Polvo del camino/ 313
Mis películas, documentales y series 2025
Héctor Cortés Mandujano
Con mi abrazo agradecido para mis amigos
Alejandro Molinari y Dora Patricia Espinosa
Vi 367 obras entre películas, documentales y series. Muchas cintas de entreno no me gustaron: Frankestein, de Del Toro ni Jay Kelly, de Noah Baumbach, por ejemplo; me gustaron bastante, en cambio, The Sinners, de Ryan Coogler, y Blue Moon, de Richard Linklater; me pareció notable el debut como directora de la actriz Kate Winslet, con Adiós, June, y me fascinó Bugonia, de Yorgos Lanthimos… Vi tantas pelis que fue un lío llegar a estas doce que considero recomendables para ti, lector, lectora, de las que no cuento tramas. Para que fuera más fácil, decidí que, salvo una excepción, todas fueran de este año. La numeración no implica una lista de peor a mejor: las que quedaron en la lista son número uno para mí.
Una: El esquema fenicio (2025, Estados Unidos y Alemania), de Wes Anderson. Hay directores que tienen un estilo, incluso esquemático, como en el caso de Anderson (cada peli se parece a la anterior), que me parece que cada vez se vuelve más perfecto. Esta cinta, aunque toca los asuntos de lo difícil que es comprenderse entre padres e hijos (él es un magnate, ella una monja) y puede ser interesante como guión, como trama, en sus varios meandros, vale la pena sólo porque es una nueva oportunidad de asomarse a la forma genial que Wes tiene de mostrar su talento en la pantalla.
Dos: Los tipos malos 2 (2025, Estados Unidos), cinta de dibujos animados dirigida por Pierre Perifel. Es raro hallar una segunda parte que sea igual de buena o mejor que la primera. Este es un ejemplo conspicuo. La música, la animación y los personajes son geniales. Es una gran película de acción, con muchas sorpresas en la trama. Es un gozo volver a ver al Sr. Lobo, al Sr. Serpiente, al Sr. Tiburón, el Sr. Piraña y la Sra. Tarántula. Han dejado la vara muy alta.
Tres: Las locuras (2025, México), de Rodrigo García. He visto muchas de las cintas de Rodrigo García, que me parece un gran contador de historias. Me gusta lo que hace. Las locuras me parece que es, hasta el momento, su mayor logro. Qué bien cruzadas están las historias, qué buen cuadro de actores, qué bien escrita, qué bien dirigida y producida, qué lindos homenajes con los subtítulos, qué gran final. Disfruté cada segundo de esta súper recomendable película.
Cuatro: Los Roses (2025, Reino Unido-EUA), de Jay Roach. Aunque es un remake de la ya clásica dirigida por Danny de Vito y está basada en la misma novela (La guerra de los Roses), de esta nueva puesta en cámara me encantaron los actores (Benedict Cumberbatch y Olivia Colman), que están inspiradísimos, y los diálogos: qué gran guion de Tony McNamara. No importa si te gustó la primera o no, esta nueva forma de contarla a mí me pareció imperdible.
Cinco: Weapons (2025, EUA), de Zach Cregger. Me encantó la manera en cómo está contada: en bloques que no están necesariamente en orden. Le pongo un poquito de repelús al final, pero la forma, la tensión, el suspenso, el modo en que poco a poco el cienasta nos va dando la información me parecieron hipnóticos. Aunque The Sinners, de Coogler, y ésta tienen puntos de contacto, me gustó más ésta.
Seis: Hombre con H (2025, Brasil), de Esmir Filho, cuenta la historia del cantante brasileño Ney Matogrosso, que es algo más que un artista: es también un ícono de la revolución sexual y de la representación gay. Ney nació en 1941 y lleva ya toda una vida frente a los escenarios. El retrato que le hace la cinta es íntimo, artístico y social. Gran trabajo actoral de Jesuíta Barbosa, como protagonista.
Siete: Sujo: Hijo de Sicario (2024, México), de Astrid Rondero y Fernanda Valadez. Esta película subvierte los clásicos caminos de las historias de narcotráfico. Es, me parece, muy honesta y muy inteligente. Aunque en la historia hay “fantasmas”, las cineastas hallaron una fórmula novedosa para presentarlos, aunque hay violencia la trama desencadena en una solución inesperada, que ojalá pudiera ser el final de todo este embrollo en que está metido nuestro país.
Ocho: La vecina perfecta (2025, EUA), documental sobre el asesinato de Ajike Owens, dirigido por Geeta Gandbhir. La cineasta cuenta esta historia real con las grabaciones que hizo la policía sobre las constantes llamadas de parte de Susan Lorincz y las muchas visitas que hacen al vecindario donde ocurrió la tragedia. Es terrible ver nuestra naturaleza humana reflejada en este gran trabajo que rebasa, con mucho, la mera exposición cinematográfica.
Nueve: El hijo de mil hombres (2025, Brasil), de Daniel Rezende es una rara historia de amor mágico entre un huérfano y un hombre que quiere ser padre, entre una mujer casada con un gay y un hombre que se vuelve amigo de ambos. La película habla de la soledad y la incomprensión social, pero también de la fraternidad universal. La escena final, que de algún modo resuelve las varias dudas que se han sembrado en el transcurso de la cinta, es muy emocionante. La naturaleza humana, aquí, sale muy bien parada.
Diez: Adolescencia (2025, Reino Unido), miniserie de cuatro capítulos, creada por Jack Thorne y Stephen Graham, dirigida por Philip Barantini. Cada episodio está rodado en plano secuencia, es decir, sin cortes, y cada uno va encajando a la perfección en este rompecabezas donde en el centro está el acto de violencia de un niño de trece años. El actor que lo encarna (Owen Cooper) es una maravilla y ha sido justamente premiado por este papel. El tercer episodio es un prodigio.
Once: Departamento Q (2025, Escocia), serie, primera temporada, nueve capítulos, creada por Scott Frank, basada en las novelas policiales de Jussi Adler-Olsen. He visto varias películas sobre estas novelas, incluso una que cuenta la misma historia de esta serie, pero estos nueve episodios están hechos con arte e inspiración (las películas, también escocesas, de distintos años, valen mucho la pena). Aunque se trata de un asunto criminal y su investigación, hay también un estudio de lo humano y lo social. La sociopatía puesta al servicio del bien. Algo se aprende si se abren bien los ojos.
Doce: Una batalla tras otra (2025, EUA), de Paul Thomas Anderson. Este director, que generalmente, como aquí, escribe sus propios guiones, es uno de mis favoritos. Ahora ha adaptado a Thomas Pynchon, un grande de la literatura estadounidense. La historia no se atiene a la lógica convencional, pero ver a un cineasta de este tamaño con un elenco más que probado (DiCaprio, Del Toro, Penn) es un lujo. Imperdible.

*Sobre el autor:
Héctor Cortés Mandujano
Narrador, dramaturgo y periodista cultural
Finca El Ciprés, Villaflores, Chiapas, 1961.
Sus publicaciones, una amplia colección, abarcan varios géneros: Cuento, dramaturgia, novela, relato, ensayo y varias coautorías. Ha sido antologado en libros y revistas especializadas.
Aunque desde hace varios años se ha abstenido de participar en concursos y convocatorias, tiene varios premios y reconocimientos por su actividad literaria, mencionamos algunos: Premio Puerta 2010 al Mejor Dramaturgo, otorgado por la Asociación de Periodistas Culturales de Chiapas “Trozos de sol”; Premio Nacional de Novela Breve Rosario Castellanos, con Aún corre sangre por las avenidas (2005); Premio Estatal de Novela Breve Emilio Rabasa, con Vanterros (2004).
Lo puedes seguir en su columna Casa de citas.
Correo electrónico: hectorcortesm@gmail.com