarra y diplomado en pedagogía en lengua y literatura por la Universidad Complutense de Madrid, es especialista en literatura comparada y un experimentado docente y gestor cultural. Es editor desde hace más de 30 años, habiendo tenido a su cargo en proyectos propios y ajenos más de medio millar de ediciones de títulos de todos los géneros. En 2010, se trasladó a México y fundó Sediento Ediciones. Ha dirigido proyectos editoriales y culturales de ámbito latinoamericano y dictado conferencias y cursos en países de Europa y América desde hace 20 años. Como periodista trabaja desde hace muchos años en diarios y publicaciones periódicas de España y México y medios de internet y radio. Ha sido director de Comunicación en el Servicio Andaluz de Salud, director editorial de intereconomia.com, adjunto a la presidencia del Instituto Europeo de Márketing, Comunicación y Publicidad, director de opinión de France Telecom España, director de relaciones públicas de la Fundación Leo Matiz o director editorial de AlmuzaraMéxico, entre otros puestos de responsabilidad. Es profesor invitado en la Bluefields Indian & Caribbean University (Bicu), de Bluefields, Nicaragua. Desde junio de 2011, la biblioteca de Yolotepec, comunidad indígena otomí de Santiago de Anaya, Hidalgo, México, lleva su nombre, y desde octubre de 2022 también la biblioteca de la comunidad indígena purépecha de la isla de Yunuén, Pátzcuaro, Michoacán, México. En 2017 fundó la causa Libros por Yolotepec para la recolección de libros en donación para bibliotecas y la promoción de la lectura de los ámbitos rural y marginal urbano de México. Es autor de nueve libros individuales en poesía y narrativa. Su obra ha sido publicada, antologada o premiada en media docena de países. En 2020 fundó Kolaval, plataforma, agencia literaria y editorial de ámbito hispanoamericano. En la actualidad se dedica a la consultoría de alta dirección y a la docencia. Mantiene la columna Líneas de desnudo en la revista mexicana de fomento a la lectura Letras, ideaYvoz.

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