Polvo del camino/ 316
Ahora les toca a ustedes/ V
Héctor Cortés Mandujano
[Escojo lo que creo puede resultar interesante de lo que me mandan. Esto es un resumen y una antología. Ustedes hablan aquí...]
Abril 2025
Sobre el libro Chiapas, las tareas de Sísifo, que coescribí con Jorge López Arévalo y Óscar Alejandro Figueroa Gutiérrez, es el siguiente texto:
Sísifo en Chiapas
Edgar Hernández Ramírez
Conocí la pobreza desde niño en pueblos de la Frailesca chiapaneca; en las casas tristes y menesterosas de algunos vecinos, en las carencias, en la ropa modesta y en los pies descalzos de muchos amigos. Vi padecer la precariedad en familiares y la experimenté yo mismo, aunque no en situación extrema.
En la geografía de mi recorrido vital, palpé la penuria económica –incluso la miseria— en el campo y la ciudad: en pueblos de agricultores, de pescadores y en las fincas cafetaleras de la Sierra Madre, donde en época de corte los indígenas vivían hacinados en enormes galeras de madera; y en la periferia de la capital Tuxtla Gutiérrez, cuando estudié el bachillerato allá por los años ochenta.
Y esa pobreza larga y profunda no se agota en mi historia, se prolonga en la experiencia y la memoria de mis padres y de mis abuelos, y seguramente de mis ancestros más antiguos; así como los de mucha gente en Chiapas. Digamos que el sombrío paisaje de la pobreza observada, vivida y contada en mi contexto, lleva mínimo 150 años.
Me claro queda que esta realidad de carencias, desigualdad e injusticia, me marcaron la vida. Por eso quizás a final de cuentas estudié periodismo y no arqueología o ingeniería petroquímica. Viví fuera de Chiapas 15 años ya mi regreso no había cambiado mucho la situación. En 2006 o 2007, una compañera y yo hicimos un amplio reportaje en el municipio de Sitalá que titulamos “Chiapas, el círculo de la pobreza”, donde concluimos que pese a los formidables intentos de los jóvenes por superar sus paupérrimas condiciones de vida, en momento las condiciones estructurales de la desigualdad les truncaba sus sueños y los devolvía a su precaria realidad.
Hoy, no obstante los modestos avances —de acuerdo con las cifras oficiales— y las millas de millones de pesos destinadas a superar la marginación y la desigualdad durante los últimos 30 años, Chiapas sigue siendo un estado rico con un pueblo pobre.
Gobiernos de distinto color van y vienen y no hay avances significativos; “Chiapas es un cementerio de proyectos fracasados” y la pobreza sigue anclada en lo más profundo de su territorio lleno de recursos naturales. Cada sexenio se renuevan las esperanzas y ahí vamos, cuesta arriba, cargando nuestra pesada loza; pero nunca llegamos a la cima, resbalamos y vuelta de nuevo a subir la pendiente.
De eso, de la tragedia chiapaneca, habla “Chiapas, las tareas de Sísifo”, el libro de Héctor Cortés Mandujano, Jorge López Arévalo y Óscar Alejandro Figueroa Gutiérrez, presentado hace unos días en la Universidad Autónoma de Chiapas.
Con cifras contundentes retratan nuestras tragicómicas paradojas y la brutal realidad de la pobreza, pero también esbozan una luz al final del túnel proponiendo cinco proyectos prioritarios para el desarrollo del estado.
El libro no se plantea como un documento definitivo, sino renovable en ediciones posteriores con actualización de datos, seguimiento de resultados de los proyectos e inclusión de nuevos elementos. En ese sentido, propongo desde ya que en la nueva entrega se agregue un capítulo sobre el costo de la corrupción y su incidencia en la desigualdad, y otro que aborde la pobreza democrática como matriz de elecciones de gobernantes estatales fallidos.
Y lamento decirlo, pero creo que Sísifo todavía tiene trabajo para rato en Chiapas.

*Sobre el autor:
Héctor Cortés Mandujano
Narrador, dramaturgo y periodista cultural
Finca El Ciprés, Villaflores, Chiapas, 1961.
Sus publicaciones, una amplia colección, abarcan varios géneros: Cuento, dramaturgia, novela, relato, ensayo y varias coautorías. Ha sido antologado en libros y revistas especializadas.
Aunque desde hace varios años se ha abstenido de participar en concursos y convocatorias, tiene varios premios y reconocimientos por su actividad literaria, mencionamos algunos: Premio Puerta 2010 al Mejor Dramaturgo, otorgado por la Asociación de Periodistas Culturales de Chiapas “Trozos de sol”; Premio Nacional de Novela Breve Rosario Castellanos, con Aún corre sangre por las avenidas (2005); Premio Estatal de Novela Breve Emilio Rabasa, con Vanterros (2004).
Lo puedes seguir en su columna Casa de citas.
Correo electrónico: hectorcortesm@gmail.com