Librero del uroboro. 36. La ocupación. Ilse Ibarra Baumann

La ocupación, Annie Ernaux

Resulta superfluo imaginar que la vida de otra persona se pueda repetir en uno mismo, aún cuando los hechos se parezcan. Pero, qué puedo hacer si soy así. Mi hermana diría: “es que eres Géminis”. No. No creo en eso. Sólo en el ser humano (el animal racional) y en la naturaleza (y ya es bastante). Soy de las que busca colgarse la camisa ajena, quizás porque le viene bien. Nada más por eso, porque no creo en nada más, y menos en los signos zodiacales. 

“Sin embargo, fui yo quien dejó a W. Unos meses antes, tras una relación de seis años… al no verme capaz de cambiar mi libertad, recuperada tras dieciocho años de matrimonio, por una vida en común que él deseaba fervientemente desde el principio.”

Esta cita aparece en la tercer página del libro, ¡apenas en la tercera! Cuando la leí, automáticamente dejé de hacerlo y pensé en mí. Sólo en mí. En mi vida. ¡En mi relación!  Soy egoísta y egoístamente acostada en mi cama, sola (porque me gusta estar así y los días de así… los disfruto, igual que los otros, los de compañía), veía el techo y pensaba en mí. Le daba vueltas a la cita y a mi vida sin ganas de conocer el futuro impreso del personaje y con miedo del mío. Me puse la camisa de otra. 
          Fui leyendo poco a poco (es un libro muy pequeño, pero cargado de significado personal) y noté que, más adelante, no nos parecíamos tanto, sin embargo, esta cita y otras más quedaron resonando en mí, por días. 

Mi hija dice que estoy mal, que no debería enfrascarme tanto. Como quien dice, que la vida ya da problemas como para asumirse la de los personajes. Odio decirlo pero leer no sólo me transporta sino que me da la idea y la vuelvo mía. 

Annie Ernaux es una escritora multipremiada. Si pudiera otorgarle un premio más sería uno motivado por eso que me causa: que al leerla, me vuelvo ella.
Fotografía: Ilse Ibarra.

Sobre la autora:

Ilse Ibarra Baumann. Es Licenciada en Lengua y Literatura Hispanoamericanas por la Universidad Autónoma de Chiapas, México. Máster en Creatividad Literaria en Español por La Universidad de Salamanca.

En 2023 su novela Gotas de adelfa fue seleccionada por el Consejo Editorial de CONECULTA Chiapas para ser parte de su programa editorial.

Librero del uroboro. 35. Fiasco. Ilse Ibarra Baumann

Fiasco de Imre Kertész 

Cuando entré a los talleres de literatura y no sabía NADA, recuerdo que me dijeron, “ten cuidado con repetir palabras, si lo haces, debes de estar consiente de que lo estás haciendo con ese propósito”. Entonces, cuando leí al excelentísimo Imre Kertész por primera vez supe claramente a qué se referían con eso de saber repetir las palabras con un propósito literario. Me fascinó. Lo prohibido, bien usado, me resultó un espectáculo. Les comparto una cita: 

“El viejo estaba ante el secreter. Era por la mañana. (Hacia las diez). Sobre esa hora siempre solía pensar.
         Muchos problemas y preocupaciones acuciaban al viejo, o sea, tenía en qué pensar.
         Sin embargo, el viejo no pensaba en lo que debía pensar. 
         No sabemos con precisión en qué pensaba. Se le notaba que pensaba, pero no se le veían los pensamientos. Tal vez ni siquiera pensaba. Pero, claro, era por la mañana (hacia las diez) y sobre esa hora se había acostumbrado siempre a pensar. Había alcanzado tal rutina en el pensar que era capaz de aparentar pensamientos cuando ni siquiera pensaba, aunque también es posible que él mismo imaginara estar pensando.”

Esta novela inicia con un prólogo de 120 páginas. Para mí es la mejor parte. Después empieza con la novela, usa la técnica de la muñeca rusa, es decir, una historia dentro de otra. Los personajes están vacíos porque no se sabe si la novela es un sueño o parte del pensar del viejo y no de una realidad. Con pequeñas señales, el lector puede darse cuenta de que la historia transcurre durante la posguerra, en una ciudad comunista. 
          Quizá esta no es su mejor novela pero sí una donde queda patente que Imre Kertész es un gran, gran maestro del lenguaje.
Fotografía: Ilse Ibarra.

Sobre la autora:

Ilse Ibarra Baumann. Es Licenciada en Lengua y Literatura Hispanoamericanas por la Universidad Autónoma de Chiapas, México. Máster en Creatividad Literaria en Español por La Universidad de Salamanca.

En 2023 su novela Gotas de adelfa fue seleccionada por el Consejo Editorial de CONECULTA Chiapas para ser parte de su programa editorial.

Librero del uroboro. 34. Un lugar seguro. Ilse Ibarra Baumann

Fotografía: Ilse Ibarra.

Un lugar seguro

En uno de mis viajes a Guadalajara (Jalisco, México) para visitar a mi hija, fuimos a parar a un bar de música en vivo en la colonia Americana, ese día tocaban, en francés, canciones inmortalizadas por Edith Piaf. Como el concierto empezaba a las 8:30 pm y nosotras llegamos a las 8, echamos una mirada rápida por los alrededores y nos fuimos a meter a un café-librería que estaba (debería decir está) a contra esquina del restaurante-bar. Entre escuchar “¡apúrate!, la reservación es a las 8, luego los ves” me salí a prisa con un libro que apenas pude otear. Sólo pregunté por la escritora: mexicana, viva; así que lo tomé. 
         Un lugar seguro ganó el premio Emmanuel Carballo. Olivia Teroba, su autora, es oriunda de Tlaxcala. Estudió en Puebla y el DF (hoy Ciudad de México, digo DF porque así lo aprendí a decir).
         En la novela cuenta parte de su vida. Lo que la ha marcado para ser quien es: la inestabilidad sentimental de la madre, su físico, su padre ausente, sus noviazgos (que son un espejo de la madre). Y mientras te enteras de la familia: el abuelo, el hermano, la madre, la escuela, ella intercala citas de escritores, reflexiones sobre literatura…
          A mí me gusta el chisme y, si no es chisme, me gusta la descripción y que esa descripción me lleve a dilucidar y sacar mis propias conjeturas. Las palabras “grandes” me dejan una sensación de vacío. Estas palabras podrían ser, por ejemplo: pasado o futuro. Decirlo así nomás es demasiado. Si alguien me dijera: “no puedo vivir mi presente de tanto estar inmersa en el pasado” nada me dice. Se necesitan las acciones de ese pasado. Por eso cuando leo una de sus citas: “el pasado contiene en potencia todas las claves para comprender el presente y desentrañar el futuro” quisiera saber exactamente a qué acción del pasado se refiere, cuáles son esas claves. Este tipo de disertaciones o de ideas textuales también va inmersa en su obra.
          Por cierto, la cantante no sonaba como a Edit Piaf, mas el libro, que ahora reseño, superó mis expectativas. Qué gran noche aquella en ese lugar, en Guadalajara.

Fotografía: Ilse Ibarra.
Fotografía: Ilse Ibarra.

Sobre la autora:

Ilse Ibarra Baumann. Es Licenciada en Lengua y Literatura Hispanoamericanas por la Universidad Autónoma de Chiapas, México. Máster en Creatividad Literaria en Español por La Universidad de Salamanca.

En 2023 su novela Gotas de adelfa fue seleccionada por el Consejo Editorial de CONECULTA Chiapas para ser parte de su programa editorial.

Librero del uroboro. 33. Mil grullas. Ilse Ibarra Baumann

Fotografía: Ilse Ibarra

Mil grullas

Encuentro en los objetos antiguos algo de nostalgia o de cierta fantasía al imaginar su origen y su pasado. En casa tengo un armario iluminado al que le quité las tapas de madera y las puse de cristal. Dentro hay unas tazas chinas en color pastel con las orillas de oro que pertenecieron a la tía abuela (solterona) de Ana Lucía, una amiga de Pita mi hermana, cuando la tía murió y vaciaron la casa, se las regaló a mi hermana; un fósil de una hoja petrificada que cada que lo muevo (para sacudir) se pulveriza un poco más; figurillas mayas antiguas de barro (que encontró mi abuelo alemán en su deambular por este estado) y de jade (esta fue de Carlos mi hermano que murió en 1994 y la intercambió por unos lentes Ray Ban y un extra de dinero). Unos binoculares parisinos del siglo XIX que compré en un mercado de pulgas; soldaditos de plomo… Digamos que el armario es mi pequeño museo. Fabriqué la mesa de la sala para que también tuviera la misma función sólo que en ella hay papeles. Ahí tengo periódicos de la Segunda Guerra; el libro-cuaderno de aritmética de mi mamá de cuando tenía seis años (hoy tiene 86); el recuerdo de la tarjeta de bautizo de 1928 (durante los cristeros) de mi papá, en blanco y negro con el rostro de un niño de perfil que tiene las palmas de sus manitas juntas en oración…

Para poder hablar de Mil grullas de Yasunari Kawabata, premio Nobel de literatura, quise recordar mi proximidad a estos objetos que llevan tanto dentro de sí mismos, tanto que no puede verse a simple vista. Sería necesario una novela y, además, muy probablemente, sería inalcanzable. 

Kawabata crea esta novela en torno a la ceremonia del té. Cada objeto: la jarra y el tazón Shino, de porcelana de los hornos Oribe; el tazón de porcelana Kyushu de origen coreano, pertenecen a una vida de más de 300 o 400 años. 

La literatura oriental, y más la de Kawabata, pareciera que se escribe con unas pinzas alargadas, de punta fina, como si tomara de una bandeja de mármol de Carrara, una por una, cada letra negra y la pegara con delicadeza sobre unas hojas color crema. Cada escena se contiene, no sé si me explico, es como si quedara flotando en el ambiente: húmedo, entre hojas de laureles, entre sus sombras y sus flores blancas y rojas. Esta literatura es tan distinta a la occidental, que un hecho como el de que la amante del padre sea la misma del hijo y luego la hija de la amante sea la mujer del hijo (un hecho patético para mí que soy madre y tengo hijas), nosotros, los occidentales, encasillaríamos esta escena quizás en un melodrama de novela de televisa, o en un existencialismo, o en algo peor, no lo sé. Pero nunca lo veríamos color de rosa, y esta palabra tan infantil, tan dulce, se queda corta ante las palabras sutiles con las que se lee la vida sentimental de Kikuji, casi parece un hecho sano, de moral perfecta, lógica, ideal, ¡qué sé yo! 

Mil grullas hizo que yo leyera y sintiera como miran sus personajes con “un juego de miradas profundas”.

Fotografía: Ilse Ibarra
Fotografía: Ilse Ibarra




Sobre la autora:

Ilse Ibarra Baumann. Es Licenciada en Lengua y Literatura Hispanoamericanas por la Universidad Autónoma de Chiapas, México. Máster en Creatividad Literaria en Español por La Universidad de Salamanca.

En 2023 su novela Gotas de adelfa fue seleccionada por el Consejo Editorial de CONECULTA Chiapas para ser parte de su programa editorial.

Librero del uroboro. 32. Brooklyn Follies. Ilse Ibarra Baumann

Brooklyn Follies

Cambié mi regalo La bailarina de Auschwitz, que ya había leído, por Brooklyn Follies. Otra vez me fui por los reconocimientos del autor: Príncipe de Asturias, Medicis…

La narración de Brookly Follies es cómoda para leer, lleva un ritmo, mas rara vez sorprende al lector exigente.  

Escrita en primera persona, Nathan, un hombre de sesenta años, jubilado, exvendedor de seguros quien sobrevivivió a un cáncer de pulmón, sale de la «Gran Manzana» para irse a vivir a Brooklyn. 

El libro trata de su vida en Brooklyn en torno a su sobrino Tom. La narración es superficial y muy melodramática. No pude aferrarme ni a los protagonistas ni al entorno. Los diálogos de los demás personajes parecen tener la misma voz del narrador. 

Confieso que no es esta novela una que me gustaría recomendar. Me agradó, por otro lado, que el narrador citara dos novelas del muy recomendable Ítalo Svebo: La conciencia de Zeno (excelente) y Senilidad, esta última fue elogiada por James Joyce.

Fotografía: IMIB




Sobre la autora:

Ilse Ibarra Baumann. Es Licenciada en Lengua y Literatura Hispanoamericanas por la Universidad Autónoma de Chiapas, México. Máster en Creatividad Literaria en Español por La Universidad de Salamanca.

En 2023 su novela Gotas de adelfa fue seleccionada por el Consejo Editorial de CONECULTA Chiapas para ser parte de su programa editorial.

Librero del uroboro. 31. Nostalgia. Ilse Ibarra Baumann

Fotografía: IMIB

Nostalgia

Sobre Nostalgia de Mircea Cārtārescu:

No sé si tú fuiste parte de una pandilla en tu niñez. Si no, qué lástima. Yo sí pertenecí a una, a “Los de la cuadra”.  Leer Nostalgia de Mircea Cārtārescu me hizo revivir aquella época cuando los hombres de mi club orinaban el club de los enemigos, cuando usábamos el alcohol para incendiarlo; cuando saltábamos de techo en techo y nos metíamos en casas ajenas incluso perseguidos por perros; cuando jugamos a la botella a beso o bofetada. 

El libro está formado por cuentos y novelas cortas: «El Ruletista», un cuento fuera de serie, trata de un jugador de ruleta rusa con mucha suerte. En «El Mendébil», «Los Gemelos» y «REM» me eché un clavado a mi infancia y adolescencia a la par de la de Cārtārescu. 

Sus cuentos pasan de una realidad, a un sueño, a una fantasía; así, el «niño que traemos dentro», se da vuelo extendiendo sus recuerdos, echando a volar su imaginación: con la obra y consigo mismo. Regresa a sus sueños, a su realidad y cuando no puede contener aquellos momentos tan lejanos es mejor echar mano a la fantasía. Al menos, así me sucedió. El libro cierra con «El arquitecto», es sobre un señor que instala un claxon/órgano en su carro y toca las mejores melodías. En este sentí, quizás subterfugiamente, cómo maneja un símil entre la música y la literatura.

Fotografía: IMIB
Fotografía: IMIB




Sobre la autora:

Ilse Ibarra Baumann. Es Licenciada en Lengua y Literatura Hispanoamericanas por la Universidad Autónoma de Chiapas, México. Máster en Creatividad Literaria en Español por La Universidad de Salamanca.

En 2023 su novela Gotas de adelfa fue seleccionada por el Consejo Editorial de CONECULTA Chiapas para ser parte de su programa editorial.

Librero del uroboro. 30. Las hojas muertas. Ilse Ibarra Baumann

Fotografía: IMIB

Las hojas muertas

Hace un mes publiqué el primer libro que leí de Bárbara Jacobs. Lo compré porque, según yo, se parecía a mi tía Hortencia. Cuando mi hermana vio la foto me dijo: no es a mi tía Hortencia, es a mi tía Lupe. Y aunque para ustedes no sea importante, siento la necesidad de corregir mi error y rectificar: se parece más bien a mi tía Lupe, la hermana mayor de mi padre. Ella pasó sus últimos años postrada en una cama con una sonda, estuvo amarrada para que no se la arrancara. Terrible su fin. Al contárselos debería, no sé, ¿atemorizarme? Como si yo conociera mi fin. Qué bueno que no la vi, sólo la recuerdo similar a la foto de Bárbara Jacobs en aquella portada. Así era mi tía, igualita.
En este libro, Las hojas muertas (curiosamente también lleva este mismo título una de las obra de Remedios Varo), habla de la vida de su padre. Un inmigrante de Líbano que llega con sus padres a NY. Amante de la lectura. Inspirado por Bernard Shaw se vuelve comunistas. Viaja a Moscú, en España apoya a los republicanos en contra de Franco. Conoce a su mujer, es su prima segunda. Hay lagunas que me hubiera gustado entender, como porqué terminaron viviendo en México, cómo adquirió el hotel y cómo lo perdió.
Al final de mi lectura sentí al papá un poco flojo y soñador. Afortunadamente el mío fue trabajador y los sueños los hizo a un lado. Algo muy dramático (para los que nos gusta soñar) pero así fue.

Fotografía: IMIB
Fotografía: IMIB




Sobre la autora:

Ilse Ibarra Baumann. Es Licenciada en Lengua y Literatura Hispanoamericanas por la Universidad Autónoma de Chiapas, México. Máster en Creatividad Literaria en Español por La Universidad de Salamanca.

En 2023 su novela Gotas de adelfa fue seleccionada por el Consejo Editorial de CONECULTA Chiapas para ser parte de su programa editorial.

Librero del uroboro. 29. Doce cuentos en contra. Ilse Ibarra Baumann

Doce cuentos en contra

Compré Doce cuentos en contra (Barbara Jacobs, La Centena ed.) de pura nostalgia. Lo escogí porque la de la portada: la escritora, se parece a mi tía Hortencia. Mi tía ya murió, era la hermana de en medio de mi padre y casi no la traté, él era el menor de los tres. Y hoy que le enseñé la foto de Bárbara Jacobs a mi madre y le pregunté “¿a quién se parece?” Me dice “No sé, al menos a alguien que yo conozca, no. ¿Quién es?” La niñez me distorsionó el rostro de seguro. En la contraportada no venía de qué trata el libro, sólo menciona sus obras publicadas.

La forma de narrar de Jacobs me resultó muy agradable. Varios cuentos están representados por personajes adolescentes o jóvenes y tienen un trabajo literario ingenioso y con arquetipos lógicos y hábiles. 

No sabía que ella fue esposa de Augusto Monterroso y que ganó el premio Xavier Villaurrutia por su novela “Las hojas muertas” (1987). Habrá que leerla.

Fotografía: I. I. B




Sobre la autora:

Ilse Ibarra Baumann. Es Licenciada en Lengua y Literatura Hispanoamericanas por la Universidad Autónoma de Chiapas, México. Máster en Creatividad Literaria en Español por La Universidad de Salamanca.

En 2023 su novela Gotas de adelfa fue seleccionada por el Consejo Editorial de CONECULTA Chiapas para ser parte de su programa editorial.

Librero del uroboro. 28. Dossier K. Ilse Ibarra Baumann

Dossier K

Dossier K. (Acantilado, Trad. Adan Kovacsics) es mi tercer libro de Imre Kertész. Lo compré pensando en otra de sus novelas y resultó ser una entrevista. O más bien una recopilación de ellas. En este libro habla de Dios, de su obra, de su primera mujer, de cómo percibe al hombre y a la sociedad, de Auschwitz y del régimen opresivo socialista de Kadar. 

Aquí les dejo unas de sus citas. 

De Dios: “¿crees en Dios” “No sabría qué contestar, así, a la primera, pero da lo mismo. Porque el sentimiento religioso natural existe dentro de mí; al fin y al cabo, hay que agradecerle la vida a alguien, aunque da la casualidad de que no existe nadie que acepte nuestro agradecimiento.”

De su obra: “Al Final se descubrirá incluso que poseo cierto talento para la escritura a pesar de todo: nada me resultaría más desagradable. De hecho, no empecé a escribir porque poseía talento, sino todo lo contrario: cuando decidí escribir una novela, también decidí, de paso, tener talento. Lo necesitaba para acabar mi trabajo. Había de esforzarme en escribir un buen libro, no por vanidad, sino por la naturaleza de la cosa, por así decirlo.”

De su primera mujer: “Se fue y se llevó consigo la mayor parte de mi vida, el tiempo en que empezó y culminó la creación literaria, en que, viviendo en un matrimonio desdichado, nos quisimos tanto.”

Del hombre: “Lo cierto es que todavía no se ha arrojado luz sobre si realmente existimos o si sólo somos las corporeizaciones de montones de células que trabajan dentro de nosotros, fenómenos que, necesariamente, hacen como si fuesen una realidad autónoma.”

Fotografía: I. I. B




Sobre la autora:

Ilse Ibarra Baumann. Es Licenciada en Lengua y Literatura Hispanoamericanas por la Universidad Autónoma de Chiapas, México. Máster en Creatividad Literaria en Español por La Universidad de Salamanca.

En 2023 su novela Gotas de adelfa fue seleccionada por el Consejo Editorial de CONECULTA Chiapas para ser parte de su programa editorial.

Librero del uroboro. 27. Sin destino. Ilse Ibarra Baumann

Sin destino

En Sin destino (Acantilado, trad. Judith Xantus) aprendí que “en ninguna otra circunstancia importa tanto llevar una vida ordenada, ejemplar y hasta virtuosa como estando preso.” Y aunque diga, en ninguna otra circunstancia, recuerdo que mi madre siempre me dijo “no sabes lo que es ser huérfana de madre y tener que caer bien para que no te hagan el feo y te rechacen en los lugares a donde el destino te avienta, en donde vives: interna o con otras familias”

“Lo principal era no abandonarse; algo siempre pasará porque nunca ha pasado que algo no pasara, eso me enseñó Bandi Citrom, afirmación llena de sabiduría que él había aprendido en el campo de trabajo. La primera cosa, la más importante era, en todas las circunstancias, lavarse. También era sumamente importante administrar la ración de comida, la hubiera o no. Por difícil que resultara esa dura disciplina había que guardar algo para el desayuno de la mañana siguiente. Es más, otro trozo debía quedar para la hora de la comida, procurando evitar que nuestros pensamientos y, sobre todo, nuestras manos se encaminaran a los bolsillos. Así, y sólo así, se evitaba el penoso pensamiento de no tener que llevar a la boca.”

“Todos ellos se esforzaba por igual en una misma cosa: todos trataban de mostrarse buenos presos. Claro, ese era su interés, eso requerían las circunstancias; nuestra vida, en realidad, se limitaba a eso.”

“ cualquier palabra de reconocimiento, cualquier señal, por pequeña que fuera, nos hubiera sido más útil, por lo menos a mí.(…) El sentimiento de vanidad permanece aún entre los presos, y ¿quien no anhela un poco de comprensión y de buena voluntad? ¿ Acaso no se llega más lejos con eso?”

Este es de los pocos libro referentes a la Segunda Guerra que la acepta, es parte del destino, así tenía que ser, no guarda rencor. Y pese a las atrocidades, el personaje contempla el atardecer y, ya estando libre, los recuerda, recuerda aquella belleza que vió estando preso.

Fotografía: I. I. B




Sobre la autora:

Ilse Ibarra Baumann. Es Licenciada en Lengua y Literatura Hispanoamericanas por la Universidad Autónoma de Chiapas, México. Máster en Creatividad Literaria en Español por La Universidad de Salamanca.

En 2023 su novela Gotas de adelfa fue seleccionada por el Consejo Editorial de CONECULTA Chiapas para ser parte de su programa editorial.